Google

Avizora - Atajo Google

De la Invasión a la Revolución:
La Resistencia como forma de existencia. Parte 2

Alberto J Lapolla
  -  Otros textos del autor

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Historia Argentina
- Mariano Moreno. El Plan revolucionario de...
-
Juana Azurduy y la Revolución continental...
-
Argentina / Argentine
-
José de San Martín

 

Parte 1 - Parte 2 - Parte 3 - Parte 4

Indias, Indio-Criollas, Negras y Criollas

1723.- Primera huelga general de los trabajadores araucanos y mestizos del Norte Chico, Chile, exigiendo el pago semestral en lugar de anual.

1723.- Cuarto gran levantamiento mapuche en Chile. ‘La rebelión de 1723 fue pacientemente preparada a lo largo de ocho años. Estalló el 9 de marzo de 1723 en Purén, con el asalto a la casa de Pascual Delgado, uno de los capitanes más odiados por los indios. Encabezados por el cacique Vilumilla, llegaron hasta la zona central de Chile, avanzando desde el sur. Barros Arana señala que los “araucanos mantenían la incomunicación entre los fuertes españoles al paso que evitaban con singular destreza todo combate que pudiera serles funesto.”(43) “Los indios -dice el jesuita Enrich- se llevaron cuarenta mil vacas de las haciendas situadas entre Laja y Chillán. Buena parte tendrían en esta pérdida los colegios de la Compañía”.(44) El ejército español, compuesto de 4.000 hombres, se vio obligado a abandonar Nacimiento, Colcura, Arauco Tucapel, etc., y a Construir fuertes en la ribera norte del Bio-Bio. Una vez más, la zona Sur quedaba en manos de los mapuches que habían logrado coordinar las luchas con los indios pehuenches de la región cordillerana, y los huiliches de la zona sur. Una apreciación de la magnitud del levantamiento de 1723 se encuentra en el informe del gobernador Cano de Aponte a la Real Audiencia: “Excede la sublevación a la de 1655, porque desde Bio Bio hasta Valdivia, de mar a cordillera, no hay reducción ni en particular amigo indio alguno de confianza en quien fundar la menor seguridad.” (45)(19)(500 años...,1992)

1730.- En la Real Audiencia de Quito, los indígenas de Pillaro se rebelaron contra el intento de reclutar hombres para el trabajo minero: “más de quinientos indios y mestizos se trasladaron a Sicchos, atacaron las minas y pusieron en libertad a todos los trabajadores forzados.”(42)(19) (500 años...,1992)

1731.- Rebeliones de esclavos negros en Cuba.

1736.- Se creó en territorio de la actual provincia de Buenos Aires, en Arrecifes, el primer fortín de la ‘frontera con el indio’. ‘A mediados del siglo XVIII se hizo más intensa la actividad militar contra los grupos indígenas de la provincia. A partir de entonces hubo avances y retrocesos de ambos bandos, divididos por una franja bien marcada, la frontera, que los indígenas trataban de mantener y los españoles querían llevar cada vez más lejos. Más que límites físicos, esta frontera obsesionante dividía dos mundos en pugna. Más que político-militar, fue una frontera cultural.’(59)(pag89)(Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)

1739.- Manifiesto por la independencia de América de Juan Vélez de Córdova, proclamado en la Revolución India-criolla de Oruro del 8 de julio 1739.

1742 a 1757.- Rebelión de Juan Santos Atahualpa, el Inca invicto, que liberará y mantendrá libre el territorio de la selva central y amazónica del Perú, durante casi veinte años, sin ser nunca derrotado por los españoles. Es el antecedente directo de la posterior rebelión de Túpac Amaru II.

1750.- Rebelión India de Lima vinculada a Juan Santos Atahualpa.

1750.- Rebelión de Francisco Inca, en Huarochirí (Perú), el 26 de julio de 1750.

1750 a 1766.- Rebeliones criollas mexicanas.

1752.- Los españole siguieron avanzando contra los indígenas de la Provincia de Buenos Aires, ‘corriéndoles’ la frontera hacia el oeste. Se fundaron los fortines de Salto, Luján y el Zanjón. (59)

1753-1756.- Guerras guaraníticas en las Misiones y Paraguay. Los guaraníes se resistieron a ser conducidos a las misiones jesuíticas del Brasil, transacción que había hecho la Corona española a cambio de la colonia del Sacramento sobre la Banda Oriental del Río de la Plata. Los aborígenes, respaldados por los jesuitas, llevaron adelante la llamada “guerra guaranítica”, enfrentando en terreno paraguayo a las tropas coaligadas de España y Portugal.

1756.- Se sublevaron los indios de los obrajes de Otuzco en Perú

1760.- Levantamientos indígenas en Ecuador en la región de Tungurahua.

1761.- Levantamiento Indio en el Yucatán encabezado por el jefe Jacinto Kanek

1762.- Jean Jacques Rousseau publicó El Contrato Social. El genial filósofo ginebrino profirió un ideario que incendiaría las conciencias durante un largo ciclo histórico –aun hoy sus ideas a través del mayor de sus continuadores como lo fue Karl Marx y de toda la reformulación libertaria actual del pensamiento emancipatorio, siguen promoviendo la búsqueda de la libertad y la igualdad. Dos enunciados de su genial trabajo altamente subversivo golpearían la América española en sus tres componentes revolucionarios: los indios, los negros esclavos y los criollos revolucionarios e ilustrados. Ellas decían: ‘El hombre nace libre pero en todas partes está encadenado,’(81) y una crítica al derecho de conquista que en América sería decisivo para la construcción del ideario emancipador: ‘No siendo la conquista un derecho, no ha podido fundarse sobre él ningún otro, permaneciendo siempre el conquistador y los pueblos conquistados en estado de guerra, a menos que la nación en libertad escogiese voluntariamente por jefe su conquistador.’ (81)(pag12) (Lewin Boleslao, Rousseau y la..., 1980). Estas palabras impactaron y dieron la razón de su lucha a gente tan dispar como Túpac Amaru, Mariano Moeno, José de San Martín, Alexander Petion, Simón Bolívar, José Artigas, y demás revolucionarios americanos.

1766.- Quinto gran levantamiento mapuche en Chile. ‘A mediados del siglo XVIII, las autoridades españolas intentaron la conquista “pacífica’ de los araucanos mediante la creación de pueblos de indios. En el Parlamento de Nacimiento, celebrado el 18 de noviembre de 1764, los caciques se mostraron recelosos ante las nuevas proposiciones de sus tradicionales enemigos. Cuando las tribus acordaron rechazar la idea de “reducirse a pueblos, los españoles apresaron a los caciques Curiñancu y Duquihuala. Además, ordenaron al ejército penetrar en Arauco para fundar “pueblos de indios”. Los araucanos respondieron con un nuevo levantamiento general en 1766. Incendiaron casas e iglesias, derrotando a los colonizadores en sucesivos combates. Los pehuenches, dirigidos por el cacique Lebian, arrasaron La Laja a fines de 1769. Unos cuatro mil indios derrotaron mueva mente el 3 de diciembre de ese año a las tropas españolas, al mando de Salvador Cabrito. El 9 de diciembre, los Pehuenches tomaban la guarnición de Santa Bárbara. La coordinación de los ataques indígenas se hizo más ostensible a medida que los huilliches se sumaban a la lucha y que los araucanos superaban las rivalidades con los pehuenches, fomentadas por los españoles. El 1º de enero de 1770, las tropas dirigidas por Ambrosio O’Higgims fueron derrotadas por los indígenas. La Real Audiencia, preocupada del aire que iba tomando la rebelión, solicitó ayuda a Cuyo y Buenos Aires. En esos momentos críticos para los españoles, 1levó un refuerzo de 600 soldados des de España al mando de Francisco Javier de Morales, que venía como gobernador de Chile. No obstante, los araucanos lograron derrotar a estas fuerzas experimentadas en la cuesta de Marigüeñu. “Izquierdo, que estaba recién llegado de España y que no tenía idea del empuje militar de los indios, viéndolos sin armas de fuego, en vez de esperarlos en sus posiciones, los acometió con los 200 milicianos y soldados de línea que comandaba el 21 de septiembre de 1770. El choque fue horroroso. Los mapuches pelearon como en sus mejores días y batieron completamente a los 200 españoles.”(46)(19)(500 años... 1992)

1770.- Estallaron motines indígenas contra los obrajes y encomiendas en Sicasica y Chulumani, en el Perú

1770.- El gobernador de Buenos Aires, Buccarelli, intentó firmar un infame tratado de paz con los araucanos que estos no aceptaron. ‘Las condiciones eran indignas para los indios: prohibición de pasar el límite de la frontera; responsabilidad por cualquier daño que ocasionaran otros indios, aun cuando no pertenecieran a su tribu; severos castigos –incluida la pena de muerte- si ellos u otros indios arreaban ganado extraviado fuera de la frontera; entrega cada dos meses del hijo de un cacique, en calidad de rehén, para asegurar la paz; y además los obligaba a lograr que el cacique Rafael firmara la paz, caso contrario debían matarlo y entregar su cabeza en Luján.’(59)(pag90)/Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)

1771 -1774.- Levantamientos indios en Pacajes, Pataz y Huamuchuco en el Perú.

1774.- Estallido de la Revolución Norteamericana. El patriota venezolano Francisco de Miranda participa de ella, al frente de tropas españolas que Carlos III envía en respaldo de los revolucionarios.

1776-1777.- Levantamiento Inka encabezado por José Gran Kispe Titu Inka, que se extendería por todo el Perú.

1776: El fundador del Virreynato del Río de la Plata, el ‘progresista y moderno’ Pedro de Cevallos, propuso la ‘solución final’ para la cuestión india: ‘(...) elaboró un plan que llamó “entrada general”: la idea era realizar una expedición masiva contra las aldeas indígenas, entendiendo que era impostergable que España tomara la ofensiva. Definió a sus enemigos como “canalla de indios despreciables, y abominados aún por los propios de su especie”. Pero el plan de Cevallos quedó en eso: plan.’ (59)(pag91) (Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)

1777.- El jefe aymara Túpac Katari caminó desde el Potosí a Buenos aires en reclamo por los derechos pisoteados de los indios. Es recibido por la Audiencia y cuenta con apoyo de algunos criollos porteños que lo ayudan para hacer sus reclamos.

1777-1780.- Se producen levantamientos y revueltas, en Urubamba, Huaraz, Yungay, Huanuco, Huamalíes, Arequipa, Lambayeque, Aullugas y Pocoata entre muchos otros que sacuden al Perú y al Alto Perú.

1778.- En Panamá, en la región del Darien, se alzó el indio Bernardo Estola al frente de un gran número de indígenas.

1780.- Intento emancipador chileno encabezado por ‘Don Juan’. Proponía organizar una nación sudamericana en el territorio comprendido desde el Ecuador hasta el Cabo de Hornos, proponía el fin de la esclavitud y una monarquía constitucional Incaica.

1780.- Inicio de las acciones conspirativas de Francisco de Miranda en Europa en busca de la independencia de América, comienza a constituir la posterior Logia de la Emancipación.

1780.- Conspiración criolla en México

1780.- Rebelión de Tomás Katari en el Alto Perú, a nombre del Inca Túpac Amaru

IV. Primera Gran Revolución emancipatoria americana: José Gabriel Condorcanqui: Túpac Amaru

1780-1784.- Estalló y se extendió como reguero de pólvora, la gran rebelión de Túpac Amaru II, que abarcara territorios del Perú, Alto Perú (Bolivia), Ecuador, Salta, Jujuy y Tucumán, incluyendo 100.000 americanos originarios en armas. Es la mayor rebelión de los pueblos dominados por el colonialismo europeo hasta la llegada del siglo XX, y el principal antecedente de la Revolución continental que triunfará en la generación siguiente. El terror español expresado en el Catecismo Regio, verdadero antecedente del Terrorismo de Estado de nuestros tiempos, asesinará entre 100.000 y 200.000 indios como represalia, ahogando en sangre casi todo el Perú el Alto Perú, Ecuador, Colombia y el Norte argentino. La rebelión continuará en los pueblos del Kollanas, Chiriwanos, Wichis, Tobas y Aymarás del Norte argentino y el sur Boliviano hasta 1808. (Oscar Cornblit estima que en las insurrecciones indígenas desde el inicio de la rebelión de Tupac Amaru murieron 6.000 españoles y entre 100.000 y 200.000 indígenas.)(19) Entre el 4 de noviembre de 1780 y el 18 de mayo de 1781 –fecha del horrendo sacrificio de Túpac Amaru, su esposa Micaela Bastidas Puyucawa y toda su familia- América disfrutó el único período de libertad desde el inicio de la invasión y opresión española, hasta su emancipación en 1824. En ese breve período, que en verdad se extiende hasta 1784 en la continuidad de la rebelión por los diferentes jefes Indios del Perú, del Alto Perú y del Norte Argentino, quienes prosiguieron la rebelión iniciada por Túpac, hasta ser totalmente exterminados a sangre y fuego por los genocidas españoles. Cien mil hombres en armas levantó Túpac Amaru a lo largo de más de 1500 kilómetros en una insurrección india preparada a lo largo de varios años, que contaba con jefes y lugartenientes tan importantes como su esposa Micaela Bastidas Puyucawa, Julián Túpac Katari –proclamado virrey del Alto Perú, en concordancia con que Túpac Amaru era el Inca de todo el Tuhwantysuwu restaurado-, su esposa Bartolina Sisa, Diego Cristóbal Túpac Amaru –el más destacado de los colaboradores del Inca-, Mariano Túpac Amaru, Miguel Túpac Amaru, Andrés Túpac Amaru y Dámaso Katari entre otros. Todos ellos -y sus completas familias, incluido el desaparecido hijo de Túpac Catari de 8 años- asesinados de la misma atroz manera que el gran Inca, por los ‘civilizados’ españoles. Cien mil indios levantados en armas, con palos, piedras, recursos hidráulicos, macanas y lanzas, pero con muy pocas armas de fuego y sin conocimiento de su manejo. Entre cien mil y doscientos indios asesinó en represalia el terror español, en otro de los genocidios con que los europeos trataron históricamente a los americanos nativos. Pero fue en noviembre de 1780, cuando una nueva generación india recobró la dignidad mancillada por el opresor y expresó su grito de libertad e independencia, extendida al corazón de la América India. De hecho, Condorcanqui retomaba el estandarte invicto de Juan Santos Atahualpa, quien había combatido entre 1742 y 1761, sin ser nunca vencido por los españoles.

4 de noviembre de 1780: El inicio de la Rebelión
 

‘El 4 de noviembre de 1780 Túpac Amaru da comienzo a la sublevación.(...) Túpac Amaru y el corregidor de la provincia de Tinta, Antonio Arriaga, se reunieron en la casa del cura de Yanaoca, doctor Carlos Rodríguez, para “celebrar el día de nuestro augusto soberano”. Antes de terminar la comida, fingiendo haber recibido un llamado urgente del Cuzco, Túpac Amaru se retiró de la casa del eclesiástico, y oculto en el camino que conducía a Tinta con un grupo de sus partidarios, esperaba el paso de Arriaga de vuelta para el pueblo.(...) “Retirábase (el corregidor) después de comer al pueblo de Tinta, y en la travesía que media le acometió Túpac Amaru con alguna gente que le acompañaba. Echáronle un lazo al cuello y lo trajeron de la mula a la tierra, hicieron a un criado que con él venía y presos dos negros esclavos que a alguna distancia lo seguían, fueron todos conducidos a un sitio separado y secreto, y allí detenidos hasta la medianoche en que fueron introducidos en el pueblo de Tungasuca, y encarcelado el corregido en una pieza o calabozo en la casa de Túpac Amaru. Observóse tal secreto en Orden a su situación que absolutamente se ignoraba donde se hallaba el corregidor; a unos se decía que estaba actuando ciertas diligencias de importancia que lo negaban a otra atención.” Túpac Amaru llevó al corregidor a Tungasuca y allí estableció su cuartel general, y no en Tinta capital de la provincia. Los motivos saltan a la vista: la situación estratégica de Tinta es mucho menos favorable que la de Tungasuca, que se halla en la cordillera y es de difícil acceso.(...) De acuerdo con el plan previamente fijado y perfectamente ejecutado, obligó de inmediato al corregidor a firmar una carta dirigida a su cajero, en la que le ordenaba remitirle todos los fondos disponibles y todas las armas alcanzables.(...) La fingida carta produjo su efecto. El jefe rebelde, que necesitaba tan apremiosamente armas, sobre todo de fuego, y dinero, gracias a su ardid obtuvo 22.000 pesos, algunas barras de oro, 75 mosquetes, bestias de carga y mulas. Pero el corregidor no sólo se vio obligado a firmar esa carta; también tuvo que poner su firma bajo la misiva a su dependiente Manuel de San Roque, natural de Santiago de Chile, que no le podía presagiar nada bueno. En ésta le ordenaba “fuese a Tungasuca llevando dos pares de grillos, su cama, y llaves de las principales viviendas del Cabildo.” El antes tan soberbio funcionario español, bajo el dictado de Túpac Amaru, el 8 de noviembre de 1780, tuvo que extender órdenes a todos los pueblos de la provincia para que sus habitantes en el término de 24 horas, se presentaran en Tungasuca.(...) “Don Miguel de Mesa y don Félix Castelo, a quienes se da la comisión en derecho necesaria, pasarán al pueblo de Citarangani y notificarán a todos los españoles que restan , para que dentro del término de veinte y cuatro horas se presenten en este pueblo. Asimismo a los indios de ambos ayllus; sin que en esto haya reserva de persona alguna, por convenir al servicio del Rey y causa pública. Tungasuca, y noviembre ocho, de mil setecientos ochenta. Antonio de Arriaga.” Naturalmente, la rigurosa orden del gobernador de la provincia fue ejecutada con toda puntualidad. En Tungasuca se hicieron, pues, presentes miles de criollos, mestizos e indios, y aun algunos europeos. Un genóves residente en Sicuani,(...) en su declaración judicial nos ofrece algunos detalles interesantes sobre los momentos iniciales de la gran rebelión. Según dice, ya el día 8 comenzaron a afluir a Tungasuca muchas personas. De inmediato fueron puestas en pie de guerra, por Túpac Amaru, quien montado en un caballo blanco y vestido de terciopelo negro, dirigía los ejercicios militares en la pampa vecina a Tungasuca. Daba órdenes en los dos idiomas: a los criollos y mestizos, en castellano; a los indios en quechua.’ (2)(pag442a444) (Boleslao Lewin, op. Cit.)

10-11-1780.- Túpac Amaru II, ejecutor del odiado Corregidor Arriaga.

‘El 10 de noviembre, reunidas las multitudes en la plaza de Tungasuca, se llevó a cabo la ejecución del odioso funcionario superior de la provincia de Tinta. Para dar a ese acto un carácter muy solemne, digno de una misión especial confiada pro el propio rey, Túpac Amaru rodeó el lugar de la ejecución con tres cordones de hombres armados: dos compuestos de criollos y mestizos armados con fusiles y uno de indios con hondas y palos. Antes de subir al cadalso a Arriaga, se pregonó una fingida cédula real en la que a éste se lo declaraba “dañino” al reino y se anunciaba la supresión de las alcábalas, aduanas y mitas. Al conducírsele a la horca, el pregonero repetidas veces anunció en castellano y quechua: “Manda el Rey Nuestro Señor quietar la vida a este hombre por revoltoso.” (...) El inca Túpac Amaru II(...) habiendo ejecutado al corregidor de su provincia, anunció en la arenga con que dio fin a la manifestación pública de su gran autoridad, que a comisión real que le fue confiada no se reducía al caso Arriaga, sino que abarcaba a los corregidores en general; todos ellos culpables de la miseria de los indígenas y de la explotación de los criollos. Con la ejecución de Arriaga comienza, en realidad, la gran rebelión de 1780. Desde ese momento no hay camino de retorno ni sirve de nada ocultar los propósitos inmediatos. Todo lo contrario: lo que importa es asestar golpes con la mayor rapidez posible. En efecto, al día siguiente de la ejecución del corregidor, el 11 de noviembre de 1780, Túpac Amaru marchó sobre Quinquijana, capital de la provincia de Quispicanchi, en el valle de Vilcamayo. Llegó allí en la madrugada del días 12. El corregidor Fernando Cabrera, de quien quiso hacer justicia, había huido, así que después de oír devotamente la misa contra marchó a Tungasuca. En el camino de retorno a su capital, Túpac Amaru asaltó y destruyó los obrajes de Pomacanchi y Parapicchu. Acerca del asalto al obraje de Pomacanchi(...):’(2)(pag444 a 446) (Boleslao Lewin, op. Cit.)

Túpac Amaru liberó a los indígenas esclavizados en obrajes y encomiendas.
 

“El 12 (de noviembre) pasó al obraje de Pomacancha, sito en el pueblo de éste nombre, el cual mandó abrir, y en presencia de los varios caciques de los pueblos vecinos, que por su orden, habían concurrido, les dijo que su comisión se extendía no sólo a ahorcar cinco corregidores, sino también a arrasar los obrajes, hizo sacar porción de ropas que había preguntó si el dueño era deudor a algunos sujetos, y a los que justificaron sus dependencias fue prontamente pagando, como al cura al que le dio 3000 arrobas de lana y a su hermano dos zurrones de añil, y lo demás repartió a los indios.” A cargo del obraje de Pomacanchi quedó Juan Bautista Túpac Amaru, hermano del jefe rebelde (El futuro Rey Inca propuesto por el General Manuel Belgrano en el congreso de Tucumán en 1816. AJL-VZL)(...) En el camino de regreso a Tinta, Túpac Amaruen su pretendido carácter de representante real, era recibido por los curas doctrineros con copas de oro, cruz alta y palio.(...) “Consta como habiendo llegado al pueblo de Andaguailillas le salió a recibir el cura, y llegando al pie de las gradas del cementerio subieron cuatro, o cinco sacerdotes, todos vestidos de capas de oro con una cruz y el acetre de agua bendita, y entró de este modo hasta el altar mayor, y le descubrieron a nuestro Amo y Señor Sacramentado, rezando la estación mayor los sacerdotes y cantando otras oraciones y cantando otras oraciones, y para cerrar a nuestro Amó le tomaron la venia al Rebelde, con lo que salió al cementerio y platicó la misma amonestación que en Guaro.” Las últimas palabras (...) se refieren a la arenga que Túpac Amaru pronunció en el pueblo citado, de igual manera que en los otros, declarando su propósito de suprimir los abusos de que eran víctimas los indios.(...) De vuelta en Tungasuca, su capital, el inca dirigía la actividad revolucionaria enviando cartas a los caciques principales de las provincias, en las cuales les encargaba en nombre del rey, la detención de los respectivos corregidores y la recordación de quee staban extinguidos estos empleos y los repartos inherentes a ellos.’ (2)(pag444 a 446) (Boleslao Lewin, op. Cit.)

Túpac Amaru incendió la América india, del Perú, Alto Perú (Bolivia), Ecuador y Norte Argentino..

‘Causa admiración al ver la prontitud con que obedecieron las voz de este Rebelde en todo el Reino del Perú, pues se sabe notoriamente que en toda la COSTA de Arica, Tacna y Huantajaya hicieron los indios iguales muertes , robos y atrocidades que en la Sierra, manteniéndoose sin sujeción alguna. Y hasta los bárbaros mocovíes y Pampas de la parte de Jujuy y Salta, tuvieron noticia de esta rebelión, y salieron de sus términos insultando e intentando asolar estas dos ciudades, en donde tuvieron la fortuna de haber llegado a ese tiempo la Compañía de Granaderos del regimiento de Saboya, que venía de Buenos Aires, con la cual pudieron resistir sus terribles invasiones. También los chiriguanos de la frontera de Tomina, hicieron sus salidas costosos con los deseos que tuvieron de conocer al Titulado Rey Túpac Amaru. (...) Pocas veces se habrá visto desolación tan terrible, ni fuego que con más rapidez se comunicase a tantas distancias, siendo digno, de notar, que en 300 leguas que se cuenta de longitud, desde el Cuzco hasta la frontera del Tucumán, en que se contienen 24 provincias, en todas prendió casi a un mismo tiempo el fuego de la rebelión.’ (Relato de dos Relaciones españolas de la época) (2)(pag430)(Boleslao Lewin, op. Cit.) La rebelión de Túpac Amaru, la mayor de las rebeliones de los pueblos del Tercer Mundo, hasta los tiempos de la segunda Guerra Mundial, abarcó la organización de 100.000 americanos nativos en armas, organizados y nucleados alrededor de la jefatura de su Rey Inca.

18 de noviembre de 1780: La primera Independencia Americana desde 1492.
 

Túpac Amaru derrotó al ejército español en Sangarará. ‘La resolución que se adopto (en Cuzco, AJL) de impedir que la rebelión tomase mayores proporciones. Al efecto se ordenó a Cabrera corregidor de Quispicanchi, que juntase sus milicias y esperase en Oropesa a D. Tiburcio Landa con una compañía. Los caciques de ese lugar, Sahuaraura y Chillitupa, reunieron 800 hombres entre indios y mestizos, y algunos vecinos distinguidos del Cuzco se plegaron también a la expedición. Landa llevaba la orden de esperar en Huayrapata los refuerzos que se estaban organizando; pero las excitaciones de Cabrera que lo acompañaba y que estaba ansioso de recobrar lo que había perdido, así como la impaciencia y la imprudente de los soldados que se sentían ‘movidos del espíritu y valor que les alentaba, o envidiosos dela gloria de triunfar de un enemigo que no consideraban poderoso a sus esfuerzos’ indujeron a Landa a avanzar sin tardanza al encuentro del enemigo. Así lo hizo, llegando el 17 a la aldea de Sangarará, a cinco leguas de Tinta. La división compuesta de 1200 (...) hombres pernoctó acampada en la plaza; se colocaron vigías y centinelas; pero como los exploradores regresaron diciendo que todo estaba tranquilo, todos se abandonaron al descanso, con al resolución de batirse al día siguiente. A las cuatro de la mañana del 18, los centinelas dieron el alarma; había nevado y cuando Landa reconoció el campo, vio que se encontraba rodeado por una fuerza considerable de indios hostiles. Landa se replegó con sus fuerzas a la iglesia donde también se refugiaron el cura, su ayudante y 30 mujeres, casi todas indias. Túpac Amaru le intimó que capitulase, lo que Landa rechazó. “Segunda vez escribió carta al cura para que saliese de la iglesia con su compañero, consumiendo a Nuestro Amo. Viendo que no había respuesta, mandó decir Túpac Amaru saliesen de la iglesia todos los criollos y mujeres. Con esta propuesta quisieron practicar la salida muchos de los criollos y la embarazaron con espada en mano, haciendo muchas muertes y violando el templo del Señor, de tal modo que el cura se vio obligado a enviar recado a Túpac Amaru para que contuviese aquel desorden. Poco después la pólvora que tenían dentro de la iglesia se prendió y no se sabe si con la ayuda de algún cañón voló una parte de la techumbre y desplomó un pedazo de pared. Descubierta ésta dispararon un cañón a la parte donde estaba Túpac Amaru, inmediata al lienzo caído y murieron siete indios del tiro. Pelearon valerosamente los europeos y particularmente Escajadillo y Landa; el primero saliendo de la iglesia con puñal y pistola(...) hasta que le faltaron las fuerzas por los muchos garrotazos que caían sobre él; y el segundo murió atravesado por una lanza en la porfía de querer sacarla con violencia al que se la había pasado(...) De los 604, sólo quedaron 28 heridos todos criollos; a los que hizo curar Túpac Amaru, dándoles libertad para que se fuesen: los restantes 576 murieron, entre ellos veinte y tantos europeos (españoles AJL-VZL); de los conocidos apenas se da razón. De los indios murieron 15 y quedaron heridos treinta y tantos.” Después de la lucha que duró hasta las once del día mandó Túpac Amaru 200 pesos al cura para que enterrase a los cadáveres, ofreciéndole que el se encargaría de restaurar el templo. El capellán de la expedición don Juan Molinedo, cayó prisionero con otros, pero Túpac Amaru le dejó en el acto en libertad y le permitió regresar al Cuzco.” (3)(pag449-450) (Boleslao Lewin op. cit.)

Mensaje de Túpac Amaru a los pueblos del Perú luego del triunfo de Sangarará.
 

‘Vivamos como hermanos y congregados en un solo cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación de los españoles; criollos, mestizos, zambos e indios por ser todos compatriotas, como nacidos en estas tierras y de un mismo origen.’ (cit por3) (pag149) (Felipe Pigna, op.cit.)

La proclama independista de Túpac Amaru II:
 

‘Yo Don José I por la gracia de Dios, Inca, Rey del Perú, Santa Fe (Bogotá), Quito, Chile, Buenos Aires, y continentes de los mares del sud, duque de la Superlativa, señor de los Césares y Amazonas con dominio en el gran Paititi, Comisario distribuidor de la piedad divina por erario sin par, etc. Por cuanto es acordado en mi Consejo por junta prolija por repetidas ocasiones, ya secreta, ya pública, que los Reyes de Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis gentes, cerca de tres siglos, pensionándome los vasallos con insoportables gabelas, tributos piezas, lanzas, aduanas, alcábalas, estancos, catastros, diezmos, quintos, virreyes, audiencias, corregidores, y demás ministros, todos iguales en la tiranía, vendiendo la justicia, en almoneda con los escribanos de esta fe a quien más puja y a quien más da, entrando en esto los empleos eclesiásticos y seculares, sin temor de Dios, estropeando como a bestias a los naturales del reino; quitando la vida a todos los que no supieron robar, todo digno del más severo reparo. Por eso y por los clamores que con generalidad han llegado al cielo, en el nombre de Dios Todopoderoso, ordenamos y mandamos que ninguna de las personas dichas, pague ni obedezca en cosa alguna a los ministros europeos intrusos, y sólo se deberá tener todo respeto al sacerdocio, pagándole el diezmo y la primicia como, que se da a Dios inmediatamente, y el tributo y el quinto a su Rey y Señor natural, y esto con la moderación con que se hará saber, con las demás leyes de observar y guardar. Y para el pronto remedio de todo lo susoexpresado, mando se reitere y se publique la jura hecha a mi Real Corona en todas las ciudades, villas y lugares de mis dominios, dándome parte con toda la verdad de los vasallos prontos y fieles para el premio igual, y de los que se rebelaren, para la pena que les compite remitiéndonos la jura hecha, con razón de cuanto nos conduzca, etc.’ (2)(pag420-421)

23-12-1780.- Proclama de Túpac Amaru al pueblo de Arequipa
 

‘El señor Don José Gabriel Túpac Amaro Inga, descendiente del Rey Natural de este Reino del Perú, principal y único Señor de él.
A los vecinos de la ciudad de Arequipa les hago saber que de cómo el regreso de mis empresas que he tomado y di noticia por cartel que libré, ha sido con las mayores felicidades, el logro de las provincias de Paucartambo, Urubamba, las ocho parroquias del Cuzco, Quispicanchi, Parusa, Tinta, Belille, Lampa, Azángaro, Carabaya, Puno, Chucuito y sus contornos, que hoy se hallan a mi cargo ya libres de tantos latrocinios que por una hacían los malvados corregidores y por otra la raja de la aduana y otras perversas imposiciones y amenazas hechas por el reino de Europa, por las que vivíamos hostilizados en sumo grado, y porque mi ánimo no es otro sino el de arruinar a los ladrones de los corregidores y arrasar de raíz el mal gobierno y pechos hasta dejar el común vecindario de este mi reino, libre de estos cargos y que puedan vivir en sosiego, les doy esta noticia, y de tener innumerable gente con la que evacuadas mis diligencias por acá pasaré a ésa a (a)horrarles el cautiverio en que se hallan, encargándoles por ahora estén con el mayor celo y vigilancia a precaverse de este ladronazo de Semanat y ver si le pueden apresar y tener hasta mi bajada para darle el castigo correspondiente. Por último lo que les prometo es que en breve se verán también libres de todo, y así valor vasallos míos y a toda voz digan ¡Viva el dueño principal, muera, muera el usurpador del mal gobierno! Y encomendándome a Dios. Tungasuca y diciembre 23 de 1780. Don José Gabriel Tupa Amaro.’ (2)(pag416)

Doña Micaela Bastidas Puyucawa, Jefa de la revolución
 

‘Bastante advertencias te di (...) para que inmediatamente fueses al Cuzco, pero has dado todas a la barata, dándoles tiempo para que se prevengan, como lo han hecho, poniendo cañones en el cerro de Picchio y otras tramoyas tan peligrosas que ya no eres sujeto de darles avances.’ (3)(pag429)(Carta de Micaela Bastidas a su esposo Túpac
Amaru)

‘PASAPORTE.- Todos los guardias españoles e indios, y espías, puestos por orden de mi marido Don José Gabriel Túpac Amaru, darán paso franco a los que con este pase fueren, sin hacerles el más leve perjuicio; pena al que contraviniera esta mi del castigo que corresponde, y del mismo modo cuando regresen de la ciudad del Cuzco para sus lugares. –Tungasuca y Noviembre 27 de 1780. –Doña Micaela Bastidas’ (2)(pag434)

PASAPORTE.- Todos los soldados e indios espías dejarán pasar libremente las cargas
de don Agustín Herrera sin hacerles perjuicio, con la circunstancia de que pueda transitar por los pueblos que le pareciesen convenientes al expendio de sus efectos, sin que ninguno que esto viere le perjudique en lo menor; pues será castigado cualquiera que contravenga esta dicha orden. –Tungasuca y Noviembre 27 de 1780. –Doña Micaela Bastidas.’ (2)(pag434)

SALVOCONDUCTO.- Los Alcaldes y Caciques del pueblo de Corma y Sanca no molestarán a Don Francisco Torres. Respecto de cuanto ha practicado ha sido de aprobación del Inca; pena el que le incomodase será castigado severamente. –Tinta y Enero 25 de 1781. Micaela Bastidas.’ (2)(pag434)

El miedo español

‘El mayor recelo que se tenía era de que el traidor llegase a entrar y fortificarse en el Cuzco, por el crecido número de indios que hay dentro de sus muros, pues si lograra, costaría más el desalojar que lo que costó la Conquista de todo el reino; pero una vez que Dios por su misericordia le negó el concurso para internarlo al principio de su rebelión o después de la derrota de Sangarará (...), en que sin resistencia lo hubiera verificado, pues sus habitantes sobrecogidos de un temor pánico, sin armas, sin municiones, sin tropa, no pensaban en defenderse, sino en hacer fuga muchos de ambos sexos y estados, temrosos del golpe que los amenazaba.’ (Documento español de la época) (2)(pag428)(Boleslao Lewin, op. cit.)
‘La tropa al mando del señor mariscal de campo, don José del Valle, volvió al Cuzco muy disminuida por muertos y desertores, y los que entraron en dicha ciudad causaban compasión, viéndolos cubiertos de piojos, muchos o los más descalzos y otros envueltos en pellejos. Fueron a alojarse en los hospitales, porque de los malos alimentos estaban padeciendo disentería; no tuvieron un colchón, casa de medicina, ni médicos para la curación de los enfermos, y las tiendas de campaña estaban hechas pedazos, de podridas y maltratadas. Dicen que no se puede leer sin lágrimas los diarios de los señores Valle y Avilés, y conviene en que aquellos infelices que dejaron el bello temperamento de Lima, la quietud y regalo de sus casas para servir al rey, como sus buenos vasallos, no han sido pagados.’ (Relato español del regreso de las tropas imperiales vencidas en Sangarará) (citado en 3, Pigna F.,op. cit.)(pag153)

Parte 1 - Parte 2 - Parte 3 - Parte 4

 


 

 

 

 

 

AVIZORA.COM
TEL: +54 (3492) 452494
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com