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150907 -
El calentamiento global y su secuela
inminente, el cambio climático, amenazan a la humanidad en su
conjunto, pero sus primeros efectos serán más letales para las
comunidades pobres y los países en desarrollo.
El impacto
del calentamiento global será más rápido y destructivo de lo que se
preveía. Habrá más muertes, enfermedades, hambrunas, sequías, incendios,
inundaciones y tornados. Se acelerará la extinción de especies y el
deshielo de los glaciares. También será causal del inicio de nuevas
guerras, de modificar fronteras y de desencadenar migraciones masivas.
América
latina ya ha experimentado en los últimos años una sucesión de
acontecimientos extremos e inéditos: lluvias torrenciales en Venezuela,
inundaciones en la Pampa Argentina, sequías en la Amazonia, tempestades
de granizo en Bolivia y una temporada récord de ciclones en el Caribe.
Al mismo tiempo, las precipitaciones se reducen en Chile, en el sur de
Perú y en el sudoeste de Argentina.
Con el
aumento de las temperaturas registradas, los glaciares andinos se
retiran, tendencia que se vuelve crítica en Bolivia, Perú, Colombia y
Ecuador. En el terreno de la razón, hay que reflexionar sobre algunas
evidencias como:
-Se elevó
el dióxido de carbono en la atmósfera a un nivel superior al que hubo en
los últimos cientos de años.
-Los hielos
eternos han dejado de serlo: se están descongelando.
-La
temperatura mundial aumentó a un promedio de 0.6 C por encima de los
registros de los últimos siglos.
-Las capas
de hielo del Artico adelgazaron entre 15 y un 40% en los últimos 30
años.
-Los
glaciales se derriten o retroceden.
-Los
océanos se calientan y las costas se erosionan más ligero.
-El 16% de
los arrecifes de coral del mundo han muerto o agonizan.
-Los
bañados, esteros, lagos, lagunas y otros humedales se achican o desecan.
-Aumentan
las lluvias y el impacto de las inundaciones.
-La
primavera se adelanta. Las plantas florecen antes de tiempo y las aves
nidifican prematuramente.
El
calentamiento global se ha convertido en un problema tan grave que por
primera vez en su historia el Consejo de seguridad de la ONU se dispone
a enfrentarlo como una amenaza urgente a la paz y seguridad
internacional, ante el riesgo de que provoque nuevas guerras, altere
fronteras, interrumpa suministros de energía y dispare migraciones
masivas.
El
calentamiento de la atmósfera afecta ya los suministros de agua del
planeta y en poco tiempo más comenzará a modificar los patrones de
hambruna y disponibilidad de alimentos, lo que creará potenciales
fuentes de inestabilidad. Además, el aumento del nivel de los océanos
llevará a que numerosas poblaciones tengan que ser redistribuidas en
varios países, e incluso amenazará la existencia de países enteros.
Debido a
esto, el Consejo de Seguridad de la ONU, se reunirá 17 de abril del 2007
para discutir estos problemas.
Tres de los
cinco miembros permanentes del Consejo –Estados Unidos de Norteamérica,
Rusia y China- están a la cabeza de los países que más contaminan el
planeta con sus emisiones de dióxido de carbono y otros gases que
acentúan el efecto invernadero.
Mientras
Moscú y Pekín aceptaron a regañadientes realizar el debate sobre
calentamiento global en el Consejo de Seguridad. Washington no ofreció
resistencia. En el último año, el gobierno del presidente George W. Bush,
que retiró su firma del Protocolo de Kyoto destinado a limitar la
emisión de gases contaminantes en los países más industrializados, ha
estado virando su posición ante el tema y se ha mostrado más abierto a
coordinar acciones con otros países para buscar soluciones.
Según el
informe de expertos sobre los impactos del cambio climático titulado
“Efectos, adaptación y vulnerabilidad” publicado en Bruselas – Bélgica,
el 6de abril del 2007. De acuerdo a sus conclusiones, no se trata de un
problema lejano, las consecuencias ya empiezan a sentirse y sus peores
impactos comenzarán a palparse en cuestión de décadas. En América Latina
para el 2050, la mitad de las tierras agrícolas podría verse afectadas
por el cambio climático, exponiendo a decenas de millones de personas al
hambre y a entre 60 millones y 150 millones a la reducción de los
recursos hídricos. También advierte que en la región se encuentran 7 de
los 25 principales lugares de fuerte concentración de especies endémicas
que están a punto de perder su hábitat natural, entre ellos tenemos que
nombrar: insectos, reptiles y mamíferos.
Para
Graciela Magrin, coordinadora del capítulo sobre América Latina del
informe del IPCC, subrayó “América Latina será una región muy afectada,
no sólo por el aumento de la temperatura y el cambio en el nivel de las
lluvias, sino también por la mayor frecuencia de eventos extremos y la
elevación del nivel del mar. Todos los continentes que tienen mucha
pobreza y desigualdad en la población son los menos capaces de afrontar
todos estos cambios”.
¿Qué
acciones tenemos a nuestro alcance ante este peligro inminente? El
derecho brinda una alternativa.
Las
actividades contaminantes son claramente contrarias a la ley; desde los
tratados internaciones a las Constituciones Nacionales y las normas
locales, el orden jurídico prevé la defensa del ambiente, obliga a los
Estados a tomar medidas y permite responsabilizar a quienes causan el
daño.
El
principio de prevención contenido en la Ley general del Ambiente, en la
Argentina, impone tomar medidas de protección para evitar el daño antes
de que se produzca. Las sanciones que la Justicia imponga para los
responsables serán más disuasivas que solo intentar que se tome
conciencia sobre el valor de la vida de las generaciones futuras.
El mundo,
es decir, el clima y todos los seres vivos, es un sistema cerrado: todo
lo que hacemos tiene repercusiones que en última instancia nos
afectarán. Los niños de mañana - y desde luego los adultos de hoy -
tendrán que aprender a considerar las consecuencias de sus acciones
sobre el clima; cuando tomen decisiones como integrantes del gobierno o
del sector empresarial o en el ámbito de la vida privada deberán tener
en cuenta ese sistema. Al hacer frente al cambio climático, los seres
humanos tendrán que pensar en términos de décadas y de siglos. La tarea
recién comienza y muchos de los efectos de las variaciones climáticas no
se manifestarán sino al cabo de dos o tres generaciones. En el futuro
cada uno de nosotros oirá hablar de este problema, y deberá vivir con él
No hay peor
sordo que el que no quiere oír... No hay peor ciego que el que no quiere
ver... No hay peor mudo que el que no quiere hablar.
Cristian Frers es Técnico Superior en
Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social -
E-mail:
cristianfrers@hotmail.com
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