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A ver si logro explicarme que es lo
que quiero decir y por qué.
En América Latina, hoy, se está
librando una batalla colosal.
Es imprescindible comprenderla. Hay
brutales movimientos en el tablero de ajedrez geopolítico regional que
exigen comentario y participación intelectual activa de la sociedad
civil (y de sus fuerzas políticas)
Por un lado tenemos a las fuerzas del “monroísmo” (el conjunto de
fuerzas que pugnan por continuar en el control del “patio trasero”
latinoamericano)
Por el otro tenemos a las fuerzas “bolivarianas” (que pugnan por la
liberación de la camisa de fuerza del “monroísmo”)
Esta guerra, a su vez, se desarrolla en el marco magno de la Cuarta
Guerra Mundial, comenzada al final de la Tercera (1989). Esta
“Cuarta” ya tuvo varios grandes capítulos militares (Primera Guerra
del Golfo, Yugoslavia, Kosovo, Afganistán, Haití, Irak, ¿Siria?,
¿Irán? ¿China? etc, etc)
Esta guerra tiene un trasfondo de guerra energética (petróleo, gas),
una guerra financiera (dólar-euro) y una guerra por la supremacía:
“impedir la emergencia de cualquier contra-poder que pueda desafiar la
primacía de los norteamericanos (documento oficial: “Estrategia de
Seguridad Nacional”) (léase China y Europa)
El “monroísmo”, complicado por la emergencia de un incipiente
“Bloque Regional de Poder” sudamericano, lanzó una brutal, despiadada,
subversiva, contraofensiva
Han mandado asesinar al gran Fiscal de la República Venezolana que
investigaba las responsabilidades penales por el golpe de estado de
abril de 2002. Han montado una gigantesca provocación mediante una
espectacular operación ilegal de secuestro de un político de Colombia
en pleno centro de Caracas (Rodrigo Granda)
Están “pulsando” la capacidad de
respuesta y la voluntad de combate del Estado y del pueblo de
Venezuela
La base de ese “monroísmo” está constituida por el aparato de poder
norteamericano y el operador militar-paramilitar-diplomático es
Colombia, al servicio y disposición total de la contraofensiva “monroísta”.
Los intereses y la manera de pensar coinciden. El “uribismo” (por
Alvaro Uribe) colombiano y el “bushismo” (por Bush) tienen una
relación simbiótica: la afinidad es total.
Ese eje de poder EEUU-Colombia
busca la guerra con Venezuela. Estas últimas semanas el conflicto
escaló nuevas “cumbres borrascosas”: ruptura parcial de relaciones.
retiro de embajadores, etc.
Ese eje de poder busca:
1) destruir el valor social de ejemplo de la “revolución bolivariana”.
(que lo tiene entre todas las masas de campesinos, trabajadores y
empobrecidos urbanos de las ciudades de América Latina)
2) recuperar el control del negocio petrolero. El proyecto de Chávez
en cambio es: el petróleo es del pueblo. Con el petróleo hay que
desarrollar el país (su cultura, su educación, su industria, su
producción de alimentos, su salud). Ese control, antes de Chávez, los
norteamericanos lo ejercían a través de un grupo social asociado: la
oligarquía venezolana. Chávez quiere otra cosa. Chávez busca
PetroAmérica. (doctrina Dieterich) Esto molesta. Esto es un desafío.
Esto es mojar la oreja de los amos del mundo: la petrocracia y la
bancocracia anglosajona mundial. El petróleo tiene que ser para los
norteamericanos
3) destruir la oposición del “chavismo”a la dominación imperial de
EEUU en la región andina, en América del Sur, y en el mundo. Chávez se
pronunció en contra de las guerras ilegales de Afganistán e Irak y los
planes de continuar invadiendo países
4) destruir la oposición de Chávez al ALCA, el gran proyecto de
dominio comercial, bancario, industrial y militar norteamericano
5) destruir los vínculos de colaboración y apoyo recíprocos entre
Venezuela y Cuba (10 mil médicos cubanos en Venezuela, alfabetizadotes
cubanos, petróleo venezolano en Cuba, etc). Aislar a Cuba
Lo que está en juego tiene que ser muy importante como para que
Colombia sea el país del mundo que más recibe dólares y armas y
mercenarios por parte de Estados Unidos, después de Israel
Por detrás de todo esto: la Amazonia. Colombia es una daga apuntada al
corazón de la Amazonia
Hasta acá Venezuela y Colombia/EEUU
Esta semana hubo otros feroces movimientos
Grandes novedades: espectacular visita de
Lula de Brasil a Caracas y “Alianza Estratégica” Brasil-Venezuela.
Brasil equipará a la Fuerza Aérea de Venezuela. Las armas que la
oligarquía de Venezuela antes compraba en el Imperio ahora las compra
en Brasil. Esto cambia todo. Esto molesta. Esto duele. El Imperio
quiere vender él y solo él. Lula produjo una definición tajante: “la
solución de los problemas de América del Sur no está en el Norte (EEUU)
ni en Europa”. Alianza petrolera-tecnológica. Operaciones conjuntas
para la defensa del Amazonas. Discurso de alto voltaje político. Lo
que se quiere decir es: Venezuela no está sola. Detrás está Brasil. Y
Argentina un poco más atrás. Pero se precisa un compromiso más activo,
más tajante, más valerosos. Cuándo Argentina negocia sus conflictos:
¿de quién puede esperar apoyo diplomático, político? No hay otros:
Venezuela, Brasil, Cuba, Uruguay, Paraguay
Parece que Brasil y “Lula” han
comprendido el peligro de la instalación de los EEUU (por sí o a
través de su operador colombiano) en la Amazonia.
La burguesía industrial paulista
(por Sao Paulo) no quiere el ALCA que promueve EEUU. El ALCA es el
enemigo mortal de la industria brasilera
Para América Latina el problema es
quién controla Colombia: si la controla EEUU (por intermedio del
Estado narco-paramilitarizado-oligarquizado, de los escuadrones de la
muerte, violadores del derecho internacional, de los derechos humanos
y todo lo violable) o lo controla la gente y el pueblo de Colombia
solidaria con los otros pueblos de América Latina
Hay que aprovechar la coyuntura:
nunca más se va a dar tan a favor para golpear y romper el control
del “monroísmo” (América para los norteamericanos) sobre América
Latina. En efecto, tenemos a favor
1) el
marco de empantanamiento militar humillante del Imperio en Irak
(genialidad de la guerrilla sunita árabe mediante)
2) el
desastre económico-financiero de EEUU
3) la
decadencia intelectual y moral del imperio
4) audaz
irrupción de China, potencia emergente, en el patio trasero de los
gringos norteamericanos, en Brasil y Argentina, que empieza a hacer
“contrapeso” al poder norteamericano.
5) un
plantel de líderes progresistas (dentro de lo relativo e imperfecto de
todas las cosas) de un nivel como nunca en América Latina: Lula,
Kirchner, Tabaré Vázquez, Torrijos y, principalmente,
6) la
monumental capacidad política y energía integracionista del presidente
de Venezuela: Hugo Chávez, que se ha convertido en un líder
latinoamericano y mundial.
Un gran riesgo acecha toda esta
movida: las clases medias latinoamericanas. La incomprensión de las
clases medias. La falsa información que manejan. Las clases
medias y su delirio de ser ricas. Las clases medias y su creencia
delirante de que los oligarcas ricos les van a hacer un lugar. Piensan
lo que las élites y las oligarquías se propusieron que piense
Las clases medias latinoamericanas
que no entienden su negocio político: alinearse con las clases
populares en un magno proyecto de liberación
Cuándo las clases medias se
desalinean con los trabajadores y campesinos y pobres urbanos de las
ciudades para pasar a oír y dejarse seducir por las falsas promesas de
los oligarcas ricos y sus aparatos de control ideológico
(generosamente denominados “diarios” o “informativos” o “radios”) se
termina América Latina. Vuelve el fracaso
La apuesta es alta y
riesgosa. Se puede perder
El Imperio Norteamericano es un león
herido. El león herido no cesará de propinar zarpazos letales hasta
que fallezca
Pero hay que actuar y ganar. |