170807 -
En la noche de hoy, 17 de agosto, el ex
ministro de Gobierno de la Provincia de Santa Cruz, Daniel
Varizat,
atropelló con
una camioneta a parte de las 3.000 personas que ordenada y pacíficamente
se manifestaban en las calles de la ciudad capital, Río Gallegos. Éste
siniestro personaje de la política santacruceña
pertenece al Frente para
la Victoria Santacruceña, facción peronista creada por el actual
presidente de la
Nación, Néstor Kirchner.
(Daniel Varizat en
su auto, durante los sucesos. Fotos OPI desde Santa Cruz)
El resultado del criminal hecho
perpetrado por Varizat fue el de una veintena de lesionados y tres
internados en grave estado. Este cobarde personero kirchnerista, acompañado
en el vehículo por otros secuaces, se dio inmediatamente a la fuga, lo cual
constituye además otro delito penal que es el abandono de personas. En estos
momentos su paradero es desconocido. (1)
Daniel Varizat es un profesional de la provocación, cuyo único mérito dentro
del funcionariato ha sido la constante descalificación y los muchos
entuertos políticos que pasaron por sus manos. Fue siempre un mísero
transmisor de
las órdenes de Kirchner sin otra capacidad demostrada que no
haya sido sus genuflexiones políticas y alcahueterías de la más baja calaña
que lo llevaron a ser diputado nacional, senador nacional y subsecretario
general de la Presidencia de la Nación del actual gobierno. Ahora devenido
en delincuente por si fuera poco y para confirmar todo su historial
político.
Esto sucedía mientras el
polideportivo Boxing Club se iba poblando de concurrentes llevados por la
fuerza de la presión política y del empleo público, provenientes algunos del
interior de la provincia como de otras, para participar del acto en que
vociferarían Cristina Fernández de Kirchner candidata a presidente de la
Nación, su esposo el presidente en ejercicio y el actual y candidato a
gobernador, Daniel Peralta.
Muy lejos de suspender el acto, la candidata y actual senadora nacional por
la provincia de Buenos Aires, cargó contra la oposición con la siguiente
frase: “No
puede ser que la intolerancia, la agresión y la violencia sean la que ganen
las calles, porque no es la Santa Cruz que construimos entre todos”.
Lo cual toma una connotación especial ya
que fue emitida luego del acto criminal de Varizat. O sea, el mensaje es muy
claro: “No puede ser”, así ella nos informa y amenaza.
Habrá que comprobar que nos
informaran las actuaciones policiales, que surgirá de las investigaciones
judiciales, que actitud tomará el presidente Kirchner y el gobernador
santacruceño. Ya sabemos al menos la que ha tomado la persona que es
producto y beneficiaria del nepotismo gobernante.
Hace un poco más de cinco años,
el 26 de abril del 2002, en esas mismas calles de Río Gallegos se llevaba
adelante una emboscada a los asambleístas, con persecución seguida de
golpiza, producto de una arenga realizada días antes por el entonces
gobernador Kirchner donde instó a sus seguidores para que por cada
100 manifestantes del cacerolazo 200 o 300 procedan a correrlos y defiendan
al gobierno provincial. Obviamente la “kirchnerista” justicia
santacruceña nunca llevo adelante una investigación seria y rigurosa, y
menos aún la sanción debida a los responsables también de otra veintena de
heridos. No sería de extrañar que así también se comporte frente a los
hechos del día de hoy, aún a pesar de que existen fotografías y filmaciones
que están disponibles en Internet y en la televisión.
Estas son dos muestras del
autoritarismo que vengo denunciando periódicamente, las que son producto de
la intolerancia de quienes han descubierto la existencia de los Derechos
Humanos desde hace solamente cuatro años atrás. Sostengo firmemente que
descubierto, porque no existe la más mínima sospecha -pruebas menos aún- de
que la dupla presidencialista en sus condiciones de abogados hayan realizado
alguna actuación profesional para la defensa de perseguidos y desaparecidos.
Kirchner tampoco en su condición política de intendente o gobernador jamás
antes de ser presidente se le escucho alzar la voz en la defensa de los
humanitarios derechos.
Esta verdad conocida por muchos
parece querer ser desconocida convenientemente por muchos Organismos de
Derechos Humanos. Claro que sabemos muy bien los motivos y compromisos de
buena memoria y silencios que debieron aceptar desgraciadamente.
Éstas prácticas deben terminar de una vez por
todas, de la misma forma que es necesario, justo y urgente que se acabe con
el autoritario del poder kirchnerista en Santa Cruz y en toda la Nación.
(1) En el momento de editarse esta nota, Varizat ya había
sido detenido.