060210 -
Más que un simple videojuego
El juego es una ventana a lo que es un creciente, cada vez
más poderoso y diverso movimiento de base ultraconservador en
Estados
Unidos que ya provoca preocupación a
las cúpulas y hasta impacto político nacional.
El presidente
Barack Obama da un golpe de Estado, disuelve la Constitución
y el país para establecer la Unión de América del Norte con ayuda del
presidente
Felipe Calderón y el primer ministro canadiense
Stephen Harper. Todo empieza cuando Obama
sostiene conversaciones clandestinas durante 2010 con Calderón y Harper.
Ante una masiva derrota electoral de los demócratas en las elecciones
legislativas de este año, en parte por sospechas sobre las pláticas
secretas, Obama decide actuar antes de la asunción de la nueva mayoría
conservadora en ambas cámaras del Congreso. Anuncia que el nuevo
Congreso no sesionará, disuelve el país, instaura la Unión de América
del Norte e implementa la prohibición de armas de fuego conforme a un
nuevo tratado global de la
Organización de Naciones Unidas. Despliega tropas de defensa civil
en la emergencia, mientras figuras públicas conservadoras (sobre todo
las de televisión y radio) son desaparecidas o asesinadas en campos de
concentración del gobierno. Obama se declara el “legendario imán
perdido”. Según el juego: “¡El golpe marxista ha empezado! Era obvio que
los empleados y zares de Obama eran seguidores de
Marx”.
En ese Estado policiaco todo depende de patriotas rebeldes que tendrán
que buscar la forma de rescatar al país. Millones se sublevan y así
comienza “la segunda Revolución”. El enemigo incluye a líderes
demócratas del Congreso y altos funcionarios, y nacionalistas negros,
como “los Tigres Negros”, que son algo así como una guardia personal de
Obama.
Diseñadores libertarios. Es un juego de video online diseñado por
libertarios conservadores en Brooklyn hace un par de meses, y el jugador
tiene la responsabilidad de sumarse a la revolución para combatir a las
fuerzas antipatrióticas que se han robado al país. Se llama 2011:
Obama’s Coup Fails (“2011: Fracasa golpe de Obama”).
Pero no es sólo un juego. Lo que lo vuelve más serio es que es una
ventana a lo que es un creciente, cada vez más poderoso y diverso
movimiento de base ultraconservador en este país que ya provoca
preocupación a las cúpulas y hasta impacto político nacional. Aunque los
diseñadores del juego anuncian que es sólo entretenimiento lleno de
acción con un tono satírico, advierten que “si los eventos actuales
continúan transpirando así, entonces el golpe de Obama 2011 podría, en
los hechos, convertirse en un capítulo oscuro de la historia
estadounidense”.
Los diseñadores han afirmado en entrevistas con Wired y por separado con
Mother Jones que “detestamos igualmente a republicanos y demócratas”, y
que planean otro juego en el que el objetivo es emboscar a
George W. Bush (aunque no han cumplido con esa promesa). O sea,
justo lo que piensa una amplia corriente de este movimiento.
Los de este movimiento son los que lograron el triunfo en la elección
legislativa especial para el escaño del senador Edward Kennedy, donde un
desconocido conservador triunfó sobre la poderosa maquinaria del Partido
Demócrata, lo cual sacudió al gobierno de Obama y el liderazgo del
Congreso en Washington. También son quienes han logrado manifestaciones
nacionales de decenas de miles en Washington, pero que también han sido
la cara popular de esfuerzos para derrotar y debilitar la agenda
política de Obama en innumerables pueblos y ciudades en varios puntos
del país.
Aunque inicialmente descartados como extremistas locos porque portaban
mantas o expresaban consignas acusando a Obama de ser socialista,
musulmán clandestino, hitleriano, extranjero africano, enemigo de la
libertad y más, el hecho es que sus números e influencia, como su
organización descentralizada, continúan creciendo al sumarse gente más
moderada al compartir la misma sospecha de que Washington y
Wall Street tienen secuestrado al país, y que el gobierno no sólo no
representa sus intereses, sino que es el enemigo de la libertad y de los
valores estadounidenses.
Son identificados como el movimiento del
Tea Party, lo cual no es un partido, sino que la palabra “party”
también es “fiesta” o reunión social, y es en referencia a una acción de
desobediencia civil al inicio de la revolución de independencia por los
colonos contra la imposición de impuestos sobre el te por Gran Bretaña.
Estos se treparon a buques de carga británicos en el puerto de Boston
desde donde tiraron baúles de té al agua. Fue parte de la rebelión que
llevaba la consigna de “no a impuestos sin representación”, o sea, se
rehusaban pagar impuestos a un gobierno en el cual la ciudadanía no
tenía representación política, y es la misma consigna que se aplica
ahora.
Todos los días hay nuevas asociaciones que se identifican como parte del
movimiento de
Tea Party, espantando cada vez más a los demócratas pero
también inquietando a los republicanos, ya que la ira y el repudio es
contra los gobernantes en Washington en general, sin importar,
necesariamente, el partido.
De hecho, ahora los dirigentes republicanos están tratando de
incorporar, y no imponerse sobre esta bases. Por cierto, algunas
encuestas recientes indican que si de repente existiera un Partido de
Té, su popularidad sería mayor de la que goza el Partido Republicano,
reporta el periodista Ben McGrath en The New Yorker. “Y después de la
derrota en Massachusetts es evidente cómo Obama y otros analistas
subestimaron la fuerza del movimiento, como la extensión del
resentimiento que lo nutre. Al enfocarse en las pancartas más exageradas
y burlándose de las pugnas internas de los
Tea Party, ignoraron la gradual consolidación del
movimiento”, agrega McGrath.
Este movimiento tomó prestado muchas de las tácticas de los movimientos
progresistas de las últimas décadas, con algunos caracterizándolo como
el primer movimiento populista de ala derecha de estos tiempos. De
repente, se insertó en la dinámica política nacional. O sea, ya no es
sólo un juego (el cual se puede ver en: www.usofearth.com/2011-oba m as-coup-fails.php
http://www.uso fearth.com/2011obamas-coup-fails.php) - La Jornada de
México. Para
Página/12
Nota de Atajo
Stephen Harper nació en Toronto,
Canadá, el 30 de abril de 1959. Es un político canadiense, vigésimo
segundo Primer Ministro de Canadá, y líder del Partido Conservador. Ganó
en las elecciones generales de enero del año 2006 terminando con 12 años
de gobiernos del Partido Liberal.