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150408 -
Tribuna de
Periodistas - EL ESQUIVO TÍTULO DE CRISTINA.
DENUNCIA EN LA JUSTICIA Y SILENCIO OFICIAL
Esta semana hubo importantes avances
en la investigación por la supuesta falta de título por parte de la
primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, no sólo a nivel
periodístico sino a nivel judicial. Gracias al aporte de no pocos
lectores de Tribuna de periodistas y a la búsqueda frenética por
parte de los trabajadores de este medio, se han encontrado nuevos
indicios que ponen en duda la posibilidad de que la esposa del primer
mandatario sea realmente letrada.
Este avance ha provocado no sólo gran preocupación en Casa de
Gobierno, sino una gran molestia en el seno de la Universidad de La
Plata. Como ha comentado nuestro colega Juan Cruz Sanz en su blog: "En
estas horas los analíticos de Cristina Fernández y de Néstor Carlos
Kirchner, son un 'fierro caliente' para el decano de la Facultad de
Derecho de la UNLP, Hernán Gomez. Sucede que desde que empezaron a rodar
las sospechas de usurpación, el teléfono del decanato no paró de sonar.
Periodistas y dirigentes de la oposición llamaron insistentemente en
busca de la eventual bomba.
Gomez, ni lento ni perezoso, quiso achicar riesgos y sacó los
documentos de la oficina de legajos y se los guardó en su despacho. Pero
de todos modos, como no pudo dormir tranquilo, tomó una decisión
drástica: los originales que acreditan la historia académica del
matrimonio presidencial habrían ido a parar a la caja de seguridad de un
banco de la ciudad de las diagonales. Sólo él y otra alta autoridad
de la facultad saben el paradero de los analíticos".
El dato mencionado por Juan Cruz ha sido confirmado a quien escribe
estas líneas por otro periodista de Santa Cruz, Rubén Lasagno: "Hace
poco estuvo en Gallegos el presidente de la Federación Argentina de
Colegios de Abogados, (Carlos) Andreucci y aseguró que todo lo que es
documentación referida a Kirchner y Cristina hay órdenes de guardarla
bajo 7 llaves tanto en la Universidad de La Plata como en los registros
de las personas".
Todo un dato, que se suma a una docena de indicios que muestran a
las claras que nada es lo que parece en lo referido a la titulación de
la primera dama.
Tienes un E-mail
Luego de haber publicado la segunda parte de la investigación sobre
Cristina Kirchner, este periódico recibió una catarata de correos
electrónicos y llamados telefónicos por parte de personas que intentaron
aportar claridad al tema. La mayoría de esos mensajes fueron descartados
por la falta de precisión en sus comentarios, pero subsistieron una
docena de ellos.
Uno de los mensajes más interesantes lo aportó el abogado Tomás
Jiménez, ex integrante de la Asociación de Abogados de Río Gallegos.
Asegura el letrado en su misiva: "No recuerdo haber visto nunca la firma
de CFK en un escrito judicial. Pero como se trataba de una
insignificancia, puede haber ocurrido un desliz, ya que las firmas de
Néstor Kirchner y (Domingo) 'Chacho' Ortiz de Zárate, eran las que
abundaban de ese estudio.
Lo que estoy en condiciones de asegurar es que (Cristina) nunca se
asoció a nuestra 'Asociación de Abogados', en la que ocupé los más
variados cargos (vocal, tesorero, secretario, vice presidente, etc.)
junto a los que no estábamos enrolados en el equipo de los negociadores
con el Gobierno y Poder Judicial de la dictadura. (...) En esa época en
Gallegos, todos estábamos doblemente matriculados, en la provincia y en
el Juzgado Federal". Cristina, valga la suspicacia, no lo estaba.
En sentido similar, ha opinado Graciela Brunetti, quien ha
compartido anécdotas de infancia con Cristina de Kirchner y las ha
reflejado en un foro de Internet: "miente con su título de abogada,
nunca se recibió. Ni siquiera nació en La Plata. Nació en Tolosa, en
casa de una partera cerca de la casa de mis abuelos. Hubiera sido una
chica común y corriente si no hubiera sido por su madre, que quería que
ascendiera socialmente. Ahí nacen todas sus inseguridades y, por ende,
sus mentiras. Aprendió de su madre a despreciar a su padre, un chofer de
colectivo, trabajador, radical y simpatizante de San Lorenzo. Llena de
presunciones y complejos, no encajó en ningún grupo platense. Terminó
haciendo carrera en los centros de estudiantes del interior, a los que
era fácil conquistar y donde no había competencia, porque las chicas
eran más tímidas.
(...) El golpe militar la ayudó, cuando tuvieron que huir
despavoridos, y no por ser más que militantes rasos, porque los
militares y la policía comenzaron a llevarse a todo el mundo. Se
refugiaron en una casa en City Bell hasta que Néstor se recibió, se
casaron, apenas cinco meses después de conocerse, y se fueron al sur.
Ella nunca volvió a rendir materias ni nada que se le pareciera. A menos
que se haya recibido por ósmosis o Internet, no es abogada".
Los comentarios de Brunetti fueron confirmados y ampliados hace
pocas horas a este periodista por la propia "forista". "No se trata sólo
de mis palabras, hay muchas personas que recuerdan la rápida huida de
Cristina a mediados de los 70. Ella se fue de La Plata y no volvió nunca
más (...) Ojo, ella no era cabecilla ni líder de nada en esa época como
gusta decir, solamente militaba", aseguró Brunetti telefónicamente a
quien escribe estas líneas.
El teléfono descompuesto
El intento de obtener corroboración del título de Cristina por
diversos medios ha sido una constante desde que este periódico comenzó a
investigar a la primera dama. Los llamados a la Universidad Nacional
de La Plata han sido cuantiosos y los intentos de verificación a
través de la Secretaría de Políticas Universitarias dependiente
del Ministerio de Educación de la Nación han sido infructuosos. Como
puede verse en el siguiente documento, el titular de esa oficina,
Alberto Dibbens, ha negado a este periodista tener copia alguna de la
constancia de titulación de la esposa del Presidente de la Nación:

Dicho documento fue enviado sólo después de la
molesta insistencia de Tribuna en obtener una respuesta
oficial y en estos momentos se investiga judicialmente si es real
que la Secretaría de Políticas Universitarias puede no tener
registro de aquellos que se han graduado en alguna de las
universidades de nuestro país. Si así fuera, sería insólito ¿Para
qué sirve entonces dicha Secretaría?
Anteriormente, se intentó obtener una respuesta concluyente por
parte de la Universidad Nacional de La Plata, pero sólo se ha
obtenido más confusión, debido a las contradictorias declaraciones
efectuadas por los diferentes empleados de esa casa de estudios.
Tampoco fue posible, a pesar de los insistentes pedidos de este
periodista, entrevistar a su rector, el arquitecto Gustavo Azpiazu.
Por caso, el jueves 4 de octubre próximo pasado se llamó a la
"privada" del rector y su secretaria sólo atinó a responder con gran
nerviosismo que "el arquitecto no va a estar hasta el miércoles o
jueves de la semana que viene". Cuando este periodista indagó por
qué no estaría presente, la empleada aseguró extrañamente: "Eh...
él está de viaje, en reuniones. Te recomiendo hablar con la
parte de Prensa". Horas más tarde, un periodista de este medio logró
comprobar que el dato no era real. La pregunta entonces fue
inevitable ¿Por qué Azpiazu se oculta de los medios?
Ante lo sucedido, Tribuna de periodistas se contactó
con Prensa de la Universidad de La Plata. El primer llamado fue
atendido por una empleada que jamás se identificó y que al comenzar
el diálogo aseguró desconocer las "enmiendas" de la ficha de entrega
de título de Cristina. Acto seguido, indagó con gran nerviosismo:
"Eh.. eh... decime qué necesitas saber". Fue reiterado entonces el
pedido de entrevistar a algún funcionario o empleado que pudiera
aclarar el tema de la eventual titulación de la primera dama, lo
cual fue respondido con evasivas y la derivación de la charla con un
tal Fabián.
Luego de esperar unos minutos, el empleado atendió y aseguró,
respecto a la enmienda, que "en la época en que las fichas (de
entrega de título) se hacían a mano, con una Olivetti, solía suceder
que se equivocara el que hacía ese trabajo y hubiera que enmendar 'a
mano'". Este periodista no se quedó atrás: "Pero ¿Cómo es posible
que justo suceda este error en dos lugares tan sensibles como la
fecha de nacimiento de Cristina y su número de documento?".
"No tengo idea, pero la foto que aparece en el documento es la
de ella, ¡ojo!", finalizó Fabián, como justificando la validez de la
ficha simplemente por la imagen aparecida en ella.
Días antes, un tal Martín Errecart -colaborador de Azpiazu en la
misma casa de estudios- había hecho públicas sus dudas al asegurar
que "estaría bueno que se mostrara el analítico de Cristina...
claro, si fuera cierto, je, je". La irónica risa del final de
la charla era todo gesto de elocuencia.
Justicia perseguirás
Cansado de las burlescas respuestas y la falta de precisiones
por parte de los diversos organismos consultados por la existencia o
no del título de abogada de la primera dama, esta semana quien
escribe estas líneas presentó una denuncia judicial por supuesta
"Usurpación de títulos y honores", bajo el patrocinio del Dr. Fabián
Bergenfeld, titular de la Asociación Civil para la Defensa
Ciudadana.

Allí se denunció: "Que venimos a
formular denuncia penal, a fin de que se investigue la posible comisión
por parte de la Senadora Cristina Fernández de Kirchner de los delitos
de Usurpación de Títulos y Honores, previsto por el art. 247 del Código
Penal, y de Falsificación de Instrumento Público, tipificado por los
arts. 292 y subs. del Código Penal, del cual podrían resultar partícipes
necesarios miembros del Rectorado o demás directivos de la Universidad
Nacional de la Plata.
Nuestra legitimación para obrar deriva de la circunstancia de que el
suscripto, Christian Sanz, además de ser un ciudadano argentino es de
profesión periodista, y ha desarrollado una profunda investigación sobre
los hechos que constituyen materia de la presente denuncia.
(...) Los hechos que se describirán han sido materializados
fundamentalmente en ocasión de asumir la Sra. Fernández de Kirchner su
banca en el Senado Nacional, momento a partir del cual difundió a través
del currículum allí presentado y de sus propias expresiones su supuesto
título de abogada, lo cual le facilitó la aprobación de sus proyectos
de ley, destinados a introducir modificaciones en el funcionamiento de
la Justicia desde la presidencia de la 'Comisión de Asuntos
Constitucionales' de la Cámara Alta, cargo desde el cual dirigió también
la instancia condenatoria de los Juicios Políticos promovidos contra
Ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
(...) No menos sugestivo, es que Cristina de Kirchner comienza su
carrera en 1972 y supuestamente la culmina el 1/10/79, surgiendo
incorporado su título al Acta 710 folio 237; mientras que Néstor
Kirchner, quien comienza antes su carrera, en 1969, y la culmina también
antes, el 3/7/76, tiene incorporado su título al Acta 758 folio 253, es
decir un número correlativo posterior al de su cónyuge..
(...) Por lo expuesto, a V.S. solicitamos:
a) Se nos tenga por presentados, en el carácter invocado, y por
constituido el domicilio.
b) Se tenga por formulada la presente denuncia, y se nos cite a
ratificarla en forma urgente, oportunidad en la que se ofrecerá la
totalidad de la prueba documental, informativa, testimonial y pericial
que corresponde.
c) Se confiera vista al Ministerio Público, a los fines de que
efectúe el requerimiento pertinente.
d) Oportunamente, se cite a los eventuales responsables de la
comisión de los delitos denunciados a prestar declaración indagatoria.
Provéase de conformidad que SERÁ JUSTICIA".
Dudo, luego existo
Las dudas respecto de la falta de titulación de Cristina no son
antojadizas. En primer lugar existe la ya mencionada "enmienda" en su
ficha de entrega de título. No en cualquier lugar, sino justamente en su
fecha de nacimiento y el número de documento:

A esto se suma que en su propio
currículum solía afirmar: "cursó estudios de derecho", pero jamás
aseguraba haberlos finalizado, menos aún en qué año. Eso fue luego
rectificado, pero apareció una nueva suspicacia: en la página oficial de
la primera dama (www.cristina.com.ar),
en la sección "Biografía", hay una serie de diapositivas que muestran su
cronología vivencial y profesional. Allí, puede verse el siguiente
fotograma, con la leyenda que describe que Cristina "cursó estudios de
abogacía en la Universidad Nacional de La Plata":

Acto seguido, la biografía de la
primera dama salta al año 1985, donde dice: "obtuvo su primer cargo
partidario", pero nunca habla de su graduación universitaria:

Nada se dice acerca de su ida de la
ciudad de La Plata a mediados de los años 70 y menos aún que se haya
recibido de abogada en algún momento.
Para acrecentar las sospechas -como se ha comentado en artículos
anteriores-, jamás se ha podido acceder a un solo escrito que estuviera
firmado por Cristina como abogada y, menos aún, que figure algún número
de tomo y folio. Algunas fuentes aseguran que a principios de los 80,
viviendo en Santa Cruz, la primera dama habría utilizado alguna vez la
matrícula de su marido, Néstor Kirchner, pero es un dato que no pudo ser
comprobado por este medio.
Lo único que se sabe fehacientemente es que jamás se registró en
ningún Colegio Público de Abogados del país ni facturó jamás como
letrada. Al mismo tiempo, cuando se consulta la "Actividad principal"
declarada ante la AFIP, se puede observar que la primera dama presta "servicios
inmobiliarios realizados por cuenta propia, con bienes propios o
arrendados". En el ítem "Actividad secundaria" no se declara nada.
Vale aclarar que las inscripciones en AFIP por parte de Cristina se
remontan a noviembre de 1994 pero las actividades fueron declaradas
oficialmente en enero de 1999 y no han sido cambiadas hasta la fecha.
Frente a semejante panorama, este medio envió un pedido a la
secretaría privada de la primera dama para intentar aclarar de una buena
vez el tema:

El fax jamás fue respondido, ni por
Cristina ni por nadie de su séquito. Ni siquiera hubo un llamado
telefónico para decir que no se daría respuesta oficial al tema, tal
cual suele hacer el kirchnerismo en muchos otros escándalos en los que
aparece rozado.
Concluyendo
Es sumamente extraño el silencio prodigado desde Casa de Gobierno
frente a este tema, sobre todo cuando el escándalo llegó a ocupar las
páginas de los diarios más importantes del país y del exterior (1),
poniendo en ridículo la situación de la candidata con más chances a
ocupar la primera magistratura de la Nación.
Ha sido raro también el mal trato que medios como los diarios
Clarín y La Nación han prodigado a este tema, haciendo "flaco
favor" al kirchnerismo. El primero de ellos se ha referido al tema
recién cuando la Universidad Nacional de La Plata salió a
confirmar la supuesta titulación de Cristina y mostró la ficha de
entrega de título en un tamaño tan pequeño que no puede verse la
enmienda denunciada por este medio. ¿Casualidad? Imposible, conociendo
al grupo Clarín.
Mientras se espera el avance de la causa judicial iniciada esta
semana, es dable finalizar este artículo con un elocuente comentario del
colega de Tribuna de periodistas
Carlos Machado: "Por algo toda la información personal y laboral
referida a los Kirchner, tanto Néstor como Cristina,
ha pasado en las últimas semanas a ser guardada bajo siete llaves,
mientras sus responsables se han cosido la boca. Es que las imputaciones
acerca de la inexistencia del título de abogada de Cristina han
comenzado a correr como reguero de pólvora, y proliferan los intentos
por averiguar una verdad tan incómoda para los ocupantes de la
residencia de Olivos".
No es poco.
Texto publicado el 271007
(1)
http://www.perfil.com/contenidos/2007/10/01/noticia_0039.html
(2)
http://www.clarin.com/diario/2007/10/02/elpais/p-00701.htm
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