Argentina
Néstor Kirchner y el poder
Alfredo Raúl Weinstabl
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Hace un par de años analizando la marcha del gobierno y la tortuosa y contradictoria personalidad del primer mandatario y su ilimitada ambición de poder, escribimos un artículo denominado “Kirchner y el Poder” y predecíamos en que podía terminar esta desmedida ambición y hacia donde podía llevar al país.

              Hoy ya no quedan dudas...no tendrían que haber dudas en las personas que tienen un mínimo de discernimiento

 El gobierno se encamina directamente a un gobierno absolutista. A un despotismo personalista. Dicho en otras palabras a una verdadera dictadura.

Para algunos politicólogos, la Ciencia Política es el estudio de la configuración y reparto del poder. Otros enfoques sostienen que la política es sencillamente la lucha por el Poder. Es un tema puntual sobre el cual se han volcado ríos de tinta..Desde Max Weber hasta Jouvenel. Desde Gaetano Mosca hasta Wilfredo Pareto. Hay infinidad de autores y libros que han analizado el fenómeno del poder político desde la más remota antigüedad.

                  Tanto es así que hay una disciplina que estudia el poder en su naturaleza y en todas sus manifestaciones: la cratología.

No pretendemos escribir un artículo sobre este fenómeno esencial de la política. Simplemente queremos reflejar una particularidad del poder. El lado oscuro del poder.

Sistemáticamente el poder político que no está restringido, controlado y limitado,  se excede. Rara vez, por no decir nunca, el hombre ha ejercido un poder ilimitado con moderación y comedimiento. Lowenstein (1) dice que el poder lleva en si mismo un estigma, y solo los santos entre los detentadores de poder, serían capaces de resistir la tentación de abusar del poder.

Hechas estas acotaciones, volvemos al escenario de nuestro país. El Presidente Kirchner desde su asunción a la Primera Magistratura dedicó la mayor parte de su tiempo y esfuerzos en incrementar la cuota de su poder. Ello nos parece razonable porque asumió con un escasísimo caudal de votos y su legitimidad de origen era realmente escasa. 

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Sus esfuerzos prontamente fueron compensados y en un lapso de pocos meses acumuló un poder político substancial y que paralelamente, no tenía casi ninguna oposición. Probablemente debe ser la primera vez en la historia de nuestro país, que un presidente no tenga ningún tipo de oposición organizada. No tiene oposición importante de partido político alguno, pero tampoco de los diversos factores de poder que interactúan en una sociedad moderna.

Estas últimas fueron sistemáticamente neutralizadas por maniobras poco claras e inclusive con medidas de dudosa juricidad y constitucionalidad.

                  Hoy Kirchner tiene la suma total del poder político por los aspectos señalados y la prácticamente ciega obediencia y complacencia del Congreso Nacional y una Corte de Justicia diseñada a su gusto y placer.

                  Pero lo que pretendemos señalar, es que cuando se produce el hecho de un poder sin limitaciones y control adecuado, el poder comienza a excederse y servir a fines ajenos y diferentes por el cual Kirchner fue investido. De acuerdo a lo explicado precedentemente en los primeros párrafos, y a lo manifestado por Lowenstein, nuestro presidente no es precisamente un santo. Más precisamente, está más cerca del infierno que del cielo. En definitiva y en conclusión, el Poder avanza sobre el Derecho.

                  Existen una enorme cantidad de ejemplos históricos en los cuales el poder sin control  terminan irremediablemente en catástrofes y tragedias inconmensurables.

                  Los ejemplos más conocidos y evidentes de poderes sin control, son las terribles dictaduras totalitarias que sufrió el mundo contemporáneo: Hitler, Mussolini, Stalin, Marcos, Stroessner para citar solamente a algunos,

En nuestro país la dictadura de los dos primeros gobiernos de Perón  marcan el comienzo y el afianzamiento de la corrupción pública, la falta de ética y moral y en definitiva la declinación pronunciada de las instituciones y la cultura cívica de los argentinos.

                  Kirchner hoy, está por encima de las leyes y de la Constitución. El poder que acumuló tan eficazmente y que podría utilizar para pacificar y  sacar al país del profundo agujero negro en el cual se encuentra, lo utiliza para llevar a la Argentina por un rumbo totalmente ajeno al sentir de la gran mayoría de los argentinos y crear, fomentar divisiones y rencores en la sociedad..

 Es el clásico caso de aquel que por exceso de poder sin control o límites, se excede  y se desnaturaliza en su esencia de instrumento del Derecho necesario para gobernar democráticamente.

Creo que no hay nada más ilustrativo que el famoso epigrama de Lord Acton, en que refleja acertadamente el elemento patológico inherente a todo el proceso del poder: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Lamentablemente se está cumpliendo nuestra predicción de hace dos años atrás. La Argentina va rumbo a una dictadura ... en realidad, por la concentración del poder, ya estamos viviendo en una dictadura.

La pregunta que deberíamos formularnos, los argentinos democráticos y con un mínimo sentido común y discernimiento, en los cual obviamente están excluidos los cándidos, los apáticos, los temerosos, los ignorantes, los pasivos, los comprometidos y los interesados con el poder, los comprados por el gobierno, la enorme legión de idiotas útiles y la clientela oficial, es como volver a encarrilarnos, por vía pacífica, hacia un sistema político verdaderamente  democrático.

(1) Teoría de la Constitución -  Karl Lowenstein

 

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