|
230106 -
Por respeto a la democracia, a la
dignidad y a la verdad, me parece urgente exigir el encarcelamiento del
señor Ángel Acebes.
El que
pasará por haber sido uno de los mentirosos más insensatos y revulsivos de
la historia española, que encubrió al terrorismo de Al Qaeda en una
estrategia de manipulación sin precedentes para sacar renta electoral, y que
manipuló vilmente a los españoles en las horas inmediatamente posteriores,
ha dicho que el Estatuto de Cataluña está teledirigido por ETA. ¿Cómo puede
quedar semejante calumnia impune, que supone insultar al 90% de los
catalanes, aunque este dato no le importe a un partido que parece no creer
en la democracia?
Cada
vez me convenzo más de que en la cúpula del Partido Popular, el cociente
intelectual es negativo, es decir, regresivo: el infantilismo y la estupidez
orgánica, la desidia, la infamia y las actitudes más repugnantes de esta
derecha neofascistas se están metiendo tan a fondo, que o se les encierra en
la cárcel por mentir y calumniar de un modo tan grotesco, o esto no va a ir
bien.
Un
partido aislado (lo vimos el martes en el Congreso con el “caso Montilla”:
ni Coalición Canaria les apoyó), que tiene que enfrentarse hasta con sus
propios colegas (por ejemplo, con Duaro Barroso), un páramo o una ciénaga
intelectual cuya única producción original es el insulto, avalada por una
caverna mediática y crispadora que, al igual que estuvo un año entero
mintiendo sobre el 11-M montando conspiraciones inexistentes para justificar
su ignorancia y su falta de voluntad esclarecedora, ahora arremete contra
gobiernos, comunidades autónomas y personas sin aparente fin.
Espero
que en breve se emprendan acciones legales contra un personaje tan
esperpéntico y delirante como Ángel Acebes, sin duda una de las peores voces
que ha tenido el Partido Popular, que supera incluso a su compañero Eduardo
Zaplana (todavía investigado por corrupción en el caso Terra Mítica y que
concede becas a sobrinos que no cumplen los requisitos académicos exigidos,
como acaba de publicar el diario elplural.com). Vayan a la cárcel, por
favor, o pidan perdón públicamente por mentir, injuriar, difamar e insultar.
Sin duda, el PP se está transformando en un partido demoníaco, neo-fascista
y guerracivilista, un peligro para la democracia y una tragedia para la
libertad y la justicia. Como católico, bien puedo decir que mi religión me
prohíbe no ya votar a este partido, sino tomarlo en serio. El partido más
anti-cristiano de los últimos años, que apoyó guerras ilegales aun
contrariando la doctrina moral de la Iglesia, y que se afana por crear más y
más crispación con tal de recuperar un poder para el que no está capacitado
(Dios nos libre de tener a tales esperpentos intelectuales en el gobierno),
es un insulto a al democracia, y sólo la inercia socio-política y la
competencia técnica de algunos de sus miembros puede explicar que tenga 10
millones de votantes. Porque, sinceramente, no comprendo como personas como
un mínimo de inteligencia y de cordura pueden votar a semejante engendro
político, a semejante criatura deforme que no resiste el más mínimo análisis
crítico, histórico, cultural… La Fundación FAES (“Fascist School”, como dijo
el ilustre psiquiatra y académico Dr. Castilla del Pino) da muestras de su
inoperancia intelectual al afirmarse en análisis bipolares, simplistas y
antagónicos de la cultura y de la política. Está claro que sus miembros no
tienen ni idea de historia cultural, diálogo interreligioso o sociología.
También los nazis y cualquier grupo fascista de tres al cuarto ha tenido
fundaciones de análisis sociales y económicos, aunque estén compuestas por
intelectuales de cuarta categoría que se afanan por proclamar choques
inexistentes entre civilizaciones, en vez de darse cuenta de que lo que hay
es una serie de choques entre fanatismos, fanatismos que ellos también
albergan y de los que son, en gran medida, causantes.
Frente
a un presidente que hizo el ridículo y pasó a la historia de la infamia en
las Islas Azores, tenemos un presidente que ha hablado de alianza de
civilizaciones y que cuenta con el aval de la ONU o de figuras de la talla
de Desmond Tutu o Federico Mayor Zaragoza (bestia negra, sin duda, del PP,
porque en este partido no caben personas con un mínimo prestigio académico e
intelectual: sufrirían de esquizofrenia, al tener que comulgar con ideales
políticamente regresivos y reaccionarios). Los hechos son los hechos, por
mucho que moleste al orgullo de la derecha española, ahora metamorfoseada en
un gigantesco agujero negro al que todo llega y del que nada sale.
El
Partido Popular, con su comportamiento, daña a la democracia, desprestigia a
España comportándose de un modo infantil y absurdo incluso frente a cargos
institucionales europeos (como Durao Barroso). Una reflexión interna no les
vendría mal, aunque, claro está, para reflexionar es necesario tener una
cierta dignidad, de la que, tristemente, sus dirigentes carecen.
|