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101207 -
Reflexiones sobre el crecimiento integral
Cuando esta revista (Question) ande recorriendo las calles de la
Argentina y de una partecita del sur continental, se habrá puesto en
marcha, con la rúbrica de los jefes de Estado involucrados, el Banco del
Sur.
Es probable que muchos lectores observen, a priori, con simpatía el
emprendimiento. No es seguro, sin embargo, que todos vean en profundidad
su significado estratégico. Por eso ofrecemos estas reflexiones: tal vez
deban tomarse en cuenta, tal vez puedan ser debatidas con otras
personas, seguramente merezcan complementos y acotaciones.
Apuntes sobre piratería
Cuando se conoce el funcionamiento de los organismos financieros
internacionales, se comprende más cabalmente porqué es preciso
resquebrajar su influencia sobre nuestros países.
El esquema básico es así: una nación contribuye a capitalizar la
institución con un monto determinado; luego, la entidad otorga créditos
a las empresas más importantes de ese lugar; finalmente, el Estado se
compromete a devolver los préstamos con recursos fiscales.
A simple vista parece una estafa demasiado evidente como para ser
cierta. Empero, con todas las variantes que cada caso pueda ofrecer, ese
es el circuito básico utilizado por las entidades financieras que han
atorado el crecimiento argentino en las décadas recientes.
No sólo han prestado nuestro dinero a corporaciones que no lo
necesitaban y no lo invirtieron localmente; además, los ciudadanos
comunes pagamos esos créditos y sus intereses sin haberlos pedido ni
usufructuado directa ni indirectamente.
Si bien el mecanismo funciona así en el orden global, la Argentina posee
una versión radicalizada de absorción integral de deudas artificiales,
impuesta por la corruptela esencial de la dictadura militar.
Apuntes políticos
Hay algunos elementos interesantes en todo este proceso. Uno de ellos es
que varios protagonistas de la estafa, por ejemplo Domingo Cavallo,
tuvieron una prolongada trayectoria política posterior a su accionar
delictivo.
Otro es que su máximo responsable en el área económica, José Alfredo
Martínez de Hoz, continúa impune pese a los intentos de varios
ciudadanos por desplegar acciones en su contra.
Otro, que gobiernos y congresos posteriores al período dictatorial
reconocieron ese falso adeudo como si se tratara de un compromiso
ineludible de nuestro país y no una acción fraudulenta dispuesta por un
gobierno anticonstitucional.
Otro, que algunos sectores que se definen como nacionalistas y suelen
perorar contra Bernardino Rivadavia y la Baring Brothers, acusan a
quienes denuncian la deuda actual por “izquierdistas” y “apátridas”.
Esas mismas franjas cuestionan el Banco del Sur por tratarse de “una
estratagema de Chávez” sin observar que puede constituir un beneficio
pleno para nuestros pueblos y nuestros territorios.
Y no faltan aquellos que, al desplegar críticas económicas fundadas
sobre el gobierno argentino, confunden los ejes de la cuestión y
menoscaban todas las acciones del mismo, incluido el acertado
acercamiento a la nueva entidad bancaria sureña.
Apuntes estratégicos
Sin embargo, el surgimiento del Banco del Sur puede permitir que la
capitalización que nuestros países ofrecen resulte orientada a las zonas
económico sociales que realmente lo necesitan y que el interés de las
líneas de crédito sea adecuado a las economías que integran la región.
Eso no es todo. Según los planteos de los miembros, el Banco del Sur
promoverá las actividades vinculadas a industria, agro-industria,
infraestructura, energía, telecomunicaciones, minería, metalurgia,
siderurgia, petroquímica, por mencionar las áreas centrales.
Esto es: créditos razonables para emprendimientos trascendentes.
En el terreno operativo, se ha estimado que el banco tendrá un capital
superior a 7.000 millones de dólares y que los países miembros
concretarán su aporte conforme a su peso económico, dentro de una banda
que contendrá un piso para los socios de menor desarrollo y un techo
para los mayores
Como ha señalado el especialista Ricardo Ángel Cardona, “América Latina
ha exportado materias primas a Europa y Norteamérica por cinco siglos y
no ha quedado ahorro interno para el desarrollo local. Grandes deudas
externas e internas se han originado en falta de respaldo financiero y
crediticio oportuno y acorde a planes de desarrollo endógeno en la
región. Causa máxima es que este continente ha sido gobernado por
oligarquías de todo pelaje y disfraz en forma dictatorial o llamada
democrática, pero ninguna interesada en convertir a Latinoamérica en
gran potencia industrial y científica mundial, pero ante todo pacífica y
tecnointeligente, al servicio del equilibrio económico, filosófico y
armonioso de la humanidad.”
De allí que la creación del nuevo banco sea decisiva: “Con este capital
base se podría en el mundo financiero mundial apalancar préstamos por
cantidad cien veces mayor y a corto plazo, pero también de libre
disponibilidad y con intereses más bajos. Reservas hidrocarburíferas y
minerales en garantía por parte de los tres países fundadores superan
fácilmente 500 trillones de dólares. El PIB de EE.UU. anual actual no
sobrepasa doce trillones americanos (seis ceros que para europeos
significa billones). Ha llegado la oportunidad continental para
reconvertirse en potencia mundial pacífica y planeadora de desarrollo
integral armónico.”
Efectivamente, el columnista de ALAI avizora, como lo ha hecho
anteriormente el gran oriental Alberto Methol Ferré, la enorme
perspectiva que se le abre a nuestra región al poner en marcha una
iniciativa que, con un costo de capitalización relativamente bajo,
ofrece una proyección inigualable. ¿Bueno y barato? Sí, crease o no:
bueno y barato.
Hacer el futuro
El agrupamiento continental a nivel mundial, las dimensiones de las
economías que se despliegan para el nuevo orden multipolar son datos que
hablan a las claras de la necesidad que nuestros países tienen de
coaligarse para enfrentar los tiempos venideros.
Aquellos que todavía dudan deberían observar que una Argentina solitaria
no tendrá posibilidades de desarrollo en un orbe surcado por potencias
gigantescas. Y que la búsqueda de acuerdos bilaterales con otras zonas
apenas puede derivar en relaciones de sometimiento debido a la
disparidad de fuerzas.
El Banco del Sur es un paso excepcional para contrarrestar el accionar
de quienes pretenden aprisionar nuestro territorio y doblegar nuestra
capacidad productiva. Implica crecer, en el más vasto sentido de la
palabra.
Director Periodístico Revista Question Latinoamérica / Director La Señal
Medios
Texto publicado en el número 37 de la Revista Question Latinoamérica
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