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060508 -
La
economía no es por cierto, una ciencia exacta. Tiene algunos
componentes matemáticos puros pero intervienen otros factores
que no son mensurables con precisión matemática. Y este aspecto
hace que no sea una ciencia exacta.
Muchas de estas variables son apreciaciones de tendencias
y expectativas, en donde el valor está dado por simples estimaciones.
Mucho se ha hablado del alto crecimiento sostenido de la
economía a lo largo de varios años.
El gobierno lo proclama a los cuatro vientos como un
verdadero logro de sus políticas económicas.
Pero los economistas sostienen que un crecimiento
demasiado alto de la economía es perjudicial para el país.
En forma muy esquemática y sucinta, expondremos la causa
principal, entre otros muchos factores, que hacen que el recalentamiento
alto de la economía, tiene consecuencias negativas en el
bienestar de los ciudadanos.
El recalentamiento se produce cuando hay demasiado
circulante (M1) (ref.1) en poder de los
ciudadanos. Este dinero alienta inmediatamente el consumo. Los
ciudadanos al tener más dinero, satisfacen necesidades postergadas
aumentando el consumo.
Cuando este consumo no está acompañado por una oferta
similar se produce un aumento de precios de los bienes y servicios. Y
esa presión sobre los precios es una de las causas que produce la
inflación.
Actualmente la demanda crece cuatro veces más que la
oferta.
Entre otras alternativas más complicadas, una de las
soluciones más simple y directa es disminuir el dinero circulante
(M1) para así frenar la demanda.
Pero esa medida generaría malestar en la población por la
caída de los salarios reales y la disminución de la actividad económica,
con el consiguiente aumento de la desocupación laboral.
Recientemente en un discurso pronunciado en Santiago del
Estero, la presidente desestimó totalmente la posibilidad de enfriar la
marcha de la economía. Expresó “... que enfriar
la economía es menos consumo y menos trabajo para todos los
argentinos...”.
El concepto es cierto, pero esas palabras encierran un
sentido demagógico. Son palabras que suenan bien para aquellos que no
conocen las consecuencias y el efecto devastador del avance de la
inflación que como sabemos, es el peor y mas
nefasto de los impuestos ya que incide fundamentalmente en las clases
más postergadas.
Los Kirchner en su exagerada demagogia nunca adoptan
soluciones de fondo. Tienen verdadero temor de perder
aceptabilidad en la opinión pública. Es conocido que las medidas
gubernamentales las ponen en ejecución siempre y cuando sean positivas
en las encuestas.
Pero gobernar no es buscar una imagen positiva, sino
solucionar los problemas de la gente y del país. Hay veces, bastante
frecuentes en cualquier tipo de liderazgo, en que hay que tomar el
toro por las astas. Guste o no guste. Son medidas, algunas veces no
populares, pero que evitan males mayores.
Este es el caso.
Pero los Kirchner no lo quieren hacer, pero por otro
lado, no lo pueden hacer .Están absolutamente “prisioneros”
y encadenados a la voluntad del poderoso líder de la CGT. Hugo Moyano
con el cual no se quieren disgustar por el enorme poder que
indirectamente le han dado y dispone en la actualidad.
La otra solución para frenar la inflación sería
aumentar la oferta a los mismos niveles que la demanda.
Pero es una solución imposible en el escenario
actual de la Argentina. Ello solo sería posible si hubiera una mayor
inversión e incentivo para las actividades productivas. Actualmente
es un país no creíble ni previsible. La inversión extranjera es
una lejana utopía y las actividades productivas en vez de ser
alentadas son desalentadas por medidas gubernamentales incomprensibles.
Todos los economistas, tanto nacionales como extranjeros,
inclusive los economistas kirchneristas hablan de la necesidad
imperiosa de “enfriar” la economía.
Una de las primeras, que lo expresó muy tímidamente, fue
la ministra Felicia Micelli. Pero todos los ministros que la
sucedieron opinaban de la misma manera. Pero el populismo y la
acendrada, casi demencial demagogia del matrimonio Kirchner, impide
cualquier maniobra económica para gobernar la desaceleración controlada de la economía y aliviar así la tensión
inflacionaria..
No obstante la desaceleración, el “enfriamiento”,
se produce de por si solo ya que por el descontrolado aumento de la
inflación, la demanda
se detiene de repente.
Este brusca detención origina
consecuencias muy negativas y perjudiciales
para la economía en general.
Realmente no sabemos si el matrimonio real desconoce este
proceso o si busca que se produzca solo
para endilgar el fracaso económico a otro sector de la sociedad.
Procedimiento que por otro lado, es el que utiliza normalmente.
Buscar un chivo emisario a quien endilgarle las culpas. En la primera de
las alternativas, es casi inconcebible la ignorancia supina seguramente
originada por el autismo en que viven. En la segunda, es
una decisión irresponsable y casi criminal.
Los Kirchner ya han destruido las instituciones, la
credibilidad internacional, la ética y honorabilidad de muchísimos
argentinos en particular de los dirigentes y políticos,
y ahora destruyen la economía en
una oportunidad histórica, en una de las circunstancias internacionales
más favorables que tiene el país,
en sus casi doscientos años de existencia.
¿Dónde irá a parar el país de seguir así? ¿Que
deberá hacer la justicia del país con dos incapaces y nefastos
personajes como los Kirchner cuando abandonen la protección del poder?
NOTAS:
(1)
Hay diferentes definiciones o clases de dinero que, por convención, son
designadas mediante una 'M' y un número. Así, M1 está
formado por el efectivo más los depósitos a la vista, es decir, las
cuentas corrientes. M2 incluye a M1 más los depósitos o
cuentas de ahorro. M3 incluye también los depósitos a plazo.
M4 incluye además al llamado "cuasi-dinero", es decir,
pagarés del Tesoro, certificados de depósito y otros instrumentos
financieros muy líquidos.
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