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251007 - Todas las
ciudades deben constituirse en centros pilotos de un modelo de
trabajo conjunto, planificado, coordinado y evaluado de
autoridades, ciudadanos y policías para prevenir el delito de
acuerdo a sus propias realidades y necesidades
I. Situación
Sin duda alguna que garantizar una convivencia pacífica y la
Seguridad Ciudadana, constituyen los asuntos más sensibles para
el Supremo Gobierno, Gobiernos Regionales y Gobiernos
Municipales en el
Perú. Su manejo
requiere de criterios de oportunidad, sistematicidad,
coordinación interinstitucional y mecanismos de seguimiento y
evaluación por parte de las autoridades responsables con el
propósito de dinamizar el funcionamiento integral de los
aproximadamente 1,900 Comités de Seguridad Ciudadana que existen
en nuestro país a nivel regional, provincial y distrital. En
este contexto nos preguntamos, ¿quien mejor que la Policía
Nacional del Perú, como conocedora de los modelos preventivos
proactivos y reactivos contra el delito, de las mejores
prácticas para lograr una convivencia pacífica y para optimizar
la seguridad ciudadana, así como de la aplicación de técnicas y
métodos para la prevención, atención y manejo de comportamientos
ciudadanos generadores de violencia y delincuencia en los
distintos escenarios de la vida ciudadana, para asesorar y
fortalecer los procesos de diseño, implementación y evaluación
de la política regional o provincial, así como de los planes,
programas, proyectos y directivas de seguridad ciudadana que
deben ser elaboradas por las autoridades civiles regionales y
municipales, a las cuales les compete liderar estos procesos,
conforme lo establece la Ley Nº 27933 – Ley del Sistema Nacional
de Seguridad Ciudadana?.
En esa dirección, la convivencia pacífica y la Seguridad
Ciudadana deben entenderse como la condición de libertad de los
ciudadanos para ejercer sus deberes y derechos sin sentirse
víctimas de riesgos ni amenazas, para poder gozar de adecuadas
condiciones de bienestar, tranquilidad y el disfrute de la vida
en sociedad con armonía, paz y tranquilidad. Algo que realmente
viene resultando muy difícil pero no imposible de alcanzar.
En la práctica, lamentablemente, no todas las autoridades
competentes planifican adecuadamente el trabajo preventivo
acorde con estas importantes experiencias y enfoques en la lucha
contra la delincuencia que conoce y que diariamente lleva a la
práctica la Policía Nacional, algunas iniciativas aisladas no
responden al conjunto de un modelo de trabajo que debería ser
uniforme dentro del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana en
todo el país, realmente no existen en la mayoría de los casos
una política regional o provincial, ni tampoco planes,
programas, proyectos ni directivas de seguridad ciudadana
elaboradas por los Comités Regionales, Provinciales o
Distritales de Seguridad Ciudadana en el marco de la política
nacional diseñada por el CONASEC y seguimos dejando el problema
de la inseguridad y exigiendo su solución a nuestros hombres y
mujeres que laboran de manera abnegada, sacrificada y valerosa
en la Policía Nacional del Perú, exigiéndoles a través del justo
clamor de la opinión pública mayor represión contra el delito
pero sin considerar que en su esencia, la única forma de reducir
progresivamente los índices de violencia, inseguridad,
delincuencia y de mejorar la convivencia pacífica no es
únicamente con una mayor represión, sino prioritariamente con
una mejor prevención y con la participación decidida y proactiva
de la comunidad, de la Policía y de las autoridades locales.
II. Autoridades deben asumir responsabilidades
Resulta decisivo, en la actual situación de violencia
delincuencial que se vive en nuestro país, que los Presidentes
de los Gobiernos Regionales y las máximas autoridades
municipales de manera personal - procurando no delegar estas
responsabilidades – se conviertan en líderes de la Seguridad
Ciudadana y cumplan con el mandato imperativo de la Ley Nº 27933
– Ley del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana que los ha
designado Presidentes de los Comités Regionales, Provinciales y
Distritales de sus respectivas jurisdicciones territoriales y
que a la luz de las experiencias latinoamericanas exitosas de
prevención comunitaria del delito y de la propia experiencia de
nuestra Policía Nacional del Perú, consoliden un diagnóstico
compartido sobre los principales aspectos problemáticos que
afectan la seguridad ciudadana (riesgos, peligros, violencia,
delitos), identifiquen objetivos comunes, establezcan metas para
cada uno de los actores comprometidos y les asignen claramente
sus responsabilidades. De conformidad con la Ley, son
integrantes de los Comités de Seguridad Ciudadana,
representantes del Poder Judicial, Ministerio Público,
Defensorìa del Pueblo, Policía Nacional, Sector Salud, Sector
Educación y de la Comunidad.
No podemos cerrar los ojos ante la realidad, la delincuencia
tiende a ampliarse, cobrando más fuerza y volviéndose más
compleja. Debido a esto cada vez es más urgente y un factor
fundamental para alcanzar éxitos reales de una intervención en
materia de seguridad ciudadana la necesidad de aunar esfuerzos
de autoridades locales, ciudadanos y policías, frente al flagelo
de la delincuencia que se ha convertido en una amenaza contra la
población y un obstáculo para el desarrollo socioeconómico de
nuestro país. Estos esfuerzos deben surgir de la sociedad civil
y liderados por los Presidentes de los Gobiernos Regionales y
Alcaldes Provinciales y Distritales, en su rol de LIDERES DE LA
SEGURIDAD CIUDADANA materializándose a través de una Mesa de
Trabajo permanente, en una estrategia concertada que promueva
una amplia participación de actores provenientes de los órganos
de control social formal del Estado así como del sector público,
del sector privado y de manera particular de la comunidad. Es
fundamental promover una gestión preventiva y proactiva para la
superación de la violencia y del delito, una visión integral del
problema y un trabajo definido en el que la articulación
intersectorial es un factor necesario.
Hay que reconocer y aceptar la crítica, la respuesta que
actualmente tienen las autoridades locales frente al problema de
la inseguridad es improvisada, coyuntural e imprecisa y los
Comités de Seguridad Ciudadana no resultan siendo actualmente,
una arma eficaz para la solución del principal problema de
nuestra sociedad: La Inseguridad. Como aprender a enfrentar el
principal problema social de estos tiempos?. Primeramente
debemos ser lo suficientemente capaces de reconocer nuestros
propios errores y no echar la culpa a los demás, el aprender a
conseguir la excelencia de la gestión comienza en aprender
primero de uno mismo. La teoría de lo obvio nos ayuda también a
resolver el problema: Imitar, Igualar, Superar. Es la ruta mas
corta a la excelencia, el igualarlo para luego superarlo. Porque
buscar una nueva ruta, un nuevo camino, porque descubrir el agua
tibia si ya hay triunfadores que van camino al éxito y la ruta
está marcada, ¿no es más fácil tomarlos a ellos como punto de
partida y tratar de igualarlos para luego mejorarlos?. Fuera de
que el conocimiento no es de quien lo crea sino de quien lo
aplica, no estamos tomando la tecnología sino la ruta para
llegar a la excelencia. Lamentablemente en nuestra sociedad el
peor pecado es tener éxito, nos molesta el éxito de los demás
¿Pero porque es pecado el éxito de los demás?, Es simple, porque
el éxito RETA, el éxito de los demás nos reta a nosotros mismos,
¿pensamos porque que él pudo y yo no?, En ese momento como somos
cómodos, en vez de tratar de igualarlo nos dedicamos simple y
llanamente a criticarlo. Tenemos como referentes experiencias
internacionales exitosas en materia de Seguridad Ciudadana por
ejemplo en el vecino país de Colombia, en donde las autoridades
Municipales han logrado reducir el delito a niveles de
excelencia muy significativos y de donde ya estamos importando
su modelo de OBSERVATORIO DEL CRIMEN próximo a instalarse en
Lima, Cuzco y Trujillo es un ejemplo del avance que en este tema
tiene el vecino país, en donde además de conformidad con el Art.
315 de la Constitución Política de Colombia “El alcalde es la
primera autoridad de policía del municipio. La policía nacional
cumplirá con prontitud y diligencia las órdenes que le imparta
el alcalde por conducto del respectivo comandante….” Teniendo en
cuenta la responsabilidad conferida por la Ley Nº 27933 a los
Presidentes Regionales y Alcaldes en los temas de convivencia
pacífica y Seguridad Ciudadana los Comités Regionales,
Provinciales y Distritales de Seguridad Ciudadana se constituyen
en un instrumento importante para la gestión y manejo
interinstitucional de la Seguridad Ciudadana en los
Departamentos, Provincias y Distritos de todo el país.
III. Propuesta
Cada Comité debe asumir la responsabilidad de elaborar
planes específicos de Seguridad Ciudadana para afrontar, de acuerdo con
las características de los conflictos en su jurisdicción, los factores
de perturbación del orden, la paz, la tranquilidad, la seguridad y
convivencia pacifica. Debe establecerse y mantener estrecha coordinación
entre la Administración Regional o Municipal con la Policía, el Poder
Judicial, el Ministerio Público, la Defensorìa del Pueblo y con todos y
cada uno de los componentes del sistema de seguridad ciudadana
acreditados a nivel regional, provincial o distrital, en su condición de
instancias responsables de la convivencia, la seguridad y del
mantenimiento del orden público. Los Comités deben supervisar la
ejecución de los planes de Seguridad Ciudadana y evaluar sus resultados
con el fin de adoptar las medidas correctivas que sean necesarias o
reforzar aquellas acciones positivas según sea el caso. Por su parte la
Policía Nacional del Perú, debe asesorar permanentemente a los
Presidentes de los Comités de Seguridad Ciudadana, en las situaciones
específicas de seguridad y de alteración del orden público, para adoptar
medidas operativas que guarden estrecha correspondencia con la
naturaleza y dimensión de los hechos problemáticos, formulando
recomendaciones para la preservación de los derechos humanos y el
cumplimiento de los deberes ciudadanos para lograr la convivencia
pacífica.
Con el fin de dar un adecuado manejo de los Comités Regionales,
Provinciales y Distritales de Seguridad Ciudadana y permitir el
cumplimiento cabal de sus funciones se deberían reunir de manera regular
mensualmente y durante el transcurso de la primera quincena de cada mes,
con el fin de hacer seguimiento permanente a las condiciones de
seguridad y de orden público de las respectivas jurisdicciones. Cuando
las circunstancias de seguridad u orden público lo ameriten, el Comité
se debe reunir de manera extraordinaria, a solicitud de cualquiera de
sus miembros. Una forma de afianzar y reforzar el apoyo de la Policía
Nacional a los Comités de Seguridad Ciudadana, seria nombrando
Secretario Técnico de los mismos a un integrante de la Policía Nacional
en servicio activo a dedicación exclusiva.
El diagnóstico de la situación de seguridad, convivencia y orden público
que deben realizar los Comités, se materializa a través del diagnostico
de la situación de seguridad, convivencia y orden público y los planes
de acción previstos para cada realidad jurisdiccional. Este diagnóstico
se debe solicitar tanto a la Policía Nacional como al Ministerio Público
y a la misma Municipalidad Provincial o Distrital del sector. Esta misma
acción se debe realizar con respecto a las instituciones que por su
función y o naturaleza, atienden algunos problemas de violencia y
convivencia, estas instituciones también debe hacer llegar a los Comités
los diagnósticos y planes de acción respectivos. Por ejemplo la
Defensorìa del Pueblo, la DEMUNA, entre otros. Seguidamente el Comité
debe convocar a una reunión en la cual participen las entidades a las
que se les solicitaron los diagnósticos, con el fin de escuchar la
exposición de los diagnósticos y planes de acción previstos por cada
entidad y discutir como se pueden abordar los distintos problemas de
manera conjunta y coordinada. Con la información recogida, la Secretaria
Técnica del Comité debe elaborar un sólo documento de diagnóstico de la
situación de seguridad, convivencia y orden público, el cual debe ser
presentado, discutido y convalidado en la siguiente reunión del Comité
de Seguridad Ciudadana.
Las reuniones regulares, el análisis de la información y la discusión
interinstitucional e intersectorial de los problemas, permite consolidar
el trabajo interinstitucional y mejorar los dispositivos de seguridad y
vigilancia que se vienen empleado y las intervenciones policiales y
municipales que se realizan por parte de la Policía Nacional y del
gobierno local en todo lo relacionado con la seguridad y la convivencia
ciudadana en la jurisdicción, lo que asegura la preservación de la
tranquilidad y la generación de condiciones de convivencia armónica
entre los ciudadanos. En este sentido, los Comités de Seguridad
Ciudadana se constituyen, principalmente, en instancias de prevención y
no de reacción. Recordemos que a los gobiernos locales les corresponde
la regulación del tránsito y el control del funcionamiento de mercados,
comercio ambulatorio, centros nocturnos, discotecas, lugares de expendio
de licor, billares, lugares de recreación, prostíbulos, uso adecuado de
los espacios públicos, entre otros.
Así mismo, como espacios de encuentro para la discusión y la toma de
decisiones, los Comités de Seguridad Ciudadana promueven y consolidan
relaciones de confianza, trabajo en equipo y delimitación de las
funciones de cada una de las entidades que lo conforman, condiciones
éstas que son fundamentales para obtener buenos resultados a la hora de
enfrentar los problemas que afectan la convivencia, la Seguridad
Ciudadana y el orden público. De igual manera, permiten optimizar la
utilización de los recursos humanos, técnicos y financieros con que se
cuentan para hacer frente a estas problemáticas.
Finalmente, de manera general los Gobiernos Regionales y Municipales, en
coordinación con las autoridades que integran los Comités de Seguridad
Ciudadana, son los responsables de planear y ejecutar acciones que
busquen garantizar la convivencia, la seguridad y mantener el orden
público en sus respectivas jurisdicciones. Es de esta manera ASUMIENDO
EL LIDERAZGO DE LA CIUDAD CIUDADANA, es que las autoridades locales
pueden dar un tratamiento integral a los problemas de violencia y
delincuencia y pueden contribuir a devolver al Estado el papel de
garante de los derechos y deberes colectivos. Asimismo, pueden
restablecer el balance entre las actuaciones de la autoridad y el
comportamiento de los ciudadanos y entre las acciones de prevención y de
regulación y el control sobre las actividades delictivas y los
comportamientos que lesionan el bienestar de la comunidad, logrando
recuperar en niveles significativos el orden, la tranquilidad, la paz y
la seguridad pública. Mientras no lo hagan hablar de Seguridad Ciudadana
en Gobiernos Regionales y Locales, solo será un saludo a la falta de
responsabilidad y prueba del poco apoyo que se le brinda a la Policía
Nacional para el cumplimiento de su misión constitucional.
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