Cargando

Kirchner, mariscal de la derrota
Alfredo R Weinstabl - Otros textos del autor

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Muerte de la resolución 125
- La noche del senado-
- Día a día hasta el supermartes y la ...
-
Agua y Acuífero Guarani
- Julio Cobos, el tránsfuga que no fue

 

 

220708 - La votación y el resultado de la Resolución 125 en el Congreso Nacional probablemente no tenga parangón o antecedente de nuestra historia parlamentaria.


¿Pero como se llegó al extremo de prácticamente dividir la opinión en el país referente a esa cuestión? ¿Cómo se llegó a esa situación casi terminal? ¿No hubo forma de evitar esta verdadera catástrofe del gobierno?


Pensamos que las repuestas a estos interrogantes son fáciles de responder.


El principal responsable es el ex presidente de la Nación
. Son conocidas sus grandes falencias en su personalidad expuestas en varias de nuestras notas y en infinidad de artículos en los medios periodísticos

El revés del gobierno se debe básicamente a la falta casi absoluta de flexibilidad mental de Kirchner.

Se entiende como “Flexibilidad mental” a la  “disposición de ánimo para ceder y acordar”.

Es sabido que justamente esta virtud, imprescindible en alguien que gobierna, no está presente dentro de las escasa cualidades de Kirchner. Por el contrario siempre buscó imponer su voluntad

Su empecinamiento, su obcecación y su terquedad similar a una mula (perdón por la comparación) hizo que en todos los problemas gubernamentales en los que trató con personas que pensaban diferentes, eran enemigos.

Este enfoque tan distorsionado hizo que para Kirchner el conflicto consistía en ganar o ganar. No pasaba por su enfermiza mente la posibilidad de lograr un entendimiento entre las partes o la posibilidad de perder en la votación en el Parlamento.


El tema era como una guerra santa .Había que ganar. Una apuesta a “todo o nada”

Siguiendo este criterio tan obtuso, según un refranero popular, “echó toda la carne sobre la parrilla” y de esa manera, el resultado, dejó al kirchnerismo herido de muerte.


También influyó fuertemente el último discurso que pronunció en la plaza frente el Congreso. El ex presidente parecía fuera de si, en un verdadero estado de paranoia.

Desencajado y visiblemente alterado, denunciaba una situación con una visión totalmente distorsionada, falaz y con la intención notoria de manipular la opinión de las personas que lo escuchaban. Habló del “lomo a 80 pesos” sacando la frase del contexto del discurso que  había pronunciado el dirigente del agro Alfredo De Angelis, de los golpistas ¿?, de los comandos civiles ¿? , de los grupos de tareas ¿? , de los carapintadas y de los oligarcas. ¿¿??

Hasta el oyente más distraído se dio cuenta de los dislates del ex presidente. Fue el último manotón del ahogado. Patético. Casi risible si no fuera tan perjudicial para el país.

Pensamos que la imagen negativa de la pareja real debe haber en ese momento, alcanzado uno de los  picos más altos de su gestión.


A las demandas del campo se unió el de muchísimos sectores que rechazaban de esa manera, un estilo de gobernar. Fue una estrepitosa derrota del kirchnerismo.

Un analista político interrogado al día siguiente de la votación expresó “que sin duda alguna fue efectivamente una gravísima derrota” pero tal vez para suavizar esta frase agregó “... pero que luego de las derrotas aparecen nuevas oportunidades”.


Si bien estamos de acuerdo con lo mencionado pensamos que las nuevas oportunidades no son para este matrimonio real .Tuvieron cinco años para ello. No estamos de acuerdo en seguir confiando en un cambio. Ya no tienen credibilidad y la situación de la ingerencia insólita del ex presidente en la gestión de su esposa, no solo marca el punto final de la transversalidad del kirchnerismo, sino también su estilo de gobierno.


La principal víctima de esta derrota es su propia esposa que dilapidó su primeros siete meses de gobierno por la acción del déspota.

Esa noche se habría hablado de la renuncia de la presidente. Fue Kirchner que le pidió que renunciara. Probablemente una de las cosas más acertadas y con mayor sentido común que se le haya oído al ex presidente


Muy poco se puede esperar de la presidente
. Al día siguiente de la estrepitosa derrota los Kirchner no hicieron ninguna declaración. Los clásicos silencios y huidas a su bunker en Calafate, bien alejado de la Capital. Ya es un proceder normal en la pareja presidencial, escapar ante conflictos o emergencias por temor, o simplemente como una inteligente medida de precaución.


No obstante Cristina esa tarde viajó a la provincia del Chaco para la reinauguración  del aeropuerto de la ciudad. Se esperaba en estas primeras declaraciones, una especie de autocrítica, con un tono menos agresivo que el que nos tiene acostumbrado buscando acercar posiciones con su compañero de formula.

Pero no, sus declaraciones, llenas de rencor y resentimientos fueron exactamente lo contrario que se esperaba. Habló de traición haciendo referencia sin nombrarlos a Cobos y a sus propios partidarios que votaron en contra. Colaboradores del Vicepresidente fueron inmediatamente “renunciados”

Sosteníamos que Cristina y Néstor eran dos personas diferentes. No, son dos caras diferentes, pero el mismo monstruo político.


Si tuvieran un poco de dignidad renunciarían
. El, a la presidencia del partido Justicialista porque lo está dividiendo tal como lo hizo con el país, ella a una función en un cargo que indudablemente le queda excesivamente grande. Ambos por incapaces e ineptos.

 

 

 

 

AVIZORA.COM
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com