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Alan García, el principal cipayo de EE.UU. y enemigo de Bolivia, Venezuela y Ecuador
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. Cipayo

190609 - (Radio Centenario) - Perú es el principal aliado de los EE.UU. en los Andes, aparte de Colombia. Alan García

es el principal apoyo de la política norteamericana dirigida contra Bolivia, Venezuela y Ecuador, comenta el analista James Petras en una entrevista con el periodista Efraín Chury Iribarne de radio Centenario.

Según Petras, García es un aliado que Barack Obama apoya incondicionalmente por las siguientes razones.

García apoya el tratado de libre comercio, cuando en América Latina hay una enorme ola rechazándolo. Como consecuencia de eso, ha bajado los impuestos y las regalías para las compañías de explotación de los minerales, lo que ha aumentado las ganancias para cualquier inversionista especulador, más allá que cualquier otro país en América Latina.

En su papel de enemigo de las reformas y las políticas de Venezuela, Alan García es el principal cipayo cliente de la Casa Blanca. Por eso el locuaz Barack Obamano dijo una palabra para condenar la masacre, no critica la intervención en la prensa en Bagua. No habla por qué están generando docenas de presos políticos en las cárceles infrahumanas de Perú, observa Petras.

En su criterio, Barack Obama es el gran hipócrita mundial: no dice nada y la embajada ha apoyado todas las medidas del señor Alan García contra el pueblo, a pesar de las enormes protestas de todas las comunidades indígenas; 1.300 comunidades en la Amazonia han formado una red de organizaciones sociales para actuar en defensa de sus derechos contra la intervención del estado para las multinacionales.
 

Cipayo

Un cipayo (en turco, Spahi, deletreado, Sepahi, o Spakh, y en otros idiomas europeos, Sipahi o Espahí) era un miembro de una tropa de caballería de élite incluida dentro de las Seis Divisiones de la Caballería del Imperio Otomano y que normalmente procedía del Magreb. El nombre proviene del سپاهی persa Sepâhi, que significa «soldado». El estatus de los cipayos se asemejaba al de los caballeros europeos medievales. El cipayo era titular de un feudo (timar) concedido directamente por el Sultán Otomano, y tenía derecho a todos los ingresos del mismo a cambio de sus servicios como militar.

Posteriormente, en el Imperio Británico, se conocía como cipayo (que los ingleses también escribieron como sepoy) a un nativo de la India reclutado como soldado al servicio del poder europeo, normalmente del Reino Unido, pero también extendido su uso a los ejércitos coloniales de Francia y Portugal.

En forma específica, fue el término usado en el ejército británico de la India para el rango de recluta (o soldado raso) de la infantería. -
Wiki

>>Crisis política peruana y Alan García>>

P. Hay una expectativa de elecciones en Argentina y más allá de que los gobiernos anteriores de la era Kirchner no eran gobiernos ni socializantes ni de izquierda, uno tiene la sensación de que la Argentina está en una regresión hacia el dominio de los terratenientes y cuando los terratenientes tienen el dominio después lo tienen los militares. Esa es la historia en la Argentina por lo menos. ¿Cómo ves esta expectativa electoral en ese país?

R. Hay que tomar la perspectiva histórica. Después del quiebre del año 2001, los levantamientos, el derrocamiento de De La Rúa y otros 3 candidatos peronistas y las calles en manos del pueblo, el balance de fuerzas era muy radicalizado en favor del pueblo de izquierda. Cuando las fuerzas en la calle no pudieron tomar el poder y formar su propio gobierno, surge un candidato populista como es el señor Néstor Kirchner. Sube Kirchner y los primeros dos años tomó posiciones más populistas, más contra la desocupación y aprovechando los altos precios de las exportaciones para mantener un tipo de equilibrio entre la burguesía, los grandes latifundistas, los pobres y los otros sectores. Después, con el tiempo, empieza a moverse más del centro izquierda hacia el centro. Y cuando ya fue elegida Cristina Fernández, el ritmo político empezó a cambiar hacia los sectores derechistas y los grandes latifundistas. Con las protestas en las calles, ahora muy animados por las grandes ganancias que tenían con el boom de la soja y otros productos, ellos fortalecieron y empujaron sus ventajes. Y este péndulo que empieza desde la extrema izquierda, pasando hacia el centro-izquierda de Kirchner y ahora pasando hacia el centro-derecha, ha facilitado la posición de la derecha en la situación actual. Lo único que podría cambiar eso es un empuje desde abajo con la vuelta de las movilizaciones. Porque la crisis económica que ahora esta afectando a la Argentina no da ningún margen para balancear fuerzas. No hay recursos del gobierno para compensar a latifundistas, burguesía, desocupados, empleados públicos. Los pocos recursos indican que hay que elegir y en esta situación yo creo que las selecciones últimas del gobierno, las decisiones últimas, están favoreciendo a la derecha y la derecha está ganando fuerza.

P. En el final nos circunscribimos al gigante de América del Sur donde hay novedades. Que es Brasil, que es Lula, un hombre que parece tener un apoyo muy fuerte de la ciudadanía pero donde el producto bruto se cayó, donde no se sabe algo de la sucesión por problemas hasta de salud de sucesores, es decir, ¿qué momento vive Lula, para dónde apunta?


>>El TLC de Alan García:
Perú al servicio de transnacionales y biopiratas>>
 

R. Lula es un caso especial. Yo creo que en parte refleja la misma política populista de Irán: han regalado miles y millones en programas de caridad, contra la pobreza. Hay más de 40 millones que reciben la bolsa de comida y es el único gobierno que ha organizado este tipo de ayuda en una forma tan masiva. Y combina este populismo clientelista con un gran apoyo a las multinacionales y eso también ha favorecido el apoyo que recibe de un sector importante de las clases dominantes. Y tercero, ha recibido enormes ingresos antes, durante el boom de las exportaciones de soja y otros productos, hierro, etc., entonces eso favorece otra vez la capacidad de mantener el apoyo de las masas junto con el apoyo de las clases dominantes. Y también, frente a esta política, los otros partidos más a la derecha, no ofrecen algo mejor ni para el capital ni hacia los pobres y queda la izquierda en un jaque en ese sentido porque para ganar apoyo tienen que enfrentar a Lula y Lula puede jugar la carta populista. Si los capitalistas lo atacan, él puede apelar a los grandes capitales beneficiarios de sus subvenciones y promoción de exportaciones. Yo creo que estos últimos días Lula entiende que el comercio actual es desfavorable. Por eso sólo está exportando materias primas a China y quiere conseguir una diversificación mejor hacia productos con más valor adicional. Quiere cambiar los contratos de explotación del petróleo para que el estado brasileño comparta con las empresas extranjeras el lucro de los nuevos descubrimientos. Entonces Lula es muy oportunista en este sentido. No es un dogmático neoliberal, es un neoliberal pero flexible: cuando pierde fuentes de ingresos modifica el esquema para dar al estado mayores recursos para tratar de mantener este equilibrio entre trabajo y capital. Es un neoliberal que nunca ha pensado en tomar una medida nacionalista, pero sí es un populista en el sentido de canalizar recursos para mantener el apoyo de los más pobres junto con sectores de la clase dominante y creo que la táctica en el momento actual es estimular las exportaciones industriales, tratar de hacerlo con China y también profundizar sus lazos con China. China es ahora el primer socio comercial de Brasil, superando a los Estados Unidos por primera vez en 70 años pero un comercio muy desequilibrado en términos de los productos que exporta Brasil entonces Lula es astuto, reconoce que no hay futuro simplemente exportando materias primas y trata ahora de firmar contratos para vender aviones y otras cosas que promueven el empleo local y también quiere compartir las enormes ganancias que vienen del petróleo, porque los primeros contratos que firmó con las petroleras extranjeras eran una vergüenza, una entrega total. Entonces ahora quiere renegociar los contratos para que PETROBRAS juegue un papel mayor.

 


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