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Antecedentes
. Asesinato de Abdel
Asis Rantisi
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Asesinato de Yassim
1104
- Reacciones ante la muerte de Arafat
Ante la muerte del "Rais" Arafat, la primera reacción desde Israel fue
del ministro de Justicia, Josef Lapid, quien culpó a Arafat por el
fracaso en lograr la paz entre israelíes y palestinos.
Por su parte, el presidente de
Estados Unidos,
George W. Bush dijo que
la muerte de
Yaser Arafat era un momento significativo para la historia
Palestina, o sea que no dijo nada
0504
Compleja situación en Medio Oriente
El "cuarteto" quiere retomar la
"Hoja de Ruta"
Los representantes del Cuarteto de Madrid -las
Naciones Unidas, la Unión Europea,
Estados Unidos y
Rusia- reafirmaron su apoyo al plan de paz conocido
como la "Hoja de Ruta", tras su encuentro este martes en la sede de las
Naciones Unidas
El Secretario General de las
Naciones Unidas, Kofi Annan, hizo un llamado a ambas
partes del conflicto, israelíes y palestinos, para que cumplan con sus
compromisos dentro de este plan.
En nombre del cuarteto, Annan pidió a la Autoridad Nacional
Palestina
que tome medidas para controlar a los militantes extremistas, mientras
que urgió al gobierno de
Israel a evitar la muerte de civiles en los
territorios palestinos.
"Cualquier acuerdo final en asuntos, como las fronteras y los
refugiados, deber ser negociado y consensuado entre israelíes y
palestinos", puntualizó el cuarteto en un comunicado de prensa.
Asimismo, los diplomáticos señalaron que el desmantelamiento de los
asentamientos israelíes en la
Franja
de Gaza
debe ser completo y marcar
el fin de la ocupación de los territorios palestinos.
En este sentido, aclararon que cualquier medida unilateral de Israel
debe ser consecuente con la "Hoja de Ruta" e insistieron en que todos
los nuevos pasos que se den en el proceso de paz deben ser negociados.
"Agonizando"
Esta era la primera vez que se reunía el cuarteto para discutir la
situación en la zona, desde que el presidente estadounidense
George W. Bush apoyara la política unilateral del primer ministro israelí, Ariel
Sharon, de retirar asentamientos judíos de la Franja de Gaza.
El domingo pasado, pese al apoyo del mandatario estadounidense, el
plan fue rechazado en un referéndum por su partido, el Likud.
Antes del encuentro Annan había dicho que la "Hoja de Ruta" está
"agonizando", pero no está muerta, aunque la situación es realmente
complicada, no sólo por el plan de Sharon, sino por la escalada de
violencia, especialmente tras el asesinato del líder de Hamás.
Por eso Annan convocó a esta reunión al canciller ruso, Sergey Lavrov,
su colega estadounidense, Colin Powell, y Javier Solana, Chris Patten y
así como el canciller irlandés, Brian Cowen, de la UE, entre otros.
Críticas de ex diplomáticos
A excepción de Estados Unidos, las otras tres partes del cuarteto
consideraron que la oferta de Sharon era "insuficiente" y ahora esperan
que haya modificaciones de esa iniciativa.
Incluso, ex diplomáticos y ex funcionarios estadounidenses criticaron
el respaldo de Washington a la política de Sharon en una carta publicada
este martes.
La carta, redactada por el ex embajador estadounidense en Qatar,
Andrew Killgore, y un ex funcionario de la Agencia de Información de
EE.UU., Richard Curtiss, entre otros, dice que el apoyo de la Casa
Blanca al premier israelí, con los asesinatos extrajudiciales, el muro
de separación y las duras medidas militares en los territorios ocupados,
reducen la "credibilidad", el "prestigio" y los "amigos" del país.
Esta carta sigue el modelo de otra misiva que enviaron recientemente
52 diplomáticos británicos -ya retirados- al primer ministro británico,
Tony Blair.
La "Hoja de Ruta", un proceso que Bush también apoyó, plantea una
serie de medidas para lograr la convivencia pacífica de dos estados y
prevé la creación de un estado palestino independiente en Cisjordania y
la Franja de Gaza para 2005
0404
Sharon se "reserva el derecho" de
asesinar a Arafat Esta increíble y delirante
afirmación proviene de un líder político del siglo 21 que afirma, al
mismo tiempo, que su objetivo es la paz
El primer ministro de Israel, Ariel
Sharon, anunció al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que
ya "no se siente obligado" a cumplir con su promesa -efectuada tres años
atrás- de no asesinar al líder palestino, Yasser Arafat.
En una entrevista en la televisión israelí, Sharon afirmó haberle
informado a Bush de su cambio de posición durante la charla que mantuvo
con el mandatario estadounidense la semana pasada en Washington.
Sharon no especificó cuál fue la reacción del presidente
estadounidense
Sin embargo, el departamento de Estado de EE.UU. comunicó este
viernes que "mantenía su postura", oponiéndose a que Israel considerara
a Arafat como un blanco legítimo.
"Nada ha cambiado en la posición de EE.UU., pero analizaré la
afirmación (de Sharon) y veré cómo respondemos a esto", señaló el
portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher.
En las últimas semanas las fuerzas israelíes dieron muerte a dos
máximos líderes del grupo palestino islámico Hamas: el jeque Ahmed
Yassin y Abdel Asis Rantisi.
"Nueva era"
En otro orden, el enviado especial de la ONU al Medio Oriente, Terje
Roed-Larsen, mostró su beneplácito por la propuesta israelí de retirarse
de la Franja de Gaza, señalando que esta medida podría ser el comienzo
de una nueva era en el proceso de paz en la región.
Sin embargo, Larsen afirmó que la retirada debía formar parte del
plan conocido como "Hoja de Ruta" y no desplazar al mismo.
El enviado de la ONU enfatizó que Israel debía cumplir con todas sus
obligaciones (como por ejemplo desmantelar los asentamientos recientes
en territorios autónomos palestinos y no contruir nuevos en el futuro) y
urgió a los palestinos a tomar medidas efectivas para reducir la
violencia.
0404
Humillación diplomática a Bush
El rey Abdalá II de Jordania suspendió las
conversaciones previstas para este miércoles con Bush, debido a la
política terrorista y de "asesinatos selectivos" que llevan
adelante el gobierno estadounidense y Sharon
Después de la muerte del líder del grupo Hamas, Abdel Asis Rantisi,
los estados árabes urgieron al Consejo de Seguridad de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) a condenar la política de "asesinatos
selectivos" israelí.
Jordania expresó que "necesitaba tiempo para aclarar la posición de
Estados Unidos" sobre el proceso de paz de Medio Oriente.
No cabe duda que la
decisión jordana es un desaire diplomático
0404
Condena mundial al terrorismo de Sharon
apoyado por Bush
Varios gobiernos del mundo condenaron el asesinato
por parte de
Sharon del líder de
Hamas, Abdel Aziz Rantisi.
Obviamente Bush se abstuvo de criticar la medida. Los gobiernos de
Francia, Grecia, Irán, Japón y Turquía estuvieron entre los primeros que
condenaron el asesinato de Rantisi, un mes después de un ataque similar
israelí que mató a su predecesor, el jeque Ahmed Yasín
Es que todos advierten que la creatividad Sharon-Bush,
para encontrar la paz, alcanza sólo para perpetrar actos terroristas,
los mismos que ellos condenan y dicen combatir en el mundo
Por su parte, Hamas amenazó el domingo con “100 represalias sin igual”
contra Israel por el asesinato de su líder, Abdel Aziz Rantisi, mientras
cientos de miles de dolientes enardecidos colmaron las calles para el
funeral.
No quedaba claro, sin embargo, si la agrupación puede aún ejecutar
ataques de gran escala. No lo ha hecho desde que Israel mató a su
fundador, el jeque Ahmed Yasín, hace tres semanas.
El domingo, Hamas eligió a quien reemplazará a Rantisi, pero no
difundió su nombre, una señal de que la sistemática campaña israelí
para acabar con los líderes de Hamas ha puesto al grupo islámico a la
defensiva.
Por otra parte, Sharon obtuvo el apoyo de miembros clave de su gabinete
para su plan de retirada unilateral de la Franja de Gaza y partes de la
Margen Occidental. Se aseguró así el respaldo de la mayor parte de sus
ministros antes de un referéndum que se realizará entre los 200,000
miembros de su Partido Likud.
Sharon le dijo a su gabinete el domingo que continuará con su plan de
“golpear a las organizaciones terroristas y sus líderes”.
El ministro Guideon Ezra expresó que Israel también apuntaba al líder
global de Hamas, Jaled Mashhaal, quien se encuentra en Damasco,
la capital de Siria.
Rantisi estaba a cargo de las áreas palestinas y reportaba a Mashaal.
La matanza de Rantisi generó multitudinarias manifestaciones callejeras,
algunas de ellas violentas, en Gaza y Cisjordania, y también en algunos
países árabes.
Junto con Rantisi murieron dos de sus guardaespaldas. En el funeral del
domingo, cientos de miles de palestinos colmaron las calles de la Ciudad
de Gaza cantando “Dios es grande’’ y “venganza’’, mientras tiraron
flores a las tres camillas en las que eran trasladados los cadáveres de
los tres hombres.
En Cisjordania, las fuerzas israelíes dispararon e hirieron de gravedad
a un niño palestino de 14 años, en un enfrentamiento con palestinos que
les apedreaban.
Israel rechazó las críticas internacionales por el asesinato de Rantisi,
entre ellas de numerosos países europeos, afirmando que Rantisi orquestó
sangrientos ataques terroristas
PALESTINOS MOLESTOS CON BUSH
“El Gobierno palestino considera que la campaña terrorista israelí es
un resultado directo del aliento de Bush y la influencia total de su
gobierno en favor del gobierno israelí’’, expresó el primer ministro
palestino Ahmed Qureia, haciéndose eco de lo que siente gran parte de la
población de Cisjordania y Gaza.
Los palestinos están enfurecidos con Bush, quien manifestó su respaldo
al plan unilateral de Sharon y a las demandas de Israel de permanecer en
algunas áreas de Cisjordania.
El guerrero de Bush,
Condoleezza
Rice, negó que el Presidente estadounidense haya aprobado de
antemano el asesinato de Rantisi durante un encuentro que mantuvo con
Sharon la semana pasada.
Los funcionarios palestinos dijeron que temen que el próximo objetivo
de un ataque israelí sea el líder Yaser Arafat, a quien Israel acusa de
fomentar el terrorismo
Sharon asesinó al nuevo líder de
Hamas subiendo la apuesta del odio
El jefe del Movimiento de la Resistencia Islámica,
Hamas, Abdel Asis Rantisi, fue asesinado por el ejército de Israel
cuando circulaba en su vehículo por la ciudad de Gaza
Dos guardaespaldas murieron en el acto, mientras que el líder de
Hamas resultó gravemente herido.
Poco después, Rantisi murió en el hospital Shifa de Gaza, donde fue
trasladado en estado crítico.
La potente explosión sacudió la ciudad a última hora de la tarde de
hoy.
La Autoridad Nacional Palestina condenó el asesinato de Rantisi y
calificó el atentado de "terrorismo de estado".
"Ahora es evidente ante los ojos del mundo que el pueblo palestino
necesita más que nunca de protección internacional", dijo el ministro
palestino Saeb Erekat.
Asesinatos selectivos
Abdel Asis Rantisi fue nombrado líder de Hamas después de que el
pasado mes de marzo el ejército israelí asesinara al entonces máximo
dirigente y fundador del grupo extremista, jeque
Ahmed Yassin.
Después del asesinato de Yassin, el gobierno de Israel advirtió que
"acabaría" con la organización.
El ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, declaró que todos los
dirigentes de Hamas, e incluso de otros grupos, eran objetivos de
Israel.
El ministro de Seguridad Interior de Israel reforzó las declaraciones
de Mofaz cuando advirtió que "nadie estaba inmune", ni siquiera aquellos
que "aparecen en televisión", en alusión directa al entonces portavoz de
Hamas, Abdel Aziz Rantisi.
Un líder sin carisma
A ojos palestinos, Abdel Asis Rantisi no tenía el carisma de su
antecesor, jeque Ahmed Yassin, ni era fácil concebirlo como una figura
objeto de adoración de masas.
Pero Rantisi tampoco pasaba desapercibido.
Desde la fundación de Hamas, se contó entre sus dirigentes de primera
línea, por haber sido uno de sus fundadores junto a Yassin.
Considerado de la línea dura
del grupo extremista, cuando Rantisi asumió la máxima dirigencia de
Hamas, prometió vengar la muerte de Yassin
0304
El asesinato de Yassim,
líder de
Hamas, es tan estúpido
que resulta sospechoso. Es imposible dejar de pensar de que tanto a Bush,
como a Sharon, les conviene dejar de lado, al menos por el momento,
cualquier conversación seria sobre la paz
Porqué llorar la muerte de Yassim
Johann Hari
"Bush es enemigo de Dios"
BBC
El nuevo jefe del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), Abdel
Asis Rantisi, declaró que el presidente de Estados Unidos, George W.
Bush, es un "enemigo" del Islam y de Dios.
Hablando ante unos 5.000 simpatizantes en la Universidad Islámica de
Gaza, Rantisi dijo que el mandatario estadounidense ha declarado una
guerra contra Dios, y que la Yihad o Guerra Santa contra Estados
Unidos e Israel "debe continuar".
Abdel Asis Rantisi se convirtió en líder del Hamas tras el asesinato
por parte del Israel del guía espiritual y fundador de la organización
radical palestina, jeque Ahmed Yassin.
En una entrevista concedida al semanario alemán Der Spiegel que
aparecerá publicada este lunes, Rantisi anunció una nueva escalada de la
violencia.
El jefe de Hamas manifestó que ya no habrá "tabúes" a la hora de
cometer atentados.
"Israel abrió las puertas del infierno"
El nuevo líder de Hamas, Abdel Asis
Rantisi prometió vengar la muerte del fundador de la agrupación, Ahmed
Yassin, y combatir a Israel "siempre y donde pueda"
El martes, el grupo radical palestino Hamas anunció el nombramiento
de Rantisi, uno de los fundadores de la agrupación y portavoz del grupo
en Gaza, como el nuevo líder de la organización en el estadio de al-Yarmuk.
Rantisi dijo que Hamas le
dará a Israel "lecciones en confrontación" y que "no sabrán lo que es
seguridad
Venganza interminable
Hamas prometió venganza, llevando la muerte "a cada ciudad y a cada
calle"
Las fuerzas de seguridad israelíes se
encuentran en estado de alerta ante posibles atentados de represalia por
el asesinato del máximo dirigente y fundador de la organización
extremista Palestina Hamas, jeque Ahmed Yassin, lo que para los
palestinos y el mundo fue una provocación inexplicable
Asesinato del líder de Hamas Amhed Yassin
Decenas de miles de palestinos salieron a las
calles en la Ciudad de Gaza para asistir al funeral del máximo dirigente
y fundador de la organización extremista palestina Hamas, jeque Ahmed
Yassin, quien fue asesinado en un ataque aéreo israelí
¿Quién era Yassim?
El jeque Ahmed Yassin, fundador y guía espiritual de la organización
radical Palestina Hamas, era un hombre cuadriplégico, de salud delicada
y que apenas podía ver. Su voz era suave y temblorosa.
Sin embargo su influencia continuaba creciendo dentro del mundo
palestino, a medida que aumentaba la frustración con un proceso de paz
que no ha hecho nada por mejorar la vida de los palestinos.
Nacido en 1938 en lo que entonces era Palestina -bajo control
británico-, el jeque Yassin forjó su visión política en tiempos de
humillación y derrota para los palestinos.
Habiendo perdido el uso de las piernas tras un accidente cuando era
niño, dedicó sus años de juventud al estudio del Islam, en la
universidad Al-Azhar en el Cairo, Egipto, lugar donde surgió la
Hermandad Musulmana.
Fue allí donde formó la creencia de que Palestina es una tierra
islámica "consagrada a futuras generaciones musulmanas, hasta el día del
Juicio Final", y de que ningún dirigente árabe tiene derecho a ceder
parte del territorio.
Nuevo movimiento
El jeque Yassin se involucró actívamente con una rama palestina de la
Hermandad Musulmana, pero se destacó durante la primera intifada
palestina de 1987.
Fue entonces que el movimiento palestino islámico adoptó el nombre
Hamas, que significa "coraje", "ardor" o "celo", y Yassin se convirtió
en su guía espiritual.
En 1989 fue arrestado por los israelíes y condenado a cadena
perpetua, por haber ordenado la muerte de palestinos que supuestamente
colaboraban con el ejército de Israel.
En 1997 fue puesto en libertad en el marco de un intercambio con
Jordania, en el que se liberó a dos agentes israelíes involucrados en un
intento de asesinato de un dirigente de Hamas en Jordania.
Durante su estadía en prisión creció su importancia como figura de la
resistencia palestina, pero su popularidad se mantuvo por debajo de la
de Yasser Arafat.
Poderosa inspiración
Creyendo que un liderazgo dividido podría atentar contra los
intereses palestinos, el jeque Yassin buscó mantener buenas relaciones
con la Autoridad Nacional Palestina y con gobiernos del mundo árabe.
No obstante, se mantuvo firme en su rechazo a la paz. "El llamado
camino de la paz no es la paz ni tampoco es un substituto para la jihad
y la resistencia", afirmó en repetidas ocasiones.
La organización Hamas ha obtendido un gran apoyo de muchos palestinos
ofreciendo ayuda material a quienes sufren de problemas económicos tras
la más reciente intifada.
Ha establecido fondos de beneficencia para construir colegios,
clínicas y hospitales que proveen servicios gratuitos, y ha atraído
millones de dólares del Golfo Pérsico y otras regiones.
El jeque mismo probó ser una fuente poderosa de inspiración para los
jóvenes palestinos que están desilusionados con el colapso del proceso
de paz.
Los inspiró a dar su vida
prometiendo que todo atacante suicida que esté dispuesto a entregar su
vida por la dignidad de los palestinos, se convertirá en mártir
Antecedentes
Cisjordania: Un Muro para Encerrar a un Pueblo
¿Qué es la "Hoja de Ruta"
Alternativas en Palestina
Edward W Said
Desde el punto de vista
político, la Intifada Palestina ha sacado poco provecho desde que
comenzó hace dieciséis meses a pesar de la excepcional fortaleza de un
pueblo bajo ocupación militar, desarmado, mal dirigido, que sigue
estando despojado y que ha desafiado los estragos inmisericordes de la
máquina de guerra israelí. En Estados Unidos, el Gobierno y, con un
puñado de excepciones, los medios de información 'independientes', se
han hecho eco mutuamente en su machacar constante acerca del terror y la
violencia palestinos, sin prestar atención en absoluto a los 35 años de
ocupación militar israelí, la más prolongada de la historia moderna;
como consecuencia, tras el 11 de septiembre, las condenas oficiales
estadounidenses a la Autoridad de Yaser Arafat por albergar e incluso
patrocinar el terrorismo han reforzado fríamente la ridícula afirmación
del Gobierno de Sharon de que Israel es la víctima y los palestinos los
agresores en esta guerra de cuatro décadas declarada, por el ejército
israelí contra civiles, edificios e instituciones, sin discriminación ni
piedad. El resultado actual es que los palestinos están encerrados en
220 guetos controlados por el ejército; que helicópteros Apache
suministrados por Estados Unidos, tanques Merkava y F-16 acribillan
diariamente a personas, casas, huertos de olivos y campos; que las
escuelas y universidades, así como las empresas e instituciones civiles,
están completamente desbaratadas; que cientos de civiles inocentes han
muerto y decenas de miles han sido heridos; que los israelíes siguen
asesinando a líderes palestinos; que el paro y la pobreza oscilan en
torno al 50% aproximadamente, y que todo esto ocurre mientras el general
Anthony Zinni sigue atribuyendo machaconamente la 'violencia' Palestina
al desdichado Arafat, que ni siquiera puede salir de su oficina de
Ramala porque está encarcelado allí por los tanques israelíes, mientras
sus destrozadas fuerzas de seguridad huyen precipitadamente intentando
sobrevivir a la destrucción de sus despachos y barracones.
Para empeorar más las cosas,
los islamistas palestinos han entrado en el juego de la implacable
maquinaria propagandística de Israel y de su siempre dispuesto ejército
con brotes de bombardeos suicidas bárbaros y gratuitos que finalmente, a
mediados de diciembre, obligaron a Arafat a dirigir a sus maltrechas
fuerzas de seguridad contra Hamás y la Yihad Islámica, y a detener a
militantes, cerrar oficinas y, en ocasiones, a disparar contra los
manifestantes y matarlos. Arafat se apresura a cumplir cada exigencia de
Sharon, aunque éste añada luego otra nueva, provoque algún incidente o
se limite a decir -con el respaldo de Estados Unidos- que está
insatisfecho y que Arafat sigue siendo un terrorista 'impertinente' (al
que sádicamente prohibió asistir a los servicios religiosos de Navidad
en Belén), cuyo objetivo principal en esta vida es matar judíos. En
contra de toda lógica, la desconcertante respuesta de Arafat a este
montón de ataques brutales contra los palestinos, contra el hombre que
para bien o para mal es su líder, y contra su ya humillada existencia
como nación, ha sido seguir solicitando una vuelta a las negociaciones,
como si la transparente campaña de Sharon contra la mera posibilidad de
celebrar dichas negociaciones no estuviera teniendo lugar, como si toda
la idea del proceso de paz de Oslo no se hubiera evaporado ya. Lo que me
sorprende es que, con la excepción de un pequeño número de israelíes
(David Grossman ha sido el más reciente), nadie dice abiertamente que
los palestinos están siendo perseguidos por Israel como si fueran sus
nativos.
Una mirada más atenta a la
realidad palestina narra una historia algo más estimulante. Las últimas
encuestas muestran que Arafat y sus adversarios islamistas (que
erróneamente se denominan a sí mismos 'la resistencia') reciben entre un
40% y un 45% del apoyo popular. Esto significa que una silenciosa
mayoría de palestinos no está a favor ni de la equivocada confianza que
la Autoridad deposita en Oslo (ni de su régimen anárquico de corrupción
y represión), ni de la violencia de Hamás. Arafat, siempre hábil e
ingenioso, ha respondido delegando en Sari Nuseibeh, un notable de
Jerusalén, presidente de la Universidad Al-Quds e incondicional de Al
Fatah, para que pronuncie discursos sonda dando a entender que sólo con
que Israel fuera un poco más amable, los palestinos podrían renunciar a
su derecho al retorno. Además, una banda de personalidades palestinas
próximas a la Autoridad (o para ser más exactos, cuyas actividades nunca
han sido independientes de la Autoridad) ha firmado declaraciones y ha
salido de viaje con activistas de la paz israelíes que o bien no tienen
poder o son tan ineficaces como carentes de prestigio. Se supone que
estas desalentadoras maniobras mostrarán al mundo que los palestinos
están deseosos de firmar la paz a cualquier precio, incluso el de
acomodarse a la ocupación militar. Arafat sigue invicto en lo que
respecta a su inagotable ansia por permanecer en el poder.
Pero a cierta distancia de
todo esto, surge lentamente una nueva corriente nacionalista laica. Es
demasiado pronto para poder denominarlo partido o bloque, pero es ya un
grupo visible con auténtica independencia y categoría popular. Cuenta en
sus filas con Haidar Abdel Shafi y Mustafá Barghuti (no confundir con su
pariente lejano, Marwan Barghuti, activista de Tanzim), junto con
Ibrahim Dakak, los catedráticos Ziad Abu Amr, Ahmed Harb, Ali Jarbawi,
Fouad Moghrabi, los miembros del consejo legislativo Rawiya Al-Shawa y
Kamal Shirafi, los escritores Asan Khadr y Mahmoud Darwish, Raja
Shehadeh, Rima Tarazi, Gahssan al-Kahtib, Naseer Aruri, Eliya Zureik y
yo mismo. A mediados de diciembre se publicó una declaración colectiva
que tuvo buena cobertura en los medios árabes y europeos (pasó
desapercibida en Estados Unidos), en la que se hacía un llamamiento por
la unidad y la resistencia de Palestina y por el fin sin condiciones de
la ocupación militar israelí, y que deliberadamente guardaba silencio
con respecto a la vuelta a Oslo. Creemos que negociar una mejora en la
ocupación equivale a prolongarla. La paz sólo puede llegar después de
que termine la ocupación. Las secciones más atrevidas de la declaración
se centran en la necesidad de mejorar la situación interna de Palestina
y, por encima de todo, fortalecer la democracia; 'rectificar' el proceso
de toma de decisiones (que está completamente controlado por Arafat y
sus hombres); afirmar la necesidad de restaurar la soberanía de la ley y
un sistema judicial independiente; impedir que continúe la malversación
de fondos públicos y consolidar las funciones de las instituciones
públicas para que todos los ciudadanos puedan confiar en aquellos que
están expresamente designados para el servicio público. La última y más
decisiva exigencia son unas elecciones parlamentarias.
Al margen de la
interpretación que se dé a esta declaración, el hecho de que tantas
personas prominentes e independientes, la mayoría con el respaldo de
organizaciones sanitarias, educativas, profesionales y laborales en
funcionamiento, hayan dicho estas cosas, no ha caído en saco roto en
otros palestinos (que la consideran la crítica más incisiva nunca hecha
al régimen de Arafat) ni en el ejército israelí. Además, mientras la
Autoridad se apresuraba a obedecer a Sharon y a Bush rodeando a los
habituales sospechosos islamistas, Barghuti lanzaba un Movimiento
Internacional de Solidaridad que incluía a unos 550 observadores
europeos (varios de ellos miembros del Parlamento Europeo) que viajaron
a Palestina costeándolo de su propio bolsillo. Con ellos estaba un grupo
de jóvenes palestinos que, al mismo tiempo que desbarataba junto con los
europeos el movimiento de tropas y colonos israelíes, impedía que se
lanzaran piedras o se disparase desde el bando palestino. Esto dejó
paralizados a la Autoridad y los islamistas y sentó las bases para
conseguir que el centro de atención sea la ocupación israelí. Todo esto
sucedía mientras Estados Unidos vetaba una resolución del Consejo de
Seguridad que autorizaba a un grupo internacional de observadores
desarmados para interponerse entre el ejército israelí y los indefensos
civiles palestinos.
La primera consecuencia de
esto fue que el 3 de enero, después de que Barghuti celebrara una
conferencia de prensa con unos 20 europeos en Jerusalén Este, los
israelíes le arrestaran, retuvieran e interrogaran dos veces, le
rompieran una rodilla con la culata de sus rifles y le hirieran en la
cabeza, con el pretexto de que estaba alterando la paz y de que había
entrado ilegalmente en Jerusalén (a pesar de haber nacido allí y tener
un permiso médico para entrar). Por supuesto, nada de esto ha disuadido
ni a él ni a sus seguidores de seguir con la lucha no violenta que,
creo, seguramente acabará tomando el control de la excesivamente
militarizada Intifada, la centrará en el plano nacional en el fin de la
ocupación y los asentamientos y conducirá a los palestinos hacia la paz
y la formación de un Estado. Israel tiene más que temer de alguien como
Barghuti, que es un palestino racional, respetado y con mucho aplomo,
que de los barbudos radicales islámicos que a Sharon le encanta mostrar
como la quintaesencia de la amenaza terrorista contra Israel. Todo lo
que hacen es arrestarle, lo cual es típico de la desacreditada política
de Sharon.
¿Dónde está la izquierda
estadounidense e israelí, tan rápida para condenar la 'violencia'
mientras que no dice una sola palabra acerca de la vergonzosa y criminal
ocupación? Yo les sugeriría seriamente que se unan en las barricadas (de
forma literal y figurada) a valientes activistas israelíes como Jeff
Halper y Louisa Morgantini, que avancen hombro con hombro con esta nueva
e importante iniciativa secular palestina y comiencen a protestar por
los métodos del ejército israelí, subvencionados directamente por los
contribuyentes y por ese silencio comprado a tan alto precio. Tras
haberse retorcido nerviosamente las manos durante un año y tras haberse
quejado por la inexistencia de un movimiento palestino por la paz
(¿desde cuándo tiene un pueblo militarmente ocupado la responsabilidad
de crear un movimiento pacifista?), los supuestos pacifistas que pueden
influir en el ejército israelí tienen el claro deber político de
organizarse contra la ocupación a partir de ya, incondicionalmente y sin
exigencias indecorosas a los ya abrumados palestinos.
Algunos de ellos lo han
hecho. Varios cientos de reservistas israelíes se han negado a cumplir
servicio en los territorios ocupados, y un amplio espectro de
periodistas, académicos y escritores (entre ellos Amira Hass, Gideon
Levy, David Grossman, Ilan Pappe, Dani Rabinowits y Uri Avnery) han
mantenido un ataque constante contra la inutilidad criminal de la
campaña de Sharon contra el pueblo palestino. Lo ideal sería que hubiese
un coro similar en Estados Unidos donde, a excepción de un reducido
número de voces judías que hacen pública su indignación por la ocupación
militar israelí, hay demasiada complicidad y batir de tambores. El
lobby israelí ha conseguido temporalmente identificar la guerra
contra Bin Laden con el ataque que Sharon ha emprendido con
determinación contra Arafat y su gente. Desgraciadamente, la comunidad
árabe estadounidense es demasiado pequeña y está demasiado ocupada en
escapar de la red de arrastre del ministro de Justicia, Ashcroft, de los
perfiles raciales y de la limitación de las libertades civiles.
Por tanto, lo que se
necesita con mayor urgencia es la coordinación entre los diversos grupos
laicos que apoyan a los palestinos, un pueblo cuyo mayor obstáculo para
su mera presencia (mayor aún que los estragos de los israelíes) es su
dispersión geográfica. Acabar con la ocupación y todo lo que ésta
entraña es un imperativo suficientemente claro. Ahora, hagámoslo. Y los
intelectuales árabes no han de tener miedo a unirse.
Edward W. Said,
es palestino, ensayista y profesor de
literatura comparada en la Universidad de Columbia en USA. Recibió el
premio "Príncipe de Asturias" en el 2002
Arafat y Sharon
-
Martín Sánchez
Clarín
Dicen que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) debería
incursionar en el libro Guinness como el hombre que superó a los
felinos en el uso de vidas. Yasser Arafat pasó las siete de tanto
escapar de ataques, complots, atentados, y hasta de un accidente aéreo.
Durante más de 30 años su carisma le permitió mantener en equilibrio,
aunque a veces sobre finos andamios, a los diversos componentes de la
Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
Con habilidad y cierto apoyo irrestricto de la suerte, Arafat
consiguió evitar las trampas tendidas por el Mossad, el servicio secreto
israelí. En 1993 logró cierto desahogo con la firma en conjunto con
Israel de la declaración de principios. Aquel choque de manos con el
premier israelí Yitzhak Rabin en Washington, aparece hoy como escena
y escenario extraídos de una extravagante ciencia ficción.
Yasser Arafat nació el 24 de agosto de 1929 en El Cairo, pero él dice
otra cosa: que fue el 4 de agosto y en Jerusalén. Su adhesión a la causa
palestina se remonta a los primeros años de la década del 50, cuando
estudiaba en El Cairo. Pero antes, Arafat supo ser un joven y rico
ingeniero a quien le gustaba visitar Europa con la cámara de turista al
hombro.
Cuando trabajó como ingeniero en Kuwait, creó con ex compañeros de la
universidad un movimiento de liberación palestina independiente de los
regímenes árabes. Así nacía en octubre de 1959 la organización Al
Fatah, principal integrante de la OLP desde su creación en 1964.
Arafat ingresó en la clandestinidad y reapareció, tras la guerra del 67,
con el nombre de batalla de Abu Ammar. En enero del 69 fue designado
portavoz de Al Fatah, y con unas semanas le alcanzó para ser elegido
presidente de la OLP.
Desde entonces, ganará cada reelección.
De líder militar y "terrorista", según los israelíes, fue
transformándose en negociador y estadista sin Estado. Hay quienes
no olvidan una intervención suya en la ONU: "Vengo aquí con un ramito de
olivo y una pistola. No dejen que sea el ramito lo que se me caiga de
la mano". .
Arafat superó el "setiembre negro" de 1970, cuando el rey Hussein lo
echó de Jordania, obligándolo a llevar la OLP a Beirut. Siguió intocable
tras la invasión israelí al Líbano del 82, que provocó otra emigración a
Túnez. En 1985 eludió el ataque aéreo israelí contra su base de Túnez:
hacía jogging en una playa vecina.
Declaró que su única pasión es Palestina, pero tiene otras: en 1993 se
casó con Soha Tawil, una colaboradora de 28 años con quien tuvo una niña
nacida en París.
Tres meses más tarde, gastó otra vida al salvarse milagrosamente de un
accidente aéreo en el desierto libio. En 1994, junto con Yitzhak Rabin y
Shimon Peres, Arafat recibió el Premio Nobel de la Paz por dar inicio
a un proceso hoy deshilachado.
El mismo año, después de 27 de exilio, volvió a los Territorios
palestinos a la cabeza de la Autoridad Nacional Palestina. En 1996,
con el 87,1 por ciento de los votos, Arafat fue elegido presidente
de la ANP.
Los que lo rodean en cada día de su vida poco normal, aseguran que las
energías del conductor palestino son inagotables, y que algo tiene que
ver con que no bebe, no fuma y es discreto en las comidas.
La única vanidad que se le conoce es la "kefiah", el pañuelo a cuadros
blancos y negros que le cubre la cabeza y que no permite que le digan
"pelado" al líder palestino.
Sharon, duro y controvertido
Ariel Sharon es el "halcón" de la derecha que en febrero del año
pasado se posó con facilidad en la cumbre de su país, al imponerse con
holgura en las elecciones para primer ministro. Pero hoy, algo raído por
el desgaste del conflicto con los palestinos, ya no es lo que era para
su pueblo y sus votantes.
Arik, como se lo llama, siempre fue en la búsqueda casi obsesiva de la
seguridad de Israel, un objetivo que persiguió aunque lo empaparan
lluvias de críticas, de aquí, de allá y de otras partes.
Esta política lo llevó a sitiar en Ramallah al líder palestino y su
enemigo histórico, Yasser Arafat, y a rodear férreamente los Territorios
palestinos, convulsionados por la segunda intifada, rebelión cuyo
arranque coincidió con su controvertida visita a la Explanada de las
Mezquitas, en Jerusalén, de setiembre de 2000.
Sharon, nacido el 27 de setiembre de 1928 en Kfar Malal, comunidad
agrícola del centro de Israel, en la Palestina bajo dominio británico,
de padres de origen bielorruso, heredó de su progenitor campesino la
inclinación a defender la tierra.
Aprendió la lección a los 13 años, cuando armado con un bastón y un
puñal, debía hacer guardia para proteger los campos de las
"incursiones" árabes.
De joven, Ariel Sharon militó en Haganah, la organización de defensa
israelí en Palestina, para luego ingresar en las fuerzas armadas del
recién creado Estado judío. La suya fue una carrera militar abundante en
éxitos. Uno de sus mayores triunfos militares sucedió en 1973, en la
Guerra del Kippur, cuando al comando de una división acorazada cruzó el
canal de Suez hacia El Cairo, obligando a Egipto a pedir el cese del
fuego. Esta victoria hizo de él un héroe y le abrió la
posibilidad de ingresar a la política con su elección como diputado en
las filas del Likud.
Fue electo en 1973, pero renunció para ser consejero de seguridad del
entonces premier Yitzhak Rabin. En 1977, fue ministro de Agricultura en
el primer gobierno de Menajem Beguin, de quien apoyó el tratado de paz
con Egipto, y de Defensa, en 1981, en el segundo gobierno de Beguin.
Como ministro de Defensa fue el artífice de la invasión al Líbano en
1982.
Sharon fue obligado a renunciar en 1983, después de que una comisión de
investigaciones le atribuyó "personal responsabilidad" por la masacre
en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila en Beirut,
perpetrada por las falanges libanesas entonces aliadas de Israel.
Por esta cuestión, el actual premier podría haber sido procesado en
Bélgica, donde fue denunciado por un grupo de palestinos por
"crímenes de guerra".
En 1984 volvió al gobierno como ministro de Comercio y de Industria y,
en 1990, el primer ministro Yitzhak Shamir lo nombró ministro de
Cuestiones Edilicias y presidente del Comité interministerial para la
Inmigración. En este rol, Ariel Sharon dio gran impulso a la
colonización de los territorios palestinos.
Después del retorno de la derecha al gobierno, el premier israelí fue,
entre 1996 y 1999, ministro de Infraestructuras y luego de Relaciones
Exteriores en el gobierno de Benjamin Netanyahu.
En mayo de 1999, luego de la derrota de Netanyahu en las elecciones y su
renuncia como líder del Likud, Sharon pasó a ser jefe del partido y lo
condujo al éxito, a pesar de que muchos lo consideraban y lo consideran
un líder demasiado controvertido, con un gran pasado por detrás,
pero, casi inevitablemente, desprovisto de futuro
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