Cargando

Crisis de la UBA (Universidad de Buenos Aires)
Alberto J Lapolla  -  Otros textos del autor

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Argentina / Argentine
- La Educación y el Mundial de fútbol
-
Política y Economía Americanas
- Historia Argentina
-
Néstor Kirchner y el agua

 

 

250406 - Ser una universidad nacional al servicio del pueblo y la nación, o seguir siendo una palanca del dominio colonial del poder multinacional.
 
‘Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan. Creemos no equivocarnos las resonancias del corazón nos lo advierten, estamos pisando una revolución, estamos viviendo una hora Americana. La rebeldía estalla ahora en Córdoba y es violenta porque era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo.(...) La Universidad ha sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y lo que es peor aun, el lugar donde todas las formas de tiranizar encontraron la cátedra que las dictara.’ Deodoro Roca (1)
 
Si te viera Deodoro...

Si el Gran Deodoro o cualquiera de los próceres que libraron las heroicas luchas de Córdoba de 1918 por la democratización de la Universidad nacional, junto a los trabajadores cordobeses al grito de "obreros y estudiantes unidos adelante" se levantaran de sus tumbas, observarían azorados e indignados el triste y lamentable espectáculo de la Universidad colonial y antidemocrática construida en su nombre por la burocracia de La Franja Morada, el menemismo, los aliancistas, los frepasistas, los liberales, los kirchneristas y gran parte de la izquierda orgánica que fue funcional y cómplice del proyecto shuberofista. Hay que reconocerle algo de razón el general Perón cuando señalaba que en determinadas condiciones históricas –es decir en un país bajo control colonial- el ejercicio absoluto de la autonomía universitaria llevaba al predominio natural de la ideología de la clase dominante en la Universidad y por lo tanto en su transformación en una herramienta del coloniaje y no en una palanca para la construcción de un país soberano, independiente, libre y liberado. Claro que Perón no era el único que señalaba esta particularidad de sobrevida de la ideología dominante. Ya Lenin había advertido que librada a su suerte la ideología espontánea que brota en los sectores intelectuales o medios es la ideología burguesa, es decir la ideología dominante. Serán Deodoro Roca, Arturo Jauretche, Raúl Sacalbrini Ortiz, Juan José Hernández Arregui, Silvio Frondizi y Ernesto Giúdici quienes profundicen el papel de la Universidad en los países coloniales: ser palancas de Liberación Nacional o arietes de esa dominación colonial. En ese sentido varios de ellos –Roca, Jauretche- anticiparon claramente cuestiones que luego vendrían de Francia desarrolladas por Foucault y otros teóricos. Incluso las ideas del Mayo Francés, que fueron de Córdoba del 1918 al París del ’68, serán legitimadas en lo académico después que retornaran vía Francia. Pero esa es la mentalidad colonial de nuestra clase media, que refleja el colonialismo intrínseco de la oligarquía dominante. Lenin –también el Che- insistía en que la ideología liberadora debía ser impulsada, construida y defendida por quienes la van construyendo junto y con el pueblo. El pueblo debe ingresar en la Universidad a través de dos maneras: por la democatización concreta de su ingreso, abriendo el acceso de los trabajadores a sus aulas. Pero también a través de la ideología de la cual la Universidad se nutre. Es decir una Universidad nacional, popular o una Universidad colonial al servicio de los planes de las multinacionales y del capital financiero internacional. Esta última es la que se ha construido desde 1983 a la fecha –incluyendo por supuesto el largo ciclo que va de la Misión Ivanisevich (1974) que anticipa la Universidad del Terrorismo de Estado, hasta la terrible Universidad dictatorial. Pero la Universidad construida desde 1983 –en plena democracia y con todos los atributos formales de la Reforma- ha dado origen a esta Universidad de camarillas, roscas, trenzas, burócratas, estudiantes con militancia rentada, y felones de todo calibre, mecanismos de los cuales también participa la izquierda colonial junto a todos los demás sectores. Peleas desaforadas por los cargos, antidemocracia y terror concreto por amenazas de perder el cargo si se enfrenta la línea oficial, destrucción y aniquilamiento de toda forma de pensamiento crítico. Ausencia real de libre debate académico. Ausencia de estudio –incluida su bibliografía- de todo el pensamiento crítico construido por los argentinos a lo largo del siglo XX –uno de los mayores patrimonios de la cultura latinoamericana y occidental- y su reemplazo por un pensamiento domesticado, adocenado, propatronal, neoliberal, anticientífico hasta la hilaridad y ausente del criterio de realidad social y de verdad histórica concreta que caracteriza al pensamiento científico moderno. Neomitrismo y neoliberealismo para justificar ‘el fracaso argentino y la inferioridad natural de la Argentina frente a los Estados Unidos o Europa’. Ni Deodoro, ni Jauretche, ni Scalabrini, ni Silvio Frondizi, ni Ortega peña, ni el Pepe Rosa, ni Abelardo Ramos, ni Rodolfo Puiggrós, ni Ernesto Giudici, ni Rodolfo Walsh, ni Milcíades Peña, ni José Carlos Mariátegui. Y lo que es peor aun: ni Perón, ni Yrigoyen, ni Moscóni, ni San Martín, ni Belgrano ni Moreno, ni Castelli, ni Monteagudo, ni Artigas, ni Bolivar son estudiados en las universidades argentinas en particular en la UBA (ex UNBA). Por el contrario demiurgos de medio pelo del saber colonial norteamericano, inglés o europeo, neomarxistas que escandalizarían a Don Karl -que se negaba a hablar de marxismo-, gramscianos sin pueblo, que niegan la esencia del pensamiento del sabio sardo construido junto a la rebelión obrera de 19717-1920 y luego en la cárcel fascista, desfilan ante los ignorantes ojos y oídos de los jóvenes argentinos que se forman en un pensamiento único elitista, irracional neoliberal y antinacional.

 

Profesionales exitosos, winners, nada de intelectuales ‘vagos y malentretenidos’

Como muy bien señala alguna vez Alcira Argumendo, ni Einstein, ni Kant, n Nietzceh, ni Hegel, ni Platón, ni Galileo, ni Ameghino, ni Von Humblodt, ni Darwin entre muchos otros pensadores principales de la humanidad, podrían hoy ser docentes de la UBA. No reúnen los ‘papers’, los ‘masters’, los ‘PhD’, los ‘postdoctors’, etc., etc., con que el pensamiento dominante multinacional ha cooptado, macerado, reeducado y uniformado a los profesionales y universitarios argentinos. También es probable que ninguno de aquellos insignes pensadores hubiera aceptado ser parte de ninguna ‘rosca’ o ‘trenza’ para ganar un cargo, para lo cual hubieran debido aceptar infames silenciamientos de pensamiento y acción. Peor aún la palabra intelectual es mal vista por estos jóvenes profesionales que prefieren ser winners y no loosers como la gran mayoría de los intelectuales críticos que enorgullecieron a nuestra Patria y alumbraron el pensamiento latinoamericano. Producimos médicos que no soportan atender a los pobres que concurren a los hospitales porque están sucios, huelen mal. La universidad no les enseñó que la mitad de los argentinos viven en la pobreza y un cuarto de ellos son indigentes y ni siquiera tienen agua –ni que hablar del jabón- para lavarse. Ni que hablar si el graduado proviene de las aulas de algunas de las universidades privadas, -seguramente construidas para garantizar la igualdad de oportunidades, tan caro al demoliberalismo burgués. Hoy producimos arquitectos que consideran que no se pueden construir viviendas sociales porque ‘generan nuevos Fuertes Apaches’ -dicho por un docente el la FAU de la UBA- y solo es posible construir viviendas para los ricos o la clase media. Desconocen que Fuerte Apache como tantos otros lugares similares fue producido por a miseria, el hambre y el masivo desempleo que produjo la desindustrialización forzada de la nación. Que arrojó a 24 de millones de argentinos fuera del sistema. Tenemos Agrónomos que desconocen que el sistema de la Siembra Directa y la sojización (la Segunda Revolución de las pampas para Clarín Rural-Huergo, ¿alguien vio la primera?) están destruyendo la otrora fértil pradera pampeana, y que sueltos de cuerpo desparraman transgénicos y venenos por doquier alterando tal vez definitivamente nuestro ecosistema. Desconocen otra forma de producir alimentos. Es más su objetivo ya no es producir alimentos –como nos enseñara el insigne Lorenzo Parodi- sino productos, mercancías, aumentando constantemente la producción y la ganancia empresaria. Además hay que producir ‘sólo para el mercado externo porque el interno no cuenta’. Es más la palabra Mecado Interno -que nos dio vida como la nación más justa de América Latina- ha desaparecido de los programas de Economía. Agrónomos que conocen de ‘agronegocios’ –extraño nombre para una materia universitaria- pero desconocen de Economía Política, Geografía Económica, Economía Agraria –con Reformas Agrarias incluidas-, Ecología y manejo de ecosistemas, Historia Económica Argentina y Mundial. Desconocen el concepto de Estructura Económica o Agraria al igual, que el grueso de los economistas, que son en realidad empleados semicalificados de las multinacionales, los bancos extranjeros, las AFJP, las privatizadas y los grandes estudios jurídicos, contables y consultoras coloniales para mejor expoliar al pueblo y la nación. Agrónomos e Ingenieros que no pueden pensar que la soja es la responsable de las gravísimas inundaciones de Tartagal, como lo fue antes de las de Santa Fe y lo seguirá siendo de catástrofes cada vez mayores, en la medida que el irracional monocultivo con siembra directa y uso masivo de agrotóxicos arrase el país. Y la cosa recién empieza, ¿que harán los agrónomos que sólo saben manejar agroquímicos y semillas tansgénicas cuando las supermalezas que está seleccionando la Siembra Directa con el glifosato y la soja RR, se instalen en toda la extensión de las 15 millones de hectáreas sojeras?. ¿No se les ocurre relacionar la expansión de la soja, con la política antiindsutrial que persiste desde 1976 y la desaparición del gas oil como producto nacional, por ejemplo?. También desconocen las mas mínimas nociones de ecología estructural, ni qué hablar de cómo apoyar y generar pequeñas producciones familiares que ayuden a enfrentar la brutal concentración de la tierra. (6900 propietarios poseen el 49.6% de la tierra). Se habla de 46 % de la tierra ya en manos extranjeras. Tenemos economistas que dicen que no pueden considerar los costos sociales y ambientales dentro de las empresas para las que trabajan, porque a ellos les pagan para obtener la ‘máxima ganancia en el menor tiempo posible’ y si la producción produce inundaciones, contaminaciones, cáncer o pobres, no es problema de ellos. Desconocen que el fundador de la carrera de Economía el Doctor Olivera, señalaba que el papel del economista era el de ser un transformador de la Economía para que la gente viviera mejor y se distribuyera el ingreso de mejor manera, eliminando la pobreza. De la misma manera se vuelve a señalar por Ph. D., y Magisters la remanida y estúpida idea de que el progreso tiene sus costos..... Como si Hiroshima, Nagasaky, el calentamiento, global, la eutrofización de los acuíferos, ríos y lagos, el agujero de Ozono, la Talidamida, el SIDA, la contaminación masiva del planeta y la extinción masiva de especies a la que estamos asistiendo –la mayor desde la extinción de los dinosaurios- fuera progreso. ¿Progreso para quién? ¿Y retroceso para quiénes? Progreso para unos pocos, que bailan contentos de su ‘viveza’ en la cubierta del Titanik, mientras le cierran las puertas de escape a los 2/3 partes de la humanidad. Peor aun, el sistema aplicado después de la Revolución Verde en adelante y en particular esta segunda Revolución Biotecnológica, hechas en nombre de combatir la pobreza, ha creado el mayor numero de pobres e indigentes desde la terminación de la Segunda Guerra mundial: entre 1/3 y 1/2 de la humanidad es decir entre 2.000 y 3.000 millones de personas hambrientas en un mundo que produce alimentos para alimentar a 12.000 millones de seres humanos.
 
¿Donde está la UBA mientras el pueblo se muere de hambre y el planeta agoniza?
¿Dónde estaba la cátedra universitaria llena de PSD, magisters, Postdoctors, papers y demás tilinguerías impuestas por la dominación norteamericana y el BM, el 19 y 20 de diciembre?. ¿Qué dijeron los 800 profesores que quieren elegir al dictatorial Alterini, para reinstalar la rosca shuberofista, la prebenda y el apriete, el 19 y 20 de diciembre de 2001? ¿Dónde estaba la Universidad cuándo, si el pueblo no se sublevaba y volteaba al gobierno corrupto y traidor de la Alianza es posible que hoy siquiera fuéramos una nación? ¿Dónde estaban los profesores que seguían enseñando las mismas gansadas neoliberales o neomitristas sobre el inexorable fracaso argentino? Ideas que estaban estallando y colapsando en la realidad histórica concreta –la mayor prueba de verdad- de las calles y del pueblo. Pueblo que recordemos es la única razón de valor en un democracia, aun de una democracia delegada como ésta. Por lo menos debería serlo. Es imposible resolver la crisis de la Universidad sin retomar un proyecto de Liberación Nacional, de reindustrialización y distribución progresiva de la renta de manera inmediata. Proyecto en el cual la Universidad puede jugar un rol decisivo si se saca de encima toda la bosta neoliberal acumulada en estos años. Para ello es necesario recordar lo dicho por el gran Deodoro (Roca) y vencer a los ignorantes, los inválidos, los tiránicos, los mediocres, los pusilánimes y demás demiurgos coloniales.

USA y la intelectualidad latinoamericana
Es bueno recordar que ya hace unos cuantos años, allá por 1977-1978, la ultraderecha norteamericana
dispuesta a ‘no ceder un centímetro más al socialismo en ningún lugar de la tierra’ (2) replegándose ferozmente sobre América Latina luego de su derrota en Viet Nam, y con el continente latinoamericano sublevado, estableció cual sería su programa para domesticar, dominar y reconstruir a la fuertemente antiimperialista intelectualidad latinoamericana. Estos planes expresados sin disimulo alguno, conocidos como los Documentos de Santa Fe I y II, son la base de la emergencia de la contrarrevolución conservadora conducida por Ronald Reagan, Margaret Tathcher, Henry Kissinger, George Bush padre (presidente real durante el mandato reaganiano) y Juan Pablo II -previa eliminación non sancta de Juan Pablo I. En dichos documentos se explicitaba especialmente qué hacer con la intelectualidad latinoamericana. Ya que para el Tío Sam dicha intelectualidad era casi ‘la quintaesencia del mal’ o como gustaba decir al criminal genocida Ibérico Saint Jean ‘era intrínsecamente perversa’ y debía ser eliminada. Es bueno recordar que el 35% de los desparecidos en nuestro país eran miembros de la comunidad universitaria Dicha intelectualidad latinoamericana era especialmente antinorteamericana -antiimperialista-, estaba fuertemente influida por el marxismo; el nacionalismo; el ‘populismo’; las ideas keynesianas –y roosevletianas- de la CEPAL. Poseía un pensamiento históricamente latinoamericanista libertario y Quasi socialista -inspirado en toda la lucha de masas armadas y sublevadas del siglo XIX, continuadas en el siglo XX por el Arielismo, la Reforma Universitaria, la Revolución Mexicana, el Yrigoyenismo; la posición marcadamente nacionalista y latinoamericanista de Lázaro Cárdenas en México; el neutralismo y antipanamericanismo de Argentina (incluso de sectores de su oligarquía); la solidaridad activa con Sandino; el repudio generalizado del continente al robo de la mitad del territorio mexicano; la solidaridad con Colombia ante la sustracción de Panamá; el repudio a las más de 50 invasiones norteamericanas a América Central. Se sumaban a ello la fuerte influencia en el continente de las ideas americanistas y socialistas continentales de Manuel Ugarte, la Revolución Peronista con su Tercera Posición y sus propuesta de Unidad Latinoamericana y Socialismo Nacional. Para colmo luego vinieron la Revolución Cubana, la Revolución Chilena y los ejemplos indestructibles de Salvador Allende, la montaña moral y ética del Che y la lucha continental de los sesenta-setenta por la Revolución, la tierra y el Socialismo. Para completarla los Sandinistas volteaban al que el Departamento de Estado consideraba ‘su hijo de puta propio’ (3) , el criminal Anastasio Somoza. Es decir el pensamiento típico latinoamericano unido homogéneamente alrededor de un idioma común, una religión sincréticamente común, una cultura común, una larga lucha común y la unidad genética que produjeron los 1000 años del Incario fundante desde Panamá hasta Mendoza, producían un fuerte pensamiento antinorteamericano, hispanoamericanista, socialista, popular y antiimperialista.

El enemigo a extirpar
Dichos documentos de Santa Fe advertían en particular, que la mayoría de nuestros intelectuales -palabra hoy reemplazada por la de ‘profesionales exitosos’ ya que al mirar particular yanqui los ‘intelectuales son vagos y saben de todo pero de nada en particular’ - no tenían casi relación alguna con las empresas privadas, sino que vivían de forma independiente a través del trabajo universitario, la docencia libre, la investigación periodística independiente o free- lance y de la abundante producción de medios independientes y antiimperialistas que abundaban masivamente en el continente y que hoy !Oh casualidad! casi han desaparecido. Los jefes del Think Tank republicano se propusieron entonces, remodelar la intelectualidad latinoamericana atacando las raíces del problema -para los norteamericanos, claro está. Señalaron entonces la necesidad de tener una política para transformar a los intelectuales críticos de América latina en ‘exitosos profesionales comprensivos de las bondades de la libre empresa y el mundo libre’. Avanzaron en la privatización masiva del poderoso sistema estatal de enseñanza latinoamericano, -hoy casi la mitad de la matrícula universitaria nacional concurre a establecimientos privados- desarrollando un gran número de universidades, institutos y escuelas privadas exclusivas, separando a los hijos de la clase alta del contagio con el pensamiento crítico en las Universidad estatal. Crearon todo un sistema quasi obligatorio de papers, magisters, doctorados y postdoctorados, en universidades norteamericanas para remodelar el pensamiento de dicha intelectualidad. Vincularon económicamente a los intelectuales latinoamericanos con las empresas privadas norteamericanas a través de becas, subsidios, asesoramientos muy bien remunerados y fundaciones que orientan y conducen el pensamiento a través del mecenazgo. También vincularon a a las universidades nacionales con el capital privado a través del Banco Mundial y de planes de investigación directamente financiados por empresas, privatizando de hecho gran parte de la Universidad pública, tal como se proclama en dichos documentos Vale aclarar que tuvieron mucho éxito: muchos intelectuales fueron cooptados por el aparato imperial y hoy desdicen y contrafundamentan desvergonzadamente sus posiciones de los ‘60 y los ‘70. Claro está que previamente las dictaduras del Cono Sur les desbrozaron el camino y les ablandaron el cerebro: gran parte de los 400.000 muertos de América latina durante los desde los ’60 hasta la fecha, fueron miembros de las comunidades universitarias. La situación posterior, particularmente después de los ’90 ha producido que los más jóvenes -en general- ni siquiera se puedan enterar de qué se trata. En general ‘compran’ alegremente el papel ridículo y antipensante que les han vendido las multinacionales, las empresas, las cadenas de medios y las escuelas de reeducación norteamericanas o europeas, o están obligados a trabajar en planes subsidiados por el Banco Mundial y las fundaciones. Para los que no lo aceptan: el ostracismo, la marginación, el silencio, la soledad.

Democratizar y transformar la UBA.
De la misma manera que el resto de la sociedad, la UBA debe ser democratizada y transformada nuevamente en una palanca de Liberación Nacional y no en un resorte reproductor de la Dependencia. Esta cuestión implica en primer lugar, la recuperación de la pluralidad de pensamiento interdisciplinario, la libertad de cátedra, y la democratización del sistema de elecciones que permita al conjunto del cuerpo docente ser parte de la elección de las autoridades y no sólo a una oligarquía de 800 profesores sobre 30.000 miembros del cuerpo. Este es el único camino para recuperar el desarrollo de un adecuado nivel de pensamiento crítico que pueda abordar y resolver los complejos problemas de la sociedad argentina actual. Debe quedar claro que el cargo de rector es mucho más un cargo de política universitaria, de orientación del contenido de la Universidad que de contenido académico mismo. Por ello la base de la crisis de al UBA se asienta sobre dos cuestiones a resolver. Por un lado un libre debate de ideas, de pensamiento y del contenido de la enseñanza. Y por el otro en una profunda democratización de su sistema de vida interna, rompiendo la rosca radical-peronista-progresista-izquierda colonial que ha destruido a la Universidad en nombre de los principios de la Reforma Universitaria. De la misma manera que el Peronismo neoliberal posterior al menemismo destruyó la Nación en nombre del Peronismo. Decir una cosa para hacer la contraria. Prestidigitación política que caracteriza al sistema político argentino desde el aciago día de las ‘Felices Pascuas’ alfonsinistas, reciclada hasta el hartazgo por el traidor de Anillaco y reformulada ahora con el discurso antidictatorial. El 19 y 20 de diciembre debe también llegar a la Universidad. Es hora de arrasar con la rosca que gobernó la UBA desde 1983 y abrir un nuevo ciclo que devuelva a la Universidad el pensamiento y la acción anticipatoria sobre la sociedad y recuperar desde la UBA en nombre de sus miles de desaparecidos esa fórmula demodé pero implacable: Liberación o Dependencia.

1.- Del Manifiesto Liminar de la Reforma de 1918. (Citado de memoria disculpad los posibles errores)
2.- Ronald Reagan, luego de la entrada triunfal del Ejército Sandinista en Managua
3.- Palabras de Teodore Roosevelt

 


 

 

 

AVIZORA.COM
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com