Cargando

Los Kirchner lo hicieron
(Volver a fracturar a la sociedad argentina
Alfredo R Weinstabl - Otros textos del autor

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- ¿Cuán ignorantes son en EE.UU.?
- Los Kirchner aumentan la pobreza argentina
- Las aventuras de Tom Sawyer
- Ratzinger y la izquierda
- G-8: El conejo del sombrero

 

 

110708 - Para asegurar el éxito en un emprendimiento de la naturaleza que sea, es absolutamente indispensable partir de una buena y sólida base. La posición relativa favorable inicial en la conducción de personas, es la armonía entre la gente.

En el liderazgo de una país, es básicamente la concordia y la paz social.

Este principio elemental no escrito, pero que impone la lógica más pura, no fue seguido por el matrimonio reinante y su seguidores más cercanos.

Desde el mismísimo momento en que empezó el reinado de los Kirchner  ya hace cinco años, la metodología imperante y empleada en todas las decisiones gubernamentales, fue exactamente la contraria a la expuesta.

Ausencia de diálogo, prepotencia, autismo, autoritarismo, prepotencia y confrontación. Siempre la confrontación. Como si el que pensara distinto, fuera un acérrimo enemigo que había que doblegar y vencer.

Empezó en el comienzo de su mandato con las FF.AA. Luego siguió con casi todos los otros sectores de la sociedad. Pensamos que ninguno se ha salvado del apriete en alguna de sus diversas formas de presión. No podemos negar que su metodología tuvo inicialmente éxito.

Pero este estilo de gobierno, por supuesto lejano de lo que debe ser una democracia, llevó al pueblo argentino a un hartazgo.

Los reclamos del campo fueron el detonador de la expresión de este hartazgo. Millones y millones de argentinos dijeron “basta”. Seguramente muchísimo más que la mitad de la población del país.

El llevar el problema de la confrontación con el campo al Congreso Nacional fue un claro triunfo del campo. Obligó al gobierno a cumplir la ley y la Constitución. Utilizando las expresiones de Kirchner, el campo “puso de rodillas al gobierno, con la consiguiente humillación de haber evidenciado sus errores y la pérdida de valiosos cien días y de millones y millones de dólares”.

En el debate en el Congreso el gobierno debió aceptar varias modificaciones para que  la ley fuera sancionada.

En la votación el oficialismo se impuso por un ajustado triunfo 129 votos contra 122. Varios diputados oficialistas, tal vez abrumados por su conciencia y responsabilidad ante sus representados, votaron en contra de la propuesta oficial.

En realidad esta derrota del campo no es tal: significó un claro triunfo considerando el escaso margen del oficialismo.

El debate y la votación fue absolutamente legal. Pero una cosa es ser legal y una muy distinta es ser legítima. (ref.1) Esta no fue legítima, ya que como se sospecha, seguramente muchísimos diputados oficialistas no estuvieron a la altura de las circunstancias y no se animaron a seguir los dictados de su conciencia, traicionando su mandato, por interés, miedo, temor de perder los favores, prebendas y otro tipo de compensaciones, seguramente ofrecidas por el déspota.

Pero no es el momento de hablar de triunfos o derrotas. Lo que quedó perfectamente en evidencia que el país se ha vuelto a fracturar por la ineptitud o por la criminal y absurda postura de los Kirchner.

Ya lo había mencionado uno de los dirigentes rurales. El problema es de fácil solución. Lo único que se interpone entre esta y la continuación del conflicto, es el matrimonio reinante.

Hace solo unas pocas horas el ex presidente convocó a una marcha y concentración frente al Congreso en la mismo día y hora que el campo haría lo propio en proximidades del monumento de los Españoles.

Ello implica una nueva franca confrontación con la gente del campo, que había previsto lo mismo, pero con unos días de antelación.

Siempre confrontar, siempre probar quien tiene más fuerza, nunca dialogar, nunca  consensuar. La falta de equilibrio y prudencia raya en lo criminal. Irresponsabilidad supina que no llevará a ningún buen puerto.

Kirchner sabe que aún que gane en el Senado y se apruebe la ley de referencia, el conflicto no solo no se arreglará, sino continuará agravándose cada vez más.

El agro volverá a las rutas reafirmando su oposición al despojo que pretende el gobierno. Y este no podrá hacer nada para impedirlo. El levantamiento será en todos los rincones del país... más las grandes y pequeñas ciudades. El país estará alzado contra el gobierno.

Y el gobierno estará en absoluta soledad. No contará ni con el pueblo, ni con las FF.AA., ni con las Fuerzas de Seguridad ni con las Policiales a quienes desacreditó y humilló durante todo su mandato.

Serán los Kirchner, sus aláteres más conspicuos y sus fuerzas de choque. Su guardia pretoriana de gorilas y matones.

Nada podrá impedir así que las cosas se salgan de madre. Son posibles y probables, pequeños conflictos a hechos de inusitada violencia.

De simples enfrentamientos y escaramuzas a la violencia extrema. Cuando los pueblos sienten la traición y el engaño de sus dirigentes, se convierten en masas de difícil manejo.

Y cuando ello ocurra, Dios no lo permita, los líderes y sus seguidores sufrirán las consecuencias de estos desbordes populares.

NOTAS:

               (1) Se dice que un hecho o procedimiento es “Legal” es cuando lo actuado es conforme a las leyes en vigencia. En cambio se considera “Legítimo” cuando esa legalidad es aceptada “intimamente” en la convicción personal de la gente.

 

 

 

 

AVIZORA.COM
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com