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Ella también fue hija de un policía. Santa Rosa de Lima, patrona de la Policía Nacional del Perú
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Este próximo 30 de Agosto, la Policía Nacional del Perú celebra la fiesta de Santa Rosa de Lima, y los Policías de la III – Dirección Territorial de Policía de Trujillo, han preparado un programa especial de homenaje a su Santa patrona. Recuerda la cristiandad las ilustres virtudes de pureza, piedad, amor a Dios y al prójimo, y la hermosura y la gracia de una mujer peruana que floreció en Lima, en la mística y fervorosa edad del Virreynato, en el apacible siglo XVI: Isabel Flores de Oliva, conocida en todo el mundo con el simbólico y encantador nombre de Rosa; apelativo apropiadísimo por la hermosura de su alma y de toda ella y por el fragante perfume embriagador de sus virtudes.

Actualmente muchas instituciones tienen a Santa Rosa de Lima como especial protectora, entre ellas podemos nombrar a las Enfermeras del Perú, Cáritas de Lima, la Policía Nacional del Perú y los Mineros del Perú. Es además Patrona de las Filipinas y patrona de las Armas de Argentina y Paraguay. Fue beatificada por el Papa Clemente IX en 1671 y declarada "Patrona de Lima". También se le declaró a Santa Rosa de Lima como Patrona Principal de América, de las Islas Filipinas, de las Indias Orientales y de la Iglesia Hispanoamericana. En nuestra ciudad, el Colegio Santa Rosa, también celebra su aniversario en honor a su santa patrona.

Su fiesta se celebra en el Perú el 30 de agosto, pero en el resto del mundo católico el 23 de agosto. Desde 1671, cada 30 de agosto los peruanos, y en particular los limeños se visten de fiesta para rendirle homenaje a la Patrona de la ciudad: Santa Rosa de Lima. Rosa de Santa María, como era conocida antes de su canonización, según sus seguidores ha concedido numerosos milagros que le han ganado devotos no sólo en el Perú sino también en otros lugares del mundo, hasta el punto de convertirse en patrona del Perú, América y las Filipinas.

Isabel Flores de Oliva nació el 30 de agosto de 1586; siendo sus padres don Gaspar Flores, natural de San Juan de Puerto Rico y la dama peruana doña María de Oliva. Rosa de Lima. Aunque la niña fue bautizada con el nombre de Isabel, en recuerdo de su abuela materna, al ser confirmada por el gran obispo Toribio de Mogrovejo, se le agregó el nombre "Rosa", en honor a su belleza. Desde entonces ya casi nadie la llamó Isabel; su madre, sus parientes, su profesor, todos al nombrarla, la llamaban Rosa. En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad, de suerte que tuvo después bastante dificultad en quitársela. Como las gentes alababan frecuentemente su belleza, Rosa solía restregarse la piel con pimienta para desfigurarse y no ser ocasión de tentaciones para nadie.

Lo que pocos conocen, es que Don Gaspar Flores, padre de la Santa, era Oficial de la Guardia de Seguridad del Virrey de esa época, es decir un Oficial de Policía miembro de lo que entonces se conocía como Alguaciles. Para estar cerca del Palacio de Pizarro, lugar desde donde se gobernaba, el padre de Santa Rosa de Lima alquiló una casa que pertenecía a Don Pedro de Valladolid, lugar donde nacieron sus 12 hijos. A partir del 24 de agosto, día de la muerte de Santa Rosa, comenzaron a reunirse en esta casa, para hacer oración y encomendarse a ella, muchos devotos que se comprometieron a pagar el arrendamiento. El 7 de abril de 1669 Don Andrés Caballero de la Orden de Santiago y del Consejo de su Majestad, compró la casa para cederla a los religiosos del convento de predicadores, quienes hicieron de ella una capilla y santuario en honor a la santa patrona. El santuario se conserva hasta nuestros días.

El año 1606, a los 20 años de edad, el día de San Lorenzo, Santa Rosa de Lima realiza una de las aspiraciones más ardientes de su vida. Viste el hábito de Terciaria Dominica, imitando así a Santa Catalina de Siena. A partir de entonces, se recluyó prácticamente en una cabaña que había construido en el huerto. Llevaba sobre la cabeza una cinta de plata, cuyo interior era lleno de puntas sirviendo así como una corona de espinas. Su amor de Dios era tan ardiente que, cuando hablaba de El, cambiaba el tono de su voz y su rostro se encendía como un reflejo del sentimiento que embargaba su alma. Ese fenómeno se manifestaba, sobre todo, cuando la santa se hallaba en presencia del Santísimo Sacramento o cuando en la comunión unía su corazón a la Fuente del Amor.

Dios concedió a su sierva gracias extraordinarias, pero también permitió que sufriese durante quince años la persecución de sus amigos y conocidos, en tanto que su alma se veía sumida en la más profunda desolación espiritual. El demonio la molestaba con violentas tentaciones. El único consejo que supieron darle aquellos a quienes consultó fue que comiese y durmiese más. Más tarde, una comisión de sacerdotes y médicos examinó a la santa y dictaminó que sus experiencias eran realmente sobrenaturales.

Rosa pasó los tres últimos años de su vida en la casa de Don Gonzalo de Massa, un empleado del gobierno, cuya esposa le tenía particular cariño. Durante la penosa y larga enfermedad que precedió a su muerte, la oración de la joven era: "Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor". Dios la llamó a Sí el 24 de agosto de 1617, a los treinta y un años de edad. El capítulo, el senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro.

Casi todas las organizaciones policiales, tienen como patrón o patrona a un representante de la santidad católica, así en Bolivia la patrona de la Policía Nacional de Bolivia es la Virgen de Copacabana, la Policía Nacional del Salvador tiene como patrón al Arcángel San Miguel, en España la patrona de la Guardia Civil de España es la Virgen del Pilar y las Vírgenes del Carmen y la Virgen de Fátima en las localidades de y Candelaria y Cataluña respectivamente, la Virgen de Nazarè es patrona de la Policía Nacional de Brasil, la Virgen de Itatì es la Patrona de la Policía Nacional de Argentina, entre otras.

Por sus excelentes virtudes Santa Rosa de Lima, fue elevada a los altares de la Iglesia, y la Policía Nacional del Perú, haciendo suyos tan preciados dones del cielo, la adoptó como Celestial Patrona y Protectora, incluyendo en su Calendario Anual de festividades, la celebración del "Día de Santa Rosa de Lima y de la Virtud Policial", el 30 de Agosto de cada año, conforme lo estipulan el D.S. N° 0027-89-IN del 18SET89 y la R.D. N° 355092 de 06AGO92, respectivamente. Desde entonces, recibe los honores correspondientes en homenajes tributados por nuestra Institución policial.

Las celebraciones preparadas por la III-DIRTEPOL- Trujillo para el día 30 de Agosto se inician con la celebración de una Solemne Misa en la Iglesia Catedral con asistencia de nuestras principales autoridades, luego de lo cual, la Santa Patrona, saldrá en procesión y en hombros de los “Caballeros de la Ley”, para hacer un recorrido sobre alfombradas calles, engalanadas con flores y guirnaldas al compás de la Banda de Músicos de la Policía Nacional y escoltada por gallardetes de las diferentes Unidades Policiales de la III-DIRTEPOL-T.

La gran familia de la Policía Nacional del Perú -distribuidos a lo largo y ancho del país- quiere traer a la memoria en el DIA DE SU SANTA PATRONA, a todos los miembros de la Policía que en lugares sumamente alejados, sumamente difíciles -en alturas prácticamente inhabitables, en aislamientos prácticamente inhumanos- desempeñan lo mejor que pueden la tarea de ser servidores de la patria. Es importante hacer un recuento, aunque sea con la imaginación de cómo la Policía, en muchísimos lugares del país, es la única presencia del Estado, y lo ha sido en años sumamente difíciles, y lo sigue haciendo el día de hoy.

Por eso, la oportunidad es propicia para rendirle homenaje a toda la familia de la Policía que ha sabido poner su honor al servicio de la patria, y que han caído muchas veces de manera heroica por preservar la paz o por prevenir el delito. A todos sus familiares que tantas veces viven alejados de sus seres queridos, pasando noches en vela, recordando "¿cuándo regresa mi hijo o mi hija?", esa presencia y ese sacrificio merece el reconocimiento unánime de la patria, y en este homenaje, delante de Dios y de su Santa Patrona.
También es pertinente hacer recordar que en el Día de la Paz, el Santo Padre Juan Pablo II diò un mensaje al mundo el cual se sintetizó en la expresión: "Sin perdón no hay paz". Por eso, nadie se debe oponer a esta propuesta del magisterio de la Iglesia -que es una reconciliación que parte de Cristo, su fuerza está en Cristo, su acción es la del Espíritu Santo, y el lugar es el corazón del hombre, y que luego se manifiesta en gestos, en palabras, o en cambios de actitud-, porque la tarea de la Iglesia es hacer nacer en el corazón de los peruanos un cambio, un cambio que opera Cristo, que opera el Espíritu Santo y que requiere de la fe.
La paz en nuestros días es muy importante Porque si no es así, tendremos un clima de venganza, venganza que no es fortaleza, venganza que es la explosión de una energía ciega que degrada al hombre que se abandona a ella, venganza que muchas veces busca vías injustas para afirmarse, como puede ser la insidia, la sorpresa, la fuerza física, el miedo del más débil, el odio y el rencor y tantas veces, la media verdad, que es la mayor mentira, y que se trata de imponer tantas veces en algunos medios de comunicación.
Por eso es tan importante el lenguaje que se utiliza para expresar los sentimientos del corazón, y para unir. Lamentablemente en algunas ocasiones los miembros de la Policía Nacional son objeto de calumniosas ofensas como consecuencia del ejercicio de sus funciones, son víctimas injustificadas de este maltrato que les impide desarrollar con dignidad su trabajo; y tantas veces la mala actuación de tres o cuatro crea una sombra sobre quienes son verdaderos servidores y guardianes de la sociedad. Quien no sabe perdonar, no sabe vivir cristianamente.

Para los miembros de la Policía Nacional del Perú, en este día tan especial de Santa Rosa de Lima, va nuestro saludo y les decimos ¡Muchas Gracias Amigo Policía!, extendemos este saludos a sus familiares y se les exhorta para que sean personas que continúen haciendo junto a su divisa: Dios, Patria, Ley, un apostolado de amor y solidaridad con el prójimo a través de un mejor servicio a la comunidad en procura de mayor seguridad ciudadana, a pesar de sus carencias y limitaciones. Que Santa Rosa de Lima nos bendiga, nos proteja, y nos colme de ese santo orgullo, de pertenecer a la Policía Nacional del Perú.

Enrique Hugo Muller Solón es Coronel PNP, Abogado y Docente Universitario - Trujillo, Perú.
 


 

 

 

 

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