05 - Pocos animales están tan desprotegidos como la foca bebé del
Ártico. Estos pequeños peluches son demasiado lentos para huir
del ataque de los depredadores mientras están sobre el hielo y aún
no poseen el pelaje que les permita soportar las gélidas
temperaturas del agua.
Cada año el gobierno de Canadá, presionado por los pescadores que
insisten en que las focas rompen y contaminan sus redes, fija una
cuota de matanza para las focas. La sangrienta masacre consiste en
atontar a las focas a palazos para sacarles la fina piel, que será
utilizada en peletería, mientras que el animal aún está vivo ya que
si el animal muriera, la piel se pegaría a la carne rompiéndose al
extraerla. Este año el gobierno canadiense rebasó un récord
histórico al fijar la cuota de la matanza en 350.000 focas del
Ártico.
Pero lo realmente increíble, lo que supera los límites de la
imaginación es la salida al mismo problema que diseñó el gobierno de
Noruega. Al no tener una infraestructura peletera importante los
cazadores no están interesados en matar a las focas noruegas.
Entonces el gobierno por idea de su Ministro de Pesquerías, Svein
Ludvigsen el mismo que apoyó la propuesta Japonesa sobre la matanza
de ballenas en la última Comisión Ballenera Internacional, diseñó un
plan turístico para que sean las personas que visitan ese país
quienes den rienda suelta a la masacre.
Algunas empresas turísticas ya están ofreciendo paquetes increíbles.
La Compañía NorSafari ofrece un paquete de 4 días de caza por u$s
1.100, y le garantiza a los sangrientos turistas, un total de dos
focas efectivamente muertas. El paquete no contempla alojamiento ni
comidas pero asegura el reembolso del dinero en caso de no conseguir
la presa deseada. Además ofrece un bonus extra de una foca bebé por
apenas u$s 70, una verdadera ganga. El paquete incluye el
entrenamiento específico para principiantes y fotos de recuerdo del
valiente cazador con su ensangrentada presa.
¿Acaso el mundo se volvió loco? ¿Qué tipo de persona pagaría para
pasar sus vacaciones matando bebés de foca a palazos? Es difícil
alcanzar a comprender cuál es la motivación. ¿Será que no hay imagen
más tierna que la de un bebé de foca del Ártico con sus grandes ojos
negros y mirada asustadiza? Quien lo sabe es el Ministro Ludvigsen
que asegura que el nuevo proyecto será un éxito y que no hay
diferencia alguna entre cazar a palazos a un bebé de foca o cazar un
alce. Por otro lado, educar a los pescadores cuesta dinero y
esfuerzo, conseguir turistas para un sádico negocio, reporta
ganancias.
Los hombres y mujeres coherentes de este planeta tenemos que
comenzar a exigir que se termine con esta locura. Por que ya no son
sólo las focas quienes nos preocupan. Es el hombre, que no consigue
vivir sin violencia, que necesita ir hasta el Ártico para tener la
experiencia de una orgía de sangre y gritos desesperados. Son los
hombres que gobiernan el mundo quienes deben responderle a la gente
por sus conductas, por que si no, será la gente quienes los condenen
definitivamente por jugar con la vida, la cordura y la coherencia.
Si no revertimos esta sangrienta situación, estaremos perdiendo algo
más que un puñado de focas, nos estaremos perdiendo,
irremediablemente, a nosotros mismos.
Por favor protesten contra esto ante las embajadas de sus
respectivos países