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Vergüenza nacional
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050708 - Los actuales acontecimientos políticos en nuestro país son tan insólitos como inéditos. Pero lamentablemente no como referente de aspectos positivos, sino justamente por el contrario. Por causas absurdas y grotescas provocadas por el matrimonio reinante que son difícil asimilar o de creer. Por ello, Argentina está como en una vidriera en todo el mundo mostrando como se dilapida el potencial de uno de los países más ricos de la tierra, como se destruye un verdadero paraíso terrenal creado por Dios.

No creemos necesario enumerar, por ser  ampliamente conocidas todas las ventajas relativas de nuestro país en comparación con otras naciones del mundo.

La ineptitud y las falta de condiciones personales del matrimonio reinante quedaron ampliamente demostradas y en evidencia, en el actual conflicto del gobierno con el campo.

Un conflicto de relativamente fácil solución de haber buena predisposición y voluntad. Pero la intransigencia, la terquedad y el empecinamiento del presidente Kirchner, no solo ponen en peligro la estabilidad política y la paz social sino que dejan entrever algún problema “non santo” oculto que aún no se ha dilucidado y tomado estado público. 

Se dice que un buen gobernante es aquel que tiene la capacidad de ubicarse en la realidad y leer las necesidades de las personas. Estas dos cualidades están totalmente ausentes en el matrimonio reinante.

Todos estos días la actividad de Kirchner fue frenética y febril. Permanentemente presionando y amenazando no solo a  que aquellos que están aliados al FPV, sino a sus propios partidarios e implementando medidas que ya no se compadecen con la época que estamos viviendo.  Estallidos de rabia. Movilizaciones y actos públicos. Amenazas telefónicas a gobernadores e intendentes para “disciplinarlos”.

Una de estas medidas, probablemente la más grosera y ridícula: la instalación de varias carpas frente al Congreso Nacional para “ejercer presión en la calle”. Enormes carpas con calefacción, luz y equipos de alta voces. Y no una, dos o tres carpas... casi una docena. Obviamente este circo lo pagamos todos los contribuyentes. El hecho es tan llamativo e insólito que se convirtió en una verdadera atracción para los turistas extranjeros.

Una verdadera vergüenza nacional. Un deplorable espectáculo que muestra al mundo a nuestra Patria  convertida en un verdadero aquelarre...un verdadero circo

 A continuación una de las tantas muestras de la enfermiza y cada vez más agravada esquizofrenia y paranoia del mandatario:

“...Traidores! Serán unos traidores los que no voten las retenciones tal como están. Néstor Kirchner gritó con furia y fiereza cuando diputados oficialistas le llevaron la mala nueva: los números no alcanzan para aprobar el núcleo duro de las retenciones del 11 de marzo.

Luego llamó a algunos diputados incondicionales para pedirles que transmitieran un mensaje de pánico: a los legisladores disidentes les aplicará la ley de defensa de la democracia y hará todo lo posible, y hasta lo imposible, para meterlos presos. A otros les deslizó con una mirada de hielo: Hay que decir que los traidores están cobrando con la green card, en una alusión implícita a eventuales sobornos. Puede ser que hayan sido sólo actos para intimidar (aunque los diputados que lo oyeron dijeron creer en esas amenazas), pero lo cierto es que al ex presidente le cuesta constatar ...” (ref.1)

Kirchner perdió su compostura y equilibrio. Un hombre desencajado y desaforado que dejó completamente de lado todos los procedimientos democráticos. En vez de ser una muestra de tolerancia, persuasión, equilibrio, dominio de si mismo, sentido común, coherencia, de buscar acuerdos y consensos y buscar paliar las diferencias, se muestra como un energúmeno que solo busca imponer, vencer y doblegar.

Características de un hombre enfermo o de alguien  que  lucha frenéticamente para ocultar algo.

Pero la vergüenza nacional que lleva el título de esta nota no se refiere solamente al matrimonio presidencial.

Esta vergüenza es compartida por los funcionarios y legisladores que permiten que se cercenen sus propias ideas y posturas políticas y sus responsabilidades como representantes de sus respectivas circunscripciones. El permitir que se los doblegue, ya muestra una personalidad débil y de falta de convicciones y de valor personal cuyas consecuencias es que traicionan a sus representados. Otros son aduladores también de la misma manera vergonzantes por su docilidad, genuflexión y sometimiento a la voluntad irrestricta del déspota.

“...Esta voluntad que pretende ser omnímoda impacta extraordinariamente en los que rodean al gobernante agonal porque los deja en la dramática disyuntiva de rebelarse o acatar. Si acatan, además del premio político reciben el premio financiero de la "caja". Si se rebelan, son excomulgados. Los resortes psicológicos a los que apela este tipo de gobernante son entonces dos: la codicia y el temor.

El político "agonal" termina rodeado, como consecuencia, de una corte de adulones. Esto, a su vez, le hace daño a él mismo porque, desde el momento en que sus colaboradores sólo saben decirle "sí", el conductor agonal, huérfano de un sincero asesoramiento, termina por perder contacto con la realidad...”. (ref.2)

      Nuestra Patria por culpa de estos individuos ineptos y vergonzantes, esta en una senda que casi seguramente va a conducir a más problemas de mayor gravedad, incluyendo el estallido de la violencia y el enfrentamiento entre argentinos.

NOTAS:

(1)  Malos presagios. por Joaquín Morales Solá.  Diario “La Nación” 29-06-08

(2) Viaje al interior de los protagonistas por Mariano Grondona. Diario “La Nación” 29-06-08

 

 

 

 

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