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Delito de Función Militar y Delito de Función Policial
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261107 - Fue un Tema de debate en la Comisión Encargada de elaborar el Nuevo Código de Justicia Militar – Policial aprobado por Decreto Legislativo Nº 961 (Publicado en el Diario Oficial El Peruano el 11 de Enero del 2006)

I. ANTECEDENTES

Como todos recordamos, el 06 de Diciembre del 2005, se publica en el Diario Oficial “El Peruano”, la Ley Nº 28636 – mediante la cual se delega facultades legislativas al Ejecutivo para que dicte el Nuevo Código de Justicia Militar Policial en un plazo de treinta y cinco (35) días calendario; y un día después la Resolución Suprema Nº 701-2005-DE/SG que designa a la Comisión encargada de la elaboración del Código de Justicia Militar Policial. La integraban un representante del Ministerio de Justicia, quien la presidía, el Dr. Jaime Reyes Miranda; dos representantes del Ministerio de Defensa, Dr. Felipe Villavicencio Terreros y Gral. Brig. SJE (r) Abraham Talavera Delgado; dos representantes del Ministerio del Interior, Crl. PNP Enrique Hugo Müller Solón (autor del presente artículo) y Dr. Rafael Donayre Otárola; y dos representantes del Consejo Supremo de Justicia Militar, Gral. Brig. SJE (r) Roger Araujo Calderón y Dr. Francisco Carruitero Lecca.

II. ¿CÓDIGO DE JUSTICIA MILITAR O POLICIAL?

En el debate, se analizó y discutió un Proyecto ya elaborado sobre el Nuevo Código de Justicia Militar Policial, en el cual se pretendía equiparar por igual al Militar y al Policía frente a la comisión de tipos penales que correspondían a conductas ilícitas que solamente podían darse en un estado de guerra o de circunstancias rígidas propias de la vida del soldado en el interior de las instalaciones militares, hechos totalmente ajenos al desarrollo cotidiano del Policía en cumplimiento de sus funciones, realizadas prioritariamente en sus relaciones con la comunidad. Se solicitó entonces al Presidente de la Comisión para que un representante del Consejo Supremo de Justicia Militar se presentara ante la Comisión y detallara cuantitativamente la cantidad de expedientes en giro existentes por ante la Justicia Militar y que se indicara cuantos pertenecían a militares y cuantos a policías. El resultado fue sorprendente, 90% de los expedientes correspondían a policías y un 10% a militares. Quedaba demostrado entonces, que el Código de Justicia Militar aún vigente elaborado expresamente para sancionar a Militares infractores, tenía como principales protagonistas y de manera abrumadora a policías y no a militares precisamente. Estábamos entonces, frente a un Código de Justicia Militar o Policial?. En ese momento entendí entonces, que una de las probables razones para cambiar de denominación al Código de Justicia Militar (denominación con la cual se conoce a este cuerpo de leyes desde 1978), por la de “Código de Justicia Militar Policial” era precisamente la gran cantidad de procesados policías y que en esencia constituían definitivamente la razón de ser de la existencia de este fuero. Sin policías sometidos a la jurisdicción militar, ¿justificaría su existencia el Fuero Militar?

III. APLICACIÓN DE LA LEY PENAL MILITAR POR EXTENSIÓN A LOS POLICÍAS.

Durante este debate en el cual nos correspondió participar como representantes del Sector Interior, se explicó entonces que a nuestro entender las Fuerzas Armadas, conformaban una organización especializada en cuanto a su misión, estructura, funcionamiento y forma de vida dentro del Estado y que para el correcto y eficaz funcionamiento de estas, el Estado le había asignado una normativa jurídica muy peculiar caracterizada dentro del Derecho Penal Especial denominada Derecho Penal Militar, pragmatizando así sus deberes y obligaciones establecidas en un cuerpo de leyes denominado Código de Justicia Militar y sancionando a las personas que incurrían en delitos derivados del ejercicio de la función militar a través precisamente de la Jurisdicción Militar; pero que sin embargo a través de los años, se había venido aplicando por igual a los integrantes de la Policía Nacional del Perú forzando los tipos penales por extensión o por analogía a conductas policiales que no concordaban con el espíritu de la ley que tipificaba el delito militar sino que realmente correspondían al ámbito administrativo – disciplinario policial, pero que eran subsumidos como delitos, debido principalmente en la práctica a los dictámenes de los Abogados del Cuerpo Jurídico Militar asimilados a la Policía Nacional, quienes rutinariamente en la gran mayoría de casos opinaban que estos hechos deberían ser puestos en conocimiento de la Justicia Militar para ser resueltos en la vía judicial. De allí, que la mayoría de expedientes en giro ante la Justicia Militar correspondían a policías, implicados también en su mayoría, en hechos que realmente eran faltas administrativas contempladas en los reglamentos disciplinarios de la Policía Nacional, denunciados inclusive por la misma Policía ante el Fuero Común y ante el Fuero Militar.

IV. EL DELITO DE FUNCIÓN MILITAR

Se dijo también que era deber de la Justicia Militar someter a juicio a los militares que infrinjan en algún tipo de delito tipificado en Código de Justicia Militar, porque la finalidad de este cuerpo de leyes es sancionar al militar, por razón de las funciones que ejerce, misión que desempeña y jerarquía que ocupa en caso de haber infringido en algún delito tipificado en el Código de Justicia Militar. En este sentido, sustentamos que los Delitos de Función están referidos a las conductas ilícitas tipificadas, descritas y penalizadas en el Código de Justicia Militar por hechos que corresponden y se dan exclusivamente en el ámbito militar, en las relaciones entre militares o en la guerra, por tanto no era de procedente - a nuestro entender - que por extensión analógica se siguiera comprendiendo dentro de la jurisdicción militar a los integrantes de la Policía Nacional del Perú como autores de los mismos tipos penales atribuibles a los militares; mas aún, cuando la organización policial había sido plenamente reconocida durante el proceso de la Reforma Policial como una organización de naturaleza civil, no militar y con una estructura, misión y funciones totalmente diferentes a las del ámbito militar. Los delitos de función atribuibles a los militares descritos correctamente en el Código de Justicia Militar, no deberían seguir siendo aplicados a los Policías, cuyas funciones son totalmente diferentes, y si para eso era necesario modificar el Art. 173º de la Constitución Política del Perú, pues tendría que hacerse.

Recordemos que el Primer Código de Justicia Militar promulgado por Ley del 20 de Diciembre de 1898 nace con una concepción de aplicación militar, en tiempos en que las fuerzas de policía denominadas Guardia Civil y Gendarmería creadas en 1872 por Don Manuel Pardo y Lavalle eran parte del Ejército. Bajo ese paradigma y no obstante las sucesivas reformas policiales que determinaron la total exclusión de la organización policial del ámbito militar, no sucedió lo mismo con su sujeción a la justicia militar, en donde la falta de interés por el tema, ha venido permitiendo que a través de los años, se siga equiparando al Policía como Militar en la Justicia Militar (Art. 321º del Código de Justicia Militar de 1980. “Son militares para los efectos de este Código. 1. …las Fuerzas Policiales...”), aplicándole la ley penal militar por extensión o por analogía, sin fundamento jurídico alguno, por cuanto los tipos penales que se encontraban establecidos en el derogado Código de Justicia Militar, inclusive en la nueva norma penal fueron hechos pensando en el infractor como Militar y no como Policía.
V. OPINIONES PARA EXCLUIR DE LA JURISDICCIÓN A LOS POLICÍAS.

Si llegamos a la conclusión que los denominados DELITOS DE FUNCIÓN. son de aplicación única y exclusivamente al personal de las Fuerzas Armadas, en razón que un Policía por su condición de no militar, no puede incurrir en una conducta atribuible a un militar en el ejercicio de sus funciones; entonces estamos en condiciones de opinar por la exclusión de la Policía Nacional de los alcances del Fuero Militar. Al respecto, existen importantes pronunciamientos que hasta la fecha no han sido tomados en cuenta ni han sido objeto de debate.

A. Comisión Especial de Reestructuración de la Policía Nacional del Perú constituida por RS Nº 0965-2001-IN del 03OCT2001, propusieron en su informe final de Febrero 2002, un conjunto de reformas constitucionales, entre las que se encontraba excluir a la Policía Nacional del Fuero Privativo Militar, con la finalidad de afirmar la naturaleza civil de la organización policial. Señala el Informe que “…teniendo en cuenta el tipo de función que debe desempeñar la Policía, así como la naturaleza que subyace en dichas funciones –proteger los derechos y libertades de las personas- no encuentran coherente que sus miembros deban estar sometidos a un régimen de justicia diseñado para instituciones cuya finalidad es la de defender la soberanía y el territorio nacional y que, por tanto, se orienta a sancionar conductas que vayan contra la consecución de esos objetivos… Si bien es cierto indispensable mantener una sólida disciplina al interior de la PNP que garantice el óptimo funcionamiento de la organización, las conductas funcionales en que puedan incurrir sus miembros están contempladas en el Código Penal y, por lo tanto, deben ser juzgados como el resto de los ciudadanos…”.

B. Comisión para la Reestructuración Integral de las Fuerzas Armadas, presidida por el Dr. Roberto Dañino Zapata, Presidente del Consejo de Ministros en ese entonces, e integrada entre otros por el General de División EP (r) Francisco Morales Bermúdez, el Ing. David Waisman Rjavinsthi en su condición de Ministro de Defensa y el Dr. Martín Belaúnde Moreyra, Decano del Colegio de Abogados de Lima, indicaron en su Informe del 04ENE2002; que era necesario excluir a la Policía Nacional del Perú del ámbito de la Justicia Militar. “… La justicia militar debe integrarse al Poder Judicial. La existencia de un fuero especial para los militares implica la posibilidad de brindarles un trato distinto al resto de peruanos, lo que resulta contrario a los principios democráticos. En este mismo orden de ideas es necesario excluir a la Policía Nacional de la justicia militar…”. (El 09 de Marzo 2002, se publicó en el Diario Oficial El Peruano la Resolución Suprema Nº 038-DE/SG que aprobó el citado Informe).

C. Defensorìa del Pueblo, en su Informe Defensorial Nº 04 – La Justicia Militar en una etapa de transición: análisis de los proyectos de reforma (Marzo 2002), también plantea la exclusión de los miembros de la Policía Nacional del Perú del juzgamiento por parte de la Justicia castrense.

D. Comisión de la Verdad y Reconciliación, recomendó en su Informe Final la exclusión de la competencia de la justicia castrense a los miembros de la Policía Nacional del Perú. En todo caso, el Nuevo Código de Justicia Militar Policial, debería contener un Capítulo única y exclusivamente para ser aplicado a los integrantes de la Policía Nacional del Perú.

E. Dr. Felipe Villavicencio Terreros, en su condición de representante del propio Ministerio de Defensa, ante la Comisión encargada de elaborar el Nuevo Código de Justicia Militar Policial representante del Ministerio de Defensa, al comentar sus experiencias en la citada Comisión (El Delito de Función Militar. Felipe Villavicencio Terreros. Gaceta del Tribunal Constitucional. N.º 2, abril-junio 2006); dice que “una cuestión que salta a la vista, es esa propuesta de diferenciar entre infracción de deber militar o infracción de deber policial….es decir porque juntar tanto a militares y a policías…. Yo comprendo que muchos policías piensen que no tendrían porque estar en el otro sistema, muchas de sus infracciones ya están cubiertas por este sistema disciplinario, en los tres niveles, infracciones leves, infracciones graves e infracciones muy graves, para los que tengan curiosidad pueden ver el catálogo de infracciones y van a tener muchas dificultades para diferenciar cuándo es un delito y cuando es una infracción administrativa”; dice Villavicencio Terreros.

Agrega este distinguido jurista “Es muy difícil, en la medida en que muchas veces se cruzan los conceptos, de tal manera de que es interesante, importante profundizar en ese aspecto de buscar una diferencia en esta materia, no deja de tener razón entonces esta observación de la Defensoría del Pueblo en la propuesta de diferenciar entre infracciones de deber militar e infracciones de deber policial, es más, en cierto momento la policía insistía de que ellos debían tener un capítulo aparte y no estar dentro de todas las fórmulas típicas correspondientes”.

De hecho durante los debates se ha planteado este tema, que es central – dice Villavicencio Terreros, refiriéndose a los planteamientos de la representación del Sector Interior -, es decir porque juntar tanto a militares y a policías, sabemos por las estadísticas que existen en esta materia que el número de policías involucrados es altísimo no?, muy alto, es decir prácticamente el juzgamiento es a policías, muy alto,… bueno el asunto es que sin duda se puede diferenciar entre infracción de deber militar o infracción de deber policial, aquí con alguna experiencia en algún momento ejercí el cargo de Defensor del Policía hay evidentemente diferencias, en realidad, incluso el modelo administrativo disciplinario que tiene la policía es un modelo bastante novedoso, precisamente a consecuencia de otra sentencia del Tribunal Constitucional que obligó, que dispuso que el Poder Ejecutivo cambiara el sistema reglamentario disciplinario de la Policía”.

Finalmente, agrega Villavicencio Terreros en este comentario ” …y si estamos pensando en una Policía que se aproxime más a la ciudadanía, obviamente la propuesta es desmilitarizante. Por lo tanto la idea de hacer un esquema de esta naturaleza es todavía una cuestión incierta, no es precisamente la tendencia dominante en este momento, no es precisamente la tendencia dominante, pero se puede considerar como una propuesta de futuro … la necesidad de distinguir entre infracciones de deber militar e infracciones de deber policial y diferenciarlas en toda la dimensión, no sólo en lo que corresponde a sanciones sino también al nivel administrativo que evidentemente esta más desarrollado en este momento a nivel policial”.

VI. OPINIONES EN DESACUERDO.

Por cierto, no todos estamos de acuerdo con estos puntos de vista; durante el debate la mayoría de los integrantes de la Comisión no estuvieron de acuerdo; de manera particular un Señor Oficial General del Cuerpo Jurídico Militar, asimilado a la Policía Nacional del Perú, por entonces Vocal del Consejo Supremo de Justicia Militar, no tuvo reparos una y otra vez en hacer sentir su disconformidad con los argumentos sostenidos por la representación del Ministerio del Interior durante los debates durante su intervención, en la que asistió como invitado en la Comisión; posteriormente, intentó disuadir y responsabilizar al autor del presente artículo por sus opiniones y por los efectos que para el significaría en la disciplina de los integrantes de la organización policial, despenalizar algunas conductas consideradas como ilícitas en el Proyecto del Código y en el peor de los casos pretender sacar a la Policía Nacional del ámbito de la Justicia Militar, se habló inclusive de los riesgos de considerar civiles a los policías, de los intereses institucionales y otros, comentarios que por supuesto no fueron aceptados, por tratarse de un debate académico, profesional, en el cual estábamos participando, no solamente cumpliendo un mandato del Señor Presidente de la República, sino en defensa de los derechos de los Policías, por cuanto en ese entonces el autor, ejercía el cargo de Defensor del Policía.
Nuestra intervención de oposición continuó y no quedó allí, nos opusimos tenazmente se aplicara la norma penal militar a los Policías, en todos aquellos casos en que la conducta ilícita ya había sido definida como falta administrativa – disciplinaria en la Ley del Régimen Disciplinario de la PNP. También nos opusimos a considerar al policía, como autor de una serie de delitos solamente atribuibles a los militares por razón de sus funciones y a otros tantos que ya se encontraban tipificados como delitos en el Código Penal. Lamentablemente no todas nuestras observaciones tuvieron acogida por la Comisión. Estos hechos determinaron que como representante del Ministerio del Interior, no firmara el Informe Final de mayoría y elaborara por separado un Informe Final con las observaciones correspondientes, el cual fue dirigido al Señor Vice Ministro de Justicia Presidente de la Comisión y al Señor Ministro del Interior, explicando los pormenores comentados anteriormente. Finalmente la decisión fue política. Posteriormente el Tribunal Constitucional (TC) nos dio la razón, declarando inconstitucionales la totalidad de nuestras observaciones. Hoy tenemos un Código de Justicia Militar Policial modificado con la intervención del TC, medianamente razonable a los intereses institucionales de la PNP.

VII. COMENTARIO FINAL

Finalmente, es un criterio del autor, pero respaldado por las organizaciones autorizadas y personas antes señaladas, que la Policía Nacional del Perú, no debe estar inmersa dentro de los alcances del Código de Justicia Militar – “Policial”, el mismo que penaliza conductas que para la Policía son infracciones de carácter administrativo - disciplinario. La Policía Nacional a diferencia de las Fuerzas Armadas si tiene un Sistema Nacional Administrativo – Disciplinario (Tribunales Administrativos Disciplinarios) encargados de velar por la disciplina policial y de aplicar las sanciones correspondientes. En todo caso, debiera existir un Capítulo separado en el “Código de Justicia Militar Policial” donde de manera específica se haga mención de aquellas conductas ilícitas que de conformidad con lo determinado por el Tribunal Constitucional, pudiera significar Delito de Función Policial. El tiempo de modernizar la Justicia Militar, adecuándola a sus verdaderos fines, finalmente llegará.

Muller Solón participó como Representante del Ministerio del Interior ante la Comisión encargada de elaborar el Nuevo Código de Justicia Militar Policial (Resolución Suprema Nº 701-2005-DE/SG publicada en Normas Legales del diario oficial El Peruano).

 

 

 

 

 

 

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