Parte 1
- Parte 2 -
Parte 3 -
Parte 4
Indias, Indio-Criollas, Negras y Criollas
1723.- Primera huelga general de los trabajadores araucanos y
mestizos del Norte Chico, Chile, exigiendo el pago semestral en
lugar de anual.
1723.- Cuarto gran levantamiento mapuche en Chile. ‘La rebelión
de 1723 fue pacientemente preparada a lo largo de ocho años.
Estalló el 9 de marzo de 1723 en Purén, con el asalto a la casa
de Pascual Delgado, uno de los capitanes más odiados por los
indios. Encabezados por el cacique Vilumilla, llegaron hasta la
zona central de Chile, avanzando desde el sur. Barros Arana
señala que los “araucanos mantenían la incomunicación entre los
fuertes españoles al paso que evitaban con singular destreza
todo combate que pudiera serles funesto.”(43) “Los indios -dice
el jesuita Enrich- se llevaron cuarenta mil vacas de las
haciendas situadas entre Laja y Chillán. Buena parte tendrían en
esta pérdida los colegios de la Compañía”.(44) El ejército
español, compuesto de 4.000 hombres, se vio obligado a abandonar
Nacimiento, Colcura, Arauco Tucapel, etc., y a Construir fuertes
en la ribera norte del Bio-Bio. Una vez más, la zona Sur quedaba
en manos de los mapuches que habían logrado coordinar las luchas
con los indios pehuenches de la región cordillerana, y los
huiliches de la zona sur. Una apreciación de la magnitud del
levantamiento de 1723 se encuentra en el informe del gobernador
Cano de Aponte a la Real Audiencia: “Excede la sublevación a la
de 1655, porque desde Bio Bio hasta Valdivia, de mar a
cordillera, no hay reducción ni en particular amigo indio alguno
de confianza en quien fundar la menor seguridad.” (45)(19)(500
años...,1992)
1730.- En la Real Audiencia de Quito, los indígenas de Pillaro
se rebelaron contra el intento de reclutar hombres para el
trabajo minero: “más de quinientos indios y mestizos se
trasladaron a Sicchos, atacaron las minas y pusieron en libertad
a todos los trabajadores forzados.”(42)(19) (500 años...,1992)
1731.- Rebeliones de esclavos negros en Cuba.
1736.- Se creó en territorio de la actual provincia de Buenos
Aires, en Arrecifes, el primer fortín de la ‘frontera con el
indio’. ‘A mediados del siglo XVIII se hizo más intensa la
actividad militar contra los grupos indígenas de la provincia. A
partir de entonces hubo avances y retrocesos de ambos bandos,
divididos por una franja bien marcada, la frontera, que los
indígenas trataban de mantener y los españoles querían llevar
cada vez más lejos. Más que límites físicos, esta frontera
obsesionante dividía dos mundos en pugna. Más que
político-militar, fue una frontera
cultural.’(59)(pag89)(Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)
1739.- Manifiesto por la independencia de América de Juan Vélez
de Córdova, proclamado en la Revolución India-criolla de Oruro
del 8 de julio 1739.
1742 a 1757.- Rebelión de Juan Santos Atahualpa, el Inca
invicto, que liberará y mantendrá libre el territorio de la
selva central y amazónica del Perú, durante casi veinte años,
sin ser nunca derrotado por los españoles. Es el antecedente
directo de la posterior rebelión de Túpac Amaru II.
1750.- Rebelión India de Lima vinculada a Juan Santos Atahualpa.
1750.- Rebelión de Francisco Inca, en Huarochirí (Perú), el 26
de julio de 1750.
1750 a 1766.- Rebeliones criollas mexicanas.
1752.- Los españole siguieron avanzando contra los indígenas de
la Provincia de Buenos Aires, ‘corriéndoles’ la frontera hacia
el oeste. Se fundaron los fortines de Salto, Luján y el Zanjón.
(59)
1753-1756.- Guerras guaraníticas en las Misiones y Paraguay. Los
guaraníes se resistieron a ser conducidos a las misiones
jesuíticas del Brasil, transacción que había hecho la Corona
española a cambio de la colonia del Sacramento sobre la Banda
Oriental del Río de la Plata. Los aborígenes, respaldados por
los jesuitas, llevaron adelante la llamada “guerra guaranítica”,
enfrentando en terreno paraguayo a las tropas coaligadas de
España y Portugal.
1756.- Se sublevaron los indios de los obrajes de Otuzco en Perú
1760.- Levantamientos indígenas en Ecuador en la región de
Tungurahua.
1761.- Levantamiento Indio en el Yucatán encabezado por el jefe
Jacinto Kanek
1762.- Jean Jacques Rousseau publicó El Contrato Social. El
genial filósofo ginebrino profirió un ideario que incendiaría
las conciencias durante un largo ciclo histórico –aun hoy sus
ideas a través del mayor de sus continuadores como lo fue Karl
Marx y de toda la reformulación libertaria actual del
pensamiento emancipatorio, siguen promoviendo la búsqueda de la
libertad y la igualdad. Dos enunciados de su genial trabajo
altamente subversivo golpearían la América española en sus tres
componentes revolucionarios: los indios, los negros esclavos y
los criollos revolucionarios e ilustrados. Ellas decían: ‘El
hombre nace libre pero en todas partes está encadenado,’(81) y
una crítica al derecho de conquista que en América sería
decisivo para la construcción del ideario emancipador: ‘No
siendo la conquista un derecho, no ha podido fundarse sobre él
ningún otro, permaneciendo siempre el conquistador y los pueblos
conquistados en estado de guerra, a menos que la nación en
libertad escogiese voluntariamente por jefe su conquistador.’
(81)(pag12) (Lewin Boleslao, Rousseau y la..., 1980). Estas
palabras impactaron y dieron la razón de su lucha a gente tan
dispar como Túpac Amaru, Mariano Moeno, José de San Martín,
Alexander Petion, Simón Bolívar, José Artigas, y demás
revolucionarios americanos.
1766.- Quinto gran levantamiento mapuche en Chile. ‘A mediados
del siglo XVIII, las autoridades españolas intentaron la
conquista “pacífica’ de los araucanos mediante la creación de
pueblos de indios. En el Parlamento de Nacimiento, celebrado el
18 de noviembre de 1764, los caciques se mostraron recelosos
ante las nuevas proposiciones de sus tradicionales enemigos.
Cuando las tribus acordaron rechazar la idea de “reducirse a
pueblos, los españoles apresaron a los caciques Curiñancu y
Duquihuala. Además, ordenaron al ejército penetrar en Arauco
para fundar “pueblos de indios”. Los araucanos respondieron con
un nuevo levantamiento general en 1766. Incendiaron casas e
iglesias, derrotando a los colonizadores en sucesivos combates.
Los pehuenches, dirigidos por el cacique Lebian, arrasaron La
Laja a fines de 1769. Unos cuatro mil indios derrotaron mueva
mente el 3 de diciembre de ese año a las tropas españolas, al
mando de Salvador Cabrito. El 9 de diciembre, los Pehuenches
tomaban la guarnición de Santa Bárbara. La coordinación de los
ataques indígenas se hizo más ostensible a medida que los
huilliches se sumaban a la lucha y que los araucanos superaban
las rivalidades con los pehuenches, fomentadas por los
españoles. El 1º de enero de 1770, las tropas dirigidas por
Ambrosio O’Higgims fueron derrotadas por los indígenas. La Real
Audiencia, preocupada del aire que iba tomando la rebelión,
solicitó ayuda a Cuyo y Buenos Aires. En esos momentos críticos
para los españoles, 1levó un refuerzo de 600 soldados des de
España al mando de Francisco Javier de Morales, que venía como
gobernador de Chile. No obstante, los araucanos lograron
derrotar a estas fuerzas experimentadas en la cuesta de
Marigüeñu. “Izquierdo, que estaba recién llegado de España y que
no tenía idea del empuje militar de los indios, viéndolos sin
armas de fuego, en vez de esperarlos en sus posiciones, los
acometió con los 200 milicianos y soldados de línea que
comandaba el 21 de septiembre de 1770. El choque fue horroroso.
Los mapuches pelearon como en sus mejores días y batieron
completamente a los 200 españoles.”(46)(19)(500 años... 1992)
1770.- Estallaron motines indígenas contra los obrajes y
encomiendas en Sicasica y Chulumani, en el Perú
1770.- El gobernador de Buenos Aires, Buccarelli, intentó firmar
un infame tratado de paz con los araucanos que estos no
aceptaron. ‘Las condiciones eran indignas para los indios:
prohibición de pasar el límite de la frontera; responsabilidad
por cualquier daño que ocasionaran otros indios, aun cuando no
pertenecieran a su tribu; severos castigos –incluida la pena de
muerte- si ellos u otros indios arreaban ganado extraviado fuera
de la frontera; entrega cada dos meses del hijo de un cacique,
en calidad de rehén, para asegurar la paz; y además los obligaba
a lograr que el cacique Rafael firmara la paz, caso contrario
debían matarlo y entregar su cabeza en
Luján.’(59)(pag90)/Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)
1771 -1774.- Levantamientos indios en Pacajes, Pataz y
Huamuchuco en el Perú.
1774.- Estallido de la Revolución Norteamericana. El patriota
venezolano Francisco de Miranda participa de ella, al frente de
tropas españolas que Carlos III envía en respaldo de los
revolucionarios.
1776-1777.- Levantamiento Inka encabezado por José Gran Kispe
Titu Inka, que se extendería por todo el Perú.
1776: El fundador del Virreynato del Río de la Plata, el
‘progresista y moderno’ Pedro de Cevallos, propuso la ‘solución
final’ para la cuestión india: ‘(...) elaboró un plan que llamó
“entrada general”: la idea era realizar una expedición masiva
contra las aldeas indígenas, entendiendo que era impostergable
que España tomara la ofensiva. Definió a sus enemigos como
“canalla de indios despreciables, y abominados aún por los
propios de su especie”. Pero el plan de Cevallos quedó en eso:
plan.’ (59)(pag91) (Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)
1777.- El jefe aymara Túpac Katari caminó desde el Potosí a
Buenos aires en reclamo por los derechos pisoteados de los
indios. Es recibido por la Audiencia y cuenta con apoyo de
algunos criollos porteños que lo ayudan para hacer sus reclamos.
1777-1780.- Se producen levantamientos y revueltas, en Urubamba,
Huaraz, Yungay, Huanuco, Huamalíes, Arequipa, Lambayeque,
Aullugas y Pocoata entre muchos otros que sacuden al Perú y al
Alto Perú.
1778.- En Panamá, en la región del Darien, se alzó el indio
Bernardo Estola al frente de un gran número de indígenas.
1780.- Intento emancipador chileno encabezado por ‘Don Juan’.
Proponía organizar una nación sudamericana en el territorio
comprendido desde el Ecuador hasta el Cabo de Hornos, proponía
el fin de la esclavitud y una monarquía constitucional Incaica.
1780.- Inicio de las acciones conspirativas de Francisco de
Miranda en Europa en busca de la independencia de América,
comienza a constituir la posterior Logia de la Emancipación.
1780.- Conspiración criolla en México
1780.- Rebelión de Tomás Katari en el Alto Perú, a nombre del
Inca Túpac Amaru
IV. Primera Gran Revolución emancipatoria americana: José
Gabriel Condorcanqui: Túpac Amaru
1780-1784.- Estalló y se extendió como reguero de pólvora, la
gran rebelión de Túpac Amaru II, que abarcara territorios del
Perú, Alto Perú (Bolivia), Ecuador, Salta, Jujuy y Tucumán,
incluyendo 100.000 americanos originarios en armas. Es la mayor
rebelión de los pueblos dominados por el colonialismo europeo
hasta la llegada del siglo XX, y el principal antecedente de la
Revolución continental que triunfará en la generación siguiente.
El terror español expresado en el Catecismo Regio, verdadero
antecedente del Terrorismo de Estado de nuestros tiempos,
asesinará entre 100.000 y 200.000 indios como represalia,
ahogando en sangre casi todo el Perú el Alto Perú, Ecuador,
Colombia y el Norte argentino. La rebelión continuará en los
pueblos del Kollanas, Chiriwanos, Wichis, Tobas y Aymarás del
Norte argentino y el sur Boliviano hasta 1808. (Oscar Cornblit
estima que en las insurrecciones indígenas desde el inicio de la
rebelión de Tupac Amaru murieron 6.000 españoles y entre 100.000
y 200.000 indígenas.)(19) Entre el 4 de noviembre de 1780 y el
18 de mayo de 1781 –fecha del horrendo sacrificio de Túpac Amaru,
su esposa Micaela Bastidas Puyucawa y toda su familia- América
disfrutó el único período de libertad desde el inicio de la
invasión y opresión española, hasta su emancipación en 1824. En
ese breve período, que en verdad se extiende hasta 1784 en la
continuidad de la rebelión por los diferentes jefes Indios del
Perú, del Alto Perú y del Norte Argentino, quienes prosiguieron
la rebelión iniciada por Túpac, hasta ser totalmente
exterminados a sangre y fuego por los genocidas españoles. Cien
mil hombres en armas levantó Túpac Amaru a lo largo de más de
1500 kilómetros en una insurrección india preparada a lo largo
de varios años, que contaba con jefes y lugartenientes tan
importantes como su esposa Micaela Bastidas Puyucawa, Julián
Túpac Katari –proclamado virrey del Alto Perú, en concordancia
con que Túpac Amaru era el Inca de todo el Tuhwantysuwu
restaurado-, su esposa Bartolina Sisa, Diego Cristóbal Túpac
Amaru –el más destacado de los colaboradores del Inca-, Mariano
Túpac Amaru, Miguel Túpac Amaru, Andrés Túpac Amaru y Dámaso
Katari entre otros. Todos ellos -y sus completas familias,
incluido el desaparecido hijo de Túpac Catari de 8 años-
asesinados de la misma atroz manera que el gran Inca, por los
‘civilizados’ españoles. Cien mil indios levantados en armas,
con palos, piedras, recursos hidráulicos, macanas y lanzas, pero
con muy pocas armas de fuego y sin conocimiento de su manejo.
Entre cien mil y doscientos indios asesinó en represalia el
terror español, en otro de los genocidios con que los europeos
trataron históricamente a los americanos nativos. Pero fue en
noviembre de 1780, cuando una nueva generación india recobró la
dignidad mancillada por el opresor y expresó su grito de
libertad e independencia, extendida al corazón de la América
India. De hecho, Condorcanqui retomaba el estandarte invicto de
Juan Santos Atahualpa, quien había combatido entre 1742 y 1761,
sin ser nunca vencido por los españoles.
4 de noviembre de 1780: El inicio de la Rebelión
‘El 4 de noviembre de 1780 Túpac Amaru da
comienzo a la sublevación.(...) Túpac Amaru y el corregidor de
la provincia de Tinta, Antonio Arriaga, se reunieron en la casa
del cura de Yanaoca, doctor Carlos Rodríguez, para “celebrar el
día de nuestro augusto soberano”. Antes de terminar la comida,
fingiendo haber recibido un llamado urgente del Cuzco, Túpac
Amaru se retiró de la casa del eclesiástico, y oculto en el
camino que conducía a Tinta con un grupo de sus partidarios,
esperaba el paso de Arriaga de vuelta para el pueblo.(...)
“Retirábase (el corregidor) después de comer al pueblo de Tinta,
y en la travesía que media le acometió Túpac Amaru con alguna
gente que le acompañaba. Echáronle un lazo al cuello y lo
trajeron de la mula a la tierra, hicieron a un criado que con él
venía y presos dos negros esclavos que a alguna distancia lo
seguían, fueron todos conducidos a un sitio separado y secreto,
y allí detenidos hasta la medianoche en que fueron introducidos
en el pueblo de Tungasuca, y encarcelado el corregido en una
pieza o calabozo en la casa de Túpac Amaru. Observóse tal
secreto en Orden a su situación que absolutamente se ignoraba
donde se hallaba el corregidor; a unos se decía que estaba
actuando ciertas diligencias de importancia que lo negaban a
otra atención.” Túpac Amaru llevó al corregidor a Tungasuca y
allí estableció su cuartel general, y no en Tinta capital de la
provincia. Los motivos saltan a la vista: la situación
estratégica de Tinta es mucho menos favorable que la de
Tungasuca, que se halla en la cordillera y es de difícil
acceso.(...) De acuerdo con el plan previamente fijado y
perfectamente ejecutado, obligó de inmediato al corregidor a
firmar una carta dirigida a su cajero, en la que le ordenaba
remitirle todos los fondos disponibles y todas las armas
alcanzables.(...) La fingida carta produjo su efecto. El jefe
rebelde, que necesitaba tan apremiosamente armas, sobre todo de
fuego, y dinero, gracias a su ardid obtuvo 22.000 pesos, algunas
barras de oro, 75 mosquetes, bestias de carga y mulas. Pero el
corregidor no sólo se vio obligado a firmar esa carta; también
tuvo que poner su firma bajo la misiva a su dependiente Manuel
de San Roque, natural de Santiago de Chile, que no le podía
presagiar nada bueno. En ésta le ordenaba “fuese a Tungasuca
llevando dos pares de grillos, su cama, y llaves de las
principales viviendas del Cabildo.” El antes tan soberbio
funcionario español, bajo el dictado de Túpac Amaru, el 8 de
noviembre de 1780, tuvo que extender órdenes a todos los pueblos
de la provincia para que sus habitantes en el término de 24
horas, se presentaran en Tungasuca.(...) “Don Miguel de Mesa y
don Félix Castelo, a quienes se da la comisión en derecho
necesaria, pasarán al pueblo de Citarangani y notificarán a
todos los españoles que restan , para que dentro del término de
veinte y cuatro horas se presenten en este pueblo. Asimismo a
los indios de ambos ayllus; sin que en esto haya reserva de
persona alguna, por convenir al servicio del Rey y causa
pública. Tungasuca, y noviembre ocho, de mil setecientos
ochenta. Antonio de Arriaga.” Naturalmente, la rigurosa orden
del gobernador de la provincia fue ejecutada con toda
puntualidad. En Tungasuca se hicieron, pues, presentes miles de
criollos, mestizos e indios, y aun algunos europeos. Un genóves
residente en Sicuani,(...) en su declaración judicial nos ofrece
algunos detalles interesantes sobre los momentos iniciales de la
gran rebelión. Según dice, ya el día 8 comenzaron a afluir a
Tungasuca muchas personas. De inmediato fueron puestas en pie de
guerra, por Túpac Amaru, quien montado en un caballo blanco y
vestido de terciopelo negro, dirigía los ejercicios militares en
la pampa vecina a Tungasuca. Daba órdenes en los dos idiomas: a
los criollos y mestizos, en castellano; a los indios en
quechua.’ (2)(pag442a444) (Boleslao Lewin, op. Cit.)
10-11-1780.- Túpac Amaru II, ejecutor del odiado Corregidor
Arriaga.
‘El 10 de noviembre, reunidas las multitudes en la plaza de
Tungasuca, se llevó a cabo la ejecución del odioso funcionario
superior de la provincia de Tinta. Para dar a ese acto un
carácter muy solemne, digno de una misión especial confiada pro
el propio rey, Túpac Amaru rodeó el lugar de la ejecución con
tres cordones de hombres armados: dos compuestos de criollos y
mestizos armados con fusiles y uno de indios con hondas y palos.
Antes de subir al cadalso a Arriaga, se pregonó una fingida
cédula real en la que a éste se lo declaraba “dañino” al reino y
se anunciaba la supresión de las alcábalas, aduanas y mitas. Al
conducírsele a la horca, el pregonero repetidas veces anunció en
castellano y quechua: “Manda el Rey Nuestro Señor quietar la
vida a este hombre por revoltoso.” (...) El inca Túpac Amaru II(...)
habiendo ejecutado al corregidor de su provincia, anunció en la
arenga con que dio fin a la manifestación pública de su gran
autoridad, que a comisión real que le fue confiada no se reducía
al caso Arriaga, sino que abarcaba a los corregidores en
general; todos ellos culpables de la miseria de los indígenas y
de la explotación de los criollos. Con la ejecución de Arriaga
comienza, en realidad, la gran rebelión de 1780. Desde ese
momento no hay camino de retorno ni sirve de nada ocultar los
propósitos inmediatos. Todo lo contrario: lo que importa es
asestar golpes con la mayor rapidez posible. En efecto, al día
siguiente de la ejecución del corregidor, el 11 de noviembre de
1780, Túpac Amaru marchó sobre Quinquijana, capital de la
provincia de Quispicanchi, en el valle de Vilcamayo. Llegó allí
en la madrugada del días 12. El corregidor Fernando Cabrera, de
quien quiso hacer justicia, había huido, así que después de oír
devotamente la misa contra marchó a Tungasuca. En el camino de
retorno a su capital, Túpac Amaru asaltó y destruyó los obrajes
de Pomacanchi y Parapicchu. Acerca del asalto al obraje de
Pomacanchi(...):’(2)(pag444 a 446) (Boleslao Lewin, op. Cit.)
Túpac Amaru liberó a los indígenas esclavizados en obrajes y
encomiendas.
“El 12 (de noviembre) pasó al obraje de
Pomacancha, sito en el pueblo de éste nombre, el cual mandó
abrir, y en presencia de los varios caciques de los pueblos
vecinos, que por su orden, habían concurrido, les dijo que su
comisión se extendía no sólo a ahorcar cinco corregidores, sino
también a arrasar los obrajes, hizo sacar porción de ropas que
había preguntó si el dueño era deudor a algunos sujetos, y a los
que justificaron sus dependencias fue prontamente pagando, como
al cura al que le dio 3000 arrobas de lana y a su hermano dos
zurrones de añil, y lo demás repartió a los indios.” A cargo del
obraje de Pomacanchi quedó Juan Bautista Túpac Amaru, hermano
del jefe rebelde (El futuro Rey Inca propuesto por el General
Manuel Belgrano en el congreso de Tucumán en 1816. AJL-VZL)(...)
En el camino de regreso a Tinta, Túpac Amaruen su pretendido
carácter de representante real, era recibido por los curas
doctrineros con copas de oro, cruz alta y palio.(...) “Consta
como habiendo llegado al pueblo de Andaguailillas le salió a
recibir el cura, y llegando al pie de las gradas del cementerio
subieron cuatro, o cinco sacerdotes, todos vestidos de capas de
oro con una cruz y el acetre de agua bendita, y entró de este
modo hasta el altar mayor, y le descubrieron a nuestro Amo y
Señor Sacramentado, rezando la estación mayor los sacerdotes y
cantando otras oraciones y cantando otras oraciones, y para
cerrar a nuestro Amó le tomaron la venia al Rebelde, con lo que
salió al cementerio y platicó la misma amonestación que en
Guaro.” Las últimas palabras (...) se refieren a la arenga que
Túpac Amaru pronunció en el pueblo citado, de igual manera que
en los otros, declarando su propósito de suprimir los abusos de
que eran víctimas los indios.(...) De vuelta en Tungasuca, su
capital, el inca dirigía la actividad revolucionaria enviando
cartas a los caciques principales de las provincias, en las
cuales les encargaba en nombre del rey, la detención de los
respectivos corregidores y la recordación de quee staban
extinguidos estos empleos y los repartos inherentes a ellos.’
(2)(pag444 a 446) (Boleslao Lewin, op. Cit.)
Túpac Amaru incendió la América india, del Perú, Alto Perú
(Bolivia), Ecuador y Norte Argentino..
‘Causa admiración al ver la prontitud con que obedecieron las
voz de este Rebelde en todo el Reino del Perú, pues se sabe
notoriamente que en toda la COSTA de Arica, Tacna y Huantajaya
hicieron los indios iguales muertes , robos y atrocidades que en
la Sierra, manteniéndoose sin sujeción alguna. Y hasta los
bárbaros mocovíes y Pampas de la parte de Jujuy y Salta,
tuvieron noticia de esta rebelión, y salieron de sus términos
insultando e intentando asolar estas dos ciudades, en donde
tuvieron la fortuna de haber llegado a ese tiempo la Compañía de
Granaderos del regimiento de Saboya, que venía de Buenos Aires,
con la cual pudieron resistir sus terribles invasiones. También
los chiriguanos de la frontera de Tomina, hicieron sus salidas
costosos con los deseos que tuvieron de conocer al Titulado Rey
Túpac Amaru. (...) Pocas veces se habrá visto desolación tan
terrible, ni fuego que con más rapidez se comunicase a tantas
distancias, siendo digno, de notar, que en 300 leguas que se
cuenta de longitud, desde el Cuzco hasta la frontera del
Tucumán, en que se contienen 24 provincias, en todas prendió
casi a un mismo tiempo el fuego de la rebelión.’ (Relato de dos
Relaciones españolas de la época) (2)(pag430)(Boleslao Lewin, op.
Cit.) La rebelión de Túpac Amaru, la mayor de las rebeliones de
los pueblos del Tercer Mundo, hasta los tiempos de la segunda
Guerra Mundial, abarcó la organización de 100.000 americanos
nativos en armas, organizados y nucleados alrededor de la
jefatura de su Rey Inca.
18 de noviembre de 1780: La primera Independencia Americana
desde 1492.
Túpac Amaru derrotó al ejército español en
Sangarará. ‘La resolución que se adopto (en Cuzco, AJL) de
impedir que la rebelión tomase mayores proporciones. Al efecto
se ordenó a Cabrera corregidor de Quispicanchi, que juntase sus
milicias y esperase en Oropesa a D. Tiburcio Landa con una
compañía. Los caciques de ese lugar, Sahuaraura y Chillitupa,
reunieron 800 hombres entre indios y mestizos, y algunos vecinos
distinguidos del Cuzco se plegaron también a la expedición.
Landa llevaba la orden de esperar en Huayrapata los refuerzos
que se estaban organizando; pero las excitaciones de Cabrera que
lo acompañaba y que estaba ansioso de recobrar lo que había
perdido, así como la impaciencia y la imprudente de los soldados
que se sentían ‘movidos del espíritu y valor que les alentaba, o
envidiosos dela gloria de triunfar de un enemigo que no
consideraban poderoso a sus esfuerzos’ indujeron a Landa a
avanzar sin tardanza al encuentro del enemigo. Así lo hizo,
llegando el 17 a la aldea de Sangarará, a cinco leguas de Tinta.
La división compuesta de 1200 (...) hombres pernoctó acampada en
la plaza; se colocaron vigías y centinelas; pero como los
exploradores regresaron diciendo que todo estaba tranquilo,
todos se abandonaron al descanso, con al resolución de batirse
al día siguiente. A las cuatro de la mañana del 18, los
centinelas dieron el alarma; había nevado y cuando Landa
reconoció el campo, vio que se encontraba rodeado por una fuerza
considerable de indios hostiles. Landa se replegó con sus
fuerzas a la iglesia donde también se refugiaron el cura, su
ayudante y 30 mujeres, casi todas indias. Túpac Amaru le intimó
que capitulase, lo que Landa rechazó. “Segunda vez escribió
carta al cura para que saliese de la iglesia con su compañero,
consumiendo a Nuestro Amo. Viendo que no había respuesta, mandó
decir Túpac Amaru saliesen de la iglesia todos los criollos y
mujeres. Con esta propuesta quisieron practicar la salida muchos
de los criollos y la embarazaron con espada en mano, haciendo
muchas muertes y violando el templo del Señor, de tal modo que
el cura se vio obligado a enviar recado a Túpac Amaru para que
contuviese aquel desorden. Poco después la pólvora que tenían
dentro de la iglesia se prendió y no se sabe si con la ayuda de
algún cañón voló una parte de la techumbre y desplomó un pedazo
de pared. Descubierta ésta dispararon un cañón a la parte donde
estaba Túpac Amaru, inmediata al lienzo caído y murieron siete
indios del tiro. Pelearon valerosamente los europeos y
particularmente Escajadillo y Landa; el primero saliendo de la
iglesia con puñal y pistola(...) hasta que le faltaron las
fuerzas por los muchos garrotazos que caían sobre él; y el
segundo murió atravesado por una lanza en la porfía de querer
sacarla con violencia al que se la había pasado(...) De los 604,
sólo quedaron 28 heridos todos criollos; a los que hizo curar
Túpac Amaru, dándoles libertad para que se fuesen: los restantes
576 murieron, entre ellos veinte y tantos europeos (españoles
AJL-VZL); de los conocidos apenas se da razón. De los indios
murieron 15 y quedaron heridos treinta y tantos.” Después de la
lucha que duró hasta las once del día mandó Túpac Amaru 200
pesos al cura para que enterrase a los cadáveres, ofreciéndole
que el se encargaría de restaurar el templo. El capellán de la
expedición don Juan Molinedo, cayó prisionero con otros, pero
Túpac Amaru le dejó en el acto en libertad y le permitió
regresar al Cuzco.” (3)(pag449-450) (Boleslao Lewin op. cit.)
Mensaje de Túpac Amaru a los pueblos del Perú luego del triunfo
de Sangarará.
‘Vivamos como hermanos y congregados en un solo
cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación de los
españoles; criollos, mestizos, zambos e indios por ser todos
compatriotas, como nacidos en estas tierras y de un mismo
origen.’ (cit por3) (pag149) (Felipe Pigna, op.cit.)
La proclama independista de Túpac Amaru II:
‘Yo Don José I por la gracia de Dios, Inca, Rey
del Perú, Santa Fe (Bogotá), Quito, Chile, Buenos Aires, y
continentes de los mares del sud, duque de la Superlativa, señor
de los Césares y Amazonas con dominio en el gran Paititi,
Comisario distribuidor de la piedad divina por erario sin par,
etc. Por cuanto es acordado en mi Consejo por junta prolija por
repetidas ocasiones, ya secreta, ya pública, que los Reyes de
Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis
gentes, cerca de tres siglos, pensionándome los vasallos con
insoportables gabelas, tributos piezas, lanzas, aduanas,
alcábalas, estancos, catastros, diezmos, quintos, virreyes,
audiencias, corregidores, y demás ministros, todos iguales en la
tiranía, vendiendo la justicia, en almoneda con los escribanos
de esta fe a quien más puja y a quien más da, entrando en esto
los empleos eclesiásticos y seculares, sin temor de Dios,
estropeando como a bestias a los naturales del reino; quitando
la vida a todos los que no supieron robar, todo digno del más
severo reparo. Por eso y por los clamores que con generalidad
han llegado al cielo, en el nombre de Dios Todopoderoso,
ordenamos y mandamos que ninguna de las personas dichas, pague
ni obedezca en cosa alguna a los ministros europeos intrusos, y
sólo se deberá tener todo respeto al sacerdocio, pagándole el
diezmo y la primicia como, que se da a Dios inmediatamente, y el
tributo y el quinto a su Rey y Señor natural, y esto con la
moderación con que se hará saber, con las demás leyes de
observar y guardar. Y para el pronto remedio de todo lo
susoexpresado, mando se reitere y se publique la jura hecha a mi
Real Corona en todas las ciudades, villas y lugares de mis
dominios, dándome parte con toda la verdad de los vasallos
prontos y fieles para el premio igual, y de los que se
rebelaren, para la pena que les compite remitiéndonos la jura
hecha, con razón de cuanto nos conduzca, etc.’ (2)(pag420-421)
23-12-1780.- Proclama de Túpac Amaru al pueblo de Arequipa
‘El señor Don José Gabriel Túpac Amaro Inga,
descendiente del Rey Natural de este Reino del Perú, principal y
único Señor de él.
A los vecinos de la ciudad de Arequipa les hago saber que de
cómo el regreso de mis empresas que he tomado y di noticia por
cartel que libré, ha sido con las mayores felicidades, el logro
de las provincias de Paucartambo, Urubamba, las ocho parroquias
del Cuzco, Quispicanchi, Parusa, Tinta, Belille, Lampa, Azángaro,
Carabaya, Puno, Chucuito y sus contornos, que hoy se hallan a mi
cargo ya libres de tantos latrocinios que por una hacían los
malvados corregidores y por otra la raja de la aduana y otras
perversas imposiciones y amenazas hechas por el reino de Europa,
por las que vivíamos hostilizados en sumo grado, y porque mi
ánimo no es otro sino el de arruinar a los ladrones de los
corregidores y arrasar de raíz el mal gobierno y pechos hasta
dejar el común vecindario de este mi reino, libre de estos
cargos y que puedan vivir en sosiego, les doy esta noticia, y de
tener innumerable gente con la que evacuadas mis diligencias por
acá pasaré a ésa a (a)horrarles el cautiverio en que se hallan,
encargándoles por ahora estén con el mayor celo y vigilancia a
precaverse de este ladronazo de Semanat y ver si le pueden
apresar y tener hasta mi bajada para darle el castigo
correspondiente. Por último lo que les prometo es que en breve
se verán también libres de todo, y así valor vasallos míos y a
toda voz digan ¡Viva el dueño principal, muera, muera el
usurpador del mal gobierno! Y encomendándome a Dios. Tungasuca y
diciembre 23 de 1780. Don José Gabriel Tupa Amaro.’ (2)(pag416)
Doña Micaela Bastidas Puyucawa, Jefa de la revolución
‘Bastante advertencias te di (...) para que
inmediatamente fueses al Cuzco, pero has dado todas a la barata,
dándoles tiempo para que se prevengan, como lo han hecho,
poniendo cañones en el cerro de Picchio y otras tramoyas tan
peligrosas que ya no eres sujeto de darles avances.’
(3)(pag429)(Carta de Micaela Bastidas a su esposo Túpac
Amaru)
‘PASAPORTE.- Todos los guardias españoles e indios, y espías,
puestos por orden de mi marido Don José Gabriel Túpac Amaru,
darán paso franco a los que con este pase fueren, sin hacerles
el más leve perjuicio; pena al que contraviniera esta mi del
castigo que corresponde, y del mismo modo cuando regresen de la
ciudad del Cuzco para sus lugares. –Tungasuca y Noviembre 27 de
1780. –Doña Micaela Bastidas’ (2)(pag434)
PASAPORTE.- Todos los soldados e indios espías dejarán pasar
libremente las cargas
de don Agustín Herrera sin hacerles perjuicio, con la
circunstancia de que pueda transitar por los pueblos que le
pareciesen convenientes al expendio de sus efectos, sin que
ninguno que esto viere le perjudique en lo menor; pues será
castigado cualquiera que contravenga esta dicha orden. –Tungasuca
y Noviembre 27 de 1780. –Doña Micaela Bastidas.’ (2)(pag434)
SALVOCONDUCTO.- Los Alcaldes y Caciques del pueblo de Corma y
Sanca no molestarán a Don Francisco Torres. Respecto de cuanto
ha practicado ha sido de aprobación del Inca; pena el que le
incomodase será castigado severamente. –Tinta y Enero 25 de
1781. Micaela Bastidas.’ (2)(pag434)
El miedo español
‘El mayor recelo que se tenía era de que el traidor llegase a
entrar y fortificarse en el Cuzco, por el crecido número de
indios que hay dentro de sus muros, pues si lograra, costaría
más el desalojar que lo que costó la Conquista de todo el reino;
pero una vez que Dios por su misericordia le negó el concurso
para internarlo al principio de su rebelión o después de la
derrota de Sangarará (...), en que sin resistencia lo hubiera
verificado, pues sus habitantes sobrecogidos de un temor pánico,
sin armas, sin municiones, sin tropa, no pensaban en defenderse,
sino en hacer fuga muchos de ambos sexos y estados, temrosos del
golpe que los amenazaba.’ (Documento español de la época)
(2)(pag428)(Boleslao Lewin, op. cit.)
‘La tropa al mando del señor mariscal de campo, don José del
Valle, volvió al Cuzco muy disminuida por muertos y desertores,
y los que entraron en dicha ciudad causaban compasión, viéndolos
cubiertos de piojos, muchos o los más descalzos y otros
envueltos en pellejos. Fueron a alojarse en los hospitales,
porque de los malos alimentos estaban padeciendo disentería; no
tuvieron un colchón, casa de medicina, ni médicos para la
curación de los enfermos, y las tiendas de campaña estaban
hechas pedazos, de podridas y maltratadas. Dicen que no se puede
leer sin lágrimas los diarios de los señores Valle y Avilés, y
conviene en que aquellos infelices que dejaron el bello
temperamento de Lima, la quietud y regalo de sus casas para
servir al rey, como sus buenos vasallos, no han sido pagados.’
(Relato español del regreso de las tropas imperiales vencidas en
Sangarará) (citado en 3, Pigna F.,op. cit.)(pag153)
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