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260208 -
El profesor Nikolau Kuveljich: “La Europa multiétnica, multinacional,
multilingüe, multirreligiosa se ha traicionado a sí misma, ha
traicionado su propio modelo. Europa no utilizó sus criterios
relativos a soberanías y fronteras con nosotros. Por el
contrario, nos dividió. Ellos reconocen repentinamente a Kosovo,
lo que han negado y siguen negando a muchos de sus propios
pueblos y otros pueblos lejanos del mundo: la separación
unilateral respecto a los estados existentes. Occidente sólo
está sembrando desintegración, caos y anarquía”.
Kuveljich concluye: “Kosovo fue mantenido en el limbo
desde hace 10 años por la Unión Europea, porque quiere ser utilizado
como un arma de la Otan en contra de su enemigo Rusia. Lo que han hecho
con Kosovo es abrir un camino que tarde o temprano tendrá consecuencias
en muchos otros lugares del mundo. Lo que Kosovo significa hoy es
simplemente una anexión soterrada de la Otan frente a Serbia y a Rusia.
Kosovo es un engendro, un polígono militar y un basurero de la Otan”.(sic)
I
Parte
En el año 1982, en medio del fragor de la guerra de las
Malvinas, el Presidente del Gobierno Español, Calvo Sotelo, llamó así
–“...un conflicto distinto y distante...”- a la confrontación militar de
Argentina con Gran Bretaña. Pero, a pesar de la miopía del entonces
gobernante democristiano, la batallas en los mares del sur estaban
actualizando otro conflicto en las entrañas mismas de Europa, el de la
ocupación por los ingleses del peñón de Gibraltar , que el mismo Calvo
Sotelo reclamaba como territorio español.
Para no repetir tan flagrante carencia de visión
estratégica, las Cancillerias de América del Sur, los expertos en
política internacional, y los Centros de investigación de Geopolítica de
nuestro continente deberían, 25 años más tarde, descartar la posibilidad
de que tanto los argentinos como los suramericanos puedan estar indemnes
a las secuelas de este tipo de conflictos. Por ser supuestamente
distinto y distante, lo ocurrido en Los Balcanes no deja de afectar ni
en lo inmediato ni en el futuro a todo el panorama mundial. Es necesario
y urgente, analizar, comprender y prever las consecuencias de las
decisiones adoptadas por las naciones implicadas y las formas en que
repercutirán sobre este continente. También es momento de proponer las
políticas tendientes a neutralizar los efectos negativos que
seguramente pueden tener para los intereses nacionales y regionales.
La declaración unilateral de independencia de Kósovo
coloca sobre el tapete un elemental principio en política: “Si bien se
puede tomar desde el Poder cualquier medida, lo que no se puede hacer
es escapar de las consecuencias que derivan de la aplicación de la
misma”.
Kosovo, para profundizar en el tema, fue una de las
provincias que componían la desaparecida Republica de Yugoslavia y es
reconocida históricamente como la cuna de la Identidad Servia. Está
poblada mayoritariamente por Albaneses Kosovares (de religión
Musulmana), mientras que Servia es de población eslava (Cristiana
Ortodoxa), lo cual en si mismo plantea un conflicto de carácter
étnico-religioso y que según la doctrina de las Naciones Unidas, no es
–y muy por el contrario- una causa para el desmembramiento de las
naciones. En consecuencia, es lógico reconocer que este nuevo País, nace
solo para ser un elemento de la Geopolítica Atlantista (EEUU y sus
aliados Inglaterra y Francia) que al colocar una cuña en la región,
plantean un conflicto latente a la Rusia de Putin y a su aliada Servia.
Hablando de Kosovo, se lo puede definir con los
siguientes parámetros: Geografía: 10.877 km2 de superficie. Fronteriza
al sudoeste con Albania, al sudeste con Macedonia y al oeste con
Montenegro. (La provincia de Tucumán tiene el doble de territorio:
22.524 km2). Población: Cerca de 1,8 millones de albaneses, entre
100.000 y 120.000 serbios. El 70% de la población tiene menos de 30
años. (Tucumán su población es de 1.457.357 habitantes), además de su
aislamiento territorial, ya que carece de salida de sus productos por
puerto propio, su situación económica es grave Es la región más pobre de
Europa junto a Albania. La Unión Europea es el principal donante de
fondos, con cerca de 1.000 millones de euros invertidos en proyectos de
reconstrucción y reactivación de la economía.
Y en este punto está la gran contradicción. En un mundo
donde la tendencia es la de conformar cada vez mayores espacios
económicos y geopolíticos, tan minúscula creación reúne todas las
características de ser un Estado Fallido. Las propias argumentaciones de
los neoconservadores de EEUU en la defensa de sus teorías ultra
liberales, avalan el principio de que estas mini repúblicas son
contrarias a las estrategias del sistema capitalista. En consecuencia,
si existen, es solo porque juegan el rol que EEUU y algunos miembros de
la OTAN necesitan para cumplir sus premisas de control y expansión.
(Para América Latina describen a dos países en esas condiciones: Haití y
Bolivia)
Otro punto importante para analizar es el reconocimiento
internacional obtenido tras su declaración de Independencia. Solo lo
hicieron EEUU, Francia, Inglaterra e Italia, y si bien componen el
núcleo central de los intereses de Occidente, ello ha provocado una
seria fisura en la Unión Europea porque tal paso diplomático afecta a su
“Doctrina de Fronteras”. Ese es el caso de España, quién inmersa en la
campaña de las elecciones generales, no se ha sumado a la “obediencia
debida” de sus socios comunitarios y ha tratado que el tema no debilite
aún más su difícil cohesión territorial. No obstante, el NO del gobierno
de Zapatero no ha podido contener la cascada de declaraciones de los
líderes independentistas vascos, catalanes y gallegos que han recibido
la independencia de Kosovo como “...lluvia en época de sequía...”. Es
que en pocas semanas, este incidente ha dado por tierra la doctrina que
aplicaba la UE hace 20 años, tendiente a evitar el desmembramiento de
sus estados asociados y que había condenado a los movimientos
separatistas poco menos que a la proscripción.-
Otro bloque fundamental de países implicados son lo
propios vecinos del nuevo estado. Macedonia no ha reconocido la
declaración que ha sido completamente rechazada por Servia (lo que
queda de la ex Yugoslavia). Sumando a esto, la manifiesta oposición de
Rusia y China (miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a
veto) se puede concluir que el contenido conflicto bélico de los
Balcanes puede haber sido encendido otra vez por una nueva ingerencia
internacional de EEUU.-
Otro tema que no es menor en la actualidad, es que la
Unión Europea está inmersa en la discusión por el ingreso de Turquía
como estado miembro. Los sectores que se oponen a esa ampliación
argumentan que culturalmente los turcos no pertenecen a Europa por ser
mayoritariamente de religión musulmana. ¿Cuál será ahora el pretexto
para impedir su ingreso? Para peor, se presuponía que tampoco Turquía
reconocerá la independencia de Kosovo pues sería reconocerle a los
kurdos, que habitan su territorio, la posibilidad de que exijan, también
ellos, su independencia (Turquía inicio esta semana una invasión masiva
en Irak para atacar las bases Kurdas con aprobación norteamericana). En
consecuencia, Estados Unidos no solo ha provocado el inicio de un nuevo
conflicto de violencia sino que además ha patrocinado una escalada de
segregaciones fraticidas que, con su efecto dominó, pueden arrasar la
vieja Europa oriental.-
Una vez descrito el conflicto y sus imprevisibles
consecuencias para una región que en otras épocas fue tierra de
confrontación entre Occidente y Oriente, entre Cristianos y Musulmanes,
causante de la primera guerra mundial y de un equilibro inestable
durante la guerra fría, es necesario volver a insistir de que la zona no
es distinta ni distante con relación al Continente Suramericano. Se
trata de una creación contra natura por parte de un sector de potencias
que han creado un “estado fallido” para que funcione como cabeza de
puente en sus estrategias de hacerse con el control de importantes
reservas naturales y energéticas que les son fundamentales para
mantenerse en centro del poder mundial.-
II
Parte
En la segunda parte de este artículo se analizará los
alcances del conflicto desde la óptica de América del Sur y el riesgo
que supone el ser una región de poderosos recursos naturales muy
apetecidos por los centros del poder capitalista. Semejante riqueza ya
está en los objetivos de la poderosa maquinaria, logística y bélica del
Norte Rico: Ahora es el momento de plantear la respuesta a tal desafío:
la integración en un gran espacio económico continental y la defensa y
la utilización de los recursos para beneficio de sus sociedades.
América del Sur después del tsunami destructor, que
fueron la aplicación de políticas neoliberales que su máxima expresión
fue la década del 90, cuyo nefasto resultado fueron las catastróficas
consecuencias económicas y sociales que afectaron a sus sociedades,
ahora Iberoamérica discurre en resistir e intentar cambios y para ello
recurrieren sus pueblos a distintos intentos, entre los caminos para
salir de la encerrona, unos lo hacen con modelos políticos que los
representantes de la globalización estigmatizan con el titulo de:
Nacional Populismo (Venezuela, Bolivia Ecuador), otros con medidas
intermedias (Brasil, Argentina) si debemos destacar la falta un Proyecto
Nacional aglutinador que opere las dos premisas fundamentales que
mencionáramos en el párrafo anterior es la gran deuda que tiene el
sistema político, de los dos Brasil es el que mas claro tiene una
orientación hacia un proyecto nacional y regional. Otros países de la
región con el barniz de una izquierda progresista consolidan los
proyectos que nos ha programado el Imperio del Norte, a pesar de la
resistencia de importantes núcleos de su población a las mismas (Chile,
Uruguay y Perú) a través de los TLC.
En nuestro continente son varios los conflictos que de
profundizarse ponen en grave riesgo la unidad del mismo. A las
dificultades por todos conocidas para afianzar el eje estratégico
Argentino Brasilero en el marco del MERCOSUR, junto a Paraguay y
Uruguay, la incorporación de Bolivia y Venezuela le han dado un marco
potencial de mayor envergadura al mercado regional, que evidentemente
afecta y afectara de consolidarse los intereses y al destino que nos
han programado el imperio y sus aliados. Por ello es necesario reconocer
las debilidades y amenazas que se están desarrollando impidiendo la
concreción de nuestro espacio continental económico y estas amenazas son
básicamente: la exacerbación de las nacionalidades aborígenes que
montados en justos reclamos históricos están siendo utilizados como
fundamentalismos étnicos para la disgregación; otro frente de conflicto
es el creado por las fuerzas secesionistas que con argumentos de una
supuesta no participación en la tomas de decisiones políticas de los
estado que los contienen, intentan en un primer paso una amplia
autonomía paso previo a una separación que apoyados por los fuertes
intereses económicos ligados a la política globalista diseñada por el
imperio. Tal es el caso de los movimientos separatistas de la “media
luna boliviana” que piden la incorporación de Bolivia a un TLC con USA.
Otro conflicto es “Malvinas”, las recientes decisiones del aliado
estratégico de EEUU la Gran Bretaña en realizar un desplazamiento
geopolítico hacia el atlántico sur, que por ello decidió unilateralmente
ampliar la zona de exclusión, no solo en Malvinas sino en las islas del
atlántico sur y una proyección sobre el continente antártico, el ultimo
territorio todavía no explotado que queda en el planeta con grandes
recursos minerales.
EEUU y la OTAN han movido sus piezas en los Balcanes para
amenazar un flanco de la alianza Ruso Servia inventando un Peón que es
un por sus características es un Estado fallido, pero útil a sus fines.
Porque no utilizar el mismo remedio si sus intereses estratégicos y
económicos son puestos en peligro por la decisión de actos soberanos de
países de América del Sur: Bolivia al nacionalizar su petróleo, se
enfrenta a una doble “presión interior”, sectores fundamentalistas
indigenistas desestabilizadores y sectores secesionistas que bien pueden
utilizar el “caso” Kosovo y solicitar el apoyo de EEUU y sus aliados,
esta seria la versión local suramericana del “choque de civilizaciones”
que tan cara es a la política de Washington y así volver a controlar el
recurso no renovable. Que pasara con Las Malvinas si los Kelpers
proclaman su voluntad de independencia siguiendo el ejemplo Kosovar
seguramente el Reino Unido la aceptara y sus aliados apoyaran, pues las
islas seguirán ligadas a la Commonwealth y a la Unión Europea
dependiendo de las empresas multinacionales que explotaran el petróleo
en el archipiélago.
Estamos describiendo hipótesis de conflicto potenciales y
reales, una de ella en pleno proceso de profundización como es el caso
Boliviano. El periodista Enrique Lacolla el domingo pasado escribía en
su columna de la Voz del Interior lo siguiente:
“Hoy, el
escenario de este drama es el mundo. Desde los despedazados Balcanes
corren mechas que alcanzan al País Vasco, Irak, Taiwán y, por qué no,
las Islas Malvinas, sin olvidarse de las “nacionalidades aborígenes” y
las pulsiones centrífugas de Bolivia, para no hablar del mundo árabe y
del Asia central”.
América del Sur necesariamente debe tener un destino
común y para ello solo vislumbramos una sola alternativa que es
profundizar el proceso de integración del MERCOSUR (el eje Argentino
Brasilero núcleo duro de la misma), de allí la importancia de las
conversaciones mantenidas en estos días por los Presidente Ignacio Lula
Da Silva y Cristina Fernández para establecer políticas de apoyo a
nuestros vecinos que no permitan la profundización de los separatismos y
fundamentalismos de cualquier índole den argumentos a los que pretenden
la secesión, fue clave la actitud de Brasil y Argentina ayudando al
proceso Boliviano sosteniendo su gobierno y a Paraguay dando apoyo
sanitario para enfrentar la epidemia de fiebre amarilla. Y cerrar
acuerdos en los campos de energía nuclear, industria militar e
intercambio de tecnología y también tratar de eliminar por consensos
negociados las asimetrías y problemas de suministro de gas para los
socios del mercado.
La integración debe alcanzar todos los ámbitos de
nuestras sociedades hasta el militar para defender nuestros recursos,
como lo planteo recientemente Brasil, lo que permitirá establecernos
como jugadores de primer nivel en el nuevo orden multipolar conflictivo
que se esta conformando.
Por ello ratificamos que lo sucedido con el “caso”:
KOSOVO No es Un conflicto Distinto y Distante, y por ello los dirigentes
políticos del MERCOSUR deben reconocer que lo ocurrido en los balcanes
no dejara de afectar ni en lo inmediato ni en el futuro a todo el
panorama mundial. Es necesario y urgente, analizar, comprender y prever
las consecuencias de las decisiones adoptadas por las naciones
implicadas y las formas en que pueden repercutirán sobre este
continente para “curarnos en salud”.
(*) Lic. Carlos A. Pereyra Mele
Analista Político especialista en Geopolítica
Suramericana del CeeS
Córdoba, Febrero de 2008
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© (2008) Lic. Carlos A. Pereyra Mele
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