|
260308 -
No es un secreto para nadie que este gobierno
es la expresión de la subversión y el terrorismo de la década
del 70, que siguiendo la famosa “estrategia sin tiempo”,
tan claramente expresada por
Mao Tse Tung, logró después de transcurridos ya dos
décadas de los enfrentamientos revolucionarios, encaramarse en
el poder político de la Nación.
No puede hablarse de una derrota de las Fuerzas Legales
ya que el objetivo de los terroristas, de
tomar el
poder por la fuerza, empleando la violencia armada
e instalar un régimen marxista leninista, similar a la de la Cuba
castrista, fue impedido y ahora es un postura absolutamente
anacrónica, que ya no existe en el mundo.
Pero los derrotados de ayer, por negligencia,
imprevisión o incapacidad de los vencedores de aquel momento, están
ahora en el poder.
E irracionablemente, en vez de aprovechar la oportunidad
de pacificar definitivamente los ánimos y cerrar las heridas de un
período del pasado lejano y que ya pertenece a la historia argentina,
reabren a estas volviendo a actualizar un conflicto que ya parecía
superado.
Tanto Kirchner y su esposa reivindican sin disimulos de
ninguna naturaleza, su simpatía y/o militancia, en aquel entonces, en
la agrupación terrorista “Montoneros”.
Su gobierno está plagado de
terroristas y subversivos en puestos relevantes de la conducción del
país.
Y desde esas posiciones favorables en las altas
esferas del gobierno nacional,
llevan a cabo la
paulatina y sistemática destrucción de las FF.AA. y de la Policía,
la permanente persecución a integrantes de estas instituciones
y la reivindicación de quienes protagonizaron la
subversión armada.
Esta postura gubernamental es nefasta y sumamente
peligrosa para el país, ya que una de las responsabilidades
primarias del gobierno, la seguridad, está seriamente
comprometida. En el plano interno se nota claramente por el nivel de
delincuencia y delitos que baten todos los registros históricos.
En el nivel de la seguridad exterior, nuestras FF.AA. están tan
desarticuladas y disminuidas que nuestra vulnerabilidad se va a
evidenciar, esperemos que no, cuando ya sea tarde subsanarla.
Como se expresó anteriormente, los objetivos de la década
del 70 ya son totalmente anacrónicos en el mundo de hoy, por el cambio
de la situación política en todo el orbe.
Pero el verdadero pecado original del matrimonio
presidencial,
obviamente no superado, se evidencia en el mal camino, una senda
absolutamente equivocada, que están siguiendo en el ámbito
internacional. Y ello se evidenció, entre otros, en el reciente
conflicto entre Colombia, Ecuador, Venezuela y las
FARC.
Primero la presidente Kirchner intentó ser la
protagonista principal de las negociaciones de paz, pero fue
prontamente eclipsada por la posición más moderada e equidistante de
Brasil y Méjico. Lula pese a tener intereses comunes con Venezuela,
inteligentemente no ocultó su buena relación con
Uribe, el presidente colombiano.
Muy por el contrario, Cristina Kirchner se mostró
absolutamente alineada y encolumnada detrás del dictador venezolano y
con Correa, presidente del Ecuador. Está suficientemente comprobado, y
hay pruebas concretas al respecto, que tanto Correa como
Chávez mantuvieron vínculos y conversaciones con las
FARC
y que este último financió a la organización terrorista.
Recordemos que los que apoyan, dan refugio o apoyo
logístico a terroristas, también son terroristas.
En vez
de hablar con moderación y equilibrio, la presidente
habló con el tono admonitorio de quien cree tener autoridad moral para
ello. Se entrevera en
una discusión pública con Uribe, apoyando a Venezuela y Ecuador y
oponiéndose frontalmente con la postura de EE.UU.
¡Cuanta hipocresía!
¿Que
autoridad moral puede tener una simpatizante o militante de un
movimiento terrorista como fueron los Montoneros
que cubrió a nuestra Patria de sangre en la década del 70?
Otro fracaso en el ámbito internacional. Y las
consecuencias ya empiezan a aparecer.
El gobierno argentino se sienta ahora afectado y
molesto por la
gira de
Condoleezza Rice por Brasil y Chile, con explícita omisión de la
Argentina
Hace
unos años su marido agredió, desairó y ofendió públicamente a EE.UU. en
la cumbre en Mar del Plata.
La Sra.
Kirchner se da el lujo de insultar al gobierno de EE.UU
(recuerden la operación basura con la cual acusó al gobierno de ese país
cuando surgió el destino de la famosa valija viajera repleta de dólares)
Debería
saber que nada es gratuito en el ámbito de las
RR.II.
El
presidente de Francia,
Jacques Chirac salteó a la Argentina en su visita a países de
Sudamérica. Ahora lo hace Condoleezza Rice .
Dentro de poco tiempo también lo hará la
jefa de gobierno de Alemania,
Angela Merkel.
¿Porque
será? No hace falta mucha perspicacia ni inteligencia para deducir que
el gobierno argentino es irrelevante e
indeseable para los gobiernos de los países centrales.
No es
para menos. El progresismo de la Argentina va a contramano del mundo.
Es
indudable que los sensatos propósitos que tenía la presidente referente
a la inserción de Argentina y acercamiento a EE.UU. no lo está
logrando en absoluto. Muy por el contrario, el país se está
alineando no solo con los perdedores sino con los países más polémicos
y conflictivos.
La
presidente está demostrando que es tan contradictoria como su marido...
y peor aún, actúa por impulsos viscerales. Debería definirse hacia
donde va y que es lo que quiere. No se pude
estar con Dios y con el Diablo.
Cristina está sumando otro fracaso más a su gestión presidencial... y
si seguimos así no tardaremos en caernos del mundo.
|