051207 - El
presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, sigue siendo un peligro
para Irán, para la paz regional y para la paz mundial.
El reciente Informe de Inteligencia norteamericano hecho público, sobre
la ex Persia, indica que algo importante subyace en la sociedad
estadounidense.
En principio dice explícitamente que: Teherán abandonó en 2003 su
programa de armas nucleares.
Pero además, implícitamente, expresa entre otras cosas, lo siguiente:
1. Que fuerzas políticas internas quieren que el presidente Bush
abandone rápidamente su política exterior o la deje en manos de
políticos inteligentes.
2. Que importantes militares pensantes de El Pentágono están
fastidiados, dado que consideran que la estrategia militar que lleva
adelante la Casa Blanca, es insanablemente incompetente.
3. Que el congreso de Estados unidos, mayoritariamente, observa cómo la
política exterior norteamericana contribuye a una creciente
impopularidad del país frente al mundo entero.
4. Que amplios sectores de la economía norteamericana están seriamente
preocupados por el deterioro de la economía nacional y por el
debilitamiento del dólar como moneda fuerte en el planeta, frente a
otras como el euro.
Bush era peligroso, Bush es peligroso y Bush seguirá siendo peligroso si
continúa teniendo el poder que hoy y por unos meses más, ostenta.
El documento difundido por la Inteligencia norteamericana es un signo de
advertencia de que este hombre, George W Bush, no debió, no debe y no
deberá estar nunca más siquiera cerca del poder. La opinión pública
planetaria no ha cambiado ya que el mundo pensante -gracias al cielo, la
mayoría- nunca creyó en la patraña infantil de la "amenaza islámica" y
del peligro "terrorista".
Actualmente dos sectores pueden acompañar y/o aceptar la delirante e
ingenua teoría del "eje del mal":
Los muy brutos y unos pocos multimillonarios amigos del poder de la Casa
Blanca, que se enriquecieron con dólares sangrientos desde que Bush
trabaja para y con ellos.
Según algunos "analistas" de la corriente oppenheimerista, el documento
denominado "Estimación de Inteligencia Nacional" (NIE por sus siglas en
inglés), tomó por sorpresa al gobierno de Bush luego de varios años de
sistemática prédica de un supuesto programa armamentístico secreto de
Teherán.
En este nivel, es estrecha la posibilidad de la casualidad dentro de la
política de un país como EEUU. Esta "sorpresa", estimados lectores,
indica que los sectores más pensantes de la sociedad norteamericana,
están hartos de la la torpeza e inhabilidad de George Bush; pero sobre
todo, están cansados de que la política exterior e interior de su
presidente, empobrezca a importantes sectores grandes, medianos y
pequeños de la burguesía nacional norteamericana; además fastidiados por
el creciente deterioro de la economía de la clase media y de su calidad
de vida. Mientras minúsculos grupos económicos pasan día a día, desde la
ascensión de Bush, de millonarios a archimillonarios gracias a las
aventuras militares de Bush, su representante dilecto.
Una última reflexión acerca del rol de las naciones Unidas tras la
aparición de este informe "sorpresa".
Los países miembros más proclives a aplicar sanciones a Irán y que tan
activos han estado dentro de este organismo, en ese sentido, deberían
pedir públicas disculpas por haber acompañado tan servilmente a un
hombre tan peligroso como Bush en sus recurrentes mentiras.
En un terreno pragmático, el informe viene a enjuiciar por
peligrosamente improcedentes, las gestiones de EE.UU., el Reino Unido y
Francia y otros países satélites, para que el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas aplique más y más sanciones a Teherán.
Tamaña ofensiva diplomática, denigrante e inmoral, debería comenzar a
perder fuerza a partir de este documento que fue recibido con alegría
por Mohammed El-Baradei, director del OIEA, el Organismo Internacional
de Energía Atómica que forma parte de la ONU. El-Baradei es uno de los
pocos que parecen actuar, dentro de la burocracia de la ONU, con
pensamiento propio.
El-Baradei expresó su esperanza de que estos informes de la inteligencia
estadounidense permitan reducir la tensión de la crisis sobre el
programa nuclear iraní.
Agregó que el NIE concuerda con la propia evaluación de los observadores
del OIEA en el sentido de que no tienen pruebas concretas de que Teherán
desarrolle en la actualidad un plan de armas atómicas.
El gobierno que preside Mahmoud Ahmadinejad saludó el informe como una
reivindicación a su prédica pacifista, que hasta el momento recibió el
apoyo internacional de Rusia y China, dos integrantes permanentes del
Consejo de Seguridad de la ONU.
Si no obstante esto, el Reino Unido y Francia y otros satélites, siguen
adelante con su apoyo a Bush, ignorando la inapelable evaluación de la
Inteligencia estadounidense, quedará demostrado que la prédica pacifista
de los gobiernos de esos países, es pura basura verborrágica.
Y quedará claramente establecido, ante la humanidad, que lo único que
los moviliza es el afán nauseabundo de lucro a costa de cualquier
sangre.