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De la Invasión a la Revolución:
La Resistencia como forma de existencia. Parte 1

Alberto J Lapolla
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Advertencia del autor: Este trabajo es un anticipo de mi próximo libro de título homónimo que verá la luz seguramente en los inicios de 2008. El mismo es un intento de recuperar la memoria de la heroica resistencia de nuestros pueblos originarios, luego acompañados por los esclavos africanos, los mestizos y finalmente por algunos criollos que como Castelli, Moreno, Belgrano, San Martín, los Padres Morelos e Hidalgo, Artigas, Bolívar, Sucre, O’ Higgins, Dorrego, Güemes, , Juana Azurduy, Manuel Ascencio Padilla y tantos otros creían que la razón de América residía en al redención del indio y la liberación e igualación -con la consiguiente reparación basada en la distribución democrática de la tierra- de las demás castas y clases oprimidas por los españoles y sus socios principales la oligarquía criolla de encomenderos, mineros, estancieros, obrajeros, dueños de ingenios y traficantes de esclavos; oligarquías luego socias de la dominación británica o norteamericana. Ayer y hoy dueños verdaderos de las riquezas de americanas y palancas de la penetración imperial desde el inicio de la invasión española de nuestras tierras. Este primer anticipo tiene el solo efecto de repudiar una vez más el infame hecho acaecido el 12 de octubre de 1492, último día de libertad de nuestros pueblos de Abya Yala.

En esta primera entrega concluimos el relato con la revolución del 8 de octubre de 1812, cuando la Logia Lautaro (valga el nombre de homenaje al genial jefe araucano, como símbolo de contenido e intención del general San Martín en su plan Liberador) en Buenos Aires, que derrocara al Primer Triunvirato que pese a sus dichos iniciales, había continuado la obra contrarrevolucionaria iniciada por la Junta Grande de Cornelio saavedra y el Deán Gregorio Funes al derrocar a Mariano Moreno en diciembre de 1810 y traicionar a Castelli en la batalla de Huaqui en 1811, liquidando el avance de la revolución casi para siempre. La revolución de la Logia, tenía por objetivo, recuperar para la revolución la marcha de los sucesos del Plata, en sintonía con el resto de la Revolución continental, que principiaba a ser derrotada en Venezuela y comenzaba a sufrir en Chile el peso de la guerra de facciones.

El relato total abarcará en una primera etapa desde 1492 hasta la muerte del Libertador Simón Bolívar en 1830, cuando mediante una serie de asesinatos (Güemes, Dorrego, Sucre) y destierros (San martín, Bolívar, O’Higgins, Artigas, Juana Azurduy) el Imperio Británico, apoyado por los Estados unidos en el Norte y por el grupo rivadaviano en el Sur, logró evitar la conformación de la Patria Grande insignia central de la revolución de la Independencia, la cual unida al Tuyantysullu proclamado por el padre Túpac Amaru, deben ser siempre el objetivo de unidad continental de los suraamericanos, particularmente importante en este nuevo tiempo americano donde una vez más sus bases indias y mestizas especialmente andinas, venezolanas y mexicanas se sacuden y con su sacudimiento conmueven la dominación occidental instaurada a sangre, fuego, espada, cruz, sotana y hoguera en aquel aciago octubre de 1492.

Dado que se trata de un anticipo es lógico que falten datos y situaciones que seguramente serán abordadas en la versión definitiva, de cualquier manera el texto está abierto al debate y el aporte colectivo.
Alberto Jorge Lapolla - 11 de octubre de 2007

121007 -
La lucha de los pueblos americanos contra los invasores y opresores europeos.
Desde 1492 hasta la Revolución de la Independencia

Este trabajo es un anticipo de mi próximo libro de título homónimo que verá la luz seguramente en los inicios de 2008. El mismo es un intento de recuperar la memoria de la heroica resistencia de nuestros pueblos originarios, luego acompañados por los esclavos africanos, los mestizos y finalmente por algunos criollos que como Castelli, Moreno, Belgrano, San Martín, los Padres Morelos e Hidalgo, Artigas, Bolívar, Sucre, O’ Higgins, Dorrego, Güemes, Juana Azurduy, Manuel Ascencio Padilla y tantos otros creían que la razón de América residía en al redención del indio y la liberación e igualación -con la consiguiente reparación basada en la distribución democrática de la tierra- de las demás castas y clases oprimidas por los españoles y sus socios principales la oligarquía criolla de encomenderos, mineros, estancieros, obrajeros, dueños de ingenios y traficantes de esclavos; oligarquías luego socias de la dominación británica o norteamericana. Ayer y hoy dueños verdaderos de las riquezas de americanas y palancas de la penetración imperial desde el inicio de la invasión española de nuestras tierras. Este primer anticipo tiene el solo efecto de repudiar una vez más el infame hecho acaecido el 12 de octubre de 1492, último día de libertad de nuestros pueblos de Abya Yala.
En esta primera entrega concluimos el relato con la revolución del 8 de octubre de 1812, cuando la Logia Lautaro (valga el nombre de homenaje al genial jefe araucano, como símbolo de contenido e intención del general San Martín en su plan Liberador) en Buenos Aires, que derrocara al Primer Triunvirato que pese a sus dichos iniciales, había continuado la obra contrarrevolucionaria iniciada por la Junta Grande de Cornelio saavedra y el Deán Gregorio Funes al derrocar a Mariano Moreno en diciembre de 1810 y traicionar a Castelli en la batalla de Huaqui en 1811, liquidando el avance de la revolución casi para siempre. La revolución de la Logia, tenía por objetivo, recuperar para la revolución la marcha de los sucesos del Plata, en sintonía con el resto de la Revolución continental, que principiaba a ser derrotada en Venezuela y comenzaba a sufrir en Chile el peso de la guerra de facciones.
El relato total abarcará en una primera etapa desde 1492 hasta la muerte del Libertador Simón Bolívar en 1830, cuando mediante una serie de asesinatos (Güemes, Dorrego, Sucre) y destierros (San martín, Bolívar, O’Higgins, Artigas, Juana Azurduy) el Imperio Británico, apoyado por los Estados unidos en el Norte y por el grupo rivadaviano en el Sur, logró evitar la conformación de la Patria Grande insignia central de la revolución de la Independencia, la cual unida al Tuyantysullu proclamado por el padre Túpac Amaru, deben ser siempre el objetivo de unidad continental de los suraamericanos, particularmente importante en este nuevo tiempo americano donde una vez más sus bases indias y mestizas especialmente andinas, venezolanas y mexicanas se sacuden y con su sacudimiento conmueven la dominación occidental instaurada a sangre, fuego, espada, cruz, sotana y hoguera en aquel aciago octubre de 1492.
Dado que se trata de un anticipo es lógico que falten datos y situaciones que seguramente serán abordadas en la versión definitiva, de cualquier manera el texto está abierto al debate y el aporte colectivo.
Alberto Jorge Lapolla 11 de octubre de 2007

De la Invasión a la Revolución

Ellos,
Ellos y los venados,
Ellos y los pavos azules,
Poblaban aquel mundo de golosina,
De otro planeta,
Llegaron
Por mar
Seres de injuria... (Poema Nahuatl) (Recreado por Miguel Ángel Asturias)

‘Desde el descubrimiento empezó la malicia a perseguir a unos hombres que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia y que prefieren dejar sus pueblos que sujetarse a las opresiones y servicios de sus amos, jueces y curas. (...)La América, en ningún caso, puede considerarse sujeta a aquella obligación; ella no ha concurrido a la celebración del pacto social del que derivan los monarcas españoles los únicos títulos de propiedad de su imperio. La fuerza y la violencia son la única base de la conquista que agregó estas regiones al trono español; conquista que en trescientos años, no ha podido borrar de la memoria de los hombres las atrocidades y horrores con que fue ejecutada, y que no habiéndose ratificado jamás por el consentimiento libre y unánime de estos pueblos, no ha añadido en su abono título alguno al primitivo de la fuerza y violencia que la produjeron. Ahora, pues, la fuerza no induce derecho, ni puede hacer de ella una legítima obligación que nos impida resistirla, apenas podamos hacerlo impunemente; pues como dice Juan Jacobo Rousseau, una vez que recupera el pueblo su libertad, por el mismo derecho que hubo para despojarle de ella, o tiene razón para recobrarla o no la había para quitársela.’
Mariano Moreno (Publicado por la Gazeta de Buenos Aires, 1810)

‘No es mucho, pues, no hubiese un español que no creyese ser señor de América, y los americanos los miraban entonces con poco menos estupor que los indios en los principios de sus horrorosas carnicerías, tituladas conquistas.’
General Don Manuel Belgrano (22)

La llamada conquista fue, una “cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento de la población aborigen en las minas.(...) Los actos de barbarie y desalmada crueldad cometidos por las razas que se llaman cristianas contra todas las religiones y todos los pueblos del orbe que pudieron subyugar, no encuentran precedentes en ninguna época de la historia universal ni en ninguna raza, por salvaje e inculta, por despiadada y cínica que ella sea.”
Karl Marx, (El Capital) (36)

‘Cuatro siglos hacen ya que la sangre europea fue injertada en tierra americana. (...) Razas enteras fueron exterminadas, las praderas se poblaron. Las selvas vírgenes se explotaron y muchas se talaron criminalmente para siempre. La llamada civilización entró a sangre y fuego o en lentas tropas de carretas cantoras. El aborigen fue sustituido por inmigrantes. Éstos eran hechos enormes, objetivos, claros. La inteligencia americana nada vio, nada oyó, nada supo.(...) El hecho americano pasaba ignorado para todos.’
Raul Scalabrini Ortiz (39)

I. – La Invasión española de Abya Yala

12 de octubre de 1492.

El Almirante Cristóbal Colón arribó a la actual Santo Domingo, a la que bautizó Isla La española, dando inicio a la opresión europea sobre los pueblos y las tierras americanas, principiando la esclavización y el holocausto de un continente. Esclavización que, en lo que atañe a los derechos de los pueblos originarios oprimidos y sus hermanos negros, mestizos, mulatos, y pobres en general, se mantiene hasta hoy, sojuzgados por una minoría blanca, heredera directa o indirecta –con algún grado de mestizaje- de los invasores españoles y sus socios posteriores portugueses, ingleses, franceses y holandeses. La invasión iniciada en 1492 aun no ha concluido, a excepción de los triunfos de Cuba (donde los españoles no dejaron un solo sobreviviente de la población caribeña original), Bolivia, Venezuela y Ecuador y algunos ratos en México y Argentina. El mismo Colón reconoció en sus diarios de navegación que las tierras a las que arribaba no era la primera vez que recibía visitas transatlánticas: ‘Sin embargo, doscientos años después de la visita de Musa I (navegante africano de la cultura Mandinga de Malí, África Occidental) a La Meca, Cristóbal Colón en sus “Diarios” de los que sólo quedan fragmentos y citas, rescatados por el fraile Bartolomé de las Casas(...) personalmente testificó acerca de la presencia de las expediciones Mandinga a las Américas. Según el "New African Review", Colón escribió que "las flotas mercantes de África Occidental periódicamente partían de la costa de Guinea y navegaban a la América Meridional con oro y otras mercancías; (los Mandinga) introdujeron el arte de la aleación del oro." (69) ¿Cómo es posible que los "eruditos" y estudiantes europeos y americanos no hayan visto y leído los siguientes datos escritos y publicados en estos "Diarios"? Colón escribió: "Los indios trajeron pañuelos de algodón, confeccionados muy simétricamente y trabajados en colores semejantes a
aquellos que se traen de Guinea, de los ríos de Sierra Leona y sin diferencia alguna... Los Mandinga comerciaron con oro y tela llamada "almaizar"... (69) (New African Review (Londres), "They Came Before Columbus", Ellos vinieron antes que Colón, Enero de 2001) Sin embargo España, Portugal y el resto de las potecias europeas se las ingeniaron para ocultar y destruir cualquier rastro de los contactos de América con los pueblos de allende los mares, para poder exigir el señorío del ‘descubrimiento’ y saquear sus riquezas, acompañada de la ‘inexistencia de la historia y la civilización’ africanas para poder esclavizarla y depredarla a su antojo.
Para mayor tragedia la España que enviaba a Colón, era a su vez, la que acababa de buscar la ‘solución final’ para su unidad política y territorial, mediante la persecución, exterminio y destierro de árabes y judíos con masivos asesinatos en las hogueras de la Inquisición católica, incluyendo claro está la apropiación de sus riquezas por parte de los reyes y nobles católicos. Para la España de 1492 -y este hecho sería terrible y atroz para los cien millones de americanos que vivían felices en sus tierras-, lo diferente debía ser exterminado, aniquilado, purificado por el fuego, la tortura, o a lo sumo, esclavizado. Al respecto, el mismo Almirante señaló en carta a los reyes: ‘Este año de 1492, después de haber dado fin a la guerra de los moros y después de haber echado fuera todos los judíos de todos vuestros reinos y señoríos, pensaron enviarme a mí a las dichas partes de las Indias.’(3)(pag37) (Pigna Felipe, op.,cit.,2004) No mentía el Almirante en esta cuestión, el 31 de marzo de 1492, los Reyes católicos de España, Fernando II de Aragón (Uno de los personajes siniestros y harto corruptos del libro ‘El Príncipe’ de Niccola Maquiavello, el otro era César Borgia) y su esposa Isabel I de Castilla, ‘firmaron en Granada el edicto de expulsión de los judíos de todos los territorios de las coronas Bajo su mando. El objetivo de tal decisión fue, según el propio texto, evitar el daño que los judíos estaban causando a la religión cristiana.’(48)(pag15) (Saban Mario, Op.,cit.,2007) Sin embargo, conociendo la catadura del personaje firmante del edicto, y los pasos que daría para ejecutarlo, hace pensar que los motivos religiosos encubrían otras razones que, primero se lanzarían sobre judíos y moros de España y luego sobre los pueblos americanos. Al momento de la expulsión las Coronas de Aragón y de Castilla estaban fuertemente endeudadas con los comerciantes y banqueros judíos, que habían auxiliado económicamente a los reinos católicos en su lucha contra los árabes. En el pensamiento de Fernando de Aragón era mucho más económico expulsar a los judíos arguyendo motivos religiosos que pagar sus deudas. Mejor aun al expulsarlos podía quedarse con sus riquezas. De tal forma el edicto fue mantenido en secreto (tal como siglos más tarde realizaría la Gestapo de Hitler para implementar la ‘Solución Final’ al problema judío, mediante el sistema de ‘Noche y Niebla’) hasta el 29 de abril y el 1 de mayo de 1492, de tal forma los judíos fueron tomados por sorpresa y no pudieron sacar sus riquezas al exterior, ni vender sus propiedades a algún valor razonable, ni disponer de sus bienes. Los mismos debieron ser abandonados a favor de los cristianos, especialmente los nobles. Uno de los puntos clave del edicto ‘impedía a los judíos llevarse oro, plata y piedras preciosas. Y, por una cuestión lógica debían abandonar sus hogares. Cronistas de época (...) aseguran que los casos de explotación se veían en cada rincón. “Daban una casa por un asno”, certifica.’(48)(pag16)(Saban Mario, Op.,cit.,2007) El 31 de julio de 1492 los últimos judíos abandonaban España. Cabe aclarar que los hebreos constituían más del 20% de la población de la España del siglo XV, mientras que los musulmanes constituían algo menos del 40% de la misma. Los judíos españoles, los Sefaradíes, una de las principales etnias del pueblo judío, deben su nombre a Sefarad que significa España en hebreo. Los judíos expulsados se distribuirían por todo el Medio Oriente en poder del imperio otomano, algunos irían a Francia de donde ya habían sido expulsados en el siglo XIII y algunos muy pocos se dirigirían a Inglaterra. Pero aproximadamente la mitad de los expulsados, se dirigirían a Portugal, donde en general siempre habían sido bien tratados. De los avatares de los judíos españoles refugiados en Portugal, y de los propios judíos portugueses, partiría lo que algunos consideran el cuarto grupo étnico que se mestizaría en América, durante la invasión española a nuestras tierras. A los americanos nativos, se agregarían los europeos españoles y lusitanos, los negros africanos arrancados de sus selvas natales para ser esclavizados en el continente americano y europeo, y también los judíos portugueses que por decenas de miles se dirigirían al Brasil (y a otros lugares de América) y desde allí a toda América española y en particular a Buenos Aires. Es bueno ubicar esta situación de la instauración en España de un régimen de fanatismo e intolerancia atroces, heredero directo del espíritu salvaje y perverso de las Cruzadas o de las campañas de Carlomagno contra los pueblos paganos de Europa, sometidos a sangre y fuego al cristianismo. Régimen que reaparecería en Europa cuatro siglos y medio más tarde (entre 1932 a 1945) durante el régimen nazi, con la misma violencia contra los mismos pueblos y también otras etnias diferentes ya que los nazis exterminaron judíos, árabes, gitanos, eslavos, armenios y demás ‘razas inferiores’ o ‘impuras’ según las palabras de Himmler, Goebbels, Fernando VII o Felipe II, se hace necesario, decíamos, conocer el carácter atroz de la hegemonización cristiana sobre la península ibérica, para poder comprender claramente cuál era la España que se abalanzaba sobre América. Un continente que hasta entonces, había vivido en felicidad y armonía, con muchos otros pueblos del mundo, tal como se desprende hoy de los últimos descubrimientos antropológicos, arqueológicos e históricos que no dejan dudas respecto del contacto casi permanente de los pueblos americanos con sus similares de Asia, África, Oceanía, Polinesia y la propia Europa, mucho antes de la llegada de los invasores españoles. Con una diferencia todos los contactos anteriores no implicaron en ningún caso el sometimiento y la destrucción de las culturas existentes tal como harían las naciones católicas con los multitudinarios, ricos, bien nutridos, bellos y felices pueblos originarios de América.

‘El paraíso terrenal’

América vivía entonces en el mejor de los mundos, tal como podría vivir sin la opresión europea-norteamericana que aun campea sobre nosotros, dado la riqueza inconmensurable del ecosistema que porta, y la bondad, solidaridad, astucia e inteligencia sin par de nuestros pueblos originarios y mestizos... Al menos 2000 etnias poblaban el continente y hablaban algo más de 2000 idiomas, la mayoría de ellos hoy exterminados. Los mayas –una de las mayores culturas de la humanidad, inmensamente más cultos, sabios y evolucionados que los bárbaros españoles, que los estaban derrotando- reflejaron el momento:

No había entonces enfermedad
No había entonces pecado,
Había santa devoción en nosotros.
Saludables vivíamos.
No había entonces enfermedad
No había dolor de huesos,
No había fiebre,
No había viruela.
No fue así lo que hicieron los extranjeros
Cuando llegaron aquí.
Ellos enseñaron el miedo,
Y vinieron a marchitar las flores.
Para que su flor viviese,
Dañaron y sorbieron nuestra flor.
¡A castrar el sol!
Eso vinieron a hacer aquí los extranjeros. Poema maya del Chilam Balam (3)

ORO, ORO, ORO... y PLATA también.

Apenas llegado a América, Colón comunicó a la reina de Castilla –Isabel la Católica- sus humanitarias y evangelizadoras intenciones. ‘Son las mejor gente del mundo y sobre todo la más amable, no conocen el mal –nunca matan ni roban-, aman a sus vecinos como a ellos mismos y tienen la manera más dulce de hablar del mundo, siempre riendo.(...) No llevan armas ni las conocen, porque les mostré una espada, la tomaron por el filo y se cortaron.(...) Serían buenos sirvientes con cincuenta hombres podríamos dominarlos y obligarlos a hacer lo que quisiéramos.’(3)(pag35)(23)(Pigna Felipe, op.,cit.,2004) ‘Sí, así es como Colón veía a los indios – no como anfitriones hospitalarios, sino como "sirvientes" para hacer "lo que queramos que hagan". ¿Y qué es lo que quería Colón?. Esto no es difícil de determinar, en las dos primeras semanas de anotaciones en el diario, hay una palabra que se repite setenta y cinco veces: ORO. En los argumentos habituales sobre Colón, en lo que se hace hincapié una y otra vez es en su sentimiento religioso, su deseo de convertir a los nativos a la Cristiandad, su reverencia hacia la Biblia. Sí, estaba interesado por Dios. Pero mucho más por el Oro.(...) Ordenó a los nativos que encontraran una cierta cantidad de oro, en un cierto periodo de tiempo, y si no cumplían con su cupo, les cortaban los brazos. El resto aprendía la lección y traía el oro. Samuel Eliot Morison, un historiador de Harvard, que fue un biógrafo admirado de Colón, reconoció este punto. Escribió: “Quien fuera el que inventara este espantoso sistema, como único método de producir oro para la exportación, el responsable del mismo fue solo Colón... aquellos que huyeron a las montañas fueron cazados con perros, y de los que escaparon se ocuparon el hambre y la enfermedad, mientras miles de pobres criaturas, en su desesperación tomaron veneno de mandioca para acabar con su miseria.” Morison continúa: “Así que la política y los actos de Colón, de los cuales solo él fue responsable, comenzaron la despoblación del paraíso terrenal que fue ‘La Española’ en 1492. De los nativos oriundos, estimados por etnólogos modernos en 300.000, entre 1494 y 1496 un tercio había muerto. En 1508 el censo mostraba sólo 60.000 vivos.... en 1548 Oviedo (Morison se refiere a Fernández de Oviedo, el historiador Español oficial de la Conquista) dudaba sobre si quedaban 500 indios.” Pero Colón no obtuvo oro suficiente para mandarlo a casa e impresionar al Rey y la Reina, y a sus financieros españoles, así que decidió mandar a España otra clase de partida. Esclavos. Rodearon a cerca de 1200 nativos, seleccionaron a 500, y a esos los mandaron, encadenados unos junto a otros, en el viaje a través del Atlántico. En el camino murieron doscientos, de frío y enfermedad.’(23) (Zinn Howard, Colón y la civilización occidental) El Almirante había encontrado un próspero negocio para él, sus descendientes y para la corona española: ‘Desde aquí uno puede mandar, en el nombre de la Santísima Trinidad, tantos esclavos como se puedan vender..’(23) (Zinn Howard, op.cit.Colón y la civilización occidental) Más adelante en 1608, Felipe II aprobaría una Real Cédula en la cual señalaba: “todos los indios, siendo los hombres mayores de diez años i medio, i las mujeres de nueve i medio, que fuesen tomados i cautivados en la guerra, sean habidos i tenidos por esclavos suyos, i como tales se pueden servir de ellos, i venderlos, darlos i disponer de ellos a su voluntad.”(40) Los colonizadores se apoyaron en este argumento monárquico para obligar a los indios a entrar en guerra y luego convertirlos en esclavos.’(19)(citado por 500 años de resistencia indígena, 1992) Por su parte, el rey Católico Don Fernando, ‘no se cansaba de exigir “diligencia y cuidado en la extracción y el envío de Oro de América.’(30)(Puiggrós Rodolfo, Historia Crítica de los Partidos..., TomoI. 1986) La Reina Isabel la Católica, tenida por los defensores de la invasión española a América y por la Iglesia Católica, como ‘defensora de indios’, expresaba claramente sus intereses sobre la evangelización de América: ‘Los cristianos que viven y moran en dicha isla (La Española), ni hallan quien trabaje en sus granjerías y mantenimientos ni les ayude a sacar ni coger el oro que hay en la dicha isla, y porque nos deseamos que los dichos indios sean doctrinados para que la dicha isla se labre y se coja el oro que en ella hubiere para estos mis reinos.’(3)(pag38)(Pigna F.,op.cit.2004) Por su parte la Iglesia y su Inquisición, consideraban que los americanos ‘andan desnudos en vivas carnes hombres y mujeres; en las bodas, otros es el novio, que así es costumbre usada y guardada; si el novio es cacique, todos los caciques convidados prueban a la novia primero que no él y entonces ella queda por muy esforzada. Con liviana causa dejan las mujeres, y ellas por ninguna los hombres. Andar la mujer desnuda convida e incita a los hombres presto, y mucho usar aquel aborrecible pecado hace a ellas malas.’(3)(pag23) (Pigna F.,op.cit.2004) El jurista de la corona española, Ginés de Sepúlveda explicaría el sentido de la ‘evangelización’ de América. ‘Justificará la “guerra justa”, es decir el exterminio de los americanos, porque “siendo por naturaleza siervos los hombres bárbaros, incultos e inhumanos, se niegan a admitir la dominación de los son más prudentes, poderosos y perfectos que ellos siendo por derecho natural que la materia obedezca a la forma, el cuerpo al alma, el apetito a la razón, la mujer al marido, los hijos al padre, lo imperfecto a lo perfecto para desterrar las torpezas nefandas y portentoso crimen de devorar carne humana y propagar la fe cristiana, por todos los rincones del mundo.” (37)(pag13)(citado por O’Donnell Pacho, en Historias Argentinas, 2006) De tal forma, el Papa español Alejandro VI, el Papa Borgia, el más corrupto, perverso y monstruoso de la historia de la Iglesia católica. Aquel que gastaba en orgías el dinero destinado a los pobres. Aquel que había llegado a engendrar un hijo-nieto con su propia hija Lucrecia, ese Papa, además de otorgarle a España y Portugal todas las nuevas tierras ‘descubiertas’ mediante el tratado de Tordesillas, ese Papa lascivo, corrupto, incestuoso, ladrón y asesino, ese Papa decíamos, exigió a los Reyes católicos españoles, ‘acabar con la impudicia y el pecado en América’. ‘Les encomendó la conquista espiritual de las nuevas tierras. Había que imponer la monogamia, combatir la sodomía, el incesto y la idolatría entre los salvajes.’(3)(pag43) (Pignba F.,op.cit.,2004) También había que esclavizar a los ‘salvajes’ para que consiguieran ORO, ORO, mucho ORO. De tal forma la destrucción de los americanos y la esclavización masiva de nuestros pueblos, fue una obra conjunta de la corona española y de la Iglesia católica con sede en Roma.

El mayor genocidio y saqueo de la historia

Se daba así inicio, a la llamada ‘Conquista y Evangelización’ de América, es decir, a la esclavización, el saqueo y el mayor genocidio que conoce la historia de la humanidad, cometido en nombre de Dios, la religión, la Iglesia católica y el derecho divino del reino de España (y Portugal) a oprimir y conquistar a nuestros pueblos. Obra llevada adelante sin piedad alguna por España y sus hombres, durante más de tres siglos, continuado luego por sus sucesores, las oligarquías blancas (o mestizas, pero de propiedad y capital blanco) criollas, de origen hispano, británico o portugués, que heredaron el poder español, luego de la derrota de los proyectos emancipadores de los héroes de la Independencia americana. De manera increíble, nuestros libros de texto oficiales y escolares, aun hablan de los invasores, esclavizadores, y genocidas que llegaron a partir de 1492, como ‘conquistadores’, ‘adelantados’, ‘evangelizadores’, o ‘fundadores’. Peor aun, todas nuestras ciudades (en Argentina, pero también en casi la totalidad de los países de Nuestra América a excepción de México) han montado estatuas y monumentos a estos invasores criminales, dejando claro que para las oligarquías gobernantes en América los invasores y asesinos de los americanos son sus héroes y padres. Ellas se asumen así, como continuadoras de los esclavizadores y genocidas invasores de 1492. Tal como lo expresan sin tapujos los oligarcas argentinos, los Ocampo, los Güiraldes, los Martínez de Hoz, los Anchorena, los Álzaga Unzué, los Duhau, los Ibarguren, y demás dueños espúreos de la tierra y de la nación: ‘Nosotros somos los descendientes de los conquistadores’. De allí, que quede por contar la otra historia, la verdadera historia de los pueblos americanos. La que no puede ser sino, la de los derrotados en 1492, la de aquellos que resistieron por cinco siglos la defensa de sus culturas, sus tierras, sus lenguas, sus religiones, hasta hoy. Incluso, al costo de su propia extinción. Sólo en territorio argentino, han sido exterminadas y desaparecidas más de sesenta etnias, que poblaban nuestro territorio a mediados del siglo XVI, cuando España dio inicio a la invasión de nuestro territorio. Aun hoy, nuestra historia oficial comienza con la llegada de los invasores españoles, tal como si Irak comenzara a relatar su historia con la llegada del ejército de Bush, o si Viet Nam, contara la suya, a partir del inicio de la invasión francesa a fines del siglo XVII, despreciando su verdadera historia previa. Es hora de que escribamos y hablemos la otra historia, la verdadera historia de América, la que no es otra, que la de los pueblos indios y su heroica resistencia de cinco siglos, a la que aportaron el mayor genocidio que conoce la humanidad. Alrededor de cien millones de americanos poblaban este mundo de golosina, cuando los españoles mancillaron nuestro suelo el 12 de octubre de 1492. Cien años más tarde, a comienzos del siglo XVII, sólo restaban dos millones de sobrevivientes. En su nombre y en los millones que siguieron asesinando luego los españoles, las oligarquías criollas blancas hispanas, británicas o portuguesas, cabe rescatar y escribir la otra historia.
Si habláramos de saqueo, la magnitud de la depredación española sobre América, no tiene parangón en la historia de la humanidad, fue ‘(Marx Karl en El Capital quien describió acertadamente, hace más de un siglo, aquel derramamiento de sangre que caracterizó la dominación española. Fue, según Marx, una “cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento de la población aborigen en las minas.(...) Los actos de barbarie y desalmada crueldad cometidos por las razas que se llaman cristianas contra todas las religiones y todos los pueblos del orbe que pudieron subyugar, no encuentran precedentes en ninguna época de la historia universal ni en ninguna raza, por salvaje e inculta, por despiadada y cínica que ella sea.”(36) (Marx Karl, El capital, 1974) Marx llamó a este saqueo, sumado a la esclavización africana, ‘el lodo y la sangre con que se construyó el Capital Originario del Capitalismo.’(36) ((Marx Karl El capital, 1974) Lodo y sangre: principalmente americana, también africana y asiática. Más tarde, el historiador venezolano, Uslar Petri confirmó en el Archivo de Indias en Sevilla, que: ‘Consta en el Archivo de Indias. Papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda 185 mil Kg de oro y 16 millones Kg de plata provenientes de América.’ 24) Es lógico suponer que la cifra total robada por España a los pueblos americanos hasta 1824, fecha de la batalla de Ayacucho, debe por lo menos ser el doble de esta colosal fortuna. Si sólo reclamáramos la devolución de ese primer saqueo cometido hasta 1660, con los intereses normales del caso, es decir, ‘exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de 10% anual, acumulado sólo durante los últimos 300 años. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los “descubridores” que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 180 mil Kg de oro y 16 millones Kg de plata, ambas elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total de la Tierra.’(24) Está claro que esta suma no incluye los miles de kilogramos de oro y plata americanos hundidos en los galeones españoles, o robados por los corsarios y piratas ingleses, holandeses, franceses a los españoles, lo cual aumentaría aun mucho más las cifras del saqueo europeo a América. El hecho de acercarnos al bicentenario del inicio de la gesta emancipatoria de 1809-1810, que concluyera en la derrota de España, y la conquista de nuestra soberanía política, pero que también concluyera con la derrota de las ideas de redención social y económica, que nuestros próceres fundantes proponían, nos debe hacer recuperar la otra historia, la historia de los pueblos o simplemente las historia del pueblo, para acabar con las historias de las oligarquías servidoras de los imperios de turno.

Encomenderos, corregidores y curas: esclavizadores de indios y violadores de indias.

‘Los indios contribuían a mantener esta situación social, con su trabajo y su paciencia para sobrellevar resignados una vida miserable. Junto con los negros esclavos(...) Mitayos o yanaconas, encomendados o reducidos bajo la dura mano del corregidor, su lote fue siempre el mismo, de opresión y martirio. (...) Les tomaron sus mujeres de concubinas después los exterminaron por la esclavitud o la guerra. Entre otras medidas que revelan el olvido de la caridad y la moral más elementales, puede citarse aquel voto del Cabildo (de Buenos Aires. AJL), pidiendo la prohibición del casamiento con indios extraños, “por la dificultad que se ofrece de que muchos indios de otras provincias vienen a esta ciudad y se casan en ella con indias de vecinos encomenderos y se las llevan.” (dejando al encomendero sin los favores de la india. AJL) Explotados para satisfacer la avaricia de sus dueños, satisfacer sus bajas pasiones, su lujuria y su crueldad. Las tribus que no se rebelaron y huyeron a los valles de la Cordillera, desaparecieron en pocos años. La teoría y la práctica de los conquistadores armonizaban admirablemente. Argumentos teológicos y filosóficos de la más pura escolástica, disiparon los restos de escrúpulos que podían molestar a aquellas conciencias, confirmándolas en la bondad de una conducta que tan bien concertaba sus intereses materiales, el desahogo de sus pasiones, la comodidad de la vida y sus principios morales. Fray Tomás Ortiz, (...) coloca a los indios en la categoría de bestias, leños y piedras y “así, según la opinión de Aristóteles, recibida por muchos, son siervos y esclavos por naturaleza y pueden ser forzados a obedecer a los más prudentes, y Juan Celio Calcagnino, comentando al mismo Aristóteles añade que se pueden cazar fieras, si los que nacieron para obedecer lo rehusan.” En derecho se les califica de personas miserables. Fray Gregorio García, dominico, dice que “son de más baja o despreciada condición que los negros y todas las demás naciones del mundo”. Fray Juan de Zapata, (...) dice “que en ellos se verifican y cumplen a la letra todos aquellos epítetos de miserias y desventuras que el evangélico profeta Isaías da a aquella gente que dice que habita más allá de los ríos de Etiopía.”(...) [Los españoles,] Procedieron en todo de acuerdo con estas ideas. (...) Su propósito único era adquirir fortuna, la legendaria de millones, un sueño de nabab que vigorizaba sus espíritus y templaba sus caracteres. Con su sólo esfuerzo, tratando honestamente a los indios apenas habrían ganado el modesto sustento, más o menos la misma miseria de la que venían huyendo(...). Su concepto de la vida era exclusivamente sensualista, en el sentido más vulgar de la palabra, como continúa siendo al presente.(...) En la práctica el régimen resultó desastroso. En primer lugar, esas diversas autoridades se resumían en un cura y un corregidor en perpetua discordia(...) “Los curas querían que los indios asistieran todos los días a la misa y al rosario, a la hora que se les antojaba, que muchas veces era bastante intempestiva; los administradores se lo impedían unas veces con razón, otras sin ella, y lo que resultaba era que el cura mandaba a azotar a los que o0bedecían al administrador, y el administrador a los que obedecían al cura; y unos y otros castigos se ejecutaban en los miserables indios, sin más culpa que obedecer.”(...)
Los corregidores de los repartimientos (...) tenían el privilegio de suministrar a los indios los objetos de consumo y se convirtieron en los únicos y exclusivos tenderos de la comarca: “no permiten que haya otra tienda más que la suya, y así tienen una en cada pueblo, donde precisamente han de ir a comprar. El indio se veía obligado a comprar por cincuenta pesos la mula que valía diez y ocho o veinte y con sesenta mil pesos se obtenían trescientos mil de utilidad...” Se enriquecían con la cobranza de los tributos, cometiendo todo género de exacciones, imponiendo a los exentos, percibiendo doble y triple contribución. “Los indios (...), pagan al corregidor o a sus cobradores, que son varios, los cuales le dan un recibo; pero como los indios son una gente tan rústica y de tan poca sagacidad (es decir son tan ‘rústicos y poco sagaces’ que no les ocurriría cobrar algo ya cobrado, o estafar a alguien, faltar a la palabra o traicionar lo acordado, como hacen los sagaces españoles. AJL) que no alcanzan a prever las resultas que ha detraer consigo el descuido con aquel papel, ni tienen en sus caxas ni parage seguro donde poder guardarlo convenientemente, sucede que después de algunos días se pierde el recibo, y así queda en la previsión de volver a pagar; porque acudiendo otro cobrador, o tal vez el mismo, a reconvenirle que pague, el pobre indio va a buscar el recibo, y como no sabe leer, trae un papel cualquiera o un recibo viejo y lo presenta sencillamente. El cobrador no queda satisfecho y aunque el se canse en persuadirle que ya tiene pagado un tercio de su contribución, el cobrador atribuye a engaño, lo que es ignorancia, y después de maltratarlo (azotarlo. AJL) se lleva lo que encuentra en casa del desdichado, y si no hay cosa de valor lo pone en un obraje (a trabajar de esclavo. AJL) para cobrar el importe del tributo con el producto de sus jornales. El infeliz indio, (...) muere en poco tiempo, si la mujer o hijas no han conseguido entretanto juntar la cantidad que exige el cobrador.”(70)(pags55-56-5759-60)(García Juan Agustín la Ciudad Indiana)

Los ‘Requerimientos’, el disfraz del genocidio.
 

Ante las atrocidades denunciadas entre otros por Fray Bartolomé de las Casas, Fray Antonio de Córdoba, Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Vázquez Menchaca y Fray Antonio de Montesinos, Carlos V pareció querer poner coto a los desmanes. Al menos en sus escritos. Decretó así en 1542, las Nuevas leyes de Indias, puso entonces, como condición que antes de someter o conquistar nuevos territorios, los indios debían ser ‘requeridos’ a la obediencia a la fe católica y a la corona española, mediante un bando que se les debía leer antes de atacarlos. Claro que la lectura de dicho requerimiento se hacía en castellano, idioma que por supuesto los aborígenes americanos desconocían, lo cual permitía a los ‘civilizados’ españoles continuar sus matanzas y atrocidades con la conciencia tranquila. La corona española al mismo tiempo lavaba sus manos en los torrentes de sangre que la ‘evangelización’ de América producía. También acumulaba los ríos de oro y plata que América pagaba a España y por su intermedio a Europa, por su ‘descubrimiento’. Las instrucciones ‘ordenaban que, si después de ser requeridos los indios para que buenamente se entregasen a los cristianos, no lo hicieran, los “dichos religiosos y españoles podrán entrar en dicha tierra y provincia por mano armada y oprimir a los que los resistieren, y sujetarlos, y traerlos a nuestra obediencia.’ (71) (pag19) (O’Donnell Pacho, Historias Argentinas, 2006) El emperador clamaba por disimular los procedimientos para la obtención del ORO americano. ‘Las ordenanzas reales prefirieron el término “pacificación” al de “Conquista”: “E mandamos q. Estos asientos no se den con título e nombres de conquistas, pues aviendose de hazer con tanta paz e caridad como deseamos, no queremos q. Se pueda hazer fuerza ni agravio a los indios” (J. Solórzano Pereira).’(71)(pag21) (O’Donnell Pacho, op.cit.,2006) ‘La pacificación empezaba con un discurso dirigido a los indios. El Capitán de la entrada o expedición, o quien él designara, debía requerirles que en paz aceptaran el señorío del Rey, dueño de aquellas tierras por gracia y donación del Papa. Juan de Oviedo, veedor de minas y fundiciones de oro en la expedición de Pedrarias Dávila, dejó una versión completa del documento que debió leer en su propia lengua castellana a los indios de Santa Marta. Es de imaginar lo que habrán comprendido...’ (71) (pag21) (O’Donnell Pacho, op.cit.,2006)

El ‘Requerimiento’.
 

‘De parte del rey, don Fernando, y de su hija, doña Juana, reina de Castilla y León, domadores de pueblos bárbaros, nosotros, sus siervos, os notificamos y os hacemos saber, como mejor podemos, que Dios nuestro Señor, uno y eterno, creó el cielo y la tierra, y un hombre y una mujer, de quien nos y vosotros y todos los hombres del mundo fueron y son descendientes y procreados, y todos los que después de nosotros vinieran. Mas por la muchedumbre de la generación que de éstos ha salido desde hace cinco mil y hasta más años que el mundo fue creado, fue necesario que los unos hombres fuesen por una parte y otros por otra, y se dividiesen por muchos reinos y provincias, que en una sola no se podían sostener y conservar. De todas estas gentes Dios nuestro Señor dio cargo a uno, que fue llamado san Pedro, para que de todos los hombres del mundo fuese señor y superior a quien todos obedeciesen, y fue cabeza de todo el linaje humano, dondequiera que los hombres viniesen en cualquier ley, secta o creencia; y diole todo el mundo por su Reino y jurisdicción, y como quiera que él mandó poner su silla en Roma, como en lugar más aparejado para regir el mundo, y juzgar y gobernar a todas las gentes, cristianos, moros, judíos, gentiles o de cualquier otra secta o creencia que fueren. A este llamaron Papa, porque quiere decir admirable, padre mayor y gobernador de todos los hombres. A este san Pedro obedecieron y tomaron por señor, rey y superior del universo los que en aquel tiempo vivían, y así mismo han tenido a todos los otros que después de él fueron elegidos al pontificado, y así se ha continuado hasta ahora, y continuará hasta que el mundo se acabe. Uno de los Pontífices pasados que en lugar de éste sucedió en aquella dignidad y silla que he dicho, como señor del mundo hizo donación de estas islas y tierra firme del mar Océano a los dichos Rey y Reina y sus sucesores en estos reinos, con todo lo que en ella hay, según se contiene en ciertas escrituras que sobre ello pasaron, según se ha dicho, que podréis ver si quisieseis. Así que Sus Majestades son reyes y señores de estas islas y tierra firme por virtud de la dicha donación; y como a tales reyes y señores algunas islas más y casi todas a quien esto ha sido notificado, han recibido a Sus Majestades, y los han obedecido y servido y sirven como súbditos lo deben hacer, y con buena voluntad y sin ninguna resistencia y luego sin dilación, como fueron informados de los susodichos, obedecieron y recibieron los varones religiosos que Sus Altezas les enviaban para que les predicasen y enseñasen nuestra Santa Fe y todos ellos de su libre, agradable voluntad, sin premio ni condición alguna, se tornaron cristianos y lo son, y Sus Majestades los recibieron alegre y benignamente, y así los mandaron tratar como a los otros súbditos y vasallos; y vosotros sois tenidos y obligados a hacer lo mismo. Por ende, como mejor podemos, os rogamos y requerimos que entendáis bien esto que os hemos dicho, y toméis para entenderlo y deliberar sobre ello el tiempo que fuere justo, y reconozcáis a la Iglesia por señora y superiora del universo mundo, y al Sumo Pontífice, llamado Papa, en su nombre, y al Rey y reina doña Juana, nuestros señores, en su lugar, como a superiores y reyes de esas islas y tierra firme, por virtud de la dicha donación y consintáis y deis lugar que estos padres religiosos os declaren y prediquen lo susodicho. Si así lo hicieseis, haréis bien, y aquello que sois tenidos y obligados, y Sus Altezas y nos en su nombre, os recibiremos con todo amor y caridad, y os dejaremos vuestras mujeres e hijos y haciendas libres y sin servidumbre, para que de ellas y de vosotros hagáis libremente lo que quisieseis y por bien tuvieseis, y no os compelerán a que os tornéis cristianos, salvo si vosotros informados de la verdad os quisieseis convertir a nuestra santa Fe Católica, como lo han hecho casi todos los vecinos de las otras islas, y allende de esto sus Majestades os concederán privilegios y exenciones, y os harán muchas mercedes. Y si así no lo hicieseis o en ello maliciosamente pusieseis dilación, os certifico que con la ayuda de Dios nosotros entraremos poderosamente contra vosotros, y os haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos, y os sujetaremos al yugo y obediencia de la Iglesia y de Sus Majestades, y tomaremos vuestras personas y de vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos, y como tales los venderemos y dispondremos de ellos como Sus Majestades mandaren, y os tomaremos vuestros bienes, y os haremos todos los males y daños que pudiéramos, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen; y protestamos que las muertes y daños que de ello se siguiesen sea a vuestra culpa y no de Sus Majestades, ni nuestra, ni de estos caballeros que con nosotros vienen. Y de como lo decimos y requerimos pedimos al presente escribano que nos lo dé por testimonio signado, y a los presente rogamos que de ello sean testigos. FIN (72) (López de Palacios Juan, Monarquía Española)

No todos acordaban con la matanza: La Homilía ocultada de Fray Montesinos
 

Fray Barolomé De Las Casas, denunciaría en su famosa obra sobre la ‘Destrucción de las Indias’ el atroz genocidio que los españoles llevaron adelante en el nombre de su Dios y su Rey, sin embargo para remediarlo apelaría a medidas peores, como lo era pedir la esclavización masiva de los africanos. Él mismo llegó a ser propietario de hombres y mujeres de color esclavizados. Pero otras voces también provenientes de la Iglesia, se levantarían con igual ímpetu, para repudiar las atrocidades cometidas por los españoles en América. Fray Antonio de Montesinos pronunció en 1511, en la Isla de Santo Domingo, un brutal ataque a los encomenderos y tratantes de esclavos, en una homilía que España ocultaría durante siglos. Montesinos escandalizó a los genocidas. ‘Todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hechos tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin darles de comer ni curarlos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dáis incurren y se os mueren, y por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y creador, sean bautizados, oigan misa guarden las fiestas y domingos? ¿Éstos no son hombres? ¿No tienen almas racionales? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos? Esto no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos? Tened por cierto que en el estado (en) que estáis no os podéis más salvar que los moros o turcos que carecen y no quieren la fe de Jesucristo.’ (4)(pag54)

II. La Resistencia como forma de existencia

1492-1500- Ante la llegada de Cristóbal Colón y sus hombres que comienzan a depredar, saquear, violar, esclavizar y masacrar a los indígenas, el cacique Caonabó y su mujer Anacaona, organizan la resistencia del pueblo Taíno (o Arawak), en la actual República Dominicana al dominio de los invasores españoles. “El cacique de Maguana, Caonabo, dirigió una confederación militar de caciques que hizo resistencia a los propósitos de los españoles. Tras el apresamiento de este cacique, se formó otra confederación todavía más extensa donde aparentemente entraron la mayor parte de los caciques del sector central de la isla y aún de otras regiones. La magnitud de la resistencia de los indígenas obligó a Colón a emprender una larga campaña de varios meses que tuvo por resultado la derrota total de los indios tras una serie de escaramuzas que culminaron en el combate del Santo Cerro. Los taínos se resistieron a pagar el tributo y pasaron a otras formas de resistencia, como la fuga a los montes, abandono de los sembradíos para obligar a los españoles a dejar la isla por hambre, práctica generalizada de abortos y algunos suicidios individuales y colectivos. Pronto volvieron a reagruparse, desencadenando insurrecciones cerca del fuerte Santiago de los Caballeros.” (19)(20) (Historia de Nuestra América 2, 500 años de resistencia indígena, 1992) (De Las Casas Fray Bartolomé, ‘Brevísima relación de.., 1992)

1502.- La reina Isabel I de Castilla obligó a los árabes residentes en su territorio a adherir forzosamente al credo cristiano o abandonar España. Cabe aclarar que durante el largo período de la llamada reconquista española moros, judíos y cristianos habían convivido en armonía en ambos lados de la península, pero la fuerte expansión del Islam por todo el mediterráneo, unido a la fuerte intolerancia religiosa que había caracterizado a los nuevos monarcas españoles y europeos luego del siglo XIII venía provocando una pérdida absoluta de la diversidad religiosa y la tolerancia. En el caso particular de castilla a medida que los cristianos ocupaban tierras expulsaban a los árabes hacia el sur y repoblaban sus tierras con cristianos. Por supuesto que la conversión forzosa no impediría que los árabes siguieran practicando en su secreto sus creencias al igual que harían los judíos conversos, dando lugar al grupo conocido como moriscos.

1515.- Se produjo en costas venezolanas, el primer combate feroz entre los Caribes y los invasores españoles.

1516- Los charrúas mataron a flechazos a Juan Díaz de Solís y a otros ocho miembros de su expedición invasora, quienes intentaban tomar posesión de la Orilla Oriental del Río de La Plata a nombre del rey católico español. Solo le perdonaron la vida al más joven de lo españoles, Francisco del Puerto a quien llevaron a vivir con ellos por diez años, se casó con una joven americana y tuvo con ella dos hijos. Un graffiti tupamaro ilustrará en los años ’70 el respeto hacia el gesto charrúa: ‘Que rico estaba Solís’ decían varios muros montevideanos.

1519-1533. En la Isla La Española (Santo Domingo) primer territorio americano mancillado por el terrorismo español, la resistencia Taína continuó, ahora unida también a la de los negros esclavos fugados. ‘Otras rebeliones fueron encabezadas por los caciques Guarionex y Mayobanex. El motivo de estos levantamientos fue el apresamiento en calidad de esclavos de miles de indígenas y su muerte prematura en el trabajo sobrehumano de las minas de oro. La insurrección más importante fue dirigida por Enriquillo, cacique de los montes de Baoruco, que logró unificar después de 15 años de lucha (1519-1533) a varias tribus e incorporar al combate a numerosos grupos de indios que se habían fugado de las encomiendas. Las dotes militares de Enriquillo se expresaron en su capacidad para elegir las zonas de difícil acceso al enemigo, asegurar el abastecimiento, organizar el espionaje y enfrentar a los españoles en el terreno que mejor le con venía. Enriquillo logró, Por primera vez en América Latina, una unidad de acción con los negros esclavos que también se habían rebelado en la región de Baoruco. Ambas fuerzas combinaban sus luchas militares contra los españoles y su labor de sabotaje en las minas de oro del Cibao y en las plantaciones, donde asimismo hacían labor de proselitismo entre los indígenas y negros que trabajaban en las encomiendas e ingenios azucareros. Enriquillo se vio obligado a capitular en 1333, pero su lucha fue continuada por los pocos indígenas que Quedaban en la isla y, sobre todo, por los cada vez más numerosos contingentes de esclavos negros que se convertían en cimarrones al fugarse de los ingenios.’(19)(20) (Historia de Nuestra América 2, 500 años de resistencia indígena, 1992) (De Las Casas Fray Bartolomé, ‘Brevísima relación de.., 1992) ‘En la isla La Española, los aborígenes crearon “una red de fuentes de aprovisionamiento de sus fuerzas, principalmente mediante el cultivo en común en zonas muy seguras y la práctica organizada de la caza, la pesca y la recolección. Igualmente se preocupaban por establecer reservas estratégicas alimentos en lugares ocultos y sólo conocidos por algunos.”(35)(19) ‘Enriquillo también atacaba las propiedades de los españoles. “En varias ocasiones, las villas de españoles del interior sufrieron los ataques de los guerreros por él dirigidos y, más todavía, las estancias, hatos e ingenies que estaban dispersos en zonas más o menos poco habitadas. Por otro lado, Enriquilio se preocupó por dificultar las comunicaciones internas de la isla: los viajeros eran frecuentemente asaltados y se veían obligados a andar en grupos fuertemente armados y por caminos no muy apartados. El objeto de estos ataques era la obtención de recursos en armas, dinero y otras provisiones como ropas a1imentos y, además, la liberación, a veces forzada, de los indios que trabajaban en los establecimientos atacados”.(35)(19) (500 años de resistencia indígena, op.cit.1992)

El Cacique Hatuey escapó de La Española y se refugió en Cuba, organizando la lucha contra los invasores. ‘Hatuey, quien llegó a Cuba huyendo de la persecución de los conquistadores desde una pequeña isla del archipiélago de la Hispaniola. En el oriente cubano organizó una guerrilla, junto a los taínos. Bartolomé de las Casas contaba que “viendo el cacique Hatuey que pelear contra los españoles era en vano, como ya tenía larga experiencia en esta isla por sus pecados, acordó de ponerse en recaudo huyendo y escondiéndose por las breñas, con harta angustia y hambres”. Cuando fue apresado, y “estando atado a un palo, un religioso de San Francisco le dijo como mejor pudo que muriese como cristiano y se bautizase; respondió, que ¿para qué había de ser como los cristianos, que eran malos?. Replicó el Padre, porque los que mueren cristianos van al cielo y allí están viendo siempre a Dios y holgándose; tomó a preguntar si iban al cielo cristianos, dijo el Padre que sí iban los que eran buenos, concluyó diciendo que no quería ir allá, pues ellos allá iban y estaban”.Finalmente, fue quemado en la hoguera.’ (19)(20)(500 años de resistencia indígena, 1992) (De Las Casas Fray Bartolomé, ‘Brevísima relación de.., 1992)

1519.- Se produjo en territorio venezolano una rebelión coordinada de varias tribus. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés contaba que ‘en el año de mil quinientos diecinueve, en un mismo día, los indios de Cumaná y los Cariaco y los de Chiribichi y de Maracapana y de Tacarras y de Neverí y de Unari se rebelaron y en especial en la provincia de Maracapana mataron hasta ochenta cristianos españoles en poco más tiempo de un mes.’ (26) (19) (500 años de resistencia indígena, 1992)

1524.- El cacique Tucúm Umán resiste en Guatemala al invasor Alvarado.

1524-1528.- En Oaxaca, los zapotecas pusieron en jaque a los españoles.

1526.- El emperador español Carlos V, obligó a los habitantes árabes de Aragón, que constituían un núcleo muy numeroso de la población de Granada y Aragón a la conversión forzosa al cristianismo, reforzando el grupo denominado moriscos.

1529.- Los jefes Siripo y Marangoré derrotaron totalmente a los españoles en el emplazamiento invasor de Sancti Spiritu, construido por Sebastián Gaboto sobre el Río Paraná a la altura de la actual Santa Fe. En 1812, el general Manuel Belgrano bautizaría con el nombre de Marangoré, a uno de los cañones de las baterías sobre el Paraná.

1525.- Los Guaraníes de la zona paraguaya y Guaycurúes del Chaco argentino (los más feroces guerreros del territorio argentino, nunca sometidos hasta su exterminio en 1883-1885) y región brasileña limítrofe del Paraguay, enfrentaron a los primeros conquistadores, dando muerte al adelantado Alejo García, que había ido en busca de la Sierra del Plata. Posteriormente, también derrotaron al navegante Sebastián Gaboto, que fue el primero en recorrer en barcos europeos el Río Paraguay. “Tanto García como Gaboto fracasaron en su intento de conquistar la tierra a sangre y fuego, pues encontraron la fiera resistencia de los guaraníes, ‘más fáciles de persuadir que de someter”.(25) ‘Efectivamente, los españoles, resignados a su “mala suerte” por no haber encontrado oro en estas tierras, simularon pactar con los indígenas, quienes entregaron ingenuamente sus mujeres. De este modo, se formó más rápidamente en Paraguay que en otras partes una vasta población mestiza, que trató de amortiguar las contradicciones étnicas. Las misiones jesuíticas, que atrajeron un gran número de indígenas, replantearon la lucha de los guaraníes contra los blancos y mestizos, que exigían la liquidación de las misiones el fortalecimiento de las encomiendas’.(19)(500 años de resistencia indígena, 1992) Los mestizos (mancebos de la tierra) y los españoles (y los mamelucos portugueses, cazadores de esclavos) lucharían en forma permanente contra las Misiones, hasta su erradicación en 1770, oponiéndose a la permanencia de los indígenas en las mismas, pues el régimen jesuítico les impedía esclavizarlos en su provecho, en las encomiendas, las minas, los obrajes y los ingenios.

1531.- Dando origen al proceso que concluiría con la revolución burguesa inglesa un siglo más tarde, Enrique VIII, rey inglés educado en el desprecio la corrupta iglesia romana por los partidarios de Erasmo de Rotterdam, rompió los lazos con el Vaticano, asumiendo el mando como monarca la jefatura de la iglesia de su país. Se conformaba así la primera iglesia nacional: la Anglicana, dando origen si se quiere, al primer Estado burgués.. En simultáneo lanza una fuerte política de competencia y disputa marítima contra España que tendrá como resultado que Inglaterra posea los barcos más veloces y mejor artillados que los barcos españoles que sólo servían para transportar soldados de tierra. En un lento y largo proceso los ingleses se irán adueñando de los mares, y debilitando el omnímodo poder español.

1531.- Luego de resistir varios años la invasión española, el último jefe azteca Cuauhtémoc, es capturado y asesinado por el invasor español Hernán Cortez. ‘Tenochtitlán -que tenia mayor homogeneidad étnica azteca- combatió hasta la rendición del heroico Cuauhtémoc en agosto de 1531. Cuauhtémoc fue torturado salvajemente por Cortés al negarse a indicar dónde estaban escondidos los tesoros de su pueblo.(...) Cuauhtémoc habría declarado ante Cortés: ‘ya he hecho lo que soy obligado en defensa de mi ciudad y vasallos, y no puedo más, y pues vengo por fuerza y preso ante tu persona y toma ese puñal que tienes en la cinta y mátame luego con él.”(...) Es de notar que por una de esas vueltas felices de las cuales la historia se muestra bien avara, México honra en este joven monarca en desgracia, torturado y finalmente colgado de un árbol “de una lejana selva tropical”, a su más grande héroe nacional’.(19) (500 años de resistencia indígena, 1992) ‘La táctica de Cuauhtémoc de resguardo de los tesoros de su cultura fue seguida por numerosos pueblos de México que cubrieron de tierra y ramaje muchos de sus monumentos y obras de arte -como pudimos apreciar en la pirámide de las Siete Culturas de Cholula- para que los conquistadores no los destruyeran o se apoderaran de ellos con fines de lucro. Esta tradición defensa de la cultura autóctona y de repudio a la conquista española se ha mantenido tan firme, que el pueblo mexicano es uno de los pocos de Latinoamérica que no tiene estatuas de conquistadores españoles en las plazas públicas.’(19) (Historia de Nuestra América 2, 500 años de resistencia indígena, 1992)

1534.- Quito. En Ecuador, la otra parte del Incario, habitada por los ‘cañari’ que nunca habían aceptado el dominio Inca, y por ello boicotearon la resistencia de Manco Inka para recuperar el Cuzco, el cacique Rumuñahui organizó la resistencia contra los genocidas españoles. Primero, engañó al conquistador Benalcázar acerca de los tesoros que estaban más allá de los Andes. Luego, sepultó y escondió con sus compañeros las obras de arte de Quito. ‘Cuando Benalcázar entró en Quito, en 1534, sólo encontró los restos de la ciudad. Los tesoros habían sido sepultados o trasladados. Su desesperación fue grande’. Hizo destruir todos los edificios donde pudiera encontrarse el tesoro de Atahualpa y Huayna Capac; al no hallar nada, se vengó mediante una de las matanzas más grandes hechas por los españoles en nuestro continente. (19)(500 años de resistencia indígena, 1992)

1535.- Otro sector de indígenas se rebeló en 1535 en las proximidades de Guayaquil. Rumiñahui, ultimo general de Atahualpa, pudo refugiarse en las montañas y desde allí continuar el combate. En uno de los tantos enfrentamientos fue hecho prisionero y de inmediato ejecutado. La resistencia continuó, entonces, bajo otras formas, especialmente con movimientos de protesta por los tributos forzados y la explotación en los obrajes.(19) (500 años de resistencia indígena, 1992)

1536.- Los Querandíes de la futura Buenos Aires destrozaron a las topas invasoras de Pedro de Mendoza en la batalla de Corpus-Christi, a un costo de más de 4.000 muertos. Los españoles debieron huir hacia el Paraguay.

1530-1541.- Se produjo una fuerte resistencia de los pueblos mexicanos en el noroeste, en Nueva Galicia, Jalisco, Aguas Calientes, Michoacán, Durango, Zacatecas y San Luis de Potosí. Se libró una guerra que inflingió serias derrotas a los conquistadores, hasta que finalmente los indígenas fueron vencidos en Guadalajara en 1541.

1541.- En el norte de México los indios Mixton se rebelaron contra la imposición del catolicismo por los invasores en defensa de sus Dios Tecoroli, en su lucha lograron acabar con la vida del invasor español Pedro de Alvarado.

La barbarie española: El obispo de Yucatán Diego de Landa, quemó y destruyó la historia escrita de las Américas. En un acto de barbarie superior a la quema de la Biblioteca de Alejandría, o a la incineración de las bibliotecas árabes y judías de España por los cristianos durante la ‘reconquista’, el sacerdote inquisitorial español Diego de Landa prendió fuego a miles de códices Mayas y Olmecas, considerados dos de los cinco lenguajes y culturas escritas de la antigüedad, destruyendo la historia pasada de las Américas y claves fundamentales para conocer a los pueblos de Mesoamérica y su relación con las demás culturas de la antigüedad, europea, africana y asiática. Fue el mismo Landa quien describió cínicamente la crueldad española: ‘Esta gente (los mayas) hace uso de ciertos caracteres o letras con los que escriben sus libros y sus antiguos conocimientos y su ciencia... Encontramos un gran número de libros. Ellos no contienen sino más que supersticiones. Nosotros los quemamos todos, lo cual les provocó un asombroso pesar, y mucha aflicción.’ (69) Antonio de Ciudad Real, un historiador español, afirmó en 1588: ‘Los españoles quemaron muchos libros sobre la historia antigua de Yucatán, que hablaba de sus orígenes y de su historia. Los más antiguos pobladores de América Central datan de 3000 a 2000 años antes de Cristo, pero la mayor civilización que precedió a todas ellas fue la Olmeca, la cual influenció todas las civilizaciones americanas incluyendo la Azteca, los Mayas y los Incas.’ (69)(New African Review (Londres), "They Came Before Columbus" (Ellos vinieron antes que Colón), Enero de 2001),

1536-1572- Resistencia Inka. Manco Inca crea el estado neo Inka en las ciudades de Villcabamba y Macchu Picchu, luego seguido por Sayri Túpac, Titu Cusi y concluido con la derrota y decapitación de Túpac Amaru I, el último Inka, en 1572, por el invasor ‘Virrey’ Toledo. ‘El combate de Vilcabamba estuvo coordinado con otros movimientos que estallaron en Huamangas y Lucanas. Esta rebelión armada adquirió un carácter mesiánico, Los shamanes recorrían las comunidades hablando del triunfo de las huacas’ (divinidades incaicas) y de la derrota del dios de los españoles, anunciando la restauración incaica. Mientras transmitían su mensaje caían en trance, por lo que se les denominaba “Taki Onqoy” o enfermedad de la danza.’ (19) (500 años de resistencia indígena, 1992)

En Nicaragua, donde el invasor Pedrarias Dávila se proclamó gobernador, el cacique Urraca resistió con éxito a los invasores, al punto de no ser derrotado por los españoles. El Padre De Las Casas reprodujo un discurso del héroe, quien muestra que la elección entre libertad o muerte no es nueva para los americanos, “No es razón que dejemos reposar estos cristianos, pues allende de tomarnos nuestras tierras, nuestros señoríos, nuestras mujeres e hijos y nuestro oro y todo cuanto tenemos y hacernos esclavos, no guardan fe que prometen, ni palabra ni paz; por eso peleamos contra ellos y trabajemos, si pudiéremos, de los matar y tirar de nosotros tan importable carga, mientras las fuerzas que nos ayudaren, porque más nos vale morir en la guerra peleando, que vivir vida con tantas fatigas, dolores, amarguras y sobresaltos.’(19) (500 años de resistencia indígena, 1992)

1553.- La Corona Española prohibió la difusión en América de libros donde se mencionaran los grandes logros de las culturas americanas conquistadas, pues a los descendientes de aquellas avanzadas civilizaciones les estaban inculcando que no eran más que salvajes ignorantes y muy poco más que animales.

1553.- El cementerio de los españoles.
Los genocidas Pedro de Valdivia y Diego de Almagro comenzaron la invasión de la tierra Mapuche, a quienes llaman Araucanos, El territorio Mapuche y el de sus paisanos Tehuelches, Pehuenches y Ranqueles del otro lado de la cordillera será de los pocos nunca sometido por los invasores blancos europeos o criollos, hasta la llegada del fusil Remington y el ferrocarril a fines del siglo XIX. Los Mapuches habían resistido la dominación incaica, y no habían sido sometidos jamás a estado opresor alguno, viviendo libremente en su estructura de clanes y gens, sin pagar tributos, ni soportar, restricción alguna a su libertad, más que la de sus propias costumbres. La feroz resistencia y la capacidad militar de sus jefes, Caupolicán, Lautaro, Pelantaru y otros, hizo que Chile fuera conocido en España como ‘el cementerio de los españoles.’(19) Durante todo el período colonial se calcula que murieron entre 25.000 y 50.000 españoles en la guerra contra los mapuches. El cronista Rosales afirmaba que sólo entre ‘1603 y 1574 murieron más de 42.000 españoles y se gastaron 37 millones de pesos en la guerra contra los indios.’(21) Un gobernador dijo que “la guerra de Arauco cuesta más que toda la conquista de América”. Las pérdidas españolas en regiones incomparablemente más ricas, como México y Perú fueron relativamente escasas. Felipe II, a fines del siglo XVI, se queja porque la más pobre de sus colonias americanas le consumía la “flor de sus guzmanes”.(19)(500 años de resistencia indígena, 1992) La guerra de Arauco comenzó en 1553 como una guerra de resistencia luego, se combinó con la protesta de los indígenas explotados en los lavaderos de oro. Junto a las tribus que defendían su tierra se alzaron los indios que trabajaban en las encomiendas. La guerra de resistencia tribal se hizo también social.

1553.- El invasor Pedro de Valdivia, tomó todo el ORO que tanto deseaba
Lautaro apareció por primera vez junto al bando de su pueblo en la Batalla de Tucapel en 1553. Al mando del toqui Lautaro, los guerreros mapuches derrotaron y dieron muerte a Pedro de Valdivia. Lautaro capturó a Valdivia lo estacó e hizo fundir oro a sus hombres. Luego mostrándole el oro hirviente al invasor, le preguntó: “¿Esto es lo que buscas? Pues toma todo el que quieras.” Luego hizo que sus hombres derramaran el oro líquido fundido en la boca del invasor español.(38)

1555.- El Toqui Lautaro, al mando del ejército mapuche destruyó el enclave español de Concepción.
Al año siguiente en 1554, Lautaro derrotó a Francisco de Villagra en Marihueñu y destruyó la ciudad que las fuerzas invasoras habían construido en Concepción . Esta fue una victoria importante para Lautaro, en la cual demostró sus dotes de líder y de estratega. De ahí en adelante su ascendente sobre los guerreros Mapuche fue cada vez mayor. Poco a poco su figura se fue tiñendo de aspectos míticos. ‘Luego de esta batalla, Lautaro se dirigió a Concepción destruyéndola completamente y repartiendo un gran botín entre los guerreros. Esta práctica la continuó realizando en todas sus campañas, con lo cual fue afianzando y legitimando su papel de líder entre las distintas tribus mapuche, unidas en contra de los españoles.’(38) ‘En el combate de Concepción, librado el 12 de diciembre de 1555, Lautaro tendió tres líneas de resistencia o fortificación a retaguardia. El general Téllez sostiene que “el arte moderno militar no les puede hacer (a los araucanos) la más mínima observación. Cumplían con las cinco condiciones fundamentales que hoy exige el arte militar: campo despejado al frente, obstáculos en el frente, apoyo por lo me nos en una ce sus alas, libre comunicación a lo largo de toda la línea y comunicación con la retaguardia’. (31)(19)(500 años de resistencia indígena, 1992)

1560 -1568.- El jefe Guaicaipuro orgullo del pueblo venezolano, fue uno de los caciques Caribes más destacados al resistir durante casi una década y logrando aplastar varias veces a los españoles. ‘Consumó su primera acción contra los invasores contra las minas de oro de los Teques, cuando apenas tenía veinticinco años. Logró coordinar las tribus del centro del territorio, poniéndolas en rebeldía permanente, constituyendo un ejército de más de 14.000 hombres. Su deseo de coordinar no sólo las luchas de los indígenas, sino también las de los primeros negros esclavos, se expresó en los intentos de combinar sus combates con los seguidores del levantamiento del negro Miguel en el occidente venezolano. Guaicaipuro enfrentó al más duro de los jefes españoles, Diego de Losada, quien al decir del cronista José de Oviedo y Baños, “se halló con más de diez mil indios acaudillados por el cacique Guaicaipuro, que al batir de sus tambores y resonar de sus fotutos le presentaban altiva batalla.”(27) El cronista destacó hidalgamente la valentía de los jefes indios, Gayauta y Tiuna y también de los niños indígenas, como asimismo la estrategia guerrillera de Guaicaipuro, quien empezó a conmover a los caciques y concitar las naciones, para que como interesadas en la común defensa, acudieren con todas sus armas.”(27) Junto con Terepaima, Guaicaipuro logró derrotar en varias oportunidades a Fajardo y otros jefes españoles. Consciente del peligro, el Gobernador decidió organizar una fuerte expedición al mando de Diego de Losada, quien después de varios combates pudo derrotar las huestes de Guaicaipuro en 1568.’(19)(500 años de resistencia indígena, 1992)

Los indios de las pampas argentinas (Rankulches, Teheuelches y todas sus etnias derivadas) mantuvieron en jaque a los españoles durante toda la colonia. La colonización de la provincia de Buenos Aires no fue más allá de 100 Km. del puerto. Tampoco los españoles pudieron dominar la zona centro-norte a causa de la enconada resistencia indígena.

1562.- Por su posición geográfica los Omaguacas (habitantes de la región d ela quebrada homónima) fueron los primeros en enfrentar la invasión española que avanzaba desde el Perú. Al mando del cacique Viltipoco ofrecieron una resistencia permanente, en 1562 destruyeron el poblado construido por los invasores en Nieva.

En Colombia, los conquistadores encontraron la resistencia del cacique Bogotá, quien presentó combate durante bastante tiempo, hasta que murió anónimamente en un combate. Su hijo fue torturado por quienes querían conocer donde estaba el tesoro de Bogotá. La muerte del torturado no abatió a los indígenas, quienes reorganizaron la resistencia bajo el mando de un sobrino de Bogotá, combatiendo en las montañas.(19)(500 años de resistencia indígena, 1992)

1565-1570.- Los Países Bajos, protestantes se rebelaron contra el poder español, iniciando su lucha por la independencia política, religiosa y económica. Librarán una larga y cruenta guerra contra los ejércitos españoles de los Austrias quienes acompañados por la Inquisición harían un verdadero genocidio en los Países Bajos: más de 800.000 holandeses serán enviados a la hoguera por herejes y por desafiar al rey de España. Cabe recordar que Holanda había sido el refugio de gran parte de los judíos expulsados de España, ya desde el siglo XIV, lo cual unido al carácter masivo de la adhesión holandesa al protestantismo hacía que los ejércitos españoles libraran una guerra de exterminio contra ellos. Sin embargo los holandeses conseguirán su independencia con su fuerte lucha y con el apoyo alternado de Francia e Inglaterra y conformarán primero las Provincias Unidas, que agrupaban a las provincias del norte: Holanda, Zelanda, Gromigen, Utrecht, Overijssel Drenthe. Siendo la burguesía comercial holandesa la más poderosa, los habitantes de las Provincias Unidas llevarían su nombre. Holanda emergería como una fuerte potencia comercial que se lanzaría a todos los mares del mundo ocupando territorios en Asia. África, América y Oceanía. Y si bien había vivido la ignominia de la dominación extranjera durante siglos, haría lo mismo sobre otros pueblos, y especialmente se dedicarían a la captura y venta de esclavos para el imperio español.

1567-1570.- Rebelión de la población musulmana de Granada, en España. Los moriscos de la región de Granada que constituían la mayor población mora de la península (en 1492 los judíos constituían el 20 % de la población española y los árabes alrededor del 40% de la misma) habían mantenido un alto desarrollo comercial, artesanal, manufacturero y agrícola, otorgando grandes beneficios a la Corona, pero generando el recelo de la nobleza cristiana que anhelaba sus riquezas. Unida esta situación al fuerte crecimiento de los musulmanes en el Mediterráneo hizo que la Corona española iniciara un proceso de cristianización forzosa de los moros de Granada, obligándolos a aprender el Castellano, abandonar el árabe, cambiar sus vestimentas y sus costumbres en tiempo récord. Esto provocó la rebelión armada de los moriscos, quienes se sublevaron por toda la región, recibiendo el apoyo de Argel. Finalmente serían derrotados por Juan de Austria en 1570, diezmados y desparramados a lo ancho del territorio español, hasta su expulsión posterior en 1609.

1580. El rey de España, Felipe II, fanático católico, intolerante, inquisidor, ferozmente anti-indio y antisemita, logró unificar temporalmente los reinos de España y Portugal bajo su mando. De inmediato comenzó la persecución a mestizos americanos (los mancebos de la tierra) y a los miles de judíos portugueses y españoles que se habían refugiado en Brasil y demás posesiones portuguesas y que por ese camino habían llegado al Río de la Plata. Apenas apoderado del reino, Felipe, envió visitas de la Santa inquisición al territorio Brasileño, allí los entorchados predecesores del cardenal Ratzinger, descubrieron que la América española estaba ‘infestada de judíos’. Según el informe de los criminales del Santo Oficio: ‘La infiltración judía en América era nefasta y los criptojudíos (judíos portugueses obligados a cristianizarse. AJL) profesaban su religión sin ningún inconveniente.’(48)(pag36)(Sabán Mario Javier, Judíos Conversos, 2007)

1572-1584.- Los indígenas del Brasil presentaron duro combate a los portugueses; al ser derrotados militarmente, se replegaban hacia la selva, donde coordinaron sus luchas unidos a los esclavos negros escapados y en rebeldía. Algunas tribus del Amazonas se relacionaron con las del Orinoco, especialmente con los Caribes, sorprendiendo con emboscadas a los conquistadores.(19)(500 años de resistencia indígena, 1992)

Pese a la muerte del gran Guaicaipuro, los Caribes prosiguieron la lucha en el interior de Venezuela varias décadas, al mando de Pacamaconi y Conopoima. Otro jefe llamado Tamanaco, alcanzó a reunir 15.000 hombres que incursionaron sobre los campamentos y villorrios españoles. Fue vencido y entregado al terrible tormento de ser asesinado por un perro furioso.

También en Venezuela los Jirajaras mantuvieron el movimiento de resistencia más de un siglo, desde el oeste hasta la zona central. Recién fueron desplazados en 1725 con un poderoso ejército que reunió tropas de Caracas, Valencia, El Tocuyo y Nirgua.

Los Caribes, unidos a los pueblos del interior de Brasil en guerra contra los portugueses, a través de las conexiones de las cuencas del Orinoco y el Amazonas, también incursionaban por las Antillas, por las costas y el interior de Venezuela, llegando en sus ataques a lanzarse contra los españoles en Valencia. Atacando y retirándose a sus canoas que mantenían escondidas en el Guárico, regresando a sus refugios en el inmenso y caudaloso Orinoco. (19) (500 años de resistencia indígena, 1992)

Otros pueblos venezolanos como los Timoto-cuicas, de la región de los Andes, también tuvieron en jaque a los españoles durante muchos años, apoderándose de ciudades, como Trujillo. “Dieciocho años duró la resistencia hasta el vencimiento de uno de sus más valerosos caciques, el último de los rebeldes, el bravo Pitijai (...) De los cuicas conócese un canto guerrero en el que claman a sus dioses cierren de sombras al invasor, manden sus jaguares, desaten sus ventarrones, suelten sus cóndores y afilen los colmillos de los mapanares para aniquilar con dolores a los blancos. (28) La rebelión se propagó a otras zonas cercanas a Maracaibo, con movimientos encabezados por Mara y los Motilones, también a Coro donde se alzó Manaure y al Oriente, donde los Caribes y Cumanagotos hostigaron permanentemente a los invasores hasta el siglo XVIII. Esta prolongada resistencia de los aborígenes venezolanos trabó los planes de expansión territorial de los españoles. Como bien ha apuntado Martínez Mendoza; “después de mediados del siglo XVII, la colonización de estas comarcas orientales tropezó con un grave obstáculo que la retrasó por o de un siglo: la terrible resistencia que opusieron los aborígenes a la conquista”.(29)(19) (500 años de resistencia indígena, 1992)

Agosto 1588.- La autoproclamada ‘Armada Invencible’ del genocida español Felipe II, fue derrotada en el mar cuando se aprestaba a invadir a la ‘hereje’ Inglaterra, por las fuerzas británicas al mando de Francis Drake. El inicio de la decadencia española estaba abierto. A partir de allí el mar sería cada vez más británico y menos español, hasta su colapso definitivo en 1805 en la batalla de Tafalgar.

1590-1600. A fines del siglo XVI se produce la guerra chichimeca que estremeció el dominio invasor español en México. También se producen en el período otras formas de resistencia en los centros de trabajo, en las minas de plata, donde los indios eran atrozmente explotados.

1593.- Primer Gran levantamiento mapuche contra los invasores españoles. La guerra de resistencia tribal, se hizo también social, ya que lograron la coordinación de las tribus confederadas, el Vutanmapu, con los indígenas explotados en las labores mineras y agrícolas. El cacique Pelantaru combinó la rebelión Huilliche de Osorno, Valdivia y Villarrica, con el ataque a los fuertes y ciudades de Arauco, Angol y Chillán.

1590.-1610.- Los pueblos indígenas de Salta, Tucumán, La Rioja y otras zonas del norte argentino Calchaquíes, Kollas, Quilmes, Aymaras, Diaguitas, Avipirones, Avipones, viven en rebelión permanente aliándose con los Huarpes que habitan sobre la cordillera.

1593 y 1595.- Felipe II envió dos nuevas visitas de la Santa Inquisición católica a territorio brasileño para acabar con los judíos allí refugiados: arribaron a la misma conclusión que en 1591: ‘los judíos practicaban su fe con total libertad en Brasil.’. (48)(pag36) (Sabán Mario J.op.cit) La respuesta de Felipe y sus torturadores no se haría esperar. Estas dos visitas unidas a la primera de 1591, inauguraron la ruta de escape de los Judíos portugueses al Río de la Plata dado que en Buenos no había, ni lo habría prácticamente en todo el período colonial, Tribunal de la Inquisición, a diferencia de Lima, Guayaquil, Cartagena, México o Cuzco (estos dos últimos especialmente orientados a perseguir a los sacerdotes, chamanes y practicantes de las religiones americanas, constituyendo gran parte de los millones de americanos originarios asesinados por España y la Iglesia católica, tal como puede observarse en los osarios de las iglesias mexicanas, donde decenas de los miles de huesos allí sepultados, pertenecen a los indígenas que profesaban su amor y reverencia a sus dioses, quienes fueron debidamente asesinados por la Inquisición.) Los judíos portugueses (cripto-judíos) preferían ingresar por Buenos Aires, dado su carácter estratégico para el comercio de ultramar, en particular con Holanda principal refugio de los judíos expulsados de España en Europa, y que luego de triunfar en la feroz guerra librada contra España por su independencia, fuera el primer estado europeo en proclamar la libertad de cultos. Desde Buenos Aires (y la Colonia del Sacramento) podían comerciar con Bahía y Recife (fuertes centros comerciales judío-portugueses), también con Inglaterra y las colonias norteamericanas. Desde Buenos Aires, donde podían ingresar sin el, certificado de ‘Pureza de sangre’ exigido por la Inquisición, los judíos portugueses se extendieron a Córdoba y Tucumán (donde establecieron las primeras comunidades judías del interior del actual territorio argentino), también en Salta, Potosí, La Paz y otras ciudades altoperuanas, aunque trataban de estar lejos de Lima, centro de la represión religiosa en el continente. La presencia de los judíos portugueses será de tal magnitud que para la segunda mitad del siglo XVII el 25% de la población porteña era de origen cripto-judío (48) (Sabán Mario J. Op.cit.)

1602.- Haciendo gala de su total intolerancia religiosa Felipe II, expulsó de todo el territorio español a los moriscos, es decir los musulmanes obligados a convertirse al cristianismo por su padre Carlos V y sus abuelos Isabel y Fernando. Además de expulsarlos les confiscó sus cuantiosos bienes, riquezas y tierras que pasaron a manos de la Corona, la nobleza y los terratenientes cristianos.

1600-1695. 1600-1695. Brasil, la República de los Quilombos y Zumbí de los Palmares
En Brasil, negros esclavos fugados, constituyen en el Nordeste un estado libre llamado la ‘República de los Quilombos’ encabezada por Zumbí de los Palmares, que servirá de refugio a miles de esclavos escapados de los portugueses, hasta ser destruida por estos últimos en 1695. ‘Zumbí de los Palmares, fue el último líder de la República de negros esclavos fugitivos, conocida como Quilombo de los Palmares. La República se ubicaba en el actual Estado de Alagoas, entonces interior del Estado de Bahía. Abarcaba una superficie similar a la de Portugal y era habitado por aproximadamente 35.000 esclavos, fugitivos de las haciendas e ingenios del Nordeste brasileño con sus familias. El nombre Zumbí deriva de una palabra africana nzumbí que posee un significado similar a duende. La República de los esclavos negros, se extendió libre por casi un siglo, desde comienzos del siglo XVII hasta 1695, en que fueron derrotados por los esclavistas portugueses. Zumbí había nacido libre en los Palmares en 1655, pero fue capturado por un cazador de esclavos (Bandeirante) a los seis años de edad y vendido a un misionero católico. Fue rebautizado con el nombre de “Francisco”, educado en la religión católica, aprendiendo portugués y latín, ayudando al sacerdote en la celebración de la misa diaria. A pesar de los intentos por “civilizarlo” Zumbí escapó de sus captores a los quince años de edad, y retornó a su lugar de origen. Zumbí se volvió conocido por su destreza y astucia en la lucha, y ya era un estratega militar respetable, cuando contaba con algo más de veinte años de edad. Alrededor de 1678, el gobernador de Pernambuco, ofreció al jefe del Quilombo de los Palmares, Ganga Zumba, un acuerdo de paz a cambio de la libertad de los esclavos que vivían allí, si la República de los Quilombos se sometía a la autoridad de la corona portuguesa. El jefe Ganga aceptó el ofrecimiento. Pero Zumbí lo rechazó, pues desconfiaba que los portugueses lo cumplieran. Exigió que el acuerdo incluyera la libertad de todos los esclavos negros en Brasil. Zumbí rechazó entonces la propuesta, desafió el liderazgo de Ganga Zumba, prometiendo continuar la lucha por la libertad de todos los esclavos del Brasil. Se convirtió así en el nuevo jefe de los esclavos del Quilombo de Los Palmares. Quince años más tarde que Zumbí asumiera la jefatura de la lucha antiesclavista, el bandeirante (cazadores mercenarios de esclavos. AJL) paulista Domingos Jorge Velho fue llamado para organizar la invasión del quilombo. El 6 de febrero de 1694 la capital de los Palmares, Macaco, fue destruida, y Zumbí herido. Zumbí fue salvado, pese a estar herido, consiguiendo escapar. Sin embargo el 20 de noviembre de 1695, casi dos años después de la caída de Macaco, Zumbí fue asesinado junto con 20 de sus guerreros en su refugio (seguramente la Sierra de los Dos Hermanos) por el capitán Furtado de Mendonca. Resistió pese a ser apuñalado, pero finalmente murió. Su cabeza fue cortada, salada y llevada con su pene cortado en la boca, al gobernador Melo e Castro, en Recife. Su cabeza fue expuesta en la plaza pública con el objetivo de desmentir la creencia popular respecto de la inmortalidad de Zumbí. El 14 de marzo de 1696, el gobernador de Pernambuco Caetano de Melo Castro escribió al Rey: “Determiné que pusieran su cabeza en un poste, en el lugar más público de esta plaza, para satisfacer a los ofendidos y justamente quejosos (los dueños de esclavos. AJL), y para atemorizar a los negros, que supersticiosamente juzgaban a Zumbí como inmortal, para que entendieran que este ataque terminó para siempre con los Palmares.” Zumbí es hoy, para el pueblo brasileño, un símbolo de resistencia. En 1995 la fecha de su muerte en combate -el 20 de noviembre- fue adoptada como fecha de la Conciencia Negra.’(73)

1610-1615.- Rebelión de negros esclavos en México encabezados por el rebelde Yanga, los insurrectos obligaron al virrey a negociar antes de ser derrotados con las armas.

1617-1637.- En Panamá, en la región del Darien, se rebelaron los indios de la tribu Bugue-Bugue de 1617 a 1637. La insurrección más importante fue encabezada por el mestizo Luis García, llamado “el Libertador de Darien” en el siglo XVIII. (19)(500 años.., op.cit)

1618.- Apelando a la vieja tradición católica española de atacar a los judíos y demás perseguidos por la Iglesia sin previo aviso, para poder impedir su escape y apoderarse de sus riquezas, Felipe II envió una importante delegación del Santo Oficio de la Inquisición a Bahía de Todos los Santos, en Brasil. Allí fueron denunciados 90 judíos quienes fueron remitidos a Portugal, torturados y quemados en la hoguera. Esa persecución determinó ‘una serie de arrestos y confiscaciones entre los judíos de Brasil y también las primeras dos olas inmigratorias hacia el Río de La Plata, un territorio que aun estaba libre de la lupa inquisitorial: la primera, entre 1590 y 1600, como consecuencia directa de las res visitas; la segunda, entre 1619 y 1620, debido a la comitiva.(...) Sin embargo, la decisión de muchos judíos portugueses del Brasil fue quedarse y resistir. Para ello, los judeoportugueses pidieron ayuda al gobierno de Holanda, protestante, y a la importante comunidad (judía.AJL) que residía en ese país, que no dudó en enviar una flota que alivió momentáneamente la situación. Por primera vez en la historia moderna, un grupo judío demostró su capacidad militar y su organización estratégica.’ (48)(pag36-37) (Sabán Mario Javier, Judíos Conversos, 2007)

1623.- En solidaridad con los judíos portugueses ferozmente perseguidos en Brasil por Felipe II, los holandeses tomaron Bahía de Todos los Santos. Los holandeses se basaron en el respaldo abierto de Francisco Ribeiro, capitán de Portugal -con parientes en Holanda-, de Nuño Álvarez Franco y Manuel Fernández-Drago, todos cripto-judíos portugueses. El general David Peixoto –también judío portugués- zarpó al mando de 18 barcos hacia el Brasil y luego de tomar Bahía, propuso atacar Portugal, liberar a los judíos y quemar el palacio de la inquisición en Coimbra. (48)(pag37) (Sabán Mario Javier, Judíos Conversos, 2007)

1624.- Luego de 108 años de resistencia charrúa, los españoles pudieron a internarse en su territorio, dirigidos por Hernandarias de Saavedra, quien nuevamente fue derrotado por los defensores de su tierra. Sólo los jesuitas y franciscanos pudieron garantizar una cierta colonización mediante la fundación de colonias, como la de Santo Domingo de Soriano en 1624. Durante un tiempo los españoles apenas pudieron ocupar la orilla oriental del Río de la Plata con éste único poblado, por medio de la combinación de la guerra y la labor más astuta de los jesuitas, que fundaron colonias reelaborando en su beneficio la forma de propiedad común india, obligándolos a convertirse al catolicismo y abjurar de sus creencias. Las colonias en territorio charrúa, serían hostigadas permanentemente por los Charrúas, quienes nunca rendirían el interior de la actual República Oriental del Uruguay, siendo a partir de 1811 la principal fuerza de combate del Libertador José Gervasio de Artigas, el Protector de los Pueblos Libres. Su resistencia perduraría hasta mediados de 1835 cuando serán exterminados por el ejército de Lavalleja en combinación con los gobiernos de Santa Fe (Estanislao López) y Entre Ríos (Lucio V. Mansilla) de la Confederación Argentina.

1625.- Las fuerzas lusitano-españolas junto con al Inquisición recapturaron la ciudad de Bahía. Aun cuando el acta de rendición estipulaba el respeto a la fe judía, 7 de ellos fueron masacrados.(48)(Sabán Mario Javier, Judíos Conversos, 2007)

1630.- Nuevamente en solidaridad con los judíos portugueses perseguidos por Felipe II y sus entorchados de la Inquisición, Holanda unida a los criptojudíos, atacó todo el Norte de Brasil. Con una gran expedición conformada por 56 barcos de guerra, 1170 cañones y 7.180 soldados tomó Recife y Pernambuco y recuperó Bahía. Inmediatamente decretó la libertad de cultos –para los protestantes, judíos y musulmanes, es decir las religiones de los dominadores, no así para los africanos negros esclavos y americanos originarios esclavizados- en todos los territorios liberados por las tropas holandesas.(48) la libertad para los judíos portugueses permitió que por primera vez en América e incluso desde 1492, en cualquier territorio luso-español pudieran celebrar libremente los rituales de su fe, luego de ser ferozmente perseguidos por más de 150 años. Así un gran cantidad de ellos se hizo circuncidar y lograron que los militares de ese origen no realizaran guardias los sábados poder conmemorar el Shabbat. La tolerancia y eficacia del gobernador holandés en el Norte del Brasil, Joáo Mauricio de Nassau impidió cualquier ataque a la libertad de los judíos, incluso contra algunas intenciones de la iglesia calvinista holandesa. De hecho se creó en Recife en 1636 la primera sinagoga en oficial de todo el Nuevo Continente. Poco tiempo más tarde se creo la segunda en Paraíba. Esta situación hizo que muchos judíos de origen español o lusitano que se habían refugiado en Holanda se mudaran a Pernambuco, Recife o Bahía. Luego en 1642 llegaron a Brasil los dos primeros rabinos oficiales en pisar suelo americano. La situación permitía que la población de origen judío superara en buen número a la de origen portugués u holandés no judío. El período de dominación holandesa se extendería entre 20 y 25 años en el Norte del Brasil, aumentando enormemente la fortuna de la comunidad judío-portuguesa, que había sido muy grande desde los inicios de su establecimiento en Brasil durante los tiempos del rey Manuel.(48)(Sabán Mario J. Op.cit) Sin embargo pese a ser tan perseguidos como los naturales o los esclavos africanos, los judeo-portugueses participaban del bloque de clases dominantes que explotaban y expoliaban a los indios americanos, además de que su principal ocupación comercial –además de la exportación del Palo Brasil y el Oro de Pernambuco- consistía en la venta de los esclavos negros arrancados de África. Ése fue su principal negocio en casi toda América junto con los holandeses. Es decir pese a ser igualmente perseguidos por los españoles y portugueses católicos, en general los judíos en América, que sin duda deben ser considerados como el cuarto grupo étnico del mestizaje original producida por la invasión europea del continente, se comportaron como europeos dominadores por sobre las masas indias y negras. Aun cuando cabe señalar, que en muchos lugares de Brasil y luego del Río de la Plata tuvieron actitudes de mejor convivencia con los pueblos indígenas, al estilo de los Jesuitas, que de hecho tenían una política tolerante hacia los judíos, a diferencia de los Dominicos que eran los más feroces antijudíos dentro de la Iglesia.

1630.- Premier levantamiento Diaguita-Calchaquí. Los diaguitas la cultura artística más desarrollada del actual trerritorio argentino entre los pueblos indios, se sublevaron contra la opresión hispana. A raíz del brutal régimen de explotación impuesto en las encomiendas y en un intento por recuperar sus tierras y su libertad, los diaguitas inician la guerra contra España. Durante siete años apelando a la astucia y dominando los cerros y la altura logran dominar Tucumán, Salta y Catamarca, con base en el valle de Hualfín, comandados pro el gran cacique Chalimin.(59)(pag69)(Martínez Sarasola Carlos, Los Hijos de la Tierra, 2005)

1632.- Levantamiento de los Huarpes en Mendoza y San Juan, en territorio argentino. Coordinaban su lucha con los mapuches del otro lado de la cordillera. Se mantendrán en rebeldía toda sus existencia.

1635-1640.- Los Caribes rechazaron a los franceses cuando en 1635 pretendieron ocupar la isla Dominica. Los Caribes resistieron bastante tiempo en Guadalupe hasta que fueron derrotados en 1640.

1637.- El jefe diaguita Chalimin es capturado pro los españoles y torturado hasta su muerte. La misma pone momentáneo fin a la rebelión de los pueblos Diaguitas-Calchaquíes.

23-1-1639.- El ‘Auto de Fe’ de Lima: la humanitaria civilización católica española.
 

Se llevó a cabo en Lima el evento más sanguinario de la Inquisición católica en América, luego del asesinato masivo de los chamanes indígenas durante el siglo XVI en México, Guatemala, Perú y Ecuador, quienes por miles fueron quemados ‘por herejes y adoradores del diablo’. Aun hoy pueden verse los osarios en distintas ciudades de México de los miles de indios asesinados por la iglesia católica en la hoguera o el tormento, sólo por sustentar sus religiones y creencias americanas. En esta ocasión los asesinados fueron judíos de origen español o portugués nacidos o refugiados en América. La inquisición de Lima condenó a sesenta y tres ‘judaizantes’, incluidas dos mujeres. Once de ellos fueron ‘relajados en persona’ es decir, quemados vivos. Uno fue ‘relajado en estatua’ ya que logró suicidarse en la celda para evitar el atroz castigo, pese a todo su cadáver igual fue quemado. Entre los quemados vivos se encontraba el Bachiller Francisco Maldonado da Silva, cirujano nacido en san Miguel de Tucumán quien confesó su fe judía se negó a arrepentirse y a cargar la cruz como castigo, ya que dijo ser judío y dispuesto a morir como tal. Pasó más de trece años en prisión fue reiteradamente torturado sin que pudieran quebrar su fe. Del resto siete fueron desterrados de América, y cuarenta y dos sufrieron azotes, destierro, cárcel y confiscación de bienes, pues si bien habían confesado su ‘delito de judaísmo’ no se arrepintieron de ello. (48)(pag149)(Sabán Mario Javier, op.cit., 2007)

1643-1648.- Mediante una cruenta guerra Portugal logró recapturar parte de los territorios en manos de los holandeses y los judeo-portugueses en el Norte de Brasil. El argumento principal residía en ‘el espantoso espectáculo de las sinagogas abiertas por los holandeses.’ (48)(pag38)(Sabán Mario J. Op.cit)

1643.- Para esta fecha y extendido hasta el último tramo del siglo XVII, los judíos portugueses alcanzaban en Buenos aires al 25% de la población, habiéndose constituido en el sector comercial más importante y activo de la ciudad. Desarrollando una línea de comercio ilegal permanente entre Buenos Aires, Bahía de Todos los Santos y Amsterdam, que constituía el alma económica de la ciudad y la región. Poseían al banquero más acaudalado de la ciudad: Don Diego de Vega; a importantes figuras en el clero como Francisco de Vitoria, también en la educación y en las instituciones coloniales como Antonio León Pinedo, siempre de manera clandestina y siempre eludiendo el peligro mortal de la Inquisición española con sede en Lima o Cartagena. La ciudad de hecho estaba ( y lo estaría hasta la creación del Virreinato del Río de La Plata en 1776) divida en dos partidos presentes en el Cabildo: los Beneméritos encabezados por el encomendero Hernandarias de Saavedra, representante del oscurantismo y el fanatismo español y jefe de los ‘cristianos viejos’ según las racistas leyes españolas. El partido de los Beneméritos representaba los intereses de los comerciantes monopolistas de Cádiz, Lima, Asunción y Buenos Aires y de las compañías de navegación de Sevilla. Se oponían a todo intento de liberar el comercio, propiciando el cierre definitivo del puerto de Buenos Aires y el asentamiento de un tribunal de la Inquisición en la ciudad para ‘enviar a todos los judíos portugueses a la hoguera y al tormento’. Los judíos portugueses estaban representados por el partido Confederado, a cuya cabeza se hallaban Francisco de Vitoria y Diego de Vega, entre otros. El partido Confederado por supuesto defendía la libertad de comercio, se oponía al monopolio español y bregaba por la apertura al mundo del puerto de Buenos Aires, así como propiciaba las ideas liberales y la libertad de cultos. (48)(Sabán Mario J. Op.cit., 2007) Por la vía de los judíos portugueses, a través de Ámsterdam, Gienebra y Londres penetraría al Río de la Plata, y desde allí a toda la América española, la literatura prohibida por el Index de la Inquisición y el absolutismo hispano. Sería por vía de Ámsterdam que llegarían las nuevas ideas que habían comenzado a desmontar el mundo atroz de la inquisición, al hoguera, el tormento y la espada española. Las ideas de Voltaire, Rousseau, Montesquieu y demás pensadores prohibidos, llegarían a Buenos Aires en muchos barcos procedentes de Ámsterdam, claro que..., a veces junto con los esclavos...

1648.- Luego de un año de guerra la Revolución Inglesa, dirigida por el militar y puritano Oliver Cronwell, derrotó a las fuerzas del rey Carlos I. Los revolucionarios expulsaron a los nobles del parlamento, ejecutaron al Rey y proclamaron la República y a Cronwel como presidente-dictador.

1653.- Los Caribes volvieron a rebelarse, devastando las islas de Granada y San Vicente; estuvieron a punto de apoderarse de Martinica.

1654.- Los portugueses capturaron Recife último reducto de los holandeses y judeo-portugueses en el Norte del Brasil. Los judío portugueses debieron optar por varias alternativas para sobrevivir: huir a la selva y crear núcleos autónomos; conversión al cristianismo y quedar bajo dominio portugués; huir hacia posiciones holandesas más al norte (Curazao y Nueva Ámsterdam-Nueva York); huir hacia Holanda; huir hacia el Sur, hacia el Río de la Plata.(48)(apg40)(Sabán Mario J. Op.cit) Este sería el principal destino de la mayoría de los judíos portugueses derrotados una vez más por la intolerancia étnico-religiosa de las coronas hispano-lusitanas.

1655.- Segundo gran levantamiento Mapuche. En la gran rebelión de 1655, los indios de las encomiendas se alzaron en centenares de haciendas, expropiaron oro y miles de cabezas de ganado, mataron a sus amos encomenderos y se sumaron al ejército liberador araucano, dirigido por el mestizo Alejo. El escenario de lucha abarcaba miles de kilómetros, porque los combates se daban no sólo en la Capitanía General de Chile sino también en coordinación con los pampas argentinos, muy estrechamente relacionados con los mapuches. También coordinaron su rebelión con los Huarpes de Mendoza y San Juan. ‘La Corona española formalmente se oponía a la esclavitud indígena, pero la justificaba si los indios eran capturados en guerra.(...) Los colonizadores se apoyaron en este argumento monárquico para obligar a los indios a entrar en guerra y luego convertirlos en esclavos. Esa fue la causa que desencadenó en Chile, en 1655, uno de los más grandes levantamientos araucanos, como respuesta a la cacería humana montada por los Salazar, que traficaban esclavos indígenas de Chile hacia el Perú. Las tribus, desde el Maule hasta Osorno, cubriendo casi la mitad del territorio chileno, se levantaron en un movimiento coordinado, tanto de las comunidades indígenas como de los que trabajaban en las encomiendas. El 14 de febrero de 1655, los mapuches tomaban el importante fuerte de Toltén, mientras los indios del Bio-Bio mataban a sus amos y expropiaban sus ganados. Pronto tomaron Chillán y se atrevieron a invadir Concepción la segunda ciudad más importante de la colonia chilena. El genio militar de la insurrección fue el mestizo Alejo, que se había pasado a las filas mapuches. La insurrección de 1655, en contra de la esclavitud indígena, produjo enormes pérdidas a los españoles. Las bajas del ejército ascendieron a 900 soldados, es decir, la mitad de los efectivos. Según el cronista Carvallo y Goyeneche, en la primera fase de la rebelión de 1655, los indios “cautivaron más de tres mil trescientos españoles, quitaron cuatrocientas mil cabezas de ganado, vacunos, caballar, cabrío y lanar; y ascendió la pérdida de los vecinos del Rey a $ 8.000.000 de que se hizo jurídica información.’(41)(19)(500 años...op.cit.)

1655.- Segundo levantamiento Diaguita (Calchaquí) acaudillado por el mestizo de origen andaluz Pedro Bohórquez, que había encabezado otra rebelión de los calchaquíes, diciéndose heredero de los Incas, Bohórquez Logró dirigir un movimiento rebelde durante varios años.(19)(500años.op.cit) Bohórquez también negociaba con los españoles a quines prometió las riquezas de los indígenas.

1657.- Gran rebelión de los Caribes. Atacaron varias islas en un levantamiento general y coordinado, siendo vencidos por el general francés Du Parquet, quien propuso a los 6.000 caribes que vivieran en paz en Dominica y San Vicente, adonde se les concederían tierras, tratado que los Caribes aceptaron, y que por supuesto los europeos burlarían una y otra vez. En las insurrecciones de los caribes participaban negros esclavos que se fugaban de las numerosas plantaciones de caña que existían en las islas antillanas. Durante la resistencia, los aborígenes crearon importantes tácticas y métodos de lucha. Después de las nefastas consecuencias de las primeras experiencias de atacar en tropel, los indígenas reajustaron su táctica y enfrentaron a los españoles mediante guerrillas; en algunos casos, llegaron a combinar la guerra de guerrillas con la guerra móvil, es decir, concentración de fuerzas para atacar, dispersión rápida y nuevo ataque a larga distancia, en amplios frentes móviles de lucha. Los mapuches también emplearon esta variante de guerra no convencional, moviendo grandes masas de indios en ataques simultáneos y desplazándose a enormes distancias, en un frente que abarcaba centenas de kilómetros. ‘La guerra de guerrillas fue también practicada por los indígenas de la Isla La Española y por los aborígenes venezolanos, quienes no presentaban combate abierto al grueso del ejército español, sino que atacaban en pequeñas partidas, hostigaban con emboscadas, falsos ataques y retiradas veloces, cambios de frente y cerco al enemigo. Los indígenas escogían el terreno más favorable, aprovechando los bosques tupidos y las montañas. La táctica de Enriquillo en la actual frontera de Haití con República Dominicana se basaba “en la selección de las zonas más abruptas de la cordillera que impidieran la llegada de los españoles y posibilitaran su rechazo exitoso en caso de hacerlo, utilizando los desfiladeros y la vegetación como verdaderas armas de combate”. Táctica similar empleó Rumiñahue en las montañas cercanas a Quito. Frecuentemente atacaban por la retaguardia. Diego de Losada fue atacado en la zona central de Venezuela “por la retaguardia”; los indios prendieron “fuego a la sabana(...) Combatido (Losada) por todas partes de los horrores del fuego, y precipicios del sitio, no volvía a parte la cara que no encontrase un peligro’.’(19)(500 años.op.cit)

1650-1750- Resistencias, rebeliones y guerras de los pueblos Calchaquíes en el Noroeste argentino

1661.- Se produjo un nuevo levantamiento de los indios Huarpes, en combinación con los pueblos de la zona chilena. Esta vez los españoles, a su vez, trataron de coordinar los ejércitos de Buenos Aires y Santiago para sojuzgar la resistencia indígena.

1665.- Los Araucanos encabezados por su jefe Caupolicán se sublevan contra los españoles.

1667.- Fin de la resistencia Diaguita. El extraño jefe Pedro Bohórquez fue derrotado por los españoles y ejecutado en el cadalso. Las comunidades diaguitas fueron destruidas por los españoles desarraigadas de su territorio y diseminadas por todo el territorio dominado por España, como el caso de los Quilmes trasladados a Buenos Aires a la localidad que lleva su nombre.(59)

1668.- Los Guaraníes se sublevan contra la dominación Jesuítica, siendo brutalmente aplastados por las tropas españolas y de la Iglesia

1680-1780.- Guerras y resistencias guaraníticas en el Paraguay y las Misiones.

1691-1692.- Se produjeron violentos levantamientos indígenas en la ciudad de México, que más tarde se extendieron al campo, así como a las ciudades de Tlaxcala y Guadalajara, en protesta por la hambruna general provocada por la crisis económica, especialmente agrícola.

La astucia contra la pólvora.
 

‘Una de las tácticas más notables empleadas por los map