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010408 -
Buenos Aires. Argentina -
En la principal tribuna en el acto realizado días pasados en
Parque Norte y en ocasión en que la presidente iba a pronunciar
su segundo discurso referente al problema agropecuario, entre
los altos funcionarios gubernamentales presentes, sentados
detrás de la oradora en un lugar preferencial, se encontraba el
piquetero Luis D´Elia conjuntamente con otros piqueteros
aliados al kirchnerismo
La escena era verdaderamente chocante y lamentable, ya que el
verborágico piquetero había protagonizado unos días antes episodios de
intimidación y violencia y posteriores declaraciones públicas de una
calibre tal que no se pueden creer ni admitir en un país
supuestamente civilizado.
No es el objeto de esta nota describir la violencia y
agresiones desatadas por este personaje, ya que el tema por su
trascendencia, fue extensamente tratado por los medios. Tampoco sus
posteriores declaraciones cargadas de odio, desprecio, resentimiento
e intolerancia.
“:
...Lo
único que me mueve es el odio contra la puta oligarquía. No tengo
problemas en matarlos a todos".... , “...un "odio visceral" contra lo que llamó "los blancos de
Barrio Norte...” y otras expresiones de esa naturaleza hacían pensar
que ocurrían en otro país u tiempo histórico, pero no en la Argentina
del año 2008. Tal vez en Ruanda, Uganda o la Alemania nazi del siglo
pasado.
Este personaje, asaltante de comisarías, “ecologista”,
embajador extraoficial en Irán y Venezuela y líder de una organización
piquetera aliada del kirchnerismo, disfrutó de un cargo gubernamental y
cuantiosos recursos del Estado. Tiene antecedentes que realmente asustan
y un extenso prontuario policial. (ref.1)
La
posición privilegiada de este verdadero energúmeno político con otros
dos líderes piqueteros en el palco oficial, evidencian claramente los
vínculos y lazos que los une con el gobierno.
Y esto es lo verdaderamente preocupante. La pésima
imagen que el gobierno traslada a la opinión pública
Y en los sucesos en Plaza de Mayo quedó perfectamente
demostrado. Fueron los dueños de la histórica plaza, desalojando
violentamente pacíficos manifestantes que protestaban por las medidas
económicas tomados contra el campo y reemplazando en cierta medida la
función policial que por otra parte brilló por su ausencia.
Esta figura y voz paradigmática
de la intolerancia y la violencia, se está convirtiendo en el sello
distintivo del gobierno.
Una de
las responsabilidades básicas e indelegables de los gobiernos es la
seguridad. Entre los temas que definen una Nación, el monopolio
de la coacción y de los medios de violencia es uno de sus puntos.
Son los
que utiliza para asegurar su seguridad interior y exterior y para
garantizar el cumplimiento de las leyes.
Pareciera
que en el gobierno kirchnerista no es así. Los medios gubernamentales
está reemplazados por esta “guardia de Corps” y organizaciones
de choque propias de países dictatoriales, como los camisas pardas y
las camisas negras de los países del Eje.
No podía
ser de otra manera.
La Policía Federal y la de la provincia de Buenos Aires han sido
vapuleadas en forma tal que ambas fuerzas fueron sistemáticamente
desmanteladas en su estructura funcional y una enorme purga colapsó sus
cuadros orgánicos..
Mientras
el gobierno utilice estos medios y procedimientos, la democracia estará
cada vez más lejana.
“Impediremos el golpe y la caída de Cristina”
decía el obeso, impresentable y negro (de mente y alma) piquetero. Gente
como esa, como los Moyano, Morenos y la inefable Hebe de Bonafini,
desprestigian y debilitan fuertemente al gobierno
Nadie Sr. D´Elia, quiere que Cristina caiga.
Pero si sigue así, se está cayendo sola.
NOTAS:
(1) SEPRIN del 29-03-08
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