030907
-
De
acuerdo a
fuentes venezolanas, se iría confirmando nuestra información publicada
en una de las notas en serie efectuadas sobre el tema del maletín
relleno de dólares que lanzó a la fama a un, hasta ese momento, ignoto
empresario bolivariano llamado Guido Alejandro Antonini Wilson.
Se trata de la negociación que este último decidió emprender con las
autoridades norteamericanas, ya convencido de que sus amigos del
gobierno chavista lo dejaron de lado y de que su estadía en tierras
venezolanas sería demasiado peligrosa, ante lo cual optó por el refugio
en el país del Norte que le dan su pasaporte estadounidense y su doble
nacionalidad para “cantar” varios temas muy interesantes para los oídos
de aquellas.
Esto
también acaba de ser confirmado por el periodista caraqueño
–habitualmente muy bien informado- Nelson Bocaranda en su columna
“Runrunes”, en el diario “El Universal”, quien también da cuenta de la
presencia de Antonini Wilson ante autoridades norteamericanas “a
título personal, sin ser testigo federal o detenido”, destacando
como novedoso la calificación que esas autoridades le otorgan al
considerarlo “bajo custodia oficial”, en una comunicación
enviada extraoficialmente, desde el pasado domingo, al gobierno
argentino y que éste remitió, a su vez, al venezolano.
Bocaranda menciona además que las diversas aclaraciones y negaciones
iniciales del FBI ante las múltiples requisitorias de la prensa por
conocer si este organismo tenía orden de detención contra Antonini
Wilson, tenían que ver con las características de las leyes de Estados
Unidos, que no pueden comprometer públicamente a un testigo a ser
utilizado en una causa que pueda poner en peligro su vida.
El caso
es que, según sostiene el periodista, precisamente Antonini Wilson ha
venido aportando datos de suma importancia para los tres países
involucrados –Argentina, Venezuela y Estados Unidos-, señalando
finalmente: “Las sorpresas arrojan resultados claros de conexiones y
ramificaciones entre la corrupción gubernamental y el lavado
de dinero sucio, bien sea proveniente de los recursos públicos o del
narcotráfico. La ‘lavadora’ no distingue. Suenan funcionarios muy
altos desde los ministerios con más presupuesto, hasta registros y
notarías otrora insignificantes. Peces más gordos que como el maletero
pueden caer muy pronto. El azar sigue haciendo sus jugadas”.
Como
puede apreciarse, el “cantar” de Antonini Wilson en Estados Unidos puede
estar resultando muy dulce a los oídos norteamericanos, mientras que a
varios funcionarios gubernamentales de Argentina y Venezuela, comenzando
por sus presidentes, en estos momentos debe estar exacerbando sus
problemas gastrointestinales en uno y sus agudas migrañas en el otro.
¿También el Mercosur?
Otro tema que se
le está escapando de las manos a Hugo Chávez es su deseo de que
Venezuela entre al Mercosur. Y ello tiene que ver también con otra
información que publicamos en nuestra reciente nota
“Hugo, estás nominado”, en la
que aludíamos a un informe aparecido en el diario paraguayo “ABC Color”
referido a un plan de infiltración chavista en Paraguay.
Hace pocas horas
el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de ese
país, Alfredo Ratti, reveló que en este momento “no hay buen ambiente”
para la aprobación de la entrada de Venezuela al Mercosur.
“No hay
un buen clima después de la divulgación de esos supuestos planes de
Hugo Chávez
sobre el Paraguay”, dijo Ratti al referirse a la publicación en la
prensa local de un informe confidencial del gobierno venezolano sobre
programas de “penetración” en Sudamérica para influir en Fuerzas
Armadas, policiales, funcionarios, partidos y estudiantes, entre otros
sectores. “El clima no es el más apropiado. Nos llama la atención el
afán de Chávez de expandir su ideal bolivariano”, sostuvo el
senador.
Chávez
había dicho en julio pasado que “si en tres meses los parlamentos de
Paraguay y Brasil no aprueban nuestro ingreso al Mercosur, retiraremos
la petición para formar parte del bloque”. Ahora, el próximo paso
anunciado por Ratti es llamar a la embajadora venezolana en Asunción,
Nora Uribe, para pedirle explicaciones acerca de la divulgación del
supuesto plan de expansión venezolana en Sudamérica, específicamente en
Paraguay.
Si a
estas dudas de congresistas paraguayos se agregan las que tienen también
sus pares brasileños y el empresariado de este país sobre la aceptación
de Venezuela en el Mercosur, podrá inferirse que el presidente Hugo
Chávez deberá ir acostumbrándose a sufrir derrotas diplomáticas y
comerciales a las que su soberbia no estaba acostumbrada.
Y si,
tras cartón, las confesiones de Antonini Wilson hacen caer la estantería
en ambos extremos de América del Sur, las consecuencias pueden llegar a
ser dramáticamente duras para los gobiernos argentino y venezolano.
Incluso para las ambiciones de cierta candidata
oficialista que, sin “caminar” el país y sin decir nada de sus planes de
gobierno, se muestra hasta ahora muy confiada sólo por creer que los
precedentes cuatro años de gobierno de su esposo constituyen un
suficiente respaldo.
|