Argentina
Kirchner a Estados Unidos: Un viaje para el olvido
Alfredo Raúl Weinstabl
alfredo@weinstabl.com.ar

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías Textos
históricos Libros en línea


Buscar en Avizora y Atajo - by freefind

Lavagna presidente: El comodín de los oportunistas de siempre - Deuda Externa - ¡Cuidado... son tropas de comandos! - Discurso de Néstor Kirchner por el día del Ejército Argentino - Néstor Kirchner expulsó a una diputada por no pensar como él

Otros textos del autor

 

Dentro de la enorme cantidad de aspectos francamente condenables por su ineficacia e ineficiencia en el gobierno de Kirchner, las Relaciones Internacionales y la política exterior del país no son precisamente los puntos más fuertes del gobierno, sino muy por lo contrario, uno de los costados más endebles y vulnerables.


El viaje de Kirchner a los EE.UU. para convencer y captar inversiones extranjeras, que cada día se hacen más necesarias para nuestro crecimiento y desarrollo, hasta este día,  es francamente frustrante y negativo.


Para obtener información fidedigna al respecto debemos consultar fuentes extranjeras, ya que la prensa local, salvo muy pocas y honrosas excepciones, proporciona información parcializada, incompleta y con una especie de anestésico para evitar molestar e irritar al gobierno y perder los favores de este.


En general la prensa norteamericana recibió a nuestra numerosa delegación encabezada por el matrimonio presidencial,
con duros reproches e imputaciones.

Dos de los diarios más leídos en Nueva York, criticaron en sus editoriales fuertemente a  nuestro gobierno y en dos solicitadas publicadas hubo duras y crueles ironías.

En una de ellas, se muestra al matrimonio presidencial y se preguntan “¿Pueden dos manzanas malas envenenar a la Gran Manzana?”.


Como pensamos en forma similar debemos tragarnos el sapo, realmente con gran vergüenza, disgusto y dolor. Este aviso casi podría tomarse como un gran agravio y ofensa para el país. Pero hay un conocido dicho popular que “La verdad no ofende”. Y lamentablemente este es el caso.


Dos de los más principales e influyentes periódicos, el Wall Street Journal y el New York Post se ocupan dura y descarnadamente del gobierno de Kirchner .

Le imputan la confiscación de los depósitos, la caída en el default y la prepotente reestructuración de la deuda y destacan que desde su llegada al gobierno en 2003, Kirchner  no ha respetado la seguridad jurídica, pisoteado reiteradas veces las leyes y su estrecha relación política con el gobierno de Chavez.

También le critican la quita del 75% a los acreedores y aseguran que la política económica de Kirchner estuvo hasta ahora basada en perjudicar a los inversores, el desprecio por las ganancias de los empresarios y la aplicación de "controles de precios” para contener una inflación.


En realidad nada de esto debería sorprender a los argentinos. Todos aquellos que tiene dos dedos de frente saben esto y siempre hemos insistido críticamente en los mismos aspectos. No por pensar ser dueños de la verdad, sino por que son elementales en un estado que pretende ser democrático o simplemente por aplicar mínimamente la sensatez y el sentido común.

En la reunión de Kirchner con los probables inversores prometió “...que va a haber cada vez más ganancias y rentabilidad más altas” y “que le interesaba que ganen cada vez más dinero a medida que el país mejore su  situación”. También prometió reglas claras para los inversores.


Los resultados no pudieron ser más magros y frustrantes: solo dos empresarios que ya operan en el país prometieron mayor inversión.

No podía ser de otra manera, durante los tres años de su gobierno el propio Kirchner sembró temores con sus gestos, acciones y palabras. Es conocido su doble discurso y su encono con los capitalistas que en la última década ayudaron y confiaron en el país y en general sus críticas y desconocimiento a las reglas del mercado.

Son conocidos por los inversores los desequilibrios económicos y problemas postergados de la Argentina, pese a su gran crecimiento.

Kirchner aún no aprendió que a los inversores extranjeros no se los puede presionar ni extorsionar tal como lo hace en el país. Se los debe seducir y no con palabras, sino con acciones.


El "señor antimercado” como lo llaman a Kirchner en Wall Street, reivindicó la política económica del gobierno, y volvió a cargar contra el Fondo Monetario Internacional.

En definitiva es Kirchner contra el mundo desarrollado. ¿Tendrá suerte en esta absurda e irracional cruzada? No  lo creemos.


Pero para cerrar esta olvidable e inútil viaje, otro escandalete de entrecasa que dio que hablar a los medios. La numerosa comitiva del presidente, 44 personas, se alojaron en el hotel Four Seasons, uno de los más caros de Nueva York. Solamente la suite presidencial costaba, de acuerdo a información periodística, U$S 15.000.- diarios. Para transportar a esa comitiva y por la preferencia de Kirchner de volar en un avión de cuatro turbinas, hubo que alquilar un Jumbo 747 a Aerolíneas Argentinas.


Joaquín Morales Solá en su columna de un importante matutino se pregunta para que está el avión presidencial y que hacían en la comitiva personas totalmente ajenas al objetivo del viaje. El ajustar la comitiva al programa real del viaje hubiera podido reducir la misma a menos de una decena de personas. Agrega Morales Solá, que mas pareciera premios o seducción política tan común en este presidente que no hace más de tres años prometió austeridad y frugalidad en sus actos de gobierno.

 

A Kirchner obviamente no le importan los gastos. No salen de sus bolsillos. Lo pagamos los contribuyentes. Lamentable. Verdaderamente un viaje para el olvido.

Vomitar sobre los votos o Eduardo Lorenzo "Borocotó" - Negocio del hambre en Argentina - El Valle de Lágrimas del Presidente Kirchner -

AVIZORA
ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com - Copyright © 2001 m. Avizora.com