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231207 - El
Premio Nobel de la Paz fue otorgado el fin de semana pasado en
Oslo, Noruega. Al Gore compartió el premio con el Panel
Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC,
por sus siglas en inglés), que representa a más de 2.500
científicos de 130 países. La solemne ceremonia tuvo lugar
mientras Estados Unidos bloqueaba todo progreso significativo en
la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático de la ONU en
Bali, Indonesia, y al tiempo que, en el Senado de EE.UU., los
republicanos echaban por tierra el proyecto de ley aprobado por
la Cámara de Representantes, que habría acelerado la adopción de
fuentes de energía renovable en detrimento de las grandes
corporaciones del petróleo y del carbón.
Gore clarificó el escenario: “Así que, hoy, hemos vertido otros
70 millones de toneladas de contaminación causante del
calentamiento global a la fina capa de la atmósfera que rodea
nuestro planeta, como si fuera una alcantarilla de aguas negras
abierta. Y mañana vertiremos una cantidad algo mayor, con las
concentraciones acumuladas absorbiendo más y más el calor del
sol.”
“Como resultado de esto, la Tierra tiene fiebre. Y la fiebre
está aumentando. Los expertos nos han avisado que no se trata de
una afección pasajera que se curará por sí misma. Pedimos una
segunda opinión. Y una tercera. Y una cuarta. Y la conclusión a
la que se llega constantemente, cada vez pronunciada con mayor
alarma, es que hay un problema con algo básico. Nosotros somos
lo que está mal, y nosotros debemos corregirlo”.
Gore prosiguió: “El 21 de septiembre pasado, cuando el
hemisferio norte se apartaba del sol, los científicos informaron
con una alarma sin precedentes que el capa de hielo del polo
norte está ‘desapareciendo’. Un estudio estimó que podría
desaparecer completamente durante el verano en menos de 22 años.
Otro nuevo estudio, que será presentado durante esta semana por
investigadores de la Armada de EE.UU., advierte que esto podría
ocurrir en tan sólo siete años. Siete años desde el día de hoy”.
¿Cómo explicarán esto los escépticos del cambio climático?
(Actualmente, las grandes corporaciones están celebrando la
ruptura del casquete de hielo polar, ya que se abre una ruta
marítima por el norte, entre el Atlántico y el Pacífico,
generando así una ruta más barata para realizar aún más
transportes innecesarios). Es difícil imaginar que el polo
norte, el legendario territorio congelado de hielo y nieve,
habrá desaparecido completamente en unos pocos años. También se
perderá el inmenso archivo de datos arqueológicos atrapados en
el hielo: miles de años de la historia climática de la Tierra
han quedado registrados en las capas de hielo que se hallan a
kilómetros de profundidad. Los científicos están empezando a
comprender recién ahora cómo leer e interpretar la historia. El
gran derretimiento del hielo con seguridad tendrá efectos
catastróficos sobre el ecosistema del norte, que tiene especies
como el oso polar que ya están al borde de la extinción.
Rajendra Pachauri, científico indio, aceptó el galardón en
nombre del IPCC. Pachauri es un cuidadoso científico dotado de
la habilidad política suficiente para presidir el trabajo del
IPCC a pesar del permanente antagonismo de Estados Unidos.
Señaló el desproporcionado efecto que tiene el cambio climático
sobre el pueblo pobre del mundo:
“El impacto del cambio climático sobre algunas de las
comunidades más pobres y vulnerables del mundo podría ser
extremadamente intranquilizador... en términos de: acceso al
agua potable, acceso a suficiente alimento, condiciones estables
de salud, recursos del ecosistema y seguridad de los
asentamientos”.
Pachauri predice guerras por el agua y migraciones en masa. “La
migración, habitualmente temporal y con frecuencia desde las
zonas rurales hacia las urbanas, es una respuesta normal a
calamidades tales como inundaciones y hambrunas”.
Gore invocó la memoria de Mohandas Gandhi, planteando que él
“hizo despertar a la mayor democracia del planeta y forjó una
voluntad compartida con lo que llamaba ‘Satyagraha’ —o ‘la
fuerza de la verdad’. En cada país, la verdad —una vez conocida—
tiene el poder de hacernos libres”. Satyagraha, como la practicó
Gandhi, es la aplicación disciplinada de la resistencia no
violenta, que es exactamente lo que Ted Glick está haciendo en
Washington, D.C.
Glick dirige el Consejo de Emergencia Climática. El día después
de la ceremonia del Premio Nobel, cuando cumplía su 99º día de
ayuno ingiriendo únicamente líquidos, realizó una sentada, con
otras 20 personas, en la oficina del líder de la minoría del
Senado, Mitch McConnell.
Los republicanos del Senado están bloqueando en este momento un
proyecto de ley federal sobre energía que crearía fondos para el
desarrollo de fuentes energéticas renovables en Estados Unidos,
a la vez que retiraría miles de millones de dólares de
exenciones impositivas para las grandes petroleras y empresas
del carbón.
Glick me dijo: “Tenemos que estar dispuestos a ir a la cárcel.
El propio Al Gore, hace un par de meses, habló acerca de que los
jóvenes tendrían que hacer tomas de las plantas de carbón para
evitar que sean construidas. Eso es cierto. Los jóvenes deberían
hacerlo. La gente de mediana edad debería hacerlo. Las personas
mayores deberían hacerlo. Y Al Gore debería hacerlo. Tomémonos
en serio esta crisis”.
Mientras que Glick realizaba su sentada, empezaron a circular
informaciones en la prensa sobre las presiones políticas contra
el proyecto de ley de energía por parte del consultorio jurídico
del candidato republicano a la presidencia Rudolph Giuliani.
Según los informativos de Bloomberg, Bracewell & Giuliani LLP
fue contratada por el gigante de la energía Southern Co. para
echar por tierra el proyecto de ley. En un almuerzo de
recaudación de fondos de 1.000 dólares el cubierto celebrado el
pasado Agosto, cuando se dirigía a miembros de la industria del
carbón, Giuliani dijo: “Tenemos que aumentar nuestra dependencia
del carbón”.
Mientras las arcas de Giuliani engordan con el dinero de las
grandes petroleras y empresas de gas y carbón, Glick ha perdido
más de 18 kilos de peso, y la temperatura de la Tierra sigue
aumentando.
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