Argentina
Otra grave burla al espíritu de un sistema democrático
Alfredo Raúl Weinstabl
alfredo@weinstabl.com.ar

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías - Textos
históricos - Libros en línea


Buscar en Avizora y Atajo - by freefind

Lavagna presidente: El comodín de los oportunistas de siempre - Deuda Externa - ¡Cuidado... son tropas de comandos! - Néstor Kirchner expulsó a una diputada por no pensar como él

Otros textos del autor

 

En  toda democracia constitucional en donde invariablemente se despliega la dialéctica de la táctica y el conflicto, se muestra el aspecto polémico de la acción política. En ese sentido podemos afirmar que la oposición constituye un elemento esencial de un sistema democrático.

La oposición política institucionalizada, de carácter competitivo, integra el proceso político como “el derecho de los ciudadanos a opinar, criticar y discrepar libremente sobre las políticas y decisiones adoptadas por los gobernantes”. 

Es un acuerdo fundamental entre el gobierno y la oposición “sobre el acuerdo de estar  en desacuerdo”. Es una alianza temporal en el sentido de que están dispuestos al mutuo respeto, aún en el caso en que cambien sus respectivos roles.

No obstante la oposición no se agota solamente en el conflicto, sino que trasciende con un propósito de cooperación y apoyo, encaminado a la búsqueda de objetivos compartidos.

La interacción entre la mayoría y la oposición es la piedra angular de los sistemas democráticos.

Por otra pare, la existencia  de la oposición permite el recambio y la alternancia en el poder. La rotación en los cargos públicos es un rasgo característico de la democracia.

La no alternancia de las elites en el poder, inicia su degeneración por la vía autoritaria de la corrupción, en lugar de mantener el férreo compromiso del deber político democrático para la conducción del Estado.

A la luz de estos breves conceptos teóricos, seguramente ampliamente conocidos por la mayoría de los ciudadanos, analicemos ahora al gobierno de Kirchner.

Ya durante su gobierno en la provincia de Santa Cruz mostró una ambición desmedida por el poder, simplemente por el poder mismo. Tanto es así que logró modificar la Constitución Provincial para hacerse reelegir a perpetuidad. Mostró en esa oportunidad, que lejos estaba de someterse a las reglas de juego. Por lo contrario, las modificó para su propio beneficio personal.

En vez de someterse a las reglas existentes, hizo que estas se ajustasen a su propio interés y conveniencia. Las cambió para su propio beneficio.

De acuerdo a trascendidos periodísticos, pareciera que piensa y seguramente intentará repetir esta antidemocrática maniobra a  nivel nacional, modificando la Constitución. Solamente la rápida y enérgica repulsa de las fuerzas vivas y de la ciudadanía, hicieron que un vocero desmintiera y negara esa posibilidad.

El mismo Kirchner posteriormente, negó que esté planeando una reforma constitucional para prolongar los mandatos, aunque agregó que esto posibilidad colaboraría para “que una gestión se pueda consolidar".

No obstante a nuestro presidente ya no se lo puede creer más. Algo sobre este tema debe estar rondando fuertemente por su mente.  Hace solo un par de días, viajó a la provincia de Misiones para respaldar la reelección indefinida del actual gobernador, Carlos Rovira.

Es evidente que en lo que dice y lo que hace, hay una contradicción de 180º.

No debería escapar a nadie que las reelecciones en forma indefinida pueden ocultar dos graves aspectos muy negativos para un régimen democrático: pone en evidencia una ambición desmedida por el poder, incompatible con el equilibrio que debe tener un líder democrático o simplemente busca evitar que el gobierno que eventualmente  lo suceda, pueda investigar su gestión o eventuales delitos o actos de corrupción.

Es sabido que el paso del tiempo borra evidencias, pruebas y en la memoria colectiva el eventual delito pasa al olvido o a un segundo plano ocultado por los problemas del momento.

Kirchner estaría involucrado en los dos casos, se conoce su ambición desmedida por el poder simplemente por el poder mismo y por otro lado, son tantas las veces, maneras y modos que infringió y vulneró las leyes y la Constitución que seguramente va a tener que rendir cuentas por ello. También estaría, de acuerdo a los medios, involucrado en una serie de ilícitos y graves actos de corrupción, inclusive delitos de extrema gravedad.

No caben dudas que no le convendría abandonar el poder o tener que entregarlo a la permanentemente agraviada, injuriada y denostada oposición.

La perpetuación del poder concentrado básicamente en un individuo, en estas dos décadas de recuperación de prácticas democráticas por la cual pasa nuestro país, significaría un grave retroceso en el  modelo de sociedad decididamente democrático, que todos los argentinos anhelamos.

Significa lisa y llanamente una burla al espíritu de nuestra frágil democracia....y una nueva subestimación de la inteligencia de los argentinos.

Jean-Jacques Rousseau Vida y obra - La Ilustración - El siglo de las luces - La revolución Francesa

AVIZORA
ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com - Copyright © 2001 m. Avizora.com