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290906 - Fraude electoral/La calle no reconoce al presidente “oficial”
México hermoso, histórico, pasional, querible, entrañable, tan
querido por los argentinos (y ellos
Para ubicarnos: 107
millones de habitantes. PBI (a paridad de poder de compra), más o
menos, un billón de dólares. Para comparar, Argentina, es medio
billón. Brasil, 1 billón y medio. Según cifras oficiales la mitad es
pobre. Según amigos míos, la cifra real real de pobreza es 80%.
¿Cuál es la causa principal de ese desastre? El famoso tratado de
libre comercio con los USA. La inundación de cereales
(principalmente maíz, México es un país hecho a maíz) cuya
producción es inmoralmente subsidiados por los norteamericanos. Pero volviendo a México. Otro asunto. De los 25 tipos más multimillonarios de América Latina, 11 son mexicanos. Esos 11 tipos manejan 35 mil millones de USS (mm). Más o menos el 5% de la riqueza de todo el país en manos de solo 11 personas. Después hay 85.000 tipos con más de un millón de dólares en efectivo. El valor de las acciones (capitalización bursátil) de 160 mil mexicanos da 2 millones de pesos mexicanos, más o menos un 20 % de todo lo que producen en un año 107 M de mexicanos. Es un país de desigualdades colosales. El México de los últimos 25/30 años es un México neoliberal. Allí gobernaron para su sector De la Madrid, Salinas de Gortari, Zedillo y Fox (30 años en recibirse de una licenciaturita barata en un institutito cualquiera y con tesis comprada). ¿Qué generaron? Un narco-Estado oligárquico, plutócratico y cleptocrático (de pocos y millonarios y ladrones) . Miseria y que 20 millones de mexicanos se tengan que ir de su querido país, y el 80% que queda en la pobreza. 20% es pobreza extrema. Macro corrupción. Docenas (no uno, como tuvimos acá) de Yabranes. La línea política/económica de los presidentes nombrados, para que el lector tenga una referencia local, es parecida a lo que fueron acá (En Argentina) Martínez de Hoz, Roberto Alemann, Domingo Felipe Cavallo/Carlos Menem, Roque Fernández, Carlos Rodríguez, Avila, Carlitos Melconián, Lopez Murphy, etc. Privatizaciones de lo ajeno, comisiones feroces, y, para los latinoamericanos, las deudas. Los activos para ellos, los pasivos para nosotros. La guinda en el postre de ese panorama ruin es robarse una elección. Sucedió. Graves irregularidades. 3 millones de sufragios dudosos. 70 mil urnas de las que no se sabe que pasó. Y la autoridad electoral que solo acepta recontar 12 mil. Y con todas esas irregularidades igual la diferencia entre el supuesto ganador y el perdedor es de un miserable 250 mil votos. Dejando de lado los principios constitucionales de imparcialidad, objetividad y certeza en los comicios, sustentado en inverosímiles tecnicismos legales, sin tener en cuenta la clara necesidad institucional, política y social de esclarecer a cabalidad el comportamiento del electorado en los comicios presidenciales, una espúrea autoridad electoral le dio el triunfo al candidato de la continuidad neoliberal: Felipe Calderón. Derrotado: Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Esa autoridad electoral es una autoridad integrada por 9 personas todas ligadas a la gran rosca oligárquica, bancaria, y egresados de centros de adoctrinamiento neoliberal. Como si dijéramos, en Argentina, egresados del CEMA, de FIEL o de la Fundación Mediterránea. Previamente la omnipoderosa Televisa había entrevistado a Calderón, cuando todavía no había sido declarado presidente, como si se tratara del legítimo presidente electo. Pobres de los pueblos que no tienen diarios, que no tienen televisión. Porque el que tiene la televisión te consagra presidente al candidato de ella. El triunfo de este hombre (AMLO), un progresista, un honesto, un keynesiano, un desarrollista, un partidario de la economía mixta, hubiera supuesto un fuerte impulso para la línea que sustentan Kirchner, Lula, Duarte, Morales, Chávez, etc. Mejor, o peor, algunas más, otros menos, toda esta gente representa una ruptura con el anterior modelo neoliberal/entreguista. Los mexicanos de abajo y del medio y de muchos lados no pueden digerir el fraude. Han salido a las calles y han armado la manifestación y concentración de gente, se dice, más grande de la historia de Occidente. Se habla de 3 millones de personas en la histórica plaza de El Zócalo y Avenida de la Reforma. Y de ahí parece que no se paró más hasta que en una de ellas, una “CONVENCION NACIONAL DEMOCRÁTICA (CND) integrada por ¡1 millón 25.784! delegados registrados, nombró a Andrés Manuel López Obrador como presidente legítimo de México al “reconocer su triunfo en las elecciones presidenciales” del 2 de julio pasado, y acordó que tome posesión el lunes 20 de noviembre en la plaza del Zócalo. Se aprobó un plan de resistencia civil pacífica que comienza hoy 27 de septiembre, continúa del 2 al 12 de octubre y tendrá su punto culminante el 1 de diciembre con la concentración de todo el movimiento contra la usurpación a través de acciones que convocarán a impedir la toma del poder por Felipe Calderón. Arde México. Las masas están entrando en acción a una escala sin precedentes. Hegel dijo que la necesidad se expresa a través del accidente. El fraude electoral fue el accidente que sacó a la superficie todas las pestes que la sociedad mexicana vino acumulando (de lo que hablábamos al principio). Washington aborrece los nacionalistas y los progresistas. Los aguanta solo cuando no tiene otro remedio. A Washington y sus amigos de la oligarquía mexicana pronorteamericana los espanta “otro Chávez”. Por más moderado que sea López Obrador. El asunto es el nacionalismo. El nacionalismo molesta. Las masas están comenzando a experimentar su poder. Porque lo que comenzó como una lucha contra el fraude electoral algunos visualizan que se estaría convirtiendo en una situación prerrevolucionaria dónde estarían comenzando a existir elementos de doble poder. Y cada día que pasa progresivamente la cuestión no es ya tanto o más si se está a favor o no de López Obrador sino quién manda en México: si ellos o nosotros. En la provincia (Estado) de Oaxaca la Asamblea Popular del Pueblo se declaró autoridad suprema, afirmando que es ilegítima la autoridad. Esto es doble poder. Esto va más allá de lo pedido por López Obrador: desobediencia civil. Pero Calderón tiene el apoyo del “orden/¿desorden?” mundial. Todo el aparato mediático mundial apoya a Calderón. Sobre el fraude, silencio, no se habla. Sobre las masas que no dejan transitar no se sabe a quién, bochinche. No es para menos: con “gente amiga” en México, podemos entendernos para que, en algún momento propicio, privaticen de una buena vez el maravilloso petróleo mexicano y el maravilloso gas de la cuenca de Burgos. Ya hace 25 años que “estamos trabajando” para eso, razonan los estrategas imperiales. Los cauces legales/electorales/constitucionales están cerrados para las masas. Entonces, avanzan por dónde pueden. En el centro del manicomio está el Ejército. Todos quieren ser amigos del Ejército. Calderón para usarlo para echar a los manifestantes de la plaza. López Obrador les ha pedido a los generales que no se presten a reprimir al pueblo. Dos trenes están por chocar. Pero el tiempo corre contra López Obrador. Si no se avanza, si no hay resultados, el cansancio y el desencanto harán sus estragos. [1] Para profundizar ver El Desarrollo Desigual: teoría del capitalismo periférico. Samir Amin. H. Garetto Editor. |
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