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050608 -
El cúmulo de
despropósitos, el elevadísimo grado de corrupción, la falta de
transparencia de las cuentas públicas y de la información
económica, las decisiones gubernamentales insólitas, las
mentiras, embustes, engaños y graves errores y torpezas
cometidos por el matrimonio Kirchner, sumados a las permanentes
y escandalosas transgresiones a las leyes y a la Constitución
Nacional, seguramente no encontrarán parangón entre los
mandatarios de nuestro país, desde prácticamente la
Organización Nacional hasta nuestros días.
A ello hay que agregarle las graves fallas en sus
condiciones personales y su dudosa moral, tanto
personal como pública.
Y si lo expuesto no fuese suficiente, el escandaloso y
torpe manejo del actual
conflicto con el agro, que virtualmente origina una situación de
escalada, profundización y extensión del problema, involucrando muchos
otros sectores y originando un potencial y probable escenario de
violencia, enfrentando
argentinos contra argentinos.
Actualmente el país está dividido y peligrosamente
enfrentado. La paz social, el requisito más preciado en toda
sociedad, amenazado e incierto.
La declinación de la imagen presidencial (de ambos
presidentes, el real y el virtual) ha caído en forma tan abrupta, que
como es una característica de los Kirchner, también debe estar dentro de
algún record internacional. La Sra. Fernández tiene una imagen positiva
de solo unos puntos sobre el 20% y una negativa del 34%. ¡¡Perdió
en unos pocos meses, lo que Bush perdió en seis difíciles años!!.
En la Argentina, se está siempre al borde de la
violencia. Y Kirchner, tanto Néstor o Cristina, en su postura autista y
de exacerbada soberbia, en vez de calmarla, la anima, y la incrementa.
Ninguno de los Kirchner soporta la crítica, el disenso. Quieren el poder
absoluto. Ellos son la verdad. Ellos son el
camino correcto.
La
deuda externa sobrepasa la que teníamos en el año 2001. La inflación
real oscila entre 25 y 30 % con estimaciones mucho más pesimistas para
el futuro cercano. La crisis energética se agudiza cada vez más. El país
esta inerme y la inseguridad se manifiesta en todos los rincones del
país.
La pobreza volvió a incrementarse sustancialmente...
pero simultáneamente el gobierno esconde y miente cada vez más.
Analistas extranjeros sencillamente no alcanzan a
entender que un país que ha tenido un crecimiento sostenido en estos
cinco años con un considerable superávit, en vez de mejorar, vuelve a
acercarse peligrosamente a un profundo y negro precipicio.
Tampoco lo entienden los argentinos.
¿Los Kirchner estarán en su sano juicio? ¿Comprenderán
cabalmente hacia el desastre al cual están llevando al país? ¿Han
perdido la cordura y el sentido común?
(si alguna vez la tuvieron).
"Néstor esta loco",
es la frase que más se escucha en reuniones y charlas informales
entre funcionarios, gobernadores y legisladores peronistas. Por primera
vez, hombres cercanos al ex presidente y jefes partidarios se
muestran muy escépticos respecto a la gobernabilidad. En privado son
muy pocos los dirigentes peronistas que se animan a defender la
estrategia K, sobre todo respecto al supuesto golpismo de los
productores agropecuarios.
En la concentración del campo en la ciudad de Rosario
hace un par de semanas atrás, un dirigente rural expresó que la solución
del conflicto era sencilla y al alcance de las manos.
El único
inconveniente era el matrimonio Kirchner.
Nosotros también pensamos
que el escollo por
un lado y el iniciador de la mayoría de los conflictos y problemas que
actualmente sufre nuestro país, es el matrimonio reinante.
Nuestra Constitución prevé en sus sabios artículos la
solución a ello.
El juicio político.
Lamentablemente en el Congreso, en sus dos Cámaras,
tiene
mayoría el oficialismo
y sus integrantes están fuertemente
“disciplinados”
por el matrimonio presidencial.
Sus integrantes no responden a sus provincias o a sus
representados,
sino a la voluntad del Ejecutivo.
Los Kirchner han destruido a muchas de las instituciones
de la Nación,
entre ellas la representatividad de los diputados y
senadores
y el adecuado funcionamiento del Congreso Nacional.
Es verdaderamente
vergonzante, cobarde
y escandaloso la actitud y comportamiento de los diputados y senadores
que no se animan a disentir con los Kirchner, traicionando así
alevosamente su mandato popular. Descartan de esta manera, la única
forma que podría evitar, de seguir la escalada del conflicto,
revueltas, conmociones a la paz social y otras graves alteraciones al
orden público y a la convivencia entre los argentinos.
Tal vez alguien
podría pensar que lo expresado es una postura golpista.
Pero no es así, por el contrario, es exponer una solución
a través de mecanismos institucionales a las graves crisis de diferente
naturaleza originadas en la arbitraria y despótica voluntad de los
Kirchner y a su ineptitud gubernamental y deponerlos o destituirlos por
“mal
desempeño y/o por delito en el ejercicio de sus funciones”.
Pensamos que verdaderamente hay
un negro futuro en
el matrimonio reinante, lleno de nubarrones que presagian una fuerte y
violenta tormenta.
Ellos por supuesto lo saben.
Los Kirchner deberían pensar sobre las pocas palabras de
esta nota. También los legisladores y demás funcionarios y dirigentes.
O se
retoma el carril de la democracia representativa o podrían ocurrir
hechos impredecibles e incontrolables si estalla el incendio.
No pensamos que quieran fugarse, pero de tener esa
intensión, sería recomendable tener siempre
alistado un
helicóptero
(con un adecuado estado de mantenimiento) y
una cañonera
paraguaya
en el puerto de Buenos Aires.
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