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160907 -
Es conocido el dicho indicado como título de
este artículo. En efecto, todos los marinos saben que cuando hay
probabilidades de naufragio en una embarcación, el primer
indicio es observar la actividad de las ratas, plaga endémica de
todo buque, porque son las primeras en buscar ponerse a salvo.
Es lo que probablemente empiece a
ocurrir en el gobierno de Kirchner.
Todo el que tiene un mínimo de sentido común y pueda seguir y analizar
la marcha y actividades de de este gobierno no puede menos que ver que
toda la estructura y andamiaje de la gestión gubernamental de Kirchner a
lo largo de estos cuatro interminables años, es
absolutamente endeble, frágil y débil y apoyada en criterios falsos y
engañosos.
Es similar a un edificio construido sin los cimientos
adecuados.
El peligro del colapso abrupto y repentino se
va evidenciando cada vez con mayor claridad. No puede ser de otra
manera. Todo lo que Kirchner hizo en su gestión es acumular poder (¿para
que?) sin tener en cuenta que en esa búsqueda fue destruyendo y
sembrando el odio y rechazo de todos los sectores.
También buscó siempre demagógicamente en todas sus medidas
gubernamentales, no tomar el toro por las astas como lo hubiera
hecho cualquier gobernante responsable, sino adoptar medidas que no le
hagan perder el favor y la adhesión de la ciudadanía que pudiesen
perjudicarlo en su imagen personal o del gobierno en su intención de
voto.
Que el buque hace agua por todos lados ya no es un secreto para nadie.
Y cuando ello ocurre las ratas abandonan el buque. Este engendro
dantesco que creó Kirchner se va a ir deshaciendo. Y sus “fieles”
colaboradores irán tomando distancias y despegándose de la dinastía
zarista.
Un claro ejemplo son las afirmaciones del presidente del
Banco Central, Martín Redrado en un foro internacional en
Londres. En esa oportunidad expresó “... que el Banco Central está
profundamente preocupado por el nivel actual de la inflación en
Argentina...”. Luego agregó que “No hay
motivos para la complacencia.... se debe mantener un continuo buen
trabajo entre las políticas fiscales, salariales, monetarias y de la
competencia para hacer avances sostenidos y rápidos en los próximos
años...”.
Al día siguiente Kirchner enfurecido (¿puede un
presidente que debe ser ejemplo de equilibrio personal y emocional,
esta enfurecido por los dichos de uno de sus funcionarios, máxime si
estos se ajustan a la realidad?) mandó llamar por teléfono al presidente
del Banco Central para que aclarara su discurso. El tono, el énfasis
y la oportunidad -un foro mundial, organizado por la revista
británica Euromoney - lo sacaron de las casillas.(¿puede
un presidente que debe ser ejemplo de equilibrio personal y emocional,
salirse de las casillas?)
“No debió decir eso en un foro internacional en plena
campaña”, bramó Kirchner, en una reunión de urgencia con el jefe
de Gabinete, Alberto Fernández, en su despacho de la Casa Rosada.
El “Golden Boy” parece que no es tal, hace tiempo
que empezó a oxidarse, intentó una explicación pueril.
Es la primera vez que uno de los pilares básicos de la
economía argentina reconoce la peligrosa inflación existente en el
país. Y el segundo párrafo parecería ser una verdadera crítica al
camino que está siguiendo el gobierno.
Implícitamente reconoció también el engaño de los índices
del INDEC. Es decir que el gobierno está
engañando al pueblo argentino.
Algunos aseguran que Redrado buscó exhibir ante el
exterior su independencia como autoridad monetaria y con ello
asegurar su futuro al frente de la entidad autárquica, no importa
quién asuma en diciembre. Independencia que en realidad fue muy
relativa. Casi nunca existió.
Es sabido que del árbol caído la gente hace leña.
Kirchner nuestro Zar, se está cayendo. Episodios como el
relatado van a ocurrir cada vez con mayor frecuencia.
Nuevamente los desaciertos del Zar los va a pagar el país.¿
Harán leña de Kirchner o terminará como el Gran Zar de todas las Rusias?
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