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200408 -
Reciclado en la fuente
Uno de los problemas es que el acento debe ponerse en
cómo generar cada vez menos residuos, de cualquier índole como residuos
plásticos.
La reducción en la fuente se refiere directamente al
diseño y a la etapa productiva de los productos, principalmente envases,
antes de ser consumidos. Es una manera de concebir los productos con un
nuevo criterio ambiental; generar menos residuos. Y esto es aplicable a
todas las materias primas: vidrio, papel, cartón, aluminio y plásticos.
En el caso de estos últimos residuos, la reducción en la
fuente es responsabilidad de la industria petroquímica (fabricante de
los diferentes tipos de plásticos), de la industria transformadora (que
toma esos plásticos para fabricar los diferentes productos finales), y
de quien diseña el envase (envasador).
Aunque podría decirse que al consumidor también le cabe
una buena parte de la responsabilidad: en las góndolas de los
supermercados es él quien tiene la facultad de elegir entre un producto
que ha sido concebido con criterio de reducción en la fuente y otro que
derrocha materia prima y aumenta innecesariamente el volumen de los
residuos.
Reducir en la fuente significa referirse a la
investigación, desarrollo y producción de objetos utilizando menos
recursos (materia prima). De ahí su denominación porque se aplica a la
faz productiva. Al utilizar menos materia prima se producen menos
residuos y además se aprovechan mejor los recursos naturales.
Minimizar el volumen y peso de los residuos es el primer
paso para resolver el problema global de los mismos. Todo gerenciamiento
de los Residuos Sólidos Urbanos debe comenzar por la reducción en la
fuente.
Las principales ventajas de la reducción en la fuente:
-Disminuye la cantidad de residuos; es mejor no producir residuos que
resolver qué hacer con ellos.
-Ayuda a que los rellenos sanitarios no se saturen
rápidamente.
-Se ahorran recursos naturales –energía y materia prima-
y recursos financieros
-La reducción en la fuente aminora la polución y el
efecto invernadero. Requiere menos energía transportar materiales más
livianos. Menos energía significa menos combustible quemado, lo que
implica a su vez menor agresión al ambiente.
Etapas para reciclar el plástico:
A)
Recolección: Todo sistema de recolección diferenciada que se implemente
descansa en un principio fundamental, que es la separación, en el hogar,
de los residuos en dos grupos básicos: residuos orgánicos por un lado e
inorgánicos por otro; en la bolsa de los residuos orgánicos irían los
restos de comida, de jardín, y en la otra bolsa los metales, madera,
plásticos, vidrio, aluminio. Estas dos bolsas se colocarán en la vía
pública y serán recolectadas en forma diferenciada, permitiendo así que
se encaucen hacia sus respectivas formas de tratamiento.
B)
Centro
de reciclado: Aquí se reciben los residuos plásticos mixtos compactados
en fardos que son almacenados a la interperie. Existen limitaciones para
el almacenamiento prolongado en estas condiciones, ya que la radiación
ultravioleta puede afectar a la estructura del material, razón por la
cual se aconseja no tener el material expuesto más de tres meses.
C)
Clasificación: Luego de la recepción se efectúa una clasificación de los
productos por tipo de plástico y color. Si bien esto puede hacerse
manualmente, se han desarrollado tecnologías de clasificación
automática, que se están utilizando en países desarrollados. Este
proceso se ve facilitado si existe una entrega diferenciada de este
material, lo cual podría hacerse con el apoyo y promoción por parte de
los municipios.
Reciclado Mecánico
El reciclado mecánico es el más difundido en la opinión
pública en la Argentina, sin embargo este proceso es insuficiente por sí
solo para dar cuenta de la totalidad de los residuos.
El reciclado mecánico es un proceso físico mediante el
cual el plástico post-consumo o el industrial (scrap) es recuperado,
permitiendo su posterior utilización.
Los plásticos que son reciclados mecánicamente provienen
de dos grandes fuentes:
-Los residuos
plásticos proveniente de los procesos de fabricación, es decir, los
residuos que quedan al pie de la máquina, tanto en la industria
petroquímica como en la transformadora. A esta clase de residuos se la
denomina scrap. El scrap es más fácil de reciclar porque está limpio y
es homogéneo en su composición, ya que no está mezclado con otros tipos
de plásticos. Algunos procesos de transformación (como el termoformado)
generan el 30-50% de scrap, que normalmente se recicla.
-Los residuos plásticos proveniente de la masa de
Residuos Sólidos Urbanos (RSU).
Estos se dividen a su vez en tres clases:
A)
Residuos
plásticos de tipo simple: han sido clasificados y separados entre sí los
de distintas clases.
B)
Residuos
mixtos: los diferentes tipos de plásticos se hallan mezclados entre sí.
C)
Residuos
plásticos mixtos combinados con otros residuos: papel, cartón, metales.
Reciclado Químico
Se trata de diferentes procesos mediante los cuales las
moléculas de los polímeros son craqueadas (rotas) dando origen
nuevamente a materia prima básica que puede ser utilizada para fabricar
nuevos plásticos.
El reciclado químico comenzó a ser desarrollado por la
industria petroquímica con el objetivo de lograr las metas propuestas
para la optimización de recursos y recuperación de residuos. Algunos
métodos de reciclado químico ofrecen la ventaja de no tener que separar
tipos de resina plástica, es decir, que pueden tomar residuos plásticos
mixtos reduciendo de esta manera los costos de recolección y
clasificación. Dando origen a productos finales de muy buena calidad.
Principales procesos existentes:
-Pirólisis:
Es el craqueo de las moléculas por calentamiento en el
vacío. Este proceso genera hidrocarburos líquidos o sólidos que pueden
ser luego procesados en refinerías.
-Hidrogenación:
En este caso los plásticos son tratados con hidrógeno y
calor. Las cadenas poliméricas son rotas y convertidas en un petróleo
sintético que puede ser utilizado en refinerías y plantas químicas.
-Gasificación:
Los plásticos son calentados con aire o con oxígeno. Así
se obtienen los siguientes gases de síntesis: monóxido de carbono e
hidrógeno, que pueden ser utilizados para la producción de metanol o
amoníaco o incluso como agentes para la producción de acero en hornos de
venteo.
-Chemolysis:
Este proceso se aplica a poliésteres, poliuretanos,
poliacetales y poliamidas. Requiere altas cantidades separadas por tipo
de resinas. Consiste en la aplicación de procesos solvolíticos como
hidrólisis, glicólisis o alcohólisis para reciclarlos y transformarlos
nuevamente en sus monómeros básicos para la repolimerización en nuevos
plásticos.
-Metanólisis:
Es un avanzado proceso de reciclado que consiste en la
aplicación de metanol en el PET. Este poliéster (el PET), es
descompuesto en sus moléculas básicas, incluido el dimetiltereftalato y
el etilenglicol, los cuales pueden ser luego repolimerizados para
producir resina virgen. Varios productores de polietilentereftalato
están intentando de desarrollar este proceso para utilizarlo en las
botellas de bebidas carbonadas. Las experiencias llevadas a cabo por
empresas como Hoechst-Celanese, DuPont e Eastman han demostrado que los
monómeros resultantes del reciclado químico son lo suficientemente puros
para ser reutilizados en la fabricación de nuevas botellas de PET.
Estos procesos tienen diferentes costos y
características. Algunos, como la chemolysis y la metanólisis, requieren
residuos plásticos separados por tipo de resina. En cambio la pirólisis
permite utilizar residuos plásticos mixtos.
Perspectivas del reciclado químico:
- El reciclado químico se encuentra hoy en una etapa
experimental avanzada. Es de suponer que en los próximos años pueda
transformarse en una poderosa y moderna herramienta para tratar los
residuos plásticos. El éxito dependerá del entendimiento que pueda
establecerse entre todos los actores de la cadena: petroquímicas,
transformadores, grandes usuarios, consumidores y municipios, a los
fines de asegurar la unidad de reciclado y que la materia prima llegue a
una planta de tratamiento.
- La sociedad debe estar preparada para tal cambio de
tecnología en lo que hace al tratamiento de los residuos plásticos. Por
su parte, la industria petroquímica está trabajando en la definición de
especificaciones técnicas a los fines de garantizar la calidad de los
productos obtenidos a través del reciclado químico.
- Si bien el reciclado mecánico se halla en un estado más
evolucionado, éste solo no alcanza para resolver el problema de los
residuos. No sería inteligente desdeñar cualquier otra forma de
tratamiento por incipiente que fuera. Lo que hoy parece muy lejano puede
que dentro de las próximas dos décadas se convierta en una realidad
concreta. En el caso de los plásticos se debe tener en cuenta que se
trata de hidrocarburos, por lo que, para un recurso no renovable como el
petróleo, es especialmente importante desarrollar técnicas como el
reciclado químico para generar futuras fuentes de recursos energéticos.
Los plásticos post-consumo de hoy pueden considerarse como los
combustibles o las materias primas del mañana. Además, el reciclado
químico contribuirá con la optimización y ahorro de los recursos
naturales al reducir el consumo de petróleo crudo para la industria
petroquímica.
- De todas las alternativas de valorización quizá ninguna
esté hecha tan a medida de los plásticos como el reciclado químico. Es
muy probable que se transforme en la vía más apropiada de recuperación
de los residuos plásticos, tanto domiciliarios como los provenientes del
scrap (post-industrial), obteniéndose materia prima de calidad idéntica
a la virgen. Esto contrasta con el reciclado mecánico, donde no siempre
se puede asegurar una buena y constante calidad del producto final. El
reciclado químico ofrece posibilidades que resuelven las limitaciones
del reciclado mecánico, que necesita grandes cantidades de residuos
plásticos limpios, separados y homogéneos para poder garantizar la
calidad del producto final. Los residuos plásticos domiciliarios suelen
estar compuestos por plásticos livianos, pequeños, fundamentalmente
provenientes de los envases, pueden estar sucios y presentar substancias
alimenticias. Todo esto dificulta la calidad final del reciclado
mecánico, ya que se obtiene un plástico más pobre comparado con la
resina virgen. Por lo tanto, los productos hechos de plástico así
reciclado se dirigen a mercados finales de precios bajos. Por el
contrario, el reciclado químico supera estos inconvenientes, ya que no
es necesaria la clasificación de los distintos tipos de resinas
plásticas proveniente de los residuos. En este proceso pueden se
tratados en forma mixta, reduciendo costos de recolección y
clasificación. Además, lleva a productos finales de alta calidad que sí
garantizan un mercado.
Toda estrategia de
gestión integral de los Residuos Sólidos Urbanos debe prever y
contemplar la posibilidad del reciclado químico. El tratamiento de los
residuos plásticos no puede ser resuelto unilateralmente por uno u otro
proceso, debiendo analizarse las diferente alternativas de reciclado.
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