201107 - Los
problemas ambientales relacionados al desarrollo económico y social
están siendo desde hace algún tiempo tenidos cada vez más en cuenta. El
sistema de producción actual nos esta llevado a una situación crítica de
la cual no es fácil salir.
Nada parece ser más difícil que cambiar los modos de comportamiento de
una sociedad cuando el estilo de desarrollo imperante está muy
arraigado; la solución está en plantearse una revalorización de cambios
de comportamiento, de actitud de la forma de vida, que se traduce en
revisar los valores, símbolos e ideologías, y ello dará nueva pautas de
modos de vida.
Hasta el momento las soluciones han venido de la mano de cambios
tecnológicos, de sanción de normativas más estrictas, de establecer
impuestos a quien contamine o de subsidios a quien elabore productos
amigables con el ambiente.
Todas estas medidas han tenido un éxito relativo, lo cierto es que la
situación ambiental del planeta es cada vez peor y cada vez más
irreversible.
En mi opinión, la principal solución a los problemas ambientales, es la
educación ambiental en todos los niveles y sectores de la sociedad.
Puesto que esta educación esta precisamente orientada a enseñar cómo los
ambientes naturales funcionan y en particular como los seres humanos
pueden controlar los ecosistemas para vivir de modo sostenible,
minimizando la degradación, la contaminación del aire, agua o suelo, y
las amenazas a la supervivencia de otras especies de plantas y animales.
Los objetivos de la educación ambiental, se deben basar en:
1) Considerar al ambiente, en forma integral, es decir, lo natural y lo
construido, no solo los aspectos naturales, sino los tecnológicos,
sociales, económicos, políticos, morales, culturales, históricos y
estéticos.
2) Asumir un enfoque interdisciplinario para el tratamiento de la
dimensión ambiental, que se inspira en el contenido específico de cada
disciplina para posibilitar una perspectiva equilibrada.
3) Tratar la temática ambiental desde lo particular a lo general tiene
como finalidad que los estudiantes se formen una idea de las condiciones
ambientales de otras áreas, que identifiquen las condiciones que
prevalecen en las distintas regiones geográficas y políticas, además de
que reflexionen sobre las dimensiones mundiales del problema ambiental
para que los sujetos sociales se involucren en los diferentes niveles de
participación y responsabilidad.
4) Promover el conocimiento, la habilidad para solucionar problemas, la
clasificación de valores, la investigación y la evaluación de
situaciones, en los estudiantes en formación, cuyo interés especial sea
la sensibilización ambiental para aprender sobre la propia comunidad.
5) Capacitar a los alumnos para que desempeñen un papel en la
planificación de sus experiencias de aprendizaje y darles la oportunidad
de tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.
Para lograr esto se deben crear espacios de aprendizaje tanto formales
como no formales que promuevan la construcción de conocimientos y que
permitan la resolución de problemas cotidianos. Para conservar hay que
conocer, comprender y cuestionar.
En la problemática ambiental convergen diversos procesos naturales y
sociales por lo cual no puede ser comprendida en su complejidad sin la
participación activa de diferentes campos del saber.
En definitiva, la educación ambiental es un proceso integral,
sistemático y permanente de información, formación y capacitación
formal, no formal e informal, basado en el respeto a todas las formas de
vida, por el que las personas, individual y colectivamente, toman
conciencia y se responsabilizan del ambiente y sus recursos, mediante la
adquisición de conocimientos, aptitudes, actitudes, valores y
motivaciones que le facilitan comprender las complejas interrelaciones
de los aspectos ecológicos, económicos, sociales, políticos, culturales
éticos y estéticos que intervienen en el medio ambiente, así como
participar y movilizarse en función de resolver y prevenir sus problemas
presentes y futuros, dentro de un proceso de desarrollo sostenible,
orientados hacia la convivencia en armonía y equilibrio con la
naturaleza, para beneficio de las generaciones actuales y por venir.
¿Cuál es el papel que juega la educación ambiental y los educadores
ambientales en la preservación del ambiente y en el mejoramiento de las
condiciones de bienestar de la comunidad?
El sencillo hecho de caminar por el campo y tener contacto con la
naturaleza nos pone de manifiesto la relación existente del hombre con
ella; cuando observamos un cultivo, un riachuelo, un bosque, un jardín,
un lago; cuando nos desplazamos en un automóvil, en una bicicleta, en
una moto, en una carreta o en un caballo, estamos frente a nuestro
entorno, es decir, ambiente. Pero la gran realidad es que toda la
armonía está en función del ser humano y es éste, al final, el menos
requerido en la naturaleza para mantener un equilibrio biológico, amén
de ser el causante de las degradaciones y rupturas ambientales.
El ser humano con toda su inteligencia, como parte del entorno natural,
está en capacidad de conocer y transformar un mundo a su antojo y
posibilidades; pero hay un interrogante que cada día me asombra y me
hace cuestionarme: ¿Realmente estamos construyendo un mundo habitable,
lleno de aire puro, de olores agradables, de colores fascinantes, de
formas variadas y de ecoternura por los que allí viven, donde se pueda
compartir con armonía, con cariño y con gusto?
Bajo esta perspectiva, es sumamente importante que el educador
ambiental, de manera dinámica, organice sus actividades escolares en
común acuerdo con sus alumnos, permitiendo que ellos conozcan, manejen y
practiquen, tanto sus derechos como sus deberes, los cuales poseen con
sus compañeros y consigo mismos.
Promover una educación para un desarrollo sustentable y sostenible,
significa plantearse la formación de un ser humano íntegro, capaz de
reconocerse como parte del mundo natural y de relacionarse armónicamente
con él. Significa formar sujetos con conciencia cívica, críticos y
reflexivos; capaces de relacionarse de manera distinta con la
naturaleza, con los demás, con el conocimiento; con capacidad de
comprender, explicar y criticar su realidad. Argentina necesita personas
capaces de relacionarse con los otros, respetando la pluralidad y
también con la potencialidad de buscar y crear caminos. En definitiva,
sujetos con la posibilidad de ir más allá de los límites impuestos. Se
debe analizar las relaciones sociedad - naturaleza desde los comienzos
mismos de la humanidad y considerar la sustentabilidad, que hace
referencia a la utilización de los recursos sin comprometer la
disponibilidad para futuras generaciones.
Cristian Frers – Técnico Superior en
Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social – E-mail:
cristianfrers@hotmail.com