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230207 - Tampa, Florida, USA -
El tiempo parece haberse detenido, en la
ruta del transito de
Nicaragua. “La virgen” el otrora puerto lacustre del gran Lago de
Nicaragua; (lago Cocibolca) donde atracaban los grandes barcos que
venían de San Carlos y que traía a los viajeros de New York y Boston;
sigue siendo un pueblito, con un embarcadero con lanchas para llevar
turistas a la isla de Ometepe. Después de siglo y medio de historia; la
pobreza y la soledad …son los mudos testigos de la grandeza de esos
paradisíacos lugares.
Las 12 millas del istmo
de Rivas que separan a La Virgen de la bahía de San Juan del sur (Océano
pacifico) son un martirio. La
carretera está en muy mal estado.
San Juan del sur,
todavía es una pequeña ciudad con algunos hoteles y muchas pensiones,
aunque en las colinas hay mansiones la mayoría de estas propiedad de
extranjeros. Los ciudadanos del histórico puerto sobreviven del escaso
turismo y la pesca.
San Carlos,
surrealista, con sol ardiente, los mosquitos, y los campesinos
caminando en silencio a la orilla de la calles empedradas, la humedad,
la insalubridad… como hace mas de 100 años.
Si se cierran los ojos
y se recuerdan los días de gloria de la ruta; aparecen como en sueños
las las mulas cargadas de mercancías, carretas haladas por bueyes, los
carruajes llenos de sudorosos viajeros yankis e ingleses, los soldados,
las mujeres rubias, los grandes vapores.
La ruta del transito
está olvidada. Pareciera que 150 años de soledad no son suficientes...
pero el río San Juan, San Carlos, La virgen y San Juan del sur… esperan
un milagro para resurgir como el ave fénix: El canal interoceánico.
En los primeros días de
Enero de 1857 -ya hace 150 años- era cerrada por primera vez la ruta del
transito por Nicaragua; cierre que marco el principio del fin del sueño
Nicaragüense de ser escogida para la construcción del canal
interoceánico que décadas después se materializó el Panamá.
En esos días trágicos
de la historia de Nicaragua, aventureros inversionistas y William Walker
intervenían en el país para apoderarse de “La compañía accesoria del
Transito” que fundara el Comodoro Vanderbilt, a raíz del grito de orooo…
orooooo en 1848 en San Francisco, California; y que dio comienzo a la
“fiebre del oro” que llevo a miles de hombres y mujeres del este a las
desconocidas y fieras tierra del oeste… en una desenfrenada carrera en
busca de fama y fortuna.
En 1852 cuando la
compañía del transito crecía a ‘’viento en popa” el comodoro Vanderbilt
se daba el lujo de sacar anuncios en los periódicos de New York, San
Francisco y New Orleans. Los de San Francisco decían: COMPAÑÍA DE
VAPORES VANDERBILT. PARA NUEVA YORK Y NEW ORLEANS VÍA NICARAGUA. BOLETOS
PARA VIAJE COMPLETO.
La ruta interoceánica
de Nicaragua estaba en su apogeo. Según datos oficiales hasta mediados
de 1856 la ruta del transito transportaba unos dos mil pasajeros
mensuales, en los barcos que venían de New York y New Orleans hasta San
Juan del Norte y los que venían de San Francisco hasta San Juan del Sur.
El tráfico de viajeros y mercadería había superado al tráfico del canal
de Panamá.
La fiebre del oro de
California acelero los proyectos para realizar la ruta canalera por
Nicaragua. Las facilidades geográficas del país eran ideales la
construcción de la vía. La palabra Nicaragua era un imán a los oídos
del gobierno de Estados Unidos y rapaces capitalistas como Vanderbilt.
La posibilidad de una ruta interoceánica mas corta que la de Panamá y a
menos costo utilizando la vía natural del río San Juan (en el atlántico)
lago de Nicaragua, y San Juan del Sur, (en el pacifico) eran exploradas
por gringos e Ingleses.
La suerte estaba echada
para Nicaragua. A partir del proyecto canalero que nunca se materializó
la nación estaba destinado a sufrir intervenciones militares e
ingerencias políticas de Estados Unidos. Nicaragua fue a partir de esos
días un lugar estratégico para el expansionista estado del norte. Y el
pequeño país casi despoblado se convirtió en un botín.. que había que
poseer a toda costa.
“El estado de Nicaragua
puede llegar a ser, mas que Constantinopla, la ruta imprescindible del
gran trafico mundial, y está destinado a alcanzar un extraordinario
grado de prosperidad y de grandeza”, escribió en 1846, Luis Napoleón
Bonaparte de Francia (Napoleón III) en la presentación de un proyecto
de compañía que el llamo “La canale Napoleone por Nicaragua”. Bonaparte
había sido contactado por enviados del gobierno de Nicaragua que
buscaban apoyo extranjero para la construcción de la vía interoceánica.
Los sueños de Bonaparte
al igual que los del gobierno Nicaragua serian frustrados años después
con la aparición en el escenario político Nicaragüense de un ambicioso e
inescrupuloso personaje: William Walker.
En 1857, como dije al
comienzo, la ruta canalera por Nicaragua fue cerrada por primera vez por
la intervención de Estados Unidos, con el pretexto proteger bienes y
vidas de ciudadanos americanos “amenazados” por la revuelta armada en el
país. También se dijo que el acto era para evitar que William Walker
pudiera recibir ayuda y pertrechos militares por la vía marítima. Walker,
estaba en la boca del San Juan en la desaparecida Greytown, esperando el
arribo de los buques provenientes de New Orleans y New York. Estados
Unidos adujo que habían intervenido en Nicaragua porque Walker había
violado la ley de neutralidad al invadir a una nación soberana sin tener
ninguna representación de algún gobierno.
Walker y sus
mercenarios había sido contratado por Byron Cole para que apoyaran a las
fuerzas de los Democráticos, que encabezaba don Francisco Castellón con
asentamiento en la ciudad de León. Los Democráticos se oponían al
gobierno Legitimista de Granada. Castellón denomino a Walker y sus
hombres “La falange Americana” y le concedió a Walker el grado de
Coronel del ejercito Democrático.
Vanderbilt en venganza
por el daño económico que le inflingió Walker a su negocio y proyecto,
suministró armas a los gobierno del istmo para que se sumaran a los
Nicaragüenses en su lucha contra el filibustero que quería hacer de
Nicaragua un estado esclavista como los sureños de Estados Unidos.
Walker en el hecho mas
vergonzoso e insólito de la historia de Nicaragua había sido elegido
presidente de Nicaragua el 12 de Julio de 1856 en unos comicios
“populares” arregladas por un grupo de Nicaragüenses que eran adeptos al
proyecto del invasor. El filibustero ordenó incendiar Granada en
diciembre de 1856 cuando sus fuerzas iban en retirada hacia la
desembocadura del San Juan. Meses antes Walker había sido derrotado en
la gesta de “la batalla de San Jacinto” el 14 de septiembre de 1856 por
las tropas Nicaragüense.
La invasión de Walker
provoco la movilización militar del gobierno de Estados Unidos en
Nicaragua y otros lugares del caribe y una crisis diplomática entre El
el tío Sam y la Corona Inglesa.
Y es a raíz de la
presencia de Walker en la política Nicaragüense y su ingerencia directa
en los destinos del país, que el gobierno de Costa Rica hace
reclamaciones limítrofes a Nicaragua. El gobierno tico, que estaba de
acuerdo con la presencia de Inglaterra en la Costa Atlántica, acelera
sus presiones a Nicaragua para conseguir tratados encaminados a tener
soberanía sobre una de las márgenes del Río San Juan, y sobre el
territorio que ahora es la provincia de Guanacaste.
Estados Unidos que había ya intervenido en Nicaragua y
militarizado los principales puertos Nicaragüenses, al conocer las
maniobras Inglesas y Costarricenses, para apropiarse de la ruta del
Transito, se opone a las pretensiones de Costa Rica, advierte que no
legalizará ninguna declaración de soberanía de Costa Rica sobre el río
San Juan.
Un informe de William Carey enviado especial del
presidente Buchanan en Nicaragua dirigido al secretario de Estado
de Estados Unidos, general Lewis Cass, manifiesta: “Señor han
llegado informes aquí que el gobierno de Costa Rica intenta
apropiarse de una porción de territorio nicaragüense, convirtiendo
la guerra que acaba de terminar, con el logro del objeto para que
fuera declarada, en una treta de adquisición territorial. Tal
designio es injusto… y contradice las declaraciones publicas del
gobierno de Costa Rica, cuando dirigió sus fuerzas marchando sobre
Nicaragua”… para apoyarlo contra la invasión filibustera de Walker. Finalmente Walker
abandonó sus pretensiones de apoderarse de Nicaragua y la ruta del
transito a mediados de 1857. Años después intento volver… pero sus
intentos fueron frustrados por el gobierno de Estados unidos.
Lamentablemente el daño a la compañía del transito estaba hecho.
“Pero la ruta no
cerró por razones económicas. La causa fue el hombrecito de los
sueños imperiales vislumbrados por sus ojos grises. Si Walker no
hubiera ido a Nicaragua, la ruta habría seguido siendo traficada y
quizás hasta hubiese superado en popularidad a la de Panamá. Mas que
por otra cosa Walker se le recuerda por haber sido el causante del
cierra de la comunicación interoceánica a través de Nicaragua” (La
ruta por Nicaragua, David I. Folkman, 1972. Traducción de Luciano
Cuadra)
Para concluir,
quiero citar la afirmación que hizo Arnold J. Toynbee en su obra:
Los Estados Unidos, México y Nicaragua. “Tras la construcción del
canal de Panamá se convirtió en una máxima de la política
estadounidense que si alguna vez esa vía fluvial fuese complementada
por un canal en Nicaragua, esa segunda ruta interoceánica, como la
primera tendría que estar bajo control de los Estados Unidos’.
Quizás ahora en el
siglo XXI, los sueños del canal interoceánico por Nicaragua resurjan
con nuevos brillos sin el fantasma de Walker.
Tampa, Florida,
Enero 2007.
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