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Los Kirchner y la puntualidad
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151208 - El matrimonio Kirchner constituyes ya sin duda alguna, una de las características distintivas de nuestro país. Un icono que nos hace conocidos en todo el mundo. La personalidad y las acciones de esta pareja, desde el mismo instante que asumieron el poder, figuran en los principales medios de este planeta globalizado.

Obviamente no precisamente por sus virtudes ni sus cualidades.

Pienso que conjuntamente con el Che” Guevara constituyen la peor cara de la Argentina. La cara que nos avergüenza o que como menos nos tendría que avergonzar.

En esta nota trataremos uno de los tantos y graves, si graves, deficiencias de la pareja imperial : la puntualidad. Y curiosamente los dos consortes adolecen de idéntica deficiencia en su formación personal.

En realidad muchos argentinos adolecemos el mismo defecto. Pareciera que es un tema menor.

Pero no es así. Para la cultura oriental la puntualidad es uno de los diez puntos básicos del éxito personal.

Pero antes de relatar las reiteradas, groseras y verdaderamente vergonzosas transgresiones de la pareja imperial en esta aspecto, quisiera hacer algunas reflexiones sobre este tema.

- La puntualidad depende de la formación y educación de la persona. Constituye sin dudas, una norma básica en la convivencia en una sociedad.  Ser puntual  significa ser responsable

- La puntualidad es un  valor humano que se construye por el esfuerzo de estar a tiempo en el lugar adecuado. El valor está dado por la disciplina de estar a tiempo para cumplir nuestras obligaciones: una cita del trabajo, una reunión de amigos, un compromiso de la oficina, un trabajo pendiente por entregar. (ref.1)

- La puntualidad es necesaria para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al cultivar este valor en plenitud, estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, y fundamentalmente  ser merecedores de confianza.

- La falta de puntualidad habla por sí misma, de ahí se deduce con facilidad la escasa o nula organización del tiempo disponible, de planeamiento en las actividades y principalmente, implica una grave desconsideración, descortesía y respeto a la persona con la cual no se cumple

- La persona que es impuntual pierde la credibilidad, ya que no cumple con la palabra que empeñó. Es similar a no cumplir un contrato tácito. Nuestra palabra debería ser el sinónimo de garantía para contar con nuestra presencia en el momento preciso y necesario.

- La impuntualidad es una falta de respeto y de responsabilidad de uno hacia si mismo y hacia los demás. Si consideramos que el "tiempo es oro" podríamos afirmar que esta determina una perdida de tiempo y por ende es similar a la pérdida de algo valioso e irrecuperable.

- La informalidad en atender una cita es un claro acto de deshonestidad. Robar el tiempo es en cierta medida similar a robar dinero.

- Vivir el valor de la puntualidad es una forma de hacerle a los demás la vida más agradable, mejora nuestro orden personal y nos convierte en personas dignas de confianza. (ref.2)

    Resumiendo y como conclusión de todo lo mencionado precedentemente lo representa el siguiente dicho inglés: “Puntuality, said Louis XIV, is the politeness of kings, it is also a duty of gentlemen and a necessity of men of business”

    Lo que se puede traducir como: “La puntualidad, dijo Luis XIV, es la cortesía de los reyes, una obligación de los caballeros y una necesidad de los hombres de negocios”.

    ¿Porqué la cortesía de los reyes? Porque la persona que está por sobre todas las demás y es dueño del poder, llega puntualmente a la cita con sus súbditos, PARA DEMOSTRARLES SU RESPETO, DEFERENCIA Y CONSIDERACIÓN HACIA ELLOS.

      Veamos ahora el caso de la pareja reinante. Sería demasiado extenso enumerar el pernicioso hábito de Kirchner de llegar permanentemente tarde a sus citas y reuniones. No expresé algunas veces, sino permanentemente. Desde siempre, Kirchner tuvo un verdadero conflicto con el reloj y la hora. Está tan arraigado este disvalor en los Kirchner, que prácticamente se convirtió en un problema de Estado. Y no se retrasan algunos minutos, que podría en alguna manera ser perdonable, sino muchísimo tiempo, frecuentemente en términos de horas. Inclusive varias veces Kirchner faltó directamente a su compromiso.

Su impuntualidad al encabezar actos oficiales, su escasa predisposición a asistir a las cumbres y sus desplantes a presidentes, reyes y demás dignatarios son una característica conocida de Kirchner .

En el ámbito interno sería una lista demasiada extensa para ser expuesta. Casi siempre llegó tarde. En la asunción de sus ministros, en alguna inauguración de una obra pública, a una ceremonia o en una reunión con sus ministros o colaboradores.  Una de las demoras más escandalosas fue cuando  en  Rosario, en un acto cívico para festejar el día de la Bandera, llegó minutos después de la terminación del desfile militar.

Entre los hechos más escandalosos en el ámbito internacional, recordemos la imperdonable demora de más de media hora en una reunión con los Reyes de España y cuando hizo esperar al presidente de Francia Jaques Chirac, en el Palacio Eliseo.

También la interminable espera a la que sometió al rey Juan Carlos durante el Congreso de la Lengua celebrado en la ciudad de Rosario.

En Bolivia, durante la Cumbre Iberoamericana, el Presidente llegó una hora tarde a un desayuno con sus pares de Brasil, Lula da Silva; México, Vicente Fox, y Chile, Ricardo Lagos. Esa demora fue muy comentada y causó bastante malestar entre sus colegas.

De los muchos desplantes en donde directamente no concurrió a la cita convenida, podemos mencionar como los más memorables los siguientes:

A la de la CEO de Hewlett Packard, Carly Fiorina, quien decidió abandonar la Casa Rosada sin ver al Presidente, pese a tener una entrevista pactada, luego de esperar 45 minutos.

Fiorina era una de las mujeres más encumbradas en el mundo de los negocios en Estados Unidos. Se trata, junto con Hillary Clinton, de una de las dos mujeres más famosas que ha dado aquel país en los últimos años.

La ausencia en una cena de honor que Kirchner había organizado a finales de 2004 para el entonces presidente de Vietnam, Tran Duc Luang.

La cancelación de una reunión que iba a mantener con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el aeropuerto de Moscú, lo mismo que sus "faltazos" a las exequias del Papa Juan Pablo II en 2005 y a la gala de honor que la reina Beatriz de Holanda le ofreció en Buenos Aires en 2006.

En la Argentina tuvimos muchos presidentes que llegaban temprano, que cumplían con todas las reglas del protocolo y vivieron entregando la Argentina” es la infantil respuesta de Kirchner a quienes le critican la impuntualidad. “Cuando llegamos tarde es porque estamos trabajando. Prefiero saludar a la gente que me espera en cada acto y escuchar sus problemas" porque, ratificó, eso es "más importante".

En cuanto a la Reina Cristina parece un verdadero y lamentable calco de su consorte.  Siempre llega escandalosamente tarde. Las últimas exageradas demoras fueron muy recientes.

En mayo pasado la presidente Fernández fue noticia al llegar tarde a la tradicional fotografía que reúne a todos los presidentes de América Latina, Caribe y la Unión Europea, durante la V Cumbre de primeros mandatarios realizada en Lima, Perú.

Cristina Fernández volvió, por segunda vez, a protagonizar un papelón internacional durante la cumbre del G-20 en Washington DC.  Para no perder la costumbre, volvió a llegar tarde para la foto grupal que se estila en estos eventos y todos los presidentes debieron volver a acomodarse para sacar una segunda foto ya con ella incorporada. 

Y hace muy pocos días, los chilenos se quejaron porque Cristina llegó una hora y media tarde a la reunión  con Michelle Bachelet que se realizó en Punta Arenas.

¿Será que su permanente impuntualidad se deba a que está buscando en algún shopping  las carteras de Fendi, Gucci o Louis Vuitton que tanto la desvelan?.

¿Cuál es la causa de esta informalidad y grosera y evidente mala educación? ¿ A que se debe esta imagen de improvisación, precariedad y falta de modales? ¿Pensará el matrimonio Kirchner que es una forma de exaltación de su autoridad frente a los demás?. Sea lo que sea, es un estilo que perjudica al país y no nos hace quedar muy bien en el mundo.

 NOTAS:

(1) Napoleón Bonaparte alguna vez dio su definición sobre el concepto de puntualidad y dijo " La Hora es la Hora: Un minuto antes no es la Hora, un minuto después, tampoco es la Hora".

(2) Como un claro y trivial ejemplo podemos mencionar que “la cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad en terminar la comida a tiempo, pero es también es la de los invitados de estar a la hora indicada.

 


 

 

 

 

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