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¿Que es para preocuparse?
Pase y vea.
Y juzgue por Ud. mismo.
Dos países (Afghanistan
e
Irak)
fueron bombardeados, invadidos y ocupados porque se decía que
albergaban terroristas y demás cachivaches.
Pero hete aquí que el periodista Ed Haas se interesó, por ej.,
por saber porqué entonces en el poster que emite el FBI con los
“Diez criminales más buscados”,
bin Laden,
sí que si bien figura entre los diez no figura en relación con
los hechos del
11-S (Desplome de las dos Torres).
Entonces se comunicó con el cuartel general del FBI para ver si
lograba que le informen el porqué. El señor Rex Tomb (Jefe del
Departamento de Publicidad Investigativa), que lo atendió, le
explicó que era porque el FBI “no tiene evidencia suficiente de
su conexión con el
11-S”.
¿Entonces?
Ed Haas, al que le gusta profundizar, constata que tampoco hay
ningún documento oficial que constate la autenticidad (fecha y
circunstancias pormenorizadas de su aparición) del video
distribuido por el gobierno federal el 13 de diciembre de 2001,
dos días después del 11-S. Recordamos que según ese video
bin Laden
confesaría su autoría. Y recordamos la correcta rutina del
protocolo investigativo que siempre se sigue, conforme las sanas
reglas de la criminalística: chequear, qué es, de dónde sale,
como apareció ese video. Entonces también interrogó sobre el
asunto al FBI. Presentó una solicitud escrita por Mesa de
Entradas del FBI, de la
CIA,
del Departamento de Estado y del Comando Central del Pentágono.
El mismo trámite con el que se presenta cualquier expediente en
la República Argentina o Rafaela. Y, parecido a nuestro país,
con las papas que queman, (por ej. cuando Machinea y el gurú
Carlos Melconián perdían a propósito los expedientes de la deuda
externa argentina, o cajoneaban las pericias de nuestros
decentes contadores, cuando eran jóvenes funcionarios del banco
central argentino, presidencia de Alfonsín) el FBI también
perdió el expediente y de los otros requeridos tampoco nadie
encuentra los documentos. No encuentran la solicitud…etc. En
fin, Haas cree que el video es una falsificación. Una picardía
de la
CIA.
Hay otras cosas. Desagradables. Cosas que uno nunca creyó que
podrían suceder o volver. ¿Oyó hablar de la Ley de Comisiones
Militares, año 2006? Por su art. 26 se establece que “Cualquier
persona que … rompa su lealtad o deber con
Estados Unidos
y … ayude a un enemigo de
Estados Unidos
…será castigado por una comisión militar…” Esto se aprobó
por el Congreso. Y sin protestas por la prensa. Esta misma ley
además eliminó el más sagrado de los derechos ciudadanos: el
derecho del “habeas corpus”. Es decir el de que, desaparecida
una persona, cualquier amigo o familiar puede solicitar que
inmediatamente aparezca “el corpus” y quede bajo cobertura
judicial, derecho de defensa, debido proceso con todas las
garantías, etc. Abogacía de primer año. Todo lo demás es
dictadura. Bueno: la Military Commisions Act elimina el derecho
al habeas corpus “para cualquier persona juzgada arbitrariamente
como enemigo del Estado”. El mismo derecho que se juzga que
cambió, para bien, la historia universal cuando fue reconocido
como sagrado por el rey inglés Juan en el año 1215 en la famosa
Carta Magna, dogma sagrado de cualquier facultad de derecho del
mundo, ahora, en
Estados Unidos,
por la ley referida, queda en un limbo tal que no se sabe más
que derechos se tienen y que derechos no se tiene. Hace poco, el
8 de junio, el comité de asuntos judiciales del Senado resolvió
recomendar la restauración de la ley del habeas corpus pero,
según el informe del periodista Jim Lobe del Asia Times, el
miércoles pasado, la derecha republicana parece que bloqueó toda
reconsideración del asunto. En esos niveles de bajeza estamos.
“Esa ley retrasa nuestra civilización 900 años”,dijo el
presidente del comité judicial del Senado. ¿Y entonces? ¿Porqué
nadie se moviliza? ¿Y el New York Times y el Washington Post y
todos los demás? ¿No era una democracia? ¿No era el país de la
prensa libre?
Más retrocesos. Se acaba de tirar a la basura doscientos años de
tradición jurídica según la cual los militares no pueden tener
ninguna participación en las cuestiones internas de aplicación
de la ley nacional (ley Pose Comitatus de 1878). Pero la Defense
Authorization Act faculta al presidente para movilizar tropas
dónde desee, a tomar el control de las Guardias Nacionales de
los estados provinciales [sin necesidad de consenso de los
gobernadores], … “para suprimir desórdenes públicos”. Así, con
una simple ley, se anula una tradición gloriosa, comenta el
periodista Frank Morales que “se está pavimentando el camino
hacia un estado policial”, se militariza la policía y se faculta
al presidente para que “llene las calles de EU con tropas
federales y dirigir operaciones militares contra los propios
ciudadanos con el cuento de “imponer la ley”. Los cambios en las
leyes poco menos que autorizan a
George Walker Bush
a declarar la ley marcial cuando quiera y a ostentar el
monopolio total de la violencia organizada en el país. Y esto
también pasó sin oposición parlamentaria, sin comentarios en la
prensa.
Y todas las semanas alguna otra nueva. Hace algunas, los Bush
prohibieron demostraciones en contra de la guerra (Mike Whitney,
de Global Research.com). Corresponde notificarse la ciudadanía
mundial de todas estas cosas.
¿Murió la famosa democracia estadounidense?
Profundizaremos. No se resuelve el asunto en 40 líneas.
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