061207 - La palabra biodiversidad es una
contracción de diversidad biológica; se refiere por lo tanto a la
variedad en el mundo viviente. El término biodiversidad se aplica
comúnmente a describir la cantidad, la variedad y la variabilidad de los
organismos vivos. Este uso tan amplio abarca muchos parámetros
diferentes, y en este contexto biodiversidad es, en realidad, un
sinónimo de La Vida en la Tierra.
En los últimos 10.000 años, la diversidad animal y vegetal que hoy nos
maravilla, fruto de una historia de miles de millones de años de
evolución en donde los seres vivos han conquistado medios tan diferentes
como los océanos y el aire, se han asentado en las cálidas y húmedas
franjas tropicales y también en las frías y áridas zonas polares; para
resolver los retos de la locomoción, la alimentación, la comunicación o
la reproducción han desplegado una apabullante variedad de soluciones.
Sin embargo esta exaltación de vida está sufriendo un retroceso
devastador debido a la actividad humana. El ritmo de extinción de las
especies se ha acelerado drásticamente, calculándose que en la
actualidad es por los menos 400 veces mayor que el que existía antes de
la aparición del ser humano.
Si calculamos la tasa de extinción de este momento, basándonos en los
números de especies por área, teniendo en cuenta la pérdida de bosques
tropicales (aproximadamente 1/3 en los últimos 40 años), se extinguen
50.000 especies por año (sólo 7.000 de ellas conocidas). Esto representa
10.000 veces la tasa natural de extinción y significa un 5% del total de
especies por década. De mantenerse estos números, a fines del siglo XXI
habrán desaparecido dos tercios de las especies de la Tierra.
La riqueza de la biodiversidad y de los ecosistemas que son fuentes de
vida para el ser humano y las bases del desarrollo sostenible, se
encuentran en un grave peligro. La creciente desertificación a nivel
global conduce a la pérdida de la diversidad biológica. Últimamente han
desaparecido unas ochocientas especies y once mil están amenazadas. Es
fácil comprender que con esta pérdida incesante de recursos está en
riesgo la seguridad alimentaria. La pérdida de la diversidad biológica
con frecuencia reduce la productividad de los ecosistemas, y de esta
manera disminuye la posibilidad de obtener diversos bienes de la
naturaleza, y de la que el ser humano constantemente se beneficia.
Las tres principales causas de esta pérdida de biodiversidad son:
1) La destrucción de los hábitat naturales: Esta es una de las
principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo. Los bosques
tropicales, sin duda los principales almacenes de biodiversidad del
planeta, están desapareciendo a un ritmo vertiginoso.
2) La fragmentación: Campos de cultivo, áreas urbanas, carreteras y
autopistas constituyen barreras infranqueables para numerosas especies.
Para estos seres vivos, su hábitat natural ha pasado de ocupar extensas
áreas ininterrumpidas a quedar dividido en fragmentos aislados de menor
extensión. Es el efecto conocido como fragmentación de los hábitat,
responsable de la extinción local de numerosas especies. Cuando un
cierto número de individuos de una especie queda confinado en una
pequeña porción de territorio, el peligro de extinción es mucho mayor.
3) Los campos sin vida: La aparición de la moderna agricultura
industrial, basada en la especialización y el uso masivo de
fertilizantes y pesticidas produce una brusca disminución de especies.
En los países más intensamente explotados por estas nuevas formas de
agricultura industrial se ha acuñado el término de desierto verde, para
referirse a estos nuevos paisajes, muy pobres en vida silvestre.
Debido a estas causas, el hombre esta enfrentando dos serios problemas:
la falta de conocimiento científico sobre la totalidad de los seres
vivos y la extinción masiva de especies. Estos problemas están
relacionados y cualquier solución de los mismos debe basarse
conjuntamente en generar nuevos conocimientos y forjar una nueva
relación con el mundo natural. La importancia de la biodiversidad deber
ser reconocida a nivel global y su tratamiento debe figurar en las
agendas gubernamentales y en los programas educativos
Hasta ahora parece que el ser humano se ha salido con la suya, como lo
prueba el hecho de que muchas especies se han extinguido ya causa de las
actividades humanas y la vida sigue su curso. Sin embargo no sabemos lo
que nos hará falta por la perdida de especies. Algunos ecologistas
comparan la disminución de la biodiversidad con un vuelo en un avión al
que le quitamos poco a poco los remaches. Cuantos remaches podemos
quitar?..... Aun parece que no ha pasado nada por la perdida de
especies, pero sin duda el mundo es menos hermoso y mas monótono sin
ellas. Posiblemente aun no hemos detectado la magnitud del daño que
hemos causado.
En la Conferencia Internacional sobre Biodiversidad que se llevo a cabo
en París, Francia, los científicos coincidieron en alertar al mundo
sobre el peligro de la pérdida de biodiversidad. Al tratar las
posibilidades económicas para los países que son depositarios de riqueza
en biodiversidad, se insiste en el establecimiento de reglas claras
sobre el uso de patentes y la propiedad intelectual en el campo de la
genética y de la biotecnología.
Todas las presentaciones de los especialistas que participaron en París,
se alejaron del enfoque fundamentalista de conservación sin intervención
humana. No se puede concebir la ecuación del desarrollo sustentable sin
el factor humano. Es preciso entender que proteger la biodiversidad es
sinónimo de combatir la pobreza en el mundo. El desarrollo sustentable
continúa siendo el gran desafío para alcanzar un equilibrio entre
desarrollo y conservación.
El hombre, en todas las épocas, ha tenido necesidad de cambio y al mismo
tiempo, miedo al cambio. Esta contradicción es manifiesta en la
civilización industrial que preconizó la utilización despiadada del
medio natural, y que ahora muestra una inquietud creciente ante la
pérdida de la diversidad biológica.
El difícil imaginar un desarrollo social como el actual sin afectar el
medio natural, y de éste el elemento más frágil es la diversidad
biológica. Sin embargo, si en la época postindustrial las sociedades
humanas quieren ser dueñas de su destino, deberán poder regular su
actividad y crecimiento, obtener los satisfactores que necesitan sin
deteriorar el legado más importante de la evolución biológica: la
biodiversidad
La extinción de especies vegetales y animales es uno de los síntomas más
preocupantes del deterioro ambiental en el mundo, ya que constituye un
proceso irreversible que nos priva para siempre de un material genético
único e irremplazable del que tal vez ni siquiera sepamos aún que
aplicaciones prácticas podrá tener en beneficio de la misma humanidad
que los destruye. Este tal vez sea el concepto más fácil de comprender
en el mundo materialista e interesado en que habitualmente nos movemos,
pero no es el único motivo que aconseja la conservación de especies.
Efectivamente ya tendría que bastarnos el solo hecho de no alterar
sustancialmente la delicada trama que une a los seres vivos entre sí, y
que nos recuerda que cada especie ocupa un nicho ecológico peculiar que,
con su extinción, o bien queda vacante o es ocupado por otras especies
más ubicuas. Con lo cual se simplifican o desaparecen cadenas
alimenticias singulares, y como si esto fuera poco, el solo derecho a
coexistir en el planeta Tierra en las especies vegetales y animales
debería erigirse como el principal argumento para evitar la extinción
por todos los medios.
Cristian Frers –
Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación
Social – E-mail:
cristianfrers@hotmail.com