Google

Avizora - Atajo Google

De la Invasión a la Revolución:
La Resistencia como forma de existencia. Parte
3

Alberto J Lapolla
  -  Otros textos del autor

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Historia Argentina
- Mariano Moreno. El Plan revolucionario...
-
Juana Azurduy y la Revolución continental...
-
Argentina / Argentine
-
José de San Martín

 

Parte 1 - Parte 2 - Parte 3 - Parte 4

Y pues, el indio ha exhortado
A criollos, atrevido
A seguir el vil partido
que alevoso se ha fraguado
para que entienda el alzado
que a todas luces se engaña
criollo es el que desengaña
y exhorta a la recia plebe
que sólo conocer debe
por Padre y Rey al de España. (Panfleto arequipeño español) (2) (pag417)

Nos hicieran (los victoriosos indios) trabajar
Del modo que ellos trabajan
Y cuanto ahora los rebajan, nos hicieran rebajar;
Ande pudiera esperar
Casa, hacienda ni esplendores
Ninguno alcanzara honores
Todos fueran plebeyos
Fuéramos los indios de ellos
Y ellos fueran los señores. (Poema colonial español-fragmento) (2) (pag412)

Los españoles del Cuzco estaban aterrados; no sólo se refugiaban en las Iglesias, sino que ‘pedían a los sacristanes les franqueasen las bóvedas para sepultarse vivos.’ (3)(pag151) (Felipe Pigna, op. Cit, cita original de De Angelis Pedro, Colección de obras y documentos...) La pavura realista, llegó hasta Buenos Aires, donde el fiscal del Virreinato, el doctor Pacheco, lanzó una proclama contra la rebelión: ‘Cree el fiscal poderse declarar por rebelde al cacique Túpac Amaru, y en caso no se entregue, o le entreguen sus partidarios a las reconvenciones o requerimientos que permitan las situaciones de cada partido, autorizarse a todo vasallo del Rey, tanto del partido rebelde como del que pase a subyugarle, para que le aprendan o maten para la más cabal inteligencia de aquel excelentísimo señor Virrey, y que las tropas de una y otra parte procedan con la mayor armonía. Buenos Aires y enero 15 de 1781.’ (3)(pag151)(Felipe Pigna, op. cit.) La rebelión de Túpac Amaru fue el golpe más fuerte sufrido por el imperio español, desde la invasión a América en 1492. El jefe del gabinete de Carlos IV, ‘el favorito’ -de la reina- Don Manuel Godoy, exclamaría unos años más tarde, ‘Nadie ignora cuánto se halló cerca de ser perdido, por los años de 1781 y 1782, todo el virreynato del Perú y una parte del de la Plata cuando alzó el estandarte de la insurrección el famoso Condorcanqui, más conocido por el nombre de Túpac Amaru’ (3)(pag151)

El general Inca viva,
jurémosle ya por rey
porque es muy justo y de ley
que lo que es suyo reciba.
Todo indiano se aperciba
A defender su derecho
Porque Carlos con despecho
Los aniquila y despluma
Y viene a ser todo en suma
Robo al revés y al derecho
Tanto daño penetrado
Vengarse a gusto cumplido
Pues españoles han sido
Autores del mal causado
Morirán con el Soldado
Alcaldes, Corregidores
Ricos, pobres y Oidores.
O no he de ser Túpac Amaro. (Panfleto pegado en la Puerta de la Audiencia de
Chuquisaca –Charcas- el 22 de marzo de 1782) (3) (pag425)

1780.- Rebelión criolla abortada, de Farfán de los Godos en el Cuzco, que debía estallar junto con Túpac Amaru.

1780.- Rebelión de los Comuneros de Nueva Granada, éstos a diferencia de los paraguayos pedían el fin de la esclavitud y el cese de la servidumbre india.

1781.- Francisco Espejo creó la Sociedad Patriótica en Quito y difundió una proclama independista.

1781.- En sintonía con el levantamiento de Túpac Amaru, los Diaguitas se sublevaron en Salta y Catamarca pero fueron rápidamente derrotados.(59)

Febrero 1781.- Los tobas confinados en Jujuy, se sumaron a la rebelión tupamara, auxiliados por grupos de Matacos provenientes del Chaco. Los españoles respondieron con gran violencia obligando a los indios a volver al chaco, con grandes pérdidas. (59)(pag82) (Martínez Sarasola C., op.cit.,2005)

1781.- El ‘progresista’ virrey Vértiz además de participar del genocidio contra los tupamaros sublevados, propuso llevar adelante el plan de Cevallos de exterminio de los indios en al provincia de Buenos Aires. Los oficiales lo convencieron que era imposible dado la facilidad y ductilidad con que los indios se movía en sus caballos por ‘el desierto’ casi sin provisiones, lo que provocaba su resistencia invencible. De tal manera se continuó con la extensión de la línea de fortines, para entonces las fronterasde buenos Aires y santa fe estaban ‘custodiadas’ por doce fortines que le seguían ‘corriendo’ la línea demarcatoria al indio: Chascomús, Ranchos, Lobos, Navarro, Luján, Areco, Salto, Rojas, Pergamino, Mleincueé y Esquina. ‘La consigna para esas guarniciones era escarmentar a los indios, “tratándoles como a enemigos implacables y rebeldes”, aunque también se procuraba, cuando se daban las condiciones, la negociación pacífica.’(59)(pag91)(Martínez Sarasola C., op.cit.,2005) Durante la gestión de Vértiz fue designado maestro de campo de milicias y comandante de la frontera y armas de Mendoza, San Juan y san Luis, el criminal Francisco de Amigorena, quien anticipándose ochenta años a su coterráneo Sarmiento, salía a cazar cabezas de caciques. Así clavó la perteneciente al cacique ranquel Creyo, en el fuerte San Carlos de San Luis. Libró gran cantidad de ataques contra ranqueles, araucanos y pehuenches, asesinando a gran número de guerreros, mujeres, niños y ancianos. (59) (Pag 92) (Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)

Marzo-1781.- Julián Túpac Katari sitió La Paz durante 109 días al mando de 40.000 indios, luego por segunda vez la sitió por 64 días.

18 de mayo de 1781.- La derrota demasiado conocida: Ejecución y descuartizamiento de Túpac Amaru II.
Como muy bien ha señalado Felipe Pigna, la historia escolar y oficial se ha encargado –y solazado- en enseñar la derrota, captura y posterior descuartizamiento de Túpac Amaru, por los genocidas españoles, pero ha ocultado deliberadamente el carácter y la magnitud de su lucha y su movimiento. Como si sólo se quisiera mostrar que es lo que puede ocurrirle a quien osara rebelarse contra el poder. También se ha soslayado la inocultable relación entre la rebelión de Túpac Amaru y la Revolución y Emancipación americanas que estallarían a menos de treinta años de su movimiento. Aquello, que en términos históricos constituye una inocultable procesión generacional. Serían los hijos de los derrotados con Túpac Amaru –como justamente ha señalado Alcira Argumedo- quienes conformarían los ejércitos emancipadores que incendiarían el continente y destruirían al Imperio español, vengando al Inca. Sólo que, en esta nueva etapa de la lucha liberadora la hegemonía final sería burguesa (criolla) y no india. Por el contrario, los indios, los mestizos, los mulatos, los negros y los gauchos, serían los derrotados por el recambio de clases dominantes. Ya no serían esclavizados por los godos, sino por sus descendientes directos las oligarquías blancas-criollas asociadas a un nuevo amo imperial: el británico. Sin embargo, es imposible eludir la continuidad histórica de la gran rebelión de los Andes iniciada por Túpac Amaru en 1780, con los sucesos despuntados en 1809-1810.

La dignidad del Inca: ‘Volveré y seré millones’

El 18 de mayo de 1871, Túpac Amaru fue ejecutado en el suplicio en la plaza principal del Cuzco. Junto a él fue asesinada toda su familia, incluida su esposa y principal lugarteniente Micaela Bastidas Puyucawa. También sus hijos, demás hermanos y familiares directos, quienes fueron asesinados previamente al gran Inca. Lo obligaron a observar como uno a uno, sus seres queridos eran atrozmente asesinados por los ‘civilizados’ españoles. Pese al inmenso dolor de ver morir a sus seres amados y a las torturas por él recibidas y al terrible martirio que le esperaba, el Inca no sólo no quebró su coraje y dignidad sino, que volvió a desafiar a los criminales invasores españoles. Antes que el verdugo le cortara la lengua, Túpac Amaru expresó en Qeshwa y Castellano: ‘Volveré y seré millones’. Dicho y hecho. El dominio español en América no duraría treinta años más. Al ser capturado, el Inca tenía entre sus ropas una copia de la proclama independista que reprodujimos más arriba. Aparentemente la misma estaba destinada a ser entregada a un aliado criollo que encabezaría una Revolución criolla en Lima. Pese a las atroces torturas aplicadas por el infame Areche, Túpac guardó el secreto de su socio blanco y respondió con dignidad y desprecio al torturador español. ‘El visitador Areche entró intespestivamente en su calabozo para exigirle, a cambio de promesas, los nombres de los cómplices de la rebelión. Túpac Amaru le contestó con desprecio: “Nosotros dos somos los únicos conspiradores; Vuestra merced por haber agobiado al país con exacciones insoportables y yo por haber querido libertar al pueblo de semejante tiranía. Aquí estoy yo para que me castiguen solo, al fin de que otros queden con vida y yo solo en el castigo.”(...) fue sometido a la más horribles torturas durante varios días. En uno de los interrogatorios le respondió así al sádico juez Mata Linares: “siendo descendiente de los Incas, como tal viendo que sus paisanos estaban acongojados, maltratados, perseguidos, él se creyó en la obligación de defenderlos, para ver si los sacaba de la opresión en que estaban.’ (3) (pag156) (Pigna F., op.. cit.)

La sentencia del visitador real Areche fue muy elocuente sobre le carácter de la dominación española en América, mostrando a su vez el origen de las políticas del Terrorismo de Estado aplicadas sobre nuestros pueblos hasta hoy. ‘Debo condenar, y condeno a José Gabriel Túpac-Amaru, a que sea sacado a la plaza principal y pública de esta ciudad, arrastrado hasta el lugar del suplicio, donde presencia la ejecución de las sentencias que se dieran a su mujer, Micaela Bastidas, sus hijos Hipólito y Fernando Túpac Amaru, a su tío Francisco Túpac Amaru, su cuñado Antonio Bastidas, y algunos de los principales capitanes o auxiliares de su inicua y perversa intención o proyecto, los cuales han de morir en el propio día; y concluidas estas sentencias, se le cortará por el verdugo la lengua y después amarrado o atado por cada uno de sus brazos y pies con cuerdas fuertes, y de modo que cada uno de éstas se pueda atar o prender con facilidad a otras que pendan de las cinchas de cuatro caballos; para que puesto de este modo, o de suerte que cada uno de éstos tire de su fado, mirando a otras cuatro esquinas, o puntas de la plaza, marchen, partan o arranquen de una vez los caballos de modo que quede dividido el cuerpo en otras tantas partes, llevándose éste, luego que sea hora al cerro o altura llamado Picchu, adonde tuvo el impedimento de venir a intimidar sitiar y pedir que se le rindiese esta ciudad, para que allí se queme en una hoguera que estará preparada, echando sus cenizas al aire, y en cuyo lugar se pondrá una lápida de piedra que exprese sus principales delitos y muerte, para sola memoria y escarmiento de su execrable acción. Su cabeza se remitirá, al pueblo de Tinta, para que estando tres días en la horca, se ponga después en un palo a la entrada más pública de él; uno de los brazos al de Tungasuca, donde fue cacique, para lo mismo y el otro para que se ponga y ejecute lo propio en la capital de la provincia de Carabaya; enviándose igualmente y para que se observe la referida demostración, una pierna al pueblo de Livitaca en la de Chumbivilcas y la restante al de Santa Rosa, en la de Lampa.(...) Que las casas de éste sean arrasadas, o batidas y saladas a la vista de todos los vecinos del pueblo o pueblos donde los tuviera o existan. Que se confisquen todos sus bienes, a cuyo fin se da la correspondiente comisión a los jueces provinciales. Que todos los individuos de su familia, que hasta ahora no hayan venido, ni vinieran a poder de nuestras armas y la justicia que suspira por ellos para castigarlos con iguales rigurosas y afrentosas penas, queden infames e inhábiles para adquirir, poseer u obtener de cualquier modo herencia alguna o sucesión, si en algún tiempo quisiesen, o hubiese quienes pretendan derecho a ella. Que se recojan los autos seguidos sobre su descendencia en la expresada real Audiencia, quemándose públicamente por el verdugo en la plaza pública de Lima, para que no quede memoria de tales documentos; y de los que sólo hubiese en ellos testimonio, se reconocerá y averiguará adonde paran los originales, dentro del término que se asigne para la propia ejecución.’(2)(pag476) Pero el terror no terminó allí: como respuesta a la rebelión, el rey de España proclamó la Ley del Terror en América, a través del llamado Catecismo Regio. La Iglesia sería su principal difusora. ‘La cárcel el destierro, el presidio, los azotes o la confiscación, el fuego, el cadalso, el cuchillo y la muerte son penas justamente establecidas contra el vasallo inobediente, díscolo, tumultuario, sedicioso, infiel y traidor a su Soberano. El vasallo deberá denunciar toda conjuración que llegue a su conocimiento; aun cuando los conjurados fueran amigos, parientes, hermanos o padres, hay obligación de delatarlos.’ (El mismo fue reproducido y difundido en nuestro territorio por el arzobispo de Córdoba, José de San Alberto).(4)(Tomo I)(pagIV) Como puede verse, el Terrorismo de Estado y la colaboración de la jerarquía católica con él, tiene raíces profundas en nuestra historia.

1782.- José Baquijano y Carrillo lanzaron un manifiesto independista en el Perú

1781-1784.- Impulsadas por la rebelión tupamara se produjeron sublevaciones y disturbios en varios lugares del norte argentino. En Jujuy se sublevó el mestizo José Quiroga, en Buenos Aires y Mendoza hubo expresiones de apoyo (pasquines y panfletos) a Túpac Amaru. “El gobernador Andrés Mestre, quien dirigió la cruel represión del movimiento Tupamarista, afirma que los indios y la plebe urbana estaban impresionados del eco que les ha hecho el nombre de Tupac Amaru. Los núcleos rebeldes en la región de Jujuy fueron capitaneados por el mestizo José Quiroga, de unos 40 años de edad e intérprete en la reducción de San Ignacio de indios Tobas, Quiroga aprovechó sus relaciones con los Tobas y con los indígenas del Chaco, donde habla servido como soldado, para organizar -en febrero de 1781- un vasto movimiento tupamarista.” El 28 de marzo intentaron el asalto de Jujuy y en abril la rebelión se extendió a Salta. En mayo y junio lograron coordinar acciones con los revolucionarios del Alto Perú, que estaban sitian do La Paz. Según Boleslao Lewin, la actividad de los insurrectos en el actual territorio argentino terminó, prácticamente, a fines de junio, aunque seguían ardiendo algunos focos rebeldes. En Córdoba, La Rioja y Tucumán hubo disturbios militares en consonancia con el movimiento tupamaro.’(47)(19)(500 años...)

1781-1784.- Ofensiva India en la Pampa: Ante la fundación de nuevos fortines y pueblos dentro de su territorio y con la política de los virreyes de correrles la demarcación de la frontera, siempre en contra del indio, Los Tehuelches, Ranqueles y Araucanos incrementaron sus malones y ataques a las poblaciones blancas de la región bonaerense. Comenzaría la época del Malón contra el blanco como principal forma de resistencia indígena contra la usurpación permanente de sus tierras.

1784.- En la Real Audiencia de Quito, los indígenas de Calpi, Luisa y San Juan se rebelaron contra el intento de reclutar hombres para el trabajo minero, atacaron las minas y pusieron en libertad a todos los trabajadores forzados.

1780-1785.- Revolución criolla de los Comuneros de Asunción. Esta rebelión era en realidad demostrativa de las contradicciones de los criollos con los indígenas, pues los comuneros reclamaban poder disponer como encomenderos –esclavos- de los indios que estaban incluidos en el régimen comunista de las misiones jesuíticas.

1784.- Luego de descuartizar y asesinar a Túpac Amaru, su mujer, sus hijos, a todos los miembros de su familia, de las familias de sus lugartenientes, de sus seguidores y ejecutar entre 100.000 y 200.000 indígenas, los españoles, comprendiendo que la real fuerza de los indígenas radicaba en su cultura, por lo tanto prohibieron la cultura Inca. El criminal visitador Areche decretó: ‘Al propio fin, se prohibe que usen los indios, los trajes de su gentilidad, y especialmente los de la nobleza de ella, que sólo sirven de representarles los que usaban sus antiguos incas, recordándoles memorias que nada otra cosa influyen que el conciliarles más y más odio a la nación dominante, fuera de ser su aspecto ridículo y poco conforme a la pureza de nuestra religión, pues colocan en varias partes de el al sol, que fuera su primera deidad, extendiéndose esta resolución a todas las provincias de esta América Meridional, dejando del todo extinguidos tales trajes, tanto los que directamente representan las vestiduras de sus gentiles reyes con sus insignias, cuales son el unco que es una especie de camiseta, yacollas, que son unas mantas muy ricas de terciopelo negro o tafetán, mascapaicha, que es un círculo a manera de corona de que hacen descender cierta insignia de nobleza antigua significada en una mota o borla de lana de alpaca colorada, y cualesquiera otros de esta especie o significación, lo cual se publicará por bando en cada provincia para que deshagan o entreguen a sus corregidores cuantas vestiduras hubiese en ellas de esta clase, como igualmente todas las pinturas o retratos de sus incas, en que abundan con extremo las casas de los indios que se tienen por nobles, para sostener o jactarse de su descendencia, las cuales se borrarán indefectiblemente, como que no merecen la dignidad de estar pintados en tales sitios y a tales fines, borrándose igualmente o de modo que no quede señal, si hubiese alguno retratos de éstos en las paredes u otras partes de firme en las iglesias, monasterios, hospitales, lugares píos o casas particulares, pasándose los correspondientes oficios a los muy reverendos arzobispos y obispos de ambos virreinatos por lo que hace a las primeras, substituyéndose mejor semejantes adornos por el del rey y nuestros otros soberanos católicos en el caso de necesitarse; también celarán los mismos corregidores que no se representen, en ningún pueblo de sus respectivas provincias, comedias u otras funciones públicas de las que suelen usar los indios para memoria de sus dichos antiguos incas, y de haberlo ejecutado darán cuenta certificada a las secretarías de los respectivos gobiernos. Del propio modo se prohíben y quitan las trompetas o clarines que usan los indios en sus funciones, a las que llaman pututos, y son unos caracoles marinos de un sonido extraño y lúgubre, con que anuncian el duelo y lamentable memoria que hacen de su antigüedad, y también el que usen o traigan vestido negro en señal del luto que arrastran en algunas provincias como recuerdo de sus difuntos monarcas y del día o tiempo de la conquista, que ellos tienen por fatal y nosotros por feliz, pues se unieron al gremio de la iglesia católica y a la amabilísima y dulcísima dominación de nuestros reyes. Con el mismo objeto se prohíbe absolutamente el que los indios se firmen incas... Y para que estos indios se despeguen del odio que han concebido contra los españoles y sigan los trajes que les señalan las leyes, se vistan de nuestras costumbres españolas y hablen la lengua castellana, se introducirá con más vigor que hasta aquí el uso de sus escuelas bajo las penas más rigurosas y justas contra los que no las usen después de pasado algún tiempo, en que las puedan haber aprendido, pasándose con esta propia idea oficios de ruego y encargo a los muy reverendos prelados eclesiásticos. Así lo proveí, mandé y firmé por esta mi sentencia definitivamente juzgando.” José Antonio de Areche (firmado)’(51)(Citado por 19) Durante un largo período, hasta la llegada de la revolución de la Independencia, a los niños que eran oídos hablando el sagrado Runa Simi (Qeshwa) se les cortaba la lengua, en presencia de su padres, por los muy piadosos españoles.

1785.- Un nuevo alzamiento de Tobas y Matacos, continuando la rebelión tupamara, en la región norte del actual territorio argentino, terminó con una masacre por parte de los españoles. ‘Diecisiete cabecillas fueron condenados a muerte (algunos de ellos torturados previamente): otros dieciséis, a ser quintados y estampados a fuego en la cara con la letra “R” de rebelde. En cuanto a los matacos, sufrieron una matanza de escarmiento de noventa de los suyos, incluyendo doce niños y trece mujeres.’ (59)(pag 82)(Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)

1789.- Estalló la Revolución Francesa. El antiguo régimen europeo sufriría un golpe mortal. Hasta 1815 la Revolución Francesa incendiaría Europa, aboliría el régimen feudal y absolutista, liquidaría el poder de la Iglesia y la nobleza, y haría colapsar al Imperio Español y dispararía la Revolución de la Independencia americana. La Revolución Francesa si bien proclamó la igualdad, la libertad y la fraternidad, y suprimió al esclavitud en territorio francés no aplicó dichas máximas a sus colonias en las cuales los originarios seguían siendo esclavizados lo mismo que los esclavos africanos. Los derechos eran del hombre, pero la categoría ‘hombre’ remitía al ciudadano francés. Como muy bien señalara el historiador canadiense-británico H. Ferns, la revolución francesa, como anteriormente la norteamericana, no abolía la brutal desigualdad y esclavitud que caracterizaba al mundo occidental de entonces.‘La revolución contra España (de Hispanoamérica. AJL), a diferencia de la revolución norteamericana o de la revolución Francesa o de la cesación de autoridad portuguesa en el Brasil, fue una revolución completa, de carácter social, y económico además de político.’(79)(pag75) (Ferns Harry, La Argentina)

1789.- Rebelión independista y abolicionista en Brasil encabezada por José Joaquim Silva Xavier ‘Tiradentes’, el Túpac Amaru brasileño.
Si alguien preguntara a un ciudadano brasileño: ¿quién es el padre de la Patria?, sería probable que una mueca de desconcierto aflorara en su cara o que respondiera titubeante: ¿Don Pedro?, ¿Tiradentes?, ¿Zumbí de los Palmares?, ¿Los patriotas de la República Ferropilha?. Seguramente si el ciudadano fuera de color negro o mulato, optaría por alguna de las últimas dos respuestas. Pero la mayoría, luego de pensarlo un poco, coincidirá en la inmensa figura de José Joaquín da Silva Xavier ‘Tiradentes’, continuador en el Brasil de la gran revolución encabezada por José Gabriel Túpac Amaru.. Sin embargo, el hecho de que Brasil no posea un Padre de la Patria, como el resto de sus hermanos suramericanos –en el sentido martiano del término- remite al hecho de que Brasil, no tuvo Guerra de la Independencia, ni proceso Emancipatorio a través de la Revolución que conociera el resto de los países indoamericanos. Y este no es un hecho menor, en la conformación de la largamente esclavista y racista nación brasileña. El ‘Imperio comedor de carne humana,’ como lo llamaban los guaraníes, los propios jesuitas y los patriotas opositores a la Guerra del Paraguay. El poder de la oligarquía esclavista brasileña, fue y es tan grande en la su sociedad, que la historia de Tiradentes y su Revolución fue ocultada y escarnecida hasta los años cincuenta del siglo XX, ya muy avanzado el gobierno de Getulio Vargas, cuando varios intelectuales comenzaron a denunciar el carácter esclavista, racista y oligárquico del Brasil y a plantear otra lectura sobre su pasado y su estructura racial y social. ‘De nombre José Joaquín da Silva Xavier, aunque desempeñó varias profesiones, su oficio de dentista fue el que le procuró el apodo. Conocedor de la ideas revolucionarias francesas, defendió la independencia del Brasil con respecto a Portugal y la proclamación de un estado liberal de corte moderno. Junto a sus partidarios, emprendió en 1789 una sublevación(...), denominada “incofidencia mineira”, por la que fue procesado. Durante el juicio alcanzó gran popularidad, siendo finalmente ajusticiado.(...) Después de la declinación de la economía azucarera, la principal actividad de la colonia era la extracción de oro y otros metales preciosos. Por fin, esta actividad se volvió la fuente de ingresos utilizados para pagar el inmenso endeudamiento que Portugal había contraído con Inglaterra. Esta dependencia significaba la cobranza de tasas extremamente elevadas sobre la actividad extractiva y, consecuentemente, la contención del desarrollo del país y el empobrecimiento de la población. Las primeras rebeliones anticolonialistas surgieron de estas contradicciones de interés entre metrópoli y colonia: Revuelta de Beckman (1684), Palmares (1694), Guerra de los Mascates (1709-1711), Revuelta de Vila Rica (1720). Sin embargo, estas rebeliones no llegaron a proponer claramente la emancipación política como solución. La Inconfidencia Mineira por primera vez da este carácter a las revueltas en la colonia.(...) Es el mayor mártir independentista de Brasil. Nació en 1746 en Minas Gerais, su padre era un pequeño estanciero. No hizo las primeras letras de modo regular, sin embargo se tornó excepcionalmente culto para su época y su país. Su primer viaje a Río de Janeiro tuvo por objetivo presentar al Virrey un proyecto para acabar con la falta de agua en la ciudad, mediante la canalización de los ríos. Lo llamaban Tiradentes por la habilidad con que arrancaba y ponía nuevos dientes hechos por él mismo, con gran arte.(...)Desde 1785, participó activamente en los preparativos del movimiento insurreccional llamado Inconfidencia Mineira, siendo uno de sus principales líderes. En 1789, la insurrección fue delatada y Tiradentes cayó preso. El 21 de abril de 1792 fue ahorcado, decapitado y descuartizado. Expusieron su cabeza en una picota en la plaza central de Villa Rica y los cuatro cuartos del cuerpo fueron colgados a lo largo de la Carretera Real.(...) Tiradentes actuó junto a los sectores más avanzados de la sociedad (intelectuales, militares, trabajadores de la minería, propietarios rurales y comerciantes locales), aglutinando los más profundos valores de libertad y emancipación del pueblo brasileño.’ (74)

1791-1804.- Revolución libertaria de los esclavos negros en Haití encabezada sucesivamente por Toussain Louverture, Jean Jacques Dessaline y Alexandre Petión

1794.- Antonio Nariño, tradujo y publicó en Bogotá, la Declaración de los Derechos del Hombre, de la revolución Francesa. Nariño y otros 15 patriotas son encarcelados y enviados a España para ser sometidos a la Inquisición.

1795.- Luego de varias rebeliones de esclavos se produjo en Venezuela la insurrección negra de Coro contra el cobro abusivo de impuestos y por la abolición de la esclavitud.

1795.- Se produjo en Buenos Aires la llamada conspiración de los ‘Negros y los Franceses’, que incluía a esclavos sublevados por la llegada de las noticias de la revolución negra de Haití y Santo Domingo, traídas por los barcos del Caribe, especialmente franceses con tripulación de negros libres, lo que conmocionaba a los esclavos de la Ciudad. También comenzaron a organizarse logias revolucionarias vinculadas a las ideas de la revolución francesa. Esta situación dio origen a una fuerte represión española sobre los sospechosos. En la represión a los implicados, participó Martín de Álzaga ‘dirigente en la represión de las ideas revolucionarias (fue investigador de la conspiración de negros y franceses en 1795. Aplicó tormento a varios de los sospechosos).’(56) (Puiggrós Rodolfo La época de Mariano Moreno, citado por Varela G., en 54)

1796.- Se produjo una conspiración de criollos y españoles republicanos en la Guayra, encabezados por Manuel Gual y José María España. Fueron detenidos 72 patriotas y España fue ahorcado.

1789-1810.- Francisco de Miranda extendió la logia Revolucionaria de los Caballeros Racionales, Gran Unión Americana o Logia Lautaro, por todo el continente y varias ciudades españolas. De la misma participaban o lo harían en algún momento, Bernardo O’Higgins, Andrés Bello, Juan José Castelli, Mariano Moreno, Simón Bolívar, Nicolás y Saturnino Rodríguez Peña, Julián Álvarez, Bernardo de Monteagudo, Antonio José de Sucre, Domingo French, Antonio Berutti, Gregorio Goyo Gómez, José de San Martín, Tomás Guido, Pedro Murillo, Gaspar Rodríguez de Francia, Manuel Moreno, Antonio Álvarez Condarco, Carlos de Alvear, Antonio Escalada y sus hijos Manuel y Mariano (Manuel Belgrano tiene estrecho contacto con ella –era primo de Castelli y marcharon siempre juntos- pero no queda claro si era miembro de la misma), Manuel Dorrego, Hipólito Vieytes, Feliciano Chiclana, Juan Martín de Pueyrredón, Diego Paroissien (Médico de Castelli y de San Martín) y otros patriotas de todo el continente.

1796.- Luego de ser derrotado por las tropas de la revolución francesa, en su intento por auxiliar a su primo Luis XVI, Carlos IV, Rey de España debió firmar un pacto secreto con Francia por el cual se comprometía a mantener al ejército napoleónico en guerra. De hecho el destino de la plata potosina, ya en franca disminución, dejaba de pertenecer a España para ir a parar directamente a las arcas de Napoleón. Según el tratado, España debía proveer a Francia de 15 navíos de guerra y armar a 24.000 hombres. Gran Bretaña supo rápidamente de este tratado y lo consideró como una velada declaración de guerra de Carlos IV contra las el gobierno inglés. (49)(pag58) (Horowicz Alejandro, El País que Estalló Tomo I, 2004)

1799.- Apareció en Europa la ‘Carta a los Españoles Americanos’ del jesuita independentista Juan Pablo Viscardo y Guzmán (a) Paolo Rossi, que había nacido en Arequipa.

España no pudo cumplir con lo pactado con Francia en el Tratado de San Ildefonso en 1796, por lo que debió renegociarlo a cambio de entregar la totalidad de la recaudación colonial de América, unos 2.000.000 de libras anuales. Ese dinero salía de Buenos Aires, Inglaterra lo consideró una declaración velada de guerra.(49) (Horowicz A.,op.cit, 2004)

1800.- Los chiriguanos que aun continuaban, al igual que los demás pueblos del Chaco y de la Quebrada, la rebelión iniciada por Túpac Amaru ponían en riesgo el dominio español en el Alto Perú y Norte argentino, de tal forma, el gobernador de Cochabamba, Francisco de Biedma atacó los poblados con más de 1000 hombres. Asesinó un número importante de mujeres niños y ancianos, pero no pudo someterlos. (59)(pag83)(Martínez Sarasola C.,op.cit.,2005)

1802.- Mariano Moreno visitó el infierno de las minas de Potosí y escribe su tesis doctoral sobre la ‘Manunsumisión de Yanaconas, Mitayos e Indios en general...’, donde propuso poner fin a la servidumbre y la esclavitud india, reclamando su libertad.

1803.- Gran levantamiento indígena en Ecuador, en las ciudades de Guamote y Columbe, allí se rebelaron diez mil indígenas encabezados por Lorenza Avemañay, Cecilio Tanday, Luis Sigla y Valentín Ramírez. Al ser derrotados, fueron “arrastrados por caballos y degollados para que se perpetúe la memoria del castigo aplicado se dijo”.(19)(500 años..)

5 de octubre de 1804.- La flota inglesa, en las cercanías del puerto de Cádiz, hundió y capturó cuatro fragatas españolas procedentes de Buenos Aires y Montevideo, con 2.000.000 de libras a bordo destinadas al pago del tratado secreto con Napoleón. Al mando de la flota hispana se encontraba el Almirante Don Diego de Alvear y Ponce de León, padre del General Alvear y –según las investigaciones del historiador Hugo Chumbita también del General San Martín- en el hundimiento de la fragata Mercedes murieron la esposa y siete de los hijos de Alvear, junto a los esclavos domésticos. Carlos María, debido a su mal comportamiento se encontraba en el barco líder junto a su padre, salvando así ambos sus vidas, siendo llevados prisioneros a Londres, junto con las 2.000.000 de libras.(49) (50)

12 de diciembre de 1804.- Luego del hundimiento de su flota del tesoro para Napoleón, España declaró formalmente la guerra a Inglaterra.

11 de enero de 1805.- Inglaterra declaró formalmente la guerra a España.

1805.- El Gobernador Intendente de Potosí Francisco de Paula Sanz, encomendero y propietario de minas, famoso explotador y expoliador de indios, lanzó un ataque sangriento contra los chiriguanos que continuaban su rebelión tupamarista y servían de apoyo en su enorme territorio libre a los demás pueblos indígenas de la zona. Paula Sanz los atacó con dos mil hombres aplicando una de sus típicas expediciones de ‘tierra arrasada’: ‘entrada en los poblados, incendio y destrucción de las “piruas” de maíz (reservas de alimentos enterradas), envenenamiento del agua y, cuando los encontrabana, muerte a los indígenas.’ (59)(pag83)(Martínez Sarasola C., op.cit.,2005) En diciembre de 1810, Juan José Castelli, al mando de las tropas revolucionarias de América cobraría venganza de estos infames crímenes.

V.- Estallido de la Segunda oleada de la Revolución Continental: la que nos daría la libertad.
 
‘O soy un tonto o la fortuna no dista mucho de nosotros....’ (Carta de Saturnino Rodríguez Peña a su Hermano Nicolás, en 1808, desde Río de Janeiro) (13)(pag99)(Chavez Julio C.,op.cit, 1957)

21 de octubre de 1805.- El fin del Imperio Español. El Almirante Nelson, al frente de la flota inglesa, y a costa de su vida, derrotó a la flota franco-española en Trafalgar. Napoleón no podía por el momento por lo menos, invadir Inglaterra. Para España era el final del proceso de derrumbe iniciado allá lejos en otra derrota naval en 1588. Para España el mar se había convertido en un lago inglés, sus colonias de hecho eran libres de su control militar, sólo restaba que la fruta madurase. ‘Después de Trafalgar somos libres aunque no lo sepamos’ dijo Juan José Castelli a su primo Manuel Belgrano.(13)(Chaves Julio C.,op.cit., 1957)

2 de diciembre de 1805.- En una de las mayores hazañas militares de todos los tiempos Napoleón derrotó a tres ejércitos, que los triplicaban en número, en la batalla de Austerlitz, Las fuerzas de Austria, Rusia e Inglaterra cayeron ante la mortal caballería y potencia de las tropas revolucionarias del Gran Corso. Gran Bretaña volvía a descubrir que si bien poseía el mar, quedaba una vez más excluida del continente europeo.

1805.- Napoleón decretó el Bloqueo continental, para los productos ingleses en todo el continente europeo. En pleno apogeo de su revolución industrial siendo la nación con mayor desarrollo industrial del mundo Inglaterra acababa de perder el destino de la tercera parte de su producción. Necesitaba mercados con urgencia y continuar sin tregua la guerra contra Napoleón.

1805.- Rebelión criolla en el Cuzco encabezada por Gabriel Aguilar y José Manuel Ubalde.

Abril de 1806.- Agravando los problemas de la economía inglesa jaqueada duramente por el Bloqueo continental francés, el Congreso norteamericano decretó la prohibición del ingreso de productos manufacturados a su territorio, el camino de Gran Bretaña a Buenos aires era casi un imperativo de supervivencia.

3 de agosto 1806.- Francisco de Miranda, el Precursor. Con una pequeña expedición armada con pobres 6.000 libras aportadas por William Pitt (Primer ministro Británico), 20.000 dólares prestados por Samuel Ogden (comerciante inglés) y el apoyo del presidente Tomas Jefferson y del federalista James Madison –con quien debate la futura organización de la nación americana del sur, Colombiae -, Francisco de Miranda al mando de 400 hombres y respaldado por la artillería inglesa, tomó el fuerte de Bahía de Coro, frente a las costas venezolanas. Luego de esperar infructuosamente la aparición de las tropas de los revolucionarios criollos que debían sumarse a la revolución emancipatoria, Miranda decidió retirarse el día 13 de agosto, con sus tropas fuertemente desmoralizadas. El tiempo de la revolución criolla aun no había madurado, Miranda seguiría buscando la independencia americana y la libertad como mira central, por distintos caminos que a veces lo llevaban a acuerdos de franca connivencia con los ingleses. (49)(pag63)(Horowicz A.,op.cit)

1806-1807.- Invasiones inglesas a Buenos Aires. Buenos Aires triunfante queda transformada en una República militar de hecho, con todos sus habitantes incluidos los esclavos y las mujeres, armados y en acción militar. Este hecho sería decisivo en el devenir de la guerra de la Independencia. La población, convocada en el Cabildo de Buenos aires derroca al Virrey Sobremeonte, eligiendo a Santiago de Liniers en su lugar, produciendo el primer hecho de gobierno autónomo americano reconocido por la corona española. El mismo hecho también simboliza, que Buenos Aires se arrogaría la representación de todo el Virreynato, situación que se mantendría hasta la batalla de Cepeda en febrero de 1820.

‘Al primer cañonazo
De los valientes
Disparó Sobremonte
Con sus parientes.’ (92)(pag82) (copla popular)

Manuel Belgrano -al igual que Mariano Moreno-, por entonces miembro del Consulado, se repugnaría en sus memorias de ver flamear el pabellón británico en Buenos Aires. ‘Mayor fue mi incomodidad cuando vi entrar las tropas enemigas, y su despreciable número para una población como la de Buenos Aires, esa idea no se apartó de mi imaginación y poco faltó para que me hubiese hecho perder la cabeza, me era muy doloroso ver a mi patria bajo otra dominación y sobre todo, en tal estado de degradación que hubiera sido subyugada por una empresa aventurera.’ (56)(pag66) Tampoco Belgrano parecía guardar sentimientos amistosos para la Gran Bretaña, como intentarían descubrir a posteriori Mitre y Sarmiento. Belgrano que, entonces era el Secretario del Consulado Real en Buenos Aires, debía jurar fidelidad a la corona inglesa, -cosa que hicieron muchos miembros del poder colonial y de la Iglesia-, sin embargo Don Manuel se excusó aduciendo ‘razones de salud’, ausentándose a la Banda Oriental donde poseía tierras en la zona de Mercedes. Retornaría luego con la Reconquista, teniendo un papel activo en al Defensa de Buenos Aires.

Juan José Castelli, visita a Beresford: ¿Independencia o cambio de amo?

‘Los acontecimientos reservaron a Castelli un papel preponderante. Le tocó en suerte representar a los patriotas en las negociaciones con Beresford. Esto está probado de manera fehaciente por, las confidencias hechas por Bernardino Rivadavia a Florencio Varela. Dijo Don Bernardino: “Beresford pudo reunir a sí todo el partido que ya en 1806, meditaba la separación de las colonias, y todo el de los hijos del país, opuesto a los Españoles. Recibió al efecto un comisionado de ese partido el Doctor Castelli, pero lo rechazó con imprudencia y desdén, lo que ocasionó la enemistad del partido que se ligó, en daño del inglés, con los españoles realistas partidarios del monopolio.” Ignacio Núnez lo confirma plenamente, al decir que el “doctor Castelli tuvo en 1806 serias conferencias con Beresford sobre Independencia.”(...) Frente a frente los dos interlocutores: el uno representa a un poderoso imperio de la tierra, el otro a una nación que nace. Un bostonés hace de intérprete: Guillermo White.(...) El representante patriota, en nombre de sus correligionarios, pide el apoyo inglés para la independencia, y, en cambio ofrece importantes ventajas comerciales. Advierte que los criollos no están dispuestos a cambiar de amo, y el grave error que significaría convertir el Plata en una colonia. Colaboración, sí; sumisión, jamás. Amigos, sí; vasallos, nunca.(...) En principio, Beresford no se muestra contrario a la independencia; se escuda simplemente, en la falta de instrucciones para adoptar determinación de tal importancia. Es imprescindible conocer previamente el deseo de S.M.B. El jefe inglés no cede, no puede ceder. Castelli le reitera la imposibilidad de que los criollos apoyen la dominación inglesa y le anuncia que quedan libres de toda atadura. La negociación quedó rota.’ (13)(pag84-85)(Chaves Julio C. Op.cit., 1957)

¿Juan José Castelli agente Británico?

‘Después de recibir el juramento de las autoridades y de los militares, el general inglés dispuso que los vecinos principales realizaran idéntica formalidad ante el capitán Gillispie, en al fonda de los Tres Reyes. No se conocen los nombres de los 58 vecinos que juraron, pues el libro se ha perdido de los archivos de Londres; pero en 1810, Gillispie afirmó que entre ellos figuraba el caballero Don Francisco José Castelli. Se trata –dice- de una “persona muy capaz, ha visitado Europa y Norte América, habla inglés con facilidad y es muy afecto a este país. Es natural de Lima y tiene vistas muy comprensivas en política y comercio.” Es de presumir que en sus anotaciones Gillispie haya confundido los datos de Castelli con los de Cabello. Por otra parte, Pedro Menéndez Argüello declara que Diego Jackson le entregó para que lo copiase, un papel con instrucciones y advertencias destinadas a Beresford, y que por la letra, creyó que perteneciesen a uno de dos abogados, Don Francisco Antonio Cavello o Don Juan José Castelli. El redactor de esas instrucciones debió de haber sido Cabello, pues a los pocos días comenzó a actuar como asesor del general inglés, por lo que, posteriormente, fue procesado por infidencia y trato con los enemigos.’(13)(pag83) Por el contrario, ‘Cuando el 7 de julio, previo consentimiento de Beresford se reunió el Consulado en sesión extraordinaria, no asisten Belgrano –con licencia desde el 28 de mayo- ni su sustituto Castelli. El acta no es refrendada por ninguno de los dos.’(13)(pag83)(Chaves Julio C. op.cit.1957) Como es sabido ni Belgrano, ni Castelli aceptaron jurar fidelidad al Rey Británico, pese a ser miembros del Consulado y estar por ello obligados a hacerlo. Belgrano se ausentó alegando enfermedad a sus campos de la Banda Oriental, y Castelli seguramente pasó a organizar junto con los demás patriotas -y algunos españoles- la reconquista de Buenos Aires, luego de conocer de boca de Beresford y por sus decretos de anexión, que las tropas británicas no venían a independizarnos, sino a subsumirnos a un nuevo amo. Sin embargo esta leyenda, que tan bien desmiente Cháves, es repetida por un sinnúmero de escritores e historiadores de cuño católico-rosista y algunos otros. En realidad se trata de descalificar al Jefe máximo de la Revolución. El rol de Castelli como uno de los jefes de la revolución continental es especialmente ignorado por la historia oficial tanto mitrista como revisionista, pues representa claramente el ala más radical de la revolución, particularmente en el sentido libertario, igualitario, continental (difícil de explicar para Mitre), indigenista y claramente antiespañola y anticatólica (aspectos éstos inaceptables para el revisionismo rosista). Sin embargo en Casetlli pesa además el crimen de ateísmo y de clara connotación masónica de su logia, y por lo tanto la Iglesia católica y sus escribas han tratado por todos los medios de aplastarlo, descalificarlo y sacarlo de la historia. Entonces algunos historiadores lo acusan de organizar orgías y ‘actos impíos’ en las iglesias del Norte y del alto Perú, de ‘invadir el Alto Perú’ –Feinmann dixit- cuando el ejército de Castelli era el ejército mayor de la revolución y estaba llevando al revolución a Lima, liberando indios y esclavos. Pero eso es exactamente lo que no se perdona a Castelli: haber redimido al indio y al negro y haberlo puesto en plano de igualdad con los blancos. El racismo intrínseco de la burguesía criolla pero especialmente de la del Norte argentino, unida a la política implacable de la Iglesia Católica aregentina –una de las más reaccionarias y elitistas de América- hicieron lo posible por desacreditar a Castelli. Por el lado de los mitristas se loo considera un ingenuo e impío, que permitió a Monteagudo realizar orgías en las iglesias –con lo cual también se acusaría de complicidad a San Martín y Bolívar, ya que el ‘mulato’ Monteagudo fue Primer Ministro y mano derecha de ambos libertadores en Chile y en el Perú, así como pieza fundamental de la libertad de América- y por el lado del revisionismo católico –tanto rosista como antirosista-, Castelli pretende ser descalificado como agente británico. Por suerte la verdad de los revolucionarios es imposible de ser falseada por la enormidad de sus hechos, así el ideario y la acción de Castelli empalma con un nuevo indio de América y puede vérselo en toda su colosal dimensión.

Buenos Aires ensayó la rebelión contra la tiranía.

Pero el pueblo haría algo más además de echar a los ingleses; expulsaría al virrey Sobremonte, mediante una asonada popular de las que serían características en la histórica Plaza del Pueblo, produciendo el primer hecho de soberanía política criolla triunfante desde la dominación española. Tanto era la debilidad de España luego de Trafalgar, de hecho su poder sobre América era inexistente. Hasta 1806 los virreyes eran designados por el rey. El 14 de agosto de ese año, en una histórica jornada, el pueblo de Buenos Aires impidió el retorno de Sobremonte, y anticipó los argumentos que cuatro años más tarde expresaría Juan José Castelli –ausente del cónclave, digitado con mayoría realista- para fundamentar los derechos soberanos de los pueblos americanos respecto de España. En una anticipación casi mecánica de discusiones posteriores, el Obispo Lué sostendría que era una irreverencia y una rebeldía inadmisible, que el pueblo pretendiera desobedecer al virrey y designar a uno propio. Sería el militante criollo y abogado orillero -uno de los pocos miembros del Partido Criollo -no de la Logia- autorizado a hacer uso de la palabra- Joaquín Campana quien respondiera: ‘-¡Es el pueblo, para asegurar su defensa, el que tiene autoridad para decidir quien habrá de gobernarlo!’(4)(pag36) Sobremonte, refugiado en Montevideo del odio porteño, recibió allí iguales muestras de repulsa popular al grito de ‘-¡Muera el traidor Sobremonte.’ (4)(pag40). El marqués comprendió la magnitud de la crisis, escribiendo a España. ‘El abogado Joaquín Campana y dos o tres más de la misma facultad, mozuelos despreciables que le siguieron, fueron los que tomaron la voz en tal Congreso, y con una furia escandalosa intentaron probar que el pueblo tiene autoridad para elegir quien le mandase a pretexto de asegurar su defensa... Los autores de tales hechos cuidaron de preconizar su fidelidad al Rey para cohonestar su desacato al verdadero representante, proporcionándose así un gobierno popular.’ (4)(pag40)(Pérez Amuchástegui A. J. Op.cit.TI) De tal forma fue elegido Santiago de Liniers como jefe militar, quedando Sobremonte como virrey con poder ficticio. Sin embargo, muy poco tiempo después, cuando aparezca en el horizonte la Segunda Invasión inglesa y el general Samuel Auchmuty ocupe Montevideo el 3 de febrero de 1807, y, una vez más, aflore la impericia militar del marqués, una nueva rebelión popular porteña acaecida el 6 de febrero de 1807, acabaría –ahora ya con plena participación del Partido Patriota, en toda la ciudad- con el mando del marqués. El Cabildo, bajo presión de la multitud, lo destituiría y lo detendría, confiriendo todo el poder a Liniers.

El Negro Joaquín héroe de la Reconquista

"Pedimento. Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento :
Joaquín, Negro esclavo del Convento de los Padres Dominicos de esta ciudad parezco ante Usía con el mayor respeto y digo:
Que en las gloriosas acciones de la reconquista y especialmente en la del último ataque que las Armas Británicas invadieron esta capital los días dos, tres, cuatro, cinco y seis del presente año he servido de jefe y comandante de los morenos esclavos teniendo a mis órdenes y disposición más de trescientos de estos valerosos soldados, a quienes se debe en gran parte las Victorias que hemos conseguido del enemigo. Un número considerable de heridos y muertos en las guerrillas y en otros puestos del mayor riesgo, acredita la lista que en debida forma acompaño; Y ello es que estos esforzados soldados manifestaron su amor y lealtad en todas partes y puntos de la Ciudad y sus extramuros; han hecho presas de Ingleses, les han quitado cañones, sostuvieron a nuestra tropas fatigadas y desfallecidas del cañoneo en la Plaza de Lorea y Corrales de Miserere; condujeron nuestra artillería a los lugares que pedían las circunstancias y les era mandado; y han quitado otras piezas de los parajes en que podían ser sorprendidos de los enemigos; pelearon primero con chuzas y después con armas de fuego. En fin han hecho prodigios de valor en términos que los mismos ingleses demostraban el terror que habían cobrado a los negros. El único jefe y caudillo de todos estos valerosos soldados, he sido yo, el que les daba las órdenes, el que repartía los trozos de gentes a los parajes que eran necesarios; y el que los esforzaba a pelear hasta morir y a quien ellos ciegamente obedecían; de forma que nadie me resistía, ni ha habido casa por privilegiada que fuese, de donde no sacase soldados. Usía es testigo de todo; o lo más que refiero en esta reverente representación, sin que tampoco se le oculte al Señor Capitán General, y por lo mismo muchas ocasiones en las diferentes comisiones que se me dieron y ejecuté a satisfacción del Señor Alcalde de primero voto [Dn Martín de Alzaga] oí con gusto expresiones ofreciéndome en premio la libertad; que acepté con la complacencia que podía recibir este corto obsequio debido a tantas fatigas. Los hechos son bien públicos. Apenas habrá quien los ignore; a Usía le constan de vista, ciencia y experiencia, pues, para cuanto se ofrecía, me ocupaba el Señor Alcalde de primero voto. Por esto no he creído necesario producir una información completa y circunstanciada de todos y cada uno de mis servicios en defensa del Rey y de la Patria, para que Usía se dignase en su consecuencia concederme el beneficio de la libertad y ahorro de toda servidumbre. Pero sin embargo si la juzga necesaria estoy pronto a la justificación de todos los pasajes que[al] por mayor dejo indicados, y de otros que omito, que tal vez no habrán llegado a noticia de su alta comprensión. En cuya virtud: A Usía pido y suplico que habiéndome por presentado, se sirva mandar se me dé la libertad ofrecida, a que en cierto modo soy acreedor, por mis servicios; proveyendo en lo demás como fuere del agrado de Usía si lo estimare necesario.
A ruego de Joaquín [escribió] Mariano López" (80)
El pedido fue realizado el día viernes 14 de agosto de 1807.

El Negro Joaquín pide la libertad de sus compañeros

A los pies de V. M. lleno de Confianza elevo mi súplica como caudillo de unos leales vasallos que en esta Capital de Buenos Aires en la mayor necesidad, llenos del mayor entusiasmo ofrecieron voluntariamente sus vidas con amor y fidelidad a su Soberano en la reconquista de esta capital y en la segunda invasión, cuando acometidos de más de once mil enemigos, se arrojaron intrépidos buscando proveerse de armas con las que se quitaron a los mismos enemigos como así se consiguió a la vista de los principales jefes que llenos de ardor aspiraban a lo mismo. Así lo han ejecutado nada menos que unos humildes esclavos, llevados solo del amor a su Rey, como lo acreditan las adjuntas Certificaciones de los principales Jefes que testimoniadas presento a V.M. Siendo el principio de esta acción, que estos individuos ocupados en aquel acto en servicio de sus amos, conociendo el peligro, sin perder momento, obteniendo licencia de sus amos, formaron un cuerpo distribuido en las compañías que se ven testimoniadas. eligiendo prontamente sus respectivos Jefes cargando al enemigo con tal ardor que en breve se vio proveída toda de las mismas armas del enemigo. Logrando una feliz victoria de forma que regresados con orden a aquella Plaza, nos recibieron los principales Jefes y el común del pueblo con general aplauso pidiendo en general que se me diese libertad (como se me dio en el acto) y determinando el Jefe superior que se diese libertad a cierto número por medio de un sorteo como en efecto así se verificó. Esto es S. H. M. lo acaecido de resultas de las dos funciones de Guerra sucedidas en esta Capital; quedaron libres muchos de los que mis capitanes y subalternos habían reclutado, y éstos sepultados en su antigua esclavitud, y muchos aún con recientes heridas lloraban su infeliz suerte, sin quedar otro recurso que ocurrir a buscar el alivio en V. M. como lo hago por esta humilde representación, suplicando tengan lugar estos humildes infelices esclavos en la piedad de V.M. concediéndoles la libertad a expensas del Real Erario para poder con más franqueza estos y yo, ocuparnos siempre en servicio de nuestra Religión, de nuestro Soberano y de la Patria con aquel ardor, fidelidad propia de unos fieles vasallos que están prontos a derramar su sangre por su Rey, quedando esperanzados en que la bondad de V.M. admitirá esta humilde súplica que hago por mí y a nombre de todos los individuos que van nominados, S.R.M. A los pies de V.M. por mí y los individuos que van nominados. [firma] Joaquín Guzmán. (80) (Documento también del día viernes 14 de agosto de 1807.)

Los Teheulches y las invasiones Inglesas.

En un gesto que muestra la hidalguía y la generosidad de las culturas indígenas pese a todas la humillaciones, matanzas, atrocidades y traiciones recibidas por parte de los españoles y los criollos, los caciques Tehuelches ofrecieron al Cabildo en 1806, ayuda para enfrentar a los ingleses. El cabildo agradeció el gesto y les señaló que en caso de precisra su ayuda la recibiría. A los pocos días regresaron los jefes tehuelches comunicando a la ‘gente de la ciudad’ que habían hecho la paz con los ranqueles de las salinas Grandes y que juntos ofrecía jinetes de lanza para enfrentar a los británicos. En la segunda invasión juntos Tehuelches y ranqueles ofrecieron a Liniers 5.000 hombres de lanza para luchar contra el invasor. Al igual que haría Juan Manuel de Rosas cuando Caseros en 1852, Liniers rechazó la ayuda, seguramente pensando como lo haría el Resataurador que ‘si dejamos entrar a los indios después quien los saca’. Era la primera ocasión que indios, criollos y negros peleaban juntos, contra un enemigo externo.

Francisco Miranda y las Invasiones Inglesas a Buenos Aires

Don Francisco de Miranda, comenzó a dudar de las intenciones reales de la ayuda británica la causa de la Independencia Americana luego de los hechos de Buenos Aires. ‘El único temor serio que abrigaba Miranda era que los británicos pretendieran reemplazar el imperio español por el suyo. Lo sugería el hecho de que Popham hubiera invadido Buenos Aires sin autorización y la desastrosa expedición de Whitelocke. Pero los británicos se habían desentendido de Popham y habían sometido a una corte marcial a Whitelocke. Lo único que querían era acceder a los mercados sudamericanos, al menos, eso decían.’ (11)[Citado por Saravia M. op. cit. (78), pag282] En carta al Cabildo de Buenos Aires ‘felicita a los soldados de Buenos Aires, por haber expulsado al invasor que pretendió sojuzgar nuestra América.’ (13)(pag135) (Chaves Julio C., op.cit. 1957)

Juan José Castelli y la libertad de América

El conjunto de los patriotas Revolucionarios de todo el Virreynato del Plata y partes del Perú, estaban en contacto con el grupo de Buenos Aires –capital del Virreynato- comandado por Juan José Castelli. Castelli. Don Juan José, tenía contactos estrechos vía epistolar o por medio de agentes, con grupos revolucionarios de Córdoba, Charcas, La Paz, Mendoza, Santiago de Chile, Concepción, Asunción del Paraguay (Gaspar Rodríguez de Francia era su especial amigo y condiscípulo cordobés), Villa de la Concepción y Quito (con Juan Pío Montúfar). Por medio de ‘inofensivos comerciantes’ como Gómez Orquejo se contactaba con Cuyo y Chile. Por medio de Feliciano Chiclana con Potosí y Chuquisaca. José de María lo vinculaba con el Paraguay. Con Quito por medio de Antonio Álvarez Jonte, que vivía en Chile. Por medio de Saturnino Rodríguez Peña y Padilla, residentes en Río de Janeiro se comunicaba directamente con Francisco de Miranda. (92)(pag13) ‘Urge realizar una historia global de la generación de la independencia, una historia que por lo menos comprenda la actividad de los revolucionarios del Plata.(...) Sólo entonces surgirán Castelli, Moreno, Martínez de Rosas, García Lanza, Fernando de la Mora y Mariano Antonio Molas, con su verdadero relieve. Ha sido hecha añicos la tentativa de explicar la revolución como una gran improvisación, o mejor dicho como una serie de improvisaciones, continuados y sucesivos “palos de ciego”, para emplear la gráfica expresión de Groussac. Los nuevos documentos van confirmando en forma indubitable que los revolucionarios tuvieron desde la partida un único norte, una exclusiva meta: la independencia. En su busca actuaron en forma realista: inflexibles en el objetivo, flexibles en el procedimiento. Tenían que derribar una construcción sencillamente monumental, y para hacerlo, recurrieron a todos los medios y a todas las armas, y trajinaron por rutas, caminos o picadas, a veces de cara al sol, a veces al amparo de la noche, y, con un plan, con una organización, con un método. Sin prisa pero sin pausa. Veamos sus objetivos cardinales. En lo Internacional: Obtener el apoyo de las potencias extranjeras sin sacrificarse ni menos someterse a ellas [no cambiar de amo]. En lo político: aprovechamiento de la crisis hispana para liberar el continente. En lo jurídico: caducidad del poder español, ruptura del vínculo colonial por falta de soberano [No hay rey, la comisión cesa...] Planteo de Castelli en la “Causa reservada...” y en su discurso del 22 de mayo. En lo social: Política de mejor distribución de la riqueza, incorporación de las masas a la vida americana, redención del indio. En lo económico: Fomento de la riqueza y el progreso; sustitución del monopolio por el libre cambio. En lo militar: Supresión del absurdo y atrasado sistema de las milicias por la conscripción. Fortalecimiento de unidades patricias para hacerlas pivote de la revolución [Creación del regimiento de patricios]. Cúpula del edificio: la absoluta independencia, según el juicio imparcial de las altas autoridades españolas [Cisneros, Elío, Salazar, etc.], los observadores ingleses y los informantes portugueses [Possidonio da Costa, Contucci, etc.]. El partido que busca la transformación: el de los patriotas. El jefe indiscutido: Castelli [juicios de Posadas, Monteagudo, Rondeau, , Nicolás Rodríguez Peña, David de Forest y otros]. Sus principales miembros: Manuel Belgrano, Saturnino y Nicolás Rodríguez Peña e Hipólito Vieytes.’ (13)(pag12)(Chaves Julio C., op.cit, 1957)

20 de setiembre de 1808.- Belgrano y Castelli enviaron una memoria a nombre del partido Independista a la princesa Carlota Joaquina donde anticipan las ideas de la independencia y del Plan Revolucionario de Operaciones.

Producido el colapso de la corona española, el núcleo Revolucionario Patriota decidió jugar una carta política fuerte, en el camino de la Independencia Americana. Mostrando claramente la división de los partidos de la Ciudad que dejaba la Reconquista de Buenos Aires, en el congreso convocado para el día 14 de agosto de 1806, para las autoridades civiles, militares y eclesiásticas que se reunió en el Cabildo, al que fue invitada, la parte ‘condecorada del estado militar y civil.’(13)(pag89) Es decir, los representantes del poder peninsular en Buenos Aires, del Partido Españolista encabezado por Álzaga, que trataba de impedir que la Reconquista fuera usada por el Partido Patriota para avanzar en el camino de la independencia. De tal forma sólo fueron invitados cien vecinos destacados. De ellos ochenta y ocho eran peninsulares.... El Partido Patriota, -Castelli, Belgrano, Vieytes y los hermanos Rodríguez Peña- no fueron invitados. De los criollos sólo fueron invitados Paso, Campana y Pueyrredón. En este marco y luego del triunfo en la Defensa de Buenos Aires, la evidente imposibilidad de contar con apoyo Británico que no implicase la anexión al Imperio, y el colapso del régimen Español –en realidad un cadáver insepulto, después de Trafalgar- el Partido Patriota, proponía una salida política incruenta y muy astuta, al proponer coronar en el Plata a la princesa Carlota Joaquina –hermana de Fernando VII, y esposa del rey de Portugal, desde 1806 en Río de Janeiro- como Reina del Plata con un régimen de Monarquía Constitucional, el mismo proyecto que alentaba Miranda. La idea incluía un solo estado americano que podía o no incluir un pacto de integración con Brasil. Era un camino indoloro para lograr la Independencia y la liberación del absolutismo Español. El 20 de septiembre de 1808, la Logia Revolucionaria del Partido Patriota envió a Carlota Joaquina, una Memoria, a nombre de una poderosa -y secreta- Junta de Americanos, ‘la que a nombre de todos suscribieron cinco de nuestros principales amigos.” Fueron éstos Castelli, Nicolás Rodríguez Peña, Belgrano, Vieytes y Antonio Luis Berutti. No hay palabra para encarecer suficientemente la Memoria enviada a la princesa Carlota, que acaba de exhumar –1957- el investigador uruguayo Ariosto Fernández. Se trata del verdadero plan de revolución en el Plata pues encierra en sus páginas las ideas políticas, sociales y económicas de los próceres. Su redacción se debe sin duda, a Castelli; el primero de los firmantes, varios son los giros comunes a su estilo, y en él adelanta la tesis jurídica de la caducidad del poder español que sostendrá poco después en el juicio de Paroissien, y más tarde, en el cabildo abierto del 22 de mayo. Este trascendental documento debe ser llamado el manifiesto de la revolución pues en él, los próceres esbozan toda su acción política y de gobierno. Contiene estos puntos fundamentales:
De Reivindicación y afirmación americana: El acto de reconocimiento de la Junta Suprema de Sevilla no obliga a estos reinos; no basta la “mera voluntad” de los pueblos de España “para traer a su obediencia los de las Indias”; la constitución no precisa que “unos Reynos se sometan a otros, como un individuo que no adquirió derechos sobre otros libres, no le somete.”
Sentido democrático. Clarísima es la afirmación; los mandatarios españoles en América se arrogan “derechos de representación del público [común] para hacer que inspire su voz.” Estos funcionarios sólo buscan afirmar su dominio usurpador y procuran “la posesión del monopolio.” El uso del término común usado por los paraguayos en la gran revolución comunera, vale por toda una bandera.
Programa. Es amplio y generoso el programa de gobierno. Cesa la calidad de colonia. Debe provocarse la ilustración, la educación y perfección de costumbres, y la instrucción de todas las clases.
En lo político. La elevación de los oprimidos; justicia para todos.
En lo social: el repartimiento de la riqueza.
En lo económico: Una buena administración para que le tesoro cuente con ingresos superabundantes, y no haya necesidad de recargar con impuestos.
El objetivo de los firmantes de la memoria se concreta así: “Buscar la paz, quietud y felicidad de los hombres de estos reinos.” Poseen una gran fe en el destino del Plata, en el porvenir de América: “estos Reynos que son el retrato de las delicias, y mineral de la opulencia.” Puede afirmarse que ninguna inquietud escapa a los hombres que un día de setiembre de 1808 estamparon su firma al pie de este documento histórico, piedra fundamental de la América libre: Juan José Castelli, Antonio Luis Berutti, Hipólito Vieytes, Nicolás Rodríguez Peña, Manuel Belgrano.’ (13)(pag65a97)(Chaves Julio C. Oop.cit.1957) (Documento tomado de Ariosto Fernández, Manuel Belgrano y la princesa Carlota Joaquina. 1808, en Historia Nº3) Este documento histórico, poco difundido, tiene la virtud de anticipar en dos años, por mano de Castelli –y seguramente Belgrano- el Programa de la Revolución, que luego explicitaría Belgrano en julio de 1810, al pedir un Plan Revolucionario a la Junta en sesión secreta y que redactaría Mariano Moreno, en agosto de 1810, y fuera aprobado por la Primera Junta el 31 de agosto de 1810. Este documento explicita, las bases teóricas y programáticas, que desarrolladas por la apasionada y brillante pluma de Moreno, se constituirán en el programa de la Revolución en Hispanoamérica. Programa válido hasta hoy en día, por cierto.

1807-1808.- Francia ocupó España.

2-05-1808.- Revolución de Madrid. El pueblo español se levantó en armas contra la ocupación napoleónica dando inicio a la Revolución Española. La misma se propagará a América.

6-05-1808.- Fernando VII y su Padre Carlos IV (Heredero y Rey de España respectivamente) se encuentran cautivos de Napoleón en Bayona, Pirineos franceses. Ambos abdican sus derechos al trono español en favor del emperador francés quien designa a su hermano José Bonaparte Rey de España. La corona española ha dejado de existir legalmente.

1808.- Durante la denominada Causa Reservada contra Saturnino y Nicolás Rodríguez Peña y Diego Paroissien (los tres miembros de la Logia Mirandina, Nicolás haría toda la guerra de la independencia con Castelli primero, luego con Belgrano y finalmente con San Martín. Paroissien seria el médico de Castelli y de San Martín y marcharía con ambos en sus campañas militares, siempre como miembro de la logia Revolucionaria) Castelli que los defiende, plantea por primera vez el cese del dominio español en América, siendo uno de los antecedentes jurídicos más claros de los objetivos independentistas de los Patriotas. Castelli anticipa su genial discurso del 22 de mayo de 1810: ‘(...)el documento sustenta que no existe gobierno legal por haber quedado cesada mero jure et facto la Regencia que dejó Fernando VII a su salida. La nación constituyó, primeramente el gobierno de Juntas, y después, en la Suprema Junta Central, sin tener para ello el acuerdo del rey ni voluntad expresa del pueblo... En síntesis estando el Rey cautivo y no habiendo Regencia, no existe el gobierno legal. El gobierno que se forma en España no tiene jurisdicción en América faltando el Rey y su representación puesto que sería establecer un vasallaje de vasallos sobre vasallos. En conclusión América queda de facto independiente de España, toda vez que el vínculo real que los une está roto por interdicción del Rey. América tiene igual derecho a formar su gobierno que España.’ (13)(Chaves Julio C. op.cit.)

1809.- Bernardo de Monteagudo, publica en Chuquisaca bajo seudónimo para eludir a la Inquisición, el Diálogo entre Atahualpa y Fernando VII, donde hace una similitud –altamente subversiva- entre el robo de la corona incaica por parte de Pizarro, con la suerte corrida pro Fernando VII a manos de Napoleón.

1809.- El partido Patriota encolumnado en la Logia se apresta a lanzar la Revolución.

25-5-1809.- Revolución en Chuquisaca encabezada entre otros, por Bernardo de Monteagudo. El 25 de mayo de 1809 se creó la Primera Junta patriota en nuestras tierras, precediendo exactamente en un año la famosa Revolución de Mayo de Buenos Aires, de tal forma que la emancipación americana comienza con el primer gobierno americano en Chuquisaca. Una coalición formada –hábilmente por los Patriotas- por una parte disidente del partido Españolista –la Real Audiencia, enfrentada al gobernador García Pizarro- y el grupo de los Doctores Revolucionarios conformado por los hermanos Sudañez, Michel, Lemoine y Monteguado, derrocó al gobernador. Esta astuta maniobra –unirse a un sector del enemigo para derrotar al núcleo duro del mismo-, que Moneagudo repetiría más tarde al derrocar a la contrarrevolucionaria Junta Grande en Buenos Aires, aliándose con sectores de la burguesía portuaria probritáncia encarnados en B. Rivadavia, hablaba de la habilidad política del joven tucumano, que lo llevarían a ser la mano derecha de Castelli, de San Mrtín y de Bolívar. Siendo en los hechos uno de los principales constructores de nuestra Libertad. Dicha Junta estableció un Triunvirato de Gobierno encabezado por Bernardo de Monteagudo, Jaime de Zudañez y Lemoine, acompañados por los patriotas Manuel Zudañez y Mariano Michel. ‘En ese atardecer del 25 de mayo de 1809, la historia de América, desde la Plaza de Chuquisaca inició su marcha hacia Ayacucho.’ (13)(pag126) (Chaves Julio C. Op.cit., 1957). Bernardo de Monteagudo, uno de los paladines de la Libertad americana, será el único revolucionario fundante de nuestra Independencia, que tendrá el privilegio de acompañar desde el principio hasta el final el proceso de la Emancipación.
‘El destino le reservaba recorrer toda la via scelerata de la revolución, y, como albacea de sus compañeros, los doctores, recibir junto a Bolívar, el parte de Ayacucho, escena final del último acto del drama, cuyo introito presenciara, quince años antes, en el escenario de piedra de Chuquisaca.’(13)(pag127)(Chaves Julio C. Op.cit., 1957) Es el mismo Monteagudo quien explica la importancia del levantamiento chuiquisaqueño, para la libertad del continente. ‘El día 25 de mayo de 1809 se presentó en el teatro de las venganzas el intrépido pueblo de la Plata (Chuquisaca recibía además los nombres de la Plata y Charcas. AJL-VZL), y después de dar a todo el Perú la señal de alarma, desenvainó la espada, se vistió de cólera y derribó al mandatario que le sojuzgaba abriendo así la primera brecha en el muro colosal de los tiranos.’ (13)(pag127)(Chaves Julio C. Op.cit., 1957) De la misma manera que lo harían sus paisanos de Buenos Aires un año más tarde, los patriotas platenses, también invocaban al rey para luchar por la independencia, lo que no pasaba desapercibido para los realistas. El Secretario de la Real Audiencia, Sánchez de Velasco, diría en su memorias. ‘no faltaron entre los mismos actores de la escena hombres ardientes que trabajaban por la libertad e independencia so color de sostener al Rey Fernando.’(13(pag127) (Chaves Julio C. Op.cit., 1957)

Julio-1809.- Sorpresiva llegada del Virrey Cisneros al Río de la Plata designado por la Junta de Sevilla pedido en secreto por Martín de Álzaga y los españolistas que temen que Liniers termine instalando un gobierno criollo. Cisneros llega a Montevideo y exige obediencia a Buenos Aires.

11-7-1809.- 11 de julio de 1809. Revolución fallida en Buenos Aires.

Los hechos posteriores a las invasiones inglesas modificaron absolutamente el escenario político de Buenos Aires, que se había transformado en la primera ciudad de América autogobernada, con fuerzas militares propias y dominio evidente del partido criollo por sobre el español, bajo el gobierno de Liniers. El partido Españolista no aceptaba la situación y reclamó a España escarmiento para los revoltosos. Es así que la Junta de Sevilla envió a un nuevo Virrey, en la persona de Baltasar Hidalgo de Cisneros, con la orden de no marchar a directamente a Buenos Aires, considerada ciudad hostil por la Metrópoli colonial y exigir desde la Banda Oriental juramento de obediencia a las autoridades al pueblo y al ejército; parar a los revolucionarios; restaurar al partido Españolista y enviar a Liniers a España para ser investigado. Y se le encomendaba ‘observar cuidadosamente las ideas de independencia que agitaban a su población.’(13)(pag118)(Chaves Julio C. Op.cit., 1957) Era un claro golpe de Estado del partido Españolista, que había sido derrotado por la decisión mayoritaria del pueblo y por las armas el 1º de diciembre. Era un golpe no esperado por la Logia Revolucionaria, que afectaría la insurrección en marcha iniciada en Chuquisaca. Ya en los días previos, el grupo de Castelli se había movido por la insurrección a sabiendas de la tremenda crisis de la península. Castelli, Rodríguez Peña y Vieytes consideraban que la hora había llegado y era prudente seguir esperando. Sería el mismo Saavedra quien lo confirmaría en sus memorias. ‘Es verdad(...) que Peña (Nicolás Rodríguez P.), Vieytes y otros querían de antemano hacer la revolución, esto es desde el, 1º de enero de 1809... Es verdad que ellos y otros, incluso Castelli, hablaron mucho de esto antes que yo... En sus tertulias hablaban trataban planes y disponían...” Por intermedio de Viamonte, buscan reiteradas veces el concurso de Saavedra; pero la respuesta de éste es siempre la misma: “No es tiempo aún y lo que se hace fuera de él no sale bien.’ [carta de Saavedra citada por (13)(pag118)(Chaves Julio C. Op.cit., 1957)] La designación de Cisneros enerva el ánimo del Partido Americanista que se siente burlado y disgustado, pero particularmente lo toma como un ataque a sus posiciones, cuestión que públicamente reconoce el partido españolista buscando revancha de su derrota. Por lo pronto la designación de Elío (jefe del partido Españolista desde Montevideo) como Inspector general de armas, provoca la indignación de los Patriotas, pues queda clara la maniobra de someter a las tropas criollas de Buenos aires al mando español. También irrita la orden de Enviar a Liniers a España bajo ‘partida de registro.’ Es decir a rendir cuentas de su actuación. ‘Reaccionaron los patriotas y tramaron no recibir al nuevo Virrey. Belgrano aconseja a Liniers no entregar el mando “por no ser autoridad legítima la que le despojaba”, opinión a la que adherían la mayor parte de los militares. “Mi objeto era –dice Belgrano- que se diese un paso de inobediencia al ilegítimo gobierno de España, que en medio de su decadencia quería dominarnos.” De su entrevista con Liniers sale desilusionado, pues se da cuenta que “no tenía espíritu de reconocimiento a los americanos que le habían elevado y sostenido...” [Citado por (13)(pag118), tomado de Núñez Ignacio, Noticias históricas.] Olvidando diferencias de carácter personal (Belgrano y Saavedra estaban enemistados. AJL), se presenta entonces, ante Saavedra para expresarle que no podía ofrecerse época más favorable para sacudir el yugo y redimir a América. El jefe de los Patricios pide un día para reflexionar. Al día siguiente, 11 de julio Belgrano es invitado a una reunión de altos militares que se realiza en casa de Pueyrredón. En ella, Saavedra habla extensamente respecto del estado de España y termina opinando que se debe recibir a Cisneros. Otros comandantes lo apoyan.(...) “!Con desgracia ví entonces esta situación! ¡Qué diferente concepto formé de mis paisanos!”, exclama Belgrano.[Citado por (13)(pag119), tomado de Belgrano Manuel, Autobiografía] Entre los civiles se produjo idéntico fenómeno: “Pueyrredón, Rodríguez Peña, Castelli, y los demás de su círculo,” abogaron por la resistencia para que Liniers continuara en el mando. Pero no tardaron en aparecer -¿cuándo no?- los transaccionistas, los caballeros de la componenda, los eternos atrasadores del reloj de la historia.’[citado por (13)(pag119), de López V. Fidel, Historia de la República Argentina](...) La ciudad vivió horas de incertidumbre e inmensa agitación. Cundió la alarma entre la población. Las tropas estuvieron acuertaladas. Los capitulares (los miembros del Cabildo, en general españolistas. AJL) estaban asustados: parecía decidida la “la oposición al recibimiento por la reiteración de Juntas que se hacen, pasquines que se esparcen... lo cual manifiesta ya a las claras luces el único y verdadero objeto que la motivaba; que éste, dado un paso tal no podía ser ya otro que evadirse de la dominación española, y aspirar a la independencia total de estos Dominios.” [citado por (13)(pag120), tomado de acuerdos del Cabildo de Bs. As., Tomo IIIp.523 y sgtes.] A esta altura advertía Belgrano a la Princesa Carlota Joaquina, los peligros de las situación pues los Dominios podían precipitarse en “la anarquía y los males que le son consiguientes”. La Junta Central (de Sevilla) “ignorante de su actual estado, ha puesto a este Pueblo en conmoción...” Y si el nuevo Virrey (Cisneros) “imbuido de iguales ideas procediese sin prudencia” provocará el desorden y los males se harán “incurables.’ [Belgrano a Carlota Joaquina, Bs. As 13-8-1809, citado por (92)(pag120)] (...) Cisneros, llegaba a la Colonia, prestaba juramento y se recibía del mando. Los españolistas le incitaban a no seguir hasta Buenos Aires, pues estaba convulsionada, no “serena el fermento”, aumentaban “los pasquines y libelos”, y se propagaban “infinitas especies revolucionarias y tumultuosas.” Querían que el nuevo mandatario entrase a sangre y fuego en la capital.’ [Acuerdos del extinguido Cabildo de Bs. As., TIII p.253, citado por (92)(pag120)] Para resistir al sucesor y formar Junta, Liniers fue barrera infranqueable: amenazó con suicidarse si se lo obligaba a ello. Por su parte, Saavedra no estaba decidido . De consiguiente no quedaba otro camino que la negociación: aceptar a Cisneros bajo ciertas condiciones y liberarlo de la influencia españolista.’[citado por (13)(pag121), de Torrente Mariano, Historia de la revolución Hispano-Americana TI, u29] Liniers partió subrepticiamente para la Colonia y llegó a un completo acuerdo con Cisneros. En la tarde del 29 de Julio, el nuevo Virrey entró en triunfo a la muy noble y leal ciudad.(...) Rehusa utilizar el coche y avanza a pie, “con lucido acompañamiento por entre inmenso concurso que prorrumpía en aclamaciones”, entre las tropas formadas en toda la carrera hasta el Fuerte. Se oficia en la Catedral un solemne Te Deum, y, a continuación, en Palacio, el Virrey recibe los cumplidos y homenajes de las corporaciones y vecinos condecorados. Por la noche hubo iluminación general, música y baile. “No veo más que subordinación y respeto”, informa Cisneros a España. [citado por (92)(pag121), tomado de Cisneros a Martín de Garay, Bs. As 18-8-1809, en documentos, antecedentes, pag387] Belgrano relata que, al observar “la bajeza con que fue recibido (el Virrey) por sus paisanos, marchó a la Banda Oriental a descansar y olvidar.’ [citado por (92)(pag121), tomado de Belgrano Manuel Autobiografía.] (13)(pag118 y sgtes) (Chaves Julio C. Op.cit., 1957)
Cabe aclarar, que con el sólo agregado de Mariano Moreno al núcleo nervio y motor de la Revolución, los protagonistas, líneas y bandos que pasarán a la acción a partir de 1810 están nítidamente retratados por este magistral desarrollo del historiador paraguayo Julio C. Chaves. También aparecen claramente los bandos que se enfrentarán, destruyendo los objetivos del grupo liminar de la Revolución entre los años 1810 a 1829.

16-7-1809. Revolución en la Paz.

Desconocedores de la llegada de Cisneros, los patriotas altoperuanos siguen con el plan insurreccional. Serían aplastados a sangre y fuego por Goyeneche, De Paula Sanz y Nieto desde el Perú, y Cisneros desde Buenos Aires. En la Paz habrá más de 200 ejecutados todos amigos de Castelli y Moreno. ‘El gran reloj de la catedral deja oír las campanadas que anuncian la hora y señalan el comienzo de la revuelta. Algunos hombres abrazan al centinela y lo desarman, mientras otros se apoderan del cuartel. Hay disparos de fusil; la artillería es sacada a la Plaza. Viene mucha gente reunida en otros lugares. El alboroto se generaliza. Los hombres dan mueras y vivas: ¡Muera el gobierno! ¡Mueran los chapetones(españoles)! ¡Mueran los traidores carlotistas! ¡Viva Fernando VII! Dávila, el gobernador interino, se presenta al cuartel y es prendido. Ya ha cerrado la noche. La gente continúa en la Plaza. Las calles son iluminadas por piquetes de soldados.(...) Un testigo afirma: “por parte de los patricios no se tiene otro objeto que la Independencia.’(13)(pag128)(Chaves J. C.,op.cit.,1957) Conocida la revolución en Chuquisaca, por sus enviados directos -Monteagudo a Potosí y Michel a La Paz-, el reguero revolucionario llegó a la capital del Alto Perú. El 16 de julio de 1809, los patriotas altoperuanos –hoy bolivianos- fueron más allá que sus paisanos platenses: derrocaron al gobernador español y al obispo, e instalaron una Junta Patriótica, la Junta Tuitiva, encabezada por el gran revolucionario americano y altoperuano, Pedro Domingo Murillo. En el grupo de revolucionarios se destacaban: ‘los doctores Gregorio y Victorio García Lanza, Juan Bautista Sagarnaga, Basilio Catarroca y Juan Cruz Monge, y los presbíteros José Antonio Medina y Francisco Iturri Patiño.’(13)(pag127)(Chaves j. C., op.cit.,1957) ‘Si en Charcas la revolución se presentó disfrazada, en La Paz lo hizo descubierta y de cara al sol. Todas las medidas tienen carácter revolucionario: formación de una Junta Tuitiva, que “hará las veces de Representante del Pueblo”; reunión de un congreso representativo de los derechos del pueblo; diputados indios por partido; resolución de no remitir numerario de las Reales Caxas ni de ningún otro ramo a la capital del Virreynato y de quemar en la Plaza los créditos de la Real Hacienda.’(92)(pag128) El documento fundacional de la Junta, reflejaba el estado de sublevación generalizada del continente indiano, contra la dominación goda. El contenido del mismo, era muy similar a los textos escritos por el grupo de Castelli, y el programa que éste y Manuel Belgrano enviaran a Carlota Joaquina. Ya que la última batalla de la Independencia, librada en Ayacucho liquidó la dominación española en el Alto Perú, puede decirse ‘que la emancipación de Sud Amérca comenzó y terminó en el Alto Perú.’ (11) (Pag43) (Saravia Mariano, op.cit.,2006)
‘Hasta aquí hemos mantenido un silencio muy parecido a la estupidez, hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria; hemos visto con indeferencia por más de tres siglos sometida nuestra primitiva libertad al despotismo y tiranía de un usurpador injusto que, degradándonos de la especie humana que nos ha reputado por salvajes... Ya es tiempo, en fin, de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias, adquiridas sin el menor título y conservadas con la mayor injusticia y tiranía. ¡Valerosos habitantes de La Paz y de todo le Imperio del Perú, rebelad vuestros proyectos para la ejecución; aprovechaos de las circunstancias en que estamos; no miréis con desdén la felicidad de nuestro suelo, ni perdáis jamás de vista la unión que debe reinar entre todos para ser en adelante tan felices como desgraciados hasta el presente!’ (11)(pag43) (Saravia Mariano, op.cit.,2006) Por su parte una proclama atribuida José Antonio Medina se habla de ‘un destierro tolerado en el seno mismo de nuestra patria (palabras similares expresó el primer presidente Indígena de Bolivia, Evo Morales, en enero de 2006.AJL), de la tiranía de unos Gefes déspotas y arbitrarios, del mérito de los americanos,(...). Ya es tiempo pues...” En otro documento, Gregorio García Lanza se refiere a la época en “que el orgulloso Europeo confundía el patriotismo de los Americanos... y se consideraba a los Pueblos de América sumergidos en la barbarie del siglo X... y se representaba al Americano un hombre servil por carácter, esclavo por naturaleza(...) acordaos ya de la que es nuestra Patria y olvidad la de vuestros tiranos. En una palabra sed Patriotas, sed Americanos, sed fieles a nuestro suelo...’(13)(pag128) (Chaves J. C.,op.cit.,1957) Los revolucionarios esperaban –como estaba programado por la Logia- levantamientos en varias ciudades y en todo el Alto Perú. Sin embargo sólo, se levantó Quito el 9 de agosto. Las noticias llegadas de Buenos Aires destruyeron el movimiento.‘No entraba en los cálculos la llegada de Cisneros, el nuevo Virrey. La Paz quedó aislada; la revolución condenada a fracasar. Pronto comenzó el proceso de disgregación.(...) Las fuerzas de la revolución fueron vencidas en los Yungas y en Chacaltaya, y, el 25 de octubre de 1809, el delegado de Abascal (Virrey del Perú), Goyeneche, entraba victorioso en la ciudad de La Paz. Éste, mediante roncerías consiguió llegar a un acuerdo con los revolucionarios. Pero, el falaz arequipeño tardó menos tiempo en violarlo que en concertarlo, y dio comienzo a un verdadero régimen de terror político. (Como hemos señalado a lo largo del texto, la táctica de llegar a un acuerdo con el bando contrario y luego traicionar lo pactado, fue una constante de los invasores españoles desde la llegada de Colón a América, estratagema infame, practicada por los godos en todos sus dominios coloniales.AJL) Sin mayores dilaciones, solicitó a Cisneros la autorización para proceder manu militari. El ingenuo Virrey dio su consentimiento.(...) El 27 de enero de 1810, el señor don José Manuel de Goyeneche y Barreda, caballero de la orden de Santiago, brigadier de los Reales Ejércitos, presidente interino de la Real Audiencia de Cuzco, general en jefe del Ejército del Alto Perú comisionado por el excelentísimo Virrey de estas provincias, dio y pronunció sentencia “contra los autores y principales cómplices que cometiendo los más atroces, execrables y sacrílegos delitos, se sublevaron en esta ciudad, formaron conventículos y juntas detestables en que se acordaron sus Planes, imputaron la más negra e infame calumnia a la autoridad del Reyno.” Hay en la sentencia un pronucniado resabio medieval. Murillo, los García Lanza, Sagarnaga, Catacora, Jaen, Figueroa, Giménez y Graneros son condenados a la horca. A Murillo y Jaen se les cortará la cabeza, y serán ellas colocadas en escarpias, en la entrada del Alto de Potosí y en el pueblo de Cuzco. Manuel Cossio será pasado debajo de la horca, después de presenciar la ejecución de sus compañeros, montado en un burro de Albarda. Y siguen las penas: horca, destierro, cárcel, confinamiento, azotes, confiscaciones, presidio, reclusión en conventos. Las proclamas revolucionarias debían ser quemadas por manos del verdugo. Para que nadie comentara el asunto, impúsose perpetuo silencio respecto de la sublevación a todos los habitantes de La Paz. La Paz quedó aterrorizada; cien de sus hogares deshechos... “!Oh! Cómo quisiera ocultar de mi memoria –dice Monteagudo- esta escena deplorable... empesó el sanguinario caudillo a levantar cadalsos, fulminar, proscripciones, remachar cadenas inventar tormentos y apurar, en fin, la crueldad hasta obscurecer la fiereza del temerario Desalines. ¡Las familias arruinadas, los padres sin hijos, las esposas sin maridos! La turba ensangrentada, los cadalsos llenos de muerte por decirlo así: sofocado el llanto porque aún el gemido era un crimen y disfrazado el luto porque el sólo hecho de vestirlo mostraba cómplice al que lo traía. ¡Qué espectáculo!” [Monteagudo B, Ensayo sobre la Revolución, cit por (13)(pag130)] Con la velocidad del rayo, llegó a la capital porteña la noticia de la matanza de La Paz. Intenso fue el duelo en las filas patriotas, tremenda la indignación. Todos los mártires paceños tenían compañeros y amigos en Buenos Aires. Castelli había practicado junto a Sagarnaga en la Academia Carolina; Mariano Moreno era íntimo amigo de José Antonio Medina. Varias generaciones de alto-peruanos y porteños estaban ligadas por estudios, afanes y recuerdos comunes. Contrastaba una vez más, el trato distinto deparado a peninsulares y criollos. A los primeros, alzados en Montevideo, el perdón, la gratitud, los honores y las recompensas; a los segundos, revolucionarios en La Paz y en Charcas, la horca, la cárcel y el destierro. Sacaba de quicio a los patriotas que los bárbaros y sanguinarios castigos de La Paz, fuesen impuestos en nombre de la lealtad y la fidelidad por le hombre desleal e infiel por excelencia, por Goyeneche, el descastado americano, cuyas conexiones con José I y con la princesa Carlota Joaquina eran perfectamente. Por otra parte, Nieto ocupaba Chuquisaca, y, aunque lejos estuvo de ponerse al nivel de Goyeneche, convirtió, al decir del mismo Monteagudo, “en un desierto la ciudad más floreciente ciudad del ángulo peruano.” En Buenos Aires, la protesta se elevó abierta y enérgica. “Hemos presenciado –dice un informe de la Audiencia- sus resentimientos [de los patriotas] por los castigos de La Paz.”(...) Grave el error de Cisneros: “la sangre que hizo derramar en el desgraciado pueblo de La Paz, en vez de bálsamo vino a convertirse en un exasperante, en un activo y terrible veneno. Desde ese momento principió a manifestarse a las claras una irritación general entre los americanos.’[(citado por (13)(pag131) palabras de Domingo Matheu] (13)(pag129-131) (Chaves Julio C. Op.cit., 1957) Domingo Murillo, al subir al cadalso, al igual que Túpc Amaru, estamparía una profecía en los genocidas oídos españoles: ‘La tea que dejo encendida nadie la podrá apagar.’ (11) (pag43)(Saravia mariano op.cit.,2006) Para todos los revolucionarios americanos, pero en particular para los del Río de La Plata, quedaba claro que la Revolución sería, ‘a matar o a morir.’ Como diría Moreno: ‘O Ellos o nosotros. ¡O los matamos, o nos matan!’

10-8-1809.- Revolución en Quito, derrotada por la represión enviada desde Lima.

1809.- Moreno escribe por pedido de los ganaderos bonaerenses, la Representación de los Hacendados reclamando, en ese momento de bloqueo y cierre de puertos, la libertad de comercio para los productos del Río de la Plata y el fin del monopolio comercial colonial español.

6-11-1809.- Cisneros decreta la Libertad de Comercio en Buenos Aires, es decir que la libertad de comercio no constituirá la razón de la Revolución de Mayo, tal como sostiene Mitre, ya que la misma se resuelve con anterioridad

Diciembre de 1809.- Buenos aires, El partido Españolista al ataque.

Alrededor de diciembre de 1809, con la ciudad de Buenos Aires ya totalmente divida entre Españolistas y Patriotas, un panfleto anónimo del Partido español de Álzaga, Elío y Pedro Baliño entre otros, amenazaba a los americanos independentistas, ya claramente identificados en el partido de Castelli y Belgrano, mayoritario entre los ciudadanos y particularmente hegemónico en lo militar luego de la derrota de Martín de Álzaga en enero de 1809. ‘Americanos en vano son todas vuestras limpiezas para emanciparnos de nuestra Gran España: aquella Madre sabia que conoce bien vuestro natural débil e inquieto, ha trazado ya sus disposiciones para que vuestra suerte no sea otra que la que a ella, por desgracia le pueda tocar... Americanos: el aspirar a la independencia es un ataque al legítimo patrimonio nacional....’(13)(pag123) (Chaves Julio C. Op.cit. 1957-Tomado de anónimo en Varela, Duas Grandes...)

La antesala de la Revolución en Buenos Aires

La astucia política mostrada por el grupo Patriota, unida a su posición mayoritaria en la correlación global de fuerzas en al Ciudad, logró que la derrota producida por la llegada de Cisneros no fuera más que transitoria. Claro está que esto no sería así para los patriotas sublevados en el alto Perú. Sin embargo la marcha de los planes revolucionarios continuaban inalterados. Saturnino Rodríguez Peña así lo expresa en carta al conde Linhares, al señalar que la llegada del nuevo Virrey ‘ni ha serenado las generales inquietudes y desconfianzas... ni ha dado sus primeros pasos con aquella juiciosidad que se esperaba.” Criticaba Saturnino (Rodríguez Peña. AJL)(...) las conferencias secretas (de Cisneros. AJL) con Elío “hombre acusado de los maiores crímenes...” Hasta la “obediencia más sometida” en América está temblando ante “los pestilentes testimonios que nos han transmitido los Primeros Personajes de España... y la Europa toda inflamada de intrigas y traiciones...” La situación según Saturnino es grave y que sólo se engañe quien quiera engañarse: “Qualquiera que asegure que el Partido de la Independencia en la América Española y principalmente en el Río de la Plata es mui limitado y reducido sólo a hombres de segunda clase, ciertamente que no es hombre de honor o no habla con conocimientos en la materia...’(13)(pag123)[la cita es de carta de S. R. Peña a conde de Linhares, citado por(92)(pag123)]
En el período que se iniciara con las invasiones inglesas hasta la llegada de Cisneros, el partido Patriota había crecido de manera sostenida, conduciendo de hecho toda la vida política, militar y social de la ciudad. ‘Formaban el partido patriota, no ya el reducido núcleo de precursores, sino una verdadera legión de ciudadanos.(...) Fueron ellos Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Feliciano Chiclana, Juan José y Francisco Paso, Mariano y Manuel Moreno, Saturnino y Nicolás Rodríguez Peña, Juan Martín de Pueyrredón, Hipólito y Ramón Vieytes, Juan Ramón Balcarce, Martín Thompson, Antonio Luis Berutti, Agustín Donado, Matías y Miguel Irigoyen, Florencio Terrada, Domingo French, Enrique Martínez, Tomás Guido y otros más.” (Entre ellos destacamos a Ignacio Warnes. AJL) Casi a diario, llevabánse a cabo reuniones en lo de Rrodríguez Peña, en la jabonería de Vieytes, en la casa del doctor Darregueira (calle del Rosario), y en el convento de los Dominicos, en su gran mayoría partidarios de la causa patriota.Con frecuencia se efectuaban “excursiones y partidas de caza para conversar con mayor libertad.” [Citado por (13)(pag134), tomado de Funes Gregorio, Bosquejo de nuestra revolución..] Ya van muy lejos –cuenta Tomás Guido- aquellos años de perdurable recuerdo, en que tuve la honra de ser iniciado en los vastos proyectos que se organizaban en la casa del Sr. Peña, y de que él era el alma, justamente con los hombres de esa época de quienes se envanece nuestra historia....(...) ¡Qué ejemplo de varones ilustres! ¡Qué admirable abnegación! ¡Qué santo entuciasmo en los días tormentosos de nuestra revolución política! ¡Qué amor por la justicia y la libertad!’ [citado por (13)(pag134), tomado de Guido Tomás, Reseña histórica] (92)(pag134) (Chaves Julio C. Op.cit. 1957)

Miranda escribió a Saturnino Rodríguez Peña sobre la inminente revolución en Buenos Aires. Saluda el crecimiento y los planes del grupo revolucionario con sede en Buenos Aires: ‘Siga entre tanto su prudente plan, con determinación y buen juicio; ¡puede contar conmigo para defender los derechos y libertades de nuestra amada patria hasta la muerte!” [Carta de Miranda S.R.Peña del 1-5-1809, cit. Por Robertson Spence, La Vida de Mirada..,p306, citada por (13)Pag135)]

Respecto de los proyectos de los revolucionarios: ‘Se hallaban claramente definidos. Si bien eran alimentados por la gran corriente liberal que agitaba al mundo, hincaban bien hondo sus raíces en la tierra americana. En lugar de la ortodoxia religiosa, la tolerancia; además de una cultura nacional, el cosmopolitismo; en substitución de la distinción de clases, la igualdad; en vez de la encomienda y de la esclavitud, la liberación del indio y la manumisión del negro; en cambio de la autocracia, las instituciones representativas. Todo lo cual significaba una profunda y total transformación en lo político, en lo social, en lo económico y en lo jurídico. Vale decir una revolución. Pero la noción que corona toda la ideología de los revolucionarios en al de América. La Revolución es más antieuropea que antiespañola. América es la patria, la cifra, la esperanza, la ilusión. Los revolucionarios son americanos, patrianos, vale decir, correligionarios. Ya sean caraqueños, quiteños, porteños o asunceños, son patrianos, son patriotas. (...) Todos los hombres que viven en el destierro, Miranda, Rodríguez Peña, Padilla, Castilla Ramos, se tratan de paisanos, de compatriotas. Para Castelli, América es una obsesión. No hay carta, nota, proclama o arenga en que no hable del continente americano, de la causa americana, del hombre americano, del pueblo americano: “Amo a todo lo americano... y tengo consagrada mi existencia a la restauración de su inmunidad. La destrucción de un solo americano es un mal que debe evitarse con esfuerzo. Busco asegurar la libertad del pueblo Americano. Y que la América del Sur no forme sino una gran familia.’ (13)(pag135) (Chaves Julio C. Op.cit. 1957)

4-2-1810. Napoleón tomó Cádiz y derrotó los restos del ejército español, de la España independiente sólo sobrevivía la Isla de León. A medida que esta noticia, sobre el colapso español, se propague por América, traída por los barcos ingleses, franceses, norteamericanos, holandeses y portugueses, la revolución sería indetenible.

9-4-1810.- Estalló la Revolución en Caracas.

22-5-1810.- Cabildo Abierto en Buenos Aires. Juan José Castelli, anuncia la nueva Era en el Cabildo Abierto del 22 de Mayo.
Se expresó en primer lugar la posición españolista de fidelidad absoluta a la corona. El encargado de hacerlo fue el obispo de Buenos Aires, Benito de Lué y Riega oriundo de Asturias. La posición del obispo era una expresión desvergonzada del absolutismo español y del racismo exasperado de los chapetones, contra los americanos, de toda índole: blancos, indios, negros y mestizos. Dijo Lué: que, ‘no solamente no hay qué hacer novedad con el virrey, sino que aún cuando no quedase parte alguna de la España que no estuviese subyugada, los españoles que se encuentran en las Américas deberían tomar y asumir el mando de ellas; éste sólo podrá venir a manos de los hijos del país, cuando ya no quede un solo español en él.(...) Aunque haya quedado un solo vocal y arribase a nuestras playas, lo deberíamos recibir como a la soberanía.’ El argumento irrita a los revolucionarios y a la barra. (...) Tan desconcertante resulta la posición del obispo que nadie, ni siquiera los más acérrimos partidarios del virrey, lo va a acompañar en el voto.(...) Toca a Castelli replicar a Lué, pues es el orador designado de antemano por los revolucionarios para fundamentarla posición patriota. Sin embrago, la solemnidad del prelado y al angustia del momento lo hacen vacilar, hasta que el doctor Cosme Argerich y el teniente Nicolás de Vedia, tomándolo entre sus brazos lo exhortan a que hable. Castelli rompe el silencio al principio algo balbuceante –narra Vedia- y al fin con la profusión de la verba que le era genial., como que es –según los miembros de la Real Audiencia- “el orador destinado para alucinar a los concurrentes.”: “-Desde que el señor Infante don Antonio (un tío de Fernando VII a quien éste confió la presidencia de la Junta suprema de gobierno) salió de Madrid (obligado por los franceses), ha caducado el gobierno soberano de España.(...) Ahora con mayor razón debe considerarse que ha expirado, con la disolución de la Junta de Central, porque además de haber sido acusada de infidencia por el pueblo de Sevilla, no tenía facultades para establecer el Supremo Gobierno de Regencia, ya porque los poderes de sus vocales eran personalísimos para el gobierno y no podían delegarse, y ya por la falta de concurrencia de los diputados de América en la elección y establecimiento de aquel gobierno, que es por lo tanto ilegítimo. Los derechos de soberanía han revertido al pueblo de Buenos Aires, que puede ejercerlos libremente en la instalación de un nuevo gobierno, principalmente no existiendo ya, como se supone no existir, la España en la denominación del señor don Fernando Séptimo.” (El argumento implacable jurídicamente, de Castelli, sería repetido en todos los Cabildos y Asambleas de la América Española, como fundamento de la Soberanía Americana, ya que ése era el argumento de la Logia Revolucionaria, de la cual Juan José Castelli era el jefe. AJL) Los argumentos de Castelli tienen una fuerza jurídica indudable, al postular la reversión de la soberanía al pueblo rioplatense, invocando el mismo principio usado en las provincias españolas ante la invasión napoleónica. Tras el discurso de Castelli replican con ardor el obispo y el fiscal Villota;(...) Sin rebatir los argumentos centrales de Castelli pone el dedo en la llaga: “-En las circunstancias de apuro en que se hizo el nombramiento de la regencia, sólo en la Junta Central pueden reunirse los votos de todas las Provincias y la facultad para la elección, cualquier defecto que se pueda notar en ésta, lo subsana el reconocimiento posterior de los pueblos; el de Buenos aires no tiene por sí solo derecho alguno a decidir sobre la legitimidad del Gobierno de Regencia sino en unión de toda la representación nacional y mucho menos a elegirse un gobierno soberano, que sería lo mismo que romper la unidad de la nación y establecer tantas soberanías como pueblos.” El discurso de Villota desconcierta a Castelli, porque abre en su argumento una brecha que no había previsto. No todo está perdido, para los patricios, sin embargo, pues salvadoramente aparece entonces la mente lógica de Juan José Paso. Su contrarréplica pone punto final a la resistencia española: “-Dice muy bien el señor Fiscal, que debe ser consultada la voluntad del Virreynato; pero piénsese bien que en el actual estado de peligros a que por su situación local se ve envuelta esta capital, ni es prudente ni conviene el retardo que importa el plan que propone. Buenos Aires necesita con mucha urgencia ponerse a cubierto de los peligros que la amenazan, por el poder de la Francia, y el triste estado de la Península. Para ello, una de las primeras medidas debe ser la inmediata formación de la junta provisoria de gobierno a nombre de don Fernando VII; y que ella proceda sin demora a invitar a los demás pueblos del Virreynato a que concurran por sus representantes a la formación del gobierno permanente.” De ese modo, apelando a circunstancias de hecho, fundamenta Paso el derecho de Buenos Aires a instaurar un gobierno provisional. Abrumado por una emoción que llega hasta las lágrimas, Villota no acierta a encontrar argumentos valederos para destruir el sólido alegato de Paso. El fiscal interviene entonces nuevamente, y con voz entrecortada echa en cara a los porteños su desapego a la doliente España: “-Es muy doloroso que en la ocasión de su mayor amargura, trate Buenos Aires de afligirla con una novedad de esta clase, oscureciendo por una equivocación de concepto las glorias que tenía adquiridas.”(...) Terminado el debate, se procede a votar. (...) 25 concurrentes no votan. A favor del virrey se pronuncian 64 votos y 162 en contra. La extensa jornada sólo termina pasada la medianoche, en que es preciso buscar refugio para ponerse a cubierto “del hambre y del frío.’ (4)(pag152 a 156)( A. J. Pérez Amuchástegui, op.cit., TomoI) Las lágrimas de Villota evidenciaban dramáticamente, un mundo que se derrumbaba: la América española dejaba de ser colonia y comenzaba la lucha por su Emancipación. La España Imperial se caía a pedazos en medio de la hecatombe desatada por las revoluciones y rebeliones del último cuarto de siglo XVIII, que habían iniciado la mayor transformación de Occidente desde su existencia. De manera notable, la Revolución, la Patria, nacían ajustadas a derecho. La ciencia jurídica española le jugaba una mala pasada a su metrópoli. Castelli, el jefe del Partido Revolucionario Americano, era también junto a Moreno, el mejor abogado de la ciudad. Egresado de las Universidades de Córdoba y Charcas. Su amigo Paso –también miembro del núcleo revolucionario-, había sido su compañero de estudios en la Docta. Moreno, que aún no había aparecido, también egresado de Charcas, uniría su fuego a la pasión de Castelli, alumbrando con su Plan de Operaciones y su acción implacable, el programa Revolucionario de América, que Castelli y Belgrano se pondrían a cumplir de inmediato. Castelli, había expresado ya en 1808, la tesis independentista que acababa de romper legalmente los lazos con la dominación española. En ocasión de la Causa Reservada, que se les siguió a los hermanos Saturnino y Nicolás Rodríguez Peña y al mismo Castelli, cuando la detención del miembro de la Logia Diego Paroissien (más tarde médico y amigo personal del general San Martín), traicionado por la princesa Carlota Joaquina y Gran Bretaña al pasar a ser aliados de España. En los documentos incautados por Elío a Paroissien, estaba claro el plan independista de Castelli, los Rodríguez Peña, Belgrano, Vieytes y Berutti entre otros. Castelli asumió valientemente, la defensa del caso ante el Virrey Liniers. Sostuvo en su alegato, casi dos años antes, la misma tesis con la que alumbraría la libertad americana el 22 de mayo de 1810. ‘Si España está ocupada y los reyes cautivos, no existe gobierno legítimo y opinar por una regencia no entraña delito. El buscar aquí el delito es lo mismo que pretender hallarlo de homicidio en un muerto naturalmente.(...) No existe el gobierno legal, por haber quedado casada (cesada) mero jure et facto la regencia que dejó Fernando VII a su salida. La nación constituyó primeramente, el gobierno de Juntas y, después en la Suprema Junta Central, sin tener para ello el acuerdo del Rey ni voluntad expresa del pueblo. La Junta carece de jurisdicción sobre América y pretende ejercer su autoridad en ella, sin poder, título y sin autoridad. Los pueblos de América tienen el mismo derecho a tener representación de la soberanía como la tiene Sevilla, pues no son ni más ni menos en los derechos del pueblo, como parte integrante de la nación.(...) En síntesis el gobierno que se forme España no tiene jurisdicción en América faltando el Rey y su representación, puesto que sería establecer un vasallaje de vasallos sobre vasallos. En conclusión, América queda de facto independiente de España, toda vez que el vínculo real que los une está roto por la interdicción del Rey.’(13)(pag103) (Chaves Julio C. Op.cit., 1957) Cabe señalar, que Buenos Aires era habitada entonces por aproximadamente 42.000 personas, pero en los sucesos del Cabildo sólo habían votado 251 personas, y los vecinos habilitados para votar en el Cabildo en total apenas llegaban a algo más de 500 personas, lo que las autoridades coloniales llamaban la ‘gente decente’.

Los doctores de Chuquisaca, pese a todo.

Casi en simultaneidad con estos sucesos, en la Docta Chuquisaca, un plenario de claustros, compuesto por cincuenta doctores concluyó: ‘Mayor: el vasallaje colonial es tributo debido no a España sino a la persona del legítimo rey borbónico de España; Menor: Es así que nuestro legítimo y recién jurado rey señor natural don Fernando VII abdicó junto con toda la familia borbónica de España y ya “no volverá”; Consecuencia: Luego la monarquía está legal y definitivamente acéfala por vacancia de trono.” La aplicación de esto era: De España, independencia completa, luego al punto.’ (13)(pag104) (Chaves Julio C. Op.cit., 1957)

24-5-1810.- En una maniobra para impedir la pérdida del poder político por España, los sectores conservadores y españolistas, burlando la decisión de la pueblada y Cabildo abierto del 22 de mayo, designaron una nueva Junta presidida por el Virrey Cisneros e integrada en su mayoría por españoles. La misma estaría integrada además por Castelli y Saavedra en representación de los criollos, Saavedra como jefe militar y Castelli como jefe político del partido patriota. Castelli que en principio decidió no aceptar la designación, finalmente lo hizo debido a una decisión de la Logia, que temía una traición de Saavedra en unión con Cisneros y Álzaga, para pasar a degüello a los revolucionarios. ‘Estuve en el bufete de Moreno –relata Don Francisco Escalada miembro de la Logia Revolucionaria y futuro suegro del general San Martín, a sus hijos Remedios, Mariano y Manuel. AJL- y le conté a Mariano lo que Justo Núñez me había dicho. Le dije que han convencido a Saavedra de que consienta en que Cisneros quede de Presidente del nuevo gobierno con el mando de las armas, entrando él y Castelli con Solá (cura rector del Colegio de Montserrat, que había votado contra el virrey el 22 de agosto, pero no alineado con los revolucionarios) y un europeo cualquiera. Moreno me ha contestado que vamos todos a la horca, porque el poder se afirma en manos de los europeos. Hemos errado el golpe, afirmó severo. (...) Coincido con Moreno (...) las primeras medidas van a caer sobre nosotros, no tardaremos, no tardaremos en ir a las cárceles y de allí a las horcas. Se les ha avisado ya a Berutti y a French para que estén prevenidos. Hijos(...) si a mi me toca la horca, queda sobre ustedes la responsabilidad de esta familia. Abran bien los ojos porque tendrán que comprender en pocas horas como se manejan mis negocios. No creo que tenga que explicarles nada más acerca de la revolución, ya palpita en vuestra sangre.’ (62)(pag25) (Puente Silvia, Remedios de Escalada, 2006) (Ambos hijos de Escalada, Mariano y Manuel serían oficiales destacados y heroicos del Estado Mayor del Ejército de los Andes y harían toda la guerra de Chile, hasta los inicios de la campaña al Perú, cuando el Libertador se distancie de su esposa y la envíe con su hija a Buenos Aires). Un grupo restringido de la Logia se reúne en casa de Escalada antes de marchar al establecimiento de Vieytes para decidir el curso de la acción en momentos de tan extrema gravedad. ‘Peña (Nicolás Rodríguez) le preguntó a Castelli que pensaba hacer si lo llamaban a integrar la Junta. Resistirme, contestó Castelli (quien relata es Remedios de Escalada.AJL). Muy bien dijeron todos. Pero Tagle, que estaba en un rincón se opuso. Él –dijo- debe aceptar, porque si se sospecha de Cornelio (Saavedra, AJL) entonces no se lo debe dejar solo. Nuestra única garantía es que lo acompañe Juan José. Todos convinieron en que debía si lo nombraban y si no lo nombraban había que iniciar la revolución armada, con el pueblo, porque Saavedra no haría ni podría hacer operar su cuerpo contra los demás y contra sus propios oficiales. La gente estaba armada y resuelta a ocupar la plaza el 25.’ (62)(pag25) (Puente Silvia, Remedios de..) Así ocurrió. Castelli aceptó y en el febril día 24 y en la madrugada del 25, en una multitudinaria reunión sin fin en casa de Vieytes (la famosa jabonería) Berruti y French dijeron que tenían listas las milicias del pueblo para tomar la ciudad, y los jefes y oficiales de Patricios y otros cuerpos criollos, dijeron lo mismo. Por lo tanto se decidió exigir una nueva Junta presidida por Saavedra (de quien ya se desconfiaba, pero se necesitaba de su cargo de Jefe de Patricios) y por todos los demás miembros de la Logia mirandina conducida por Castelli, o se pasaría a la rebelión armada. Después de los hechos de Chuquisaca y la Paz todos sabía que era el cuello y el pellejo de ellos o de los españoles y españolistas. El pueblo triunfó y el 25 de Mayo asumió el primer gobierno independiente de la patria, todavía pensando en la Patria Grande Sudamericana.

25-5-1810.- Revolución en Buenos Aires. En el acta que suscriben más de cien ciudadanos reclamando un nuevo gobierno de americanos, firman dos caciques Tehuelches

25-5-1810.- Por la noche Cisneros escribió en secreto a Liniers quien se hallaba, en Córdoba, para que armara un ejército con Goyeneche para aplastar la Revolución de Buenos Aires.

26.-5-1810.- El Fiscal de la Real Audiencia, realista confeso, Antonio Caspe y Rodríguez se niega a rendir juramento de obediencia a la Junta. Ante la insistencia se presenta ante las autoridades ‘pero haciendo gala de menosprecio por la autoridad de los criollos penetra en la sala del fuerte escarbándose los dientes con un palito.’(53) Unos días más tarde el cuerpo del fiscal atacado sablazos y a tiros, fue abandonado en plena calle, después que su casa fuera destrozada, en una clara venganza política a su actitud hostil a los criollos. ‘El gobierno revolucionario tenía su baustismo y los enemigos, su primer advertencia.’(54)(53)

4-06-1810.- En Córdoba se reúnen el gobernador Gutiérrez de la Concha, Santiago de Liniers y otros conjurados contra la revolución porteña. Gutierrez de la Concha exclama: ‘!Este movimiento es un enorme atentado a la soberanía y un ultraje a la autoridad!’(4) (TomoI, pag172) (A.J:Pérez Amuchastegui op.cit.) Liniers agrega: ‘Todo el que adhiera a lo hecho por la Junta revolucionaria y apruebe la deposición del virrey Cisneros deberá ser tenido por traidor a los intereses de la nación, pues la conducta de los de Buenos aires para con la Madre Patria, en la crítica situación en la que se halla debido al atroz usurpador Bonaparte, es igual a la de un hijo que viendo a su padre enfermo, pero de un mal que probablemente se salvaría, lo asesina en la cama para heredarlo!’ (4)(TomoI, pag172) (A.J:Pérez Amuchastegui op.cit.)

5-06-1810.- En una virtual declaración de guerra a la Junta revolucionaria, Gutiérrez de la Concha y Liniers queman en la Plaza de Córdoba los documentos enviados por la misma al interior para impedir que lleguen al resto del territorio Virreinal.