|
290906 - Palenque -
En medio de las zozobras postelectorales y del conflicto político y
magisterial de Oaxaca, se abre una lucha tremebunda en torno a los
recursos energéticos de México (petróleo y electricidad). Este miércoles
27 se
conmemoraron con un mitin multitudinario en el Zócalo los 46 años de la
nacionalización de la industria eléctrica nacional por el presidente
Adolfo López Mateos (1958-1964), además el único que en América Latina
no rompió
relaciones con la Cuba socialista (a la fecha, asimismo, han
transcurrido 68
años de la expropiación del petróleo por don Lázaro Cárdenas del Río). Y
esta numerosísima concentración fue motivo para constituir el Frente
Nacional en Defensa de la Soberanía Energética. Los sindicatos
asistentes,
convocados por el Mexicano de Electricistas, fueron acompañados por
numerosos grupos gremiales, partidos y personajes diversos, como el ex
senador priísta Manuel Bartlett.
El grito de batalla fue advertir tanto al gobierno saliente de Fox como
al
entrante del electo impuesto
Calderón, que de aprobarse una reforma
estructural en materia energética que vulnere la soberanía mexicana,
irán a
la huelga nacional. "Daremos la pelea en la calle y en el Congreso
contra la
privatización" de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos
Mexicanos, dijeron los dirigentes del Sindicato Mexicano de
Electricistas
(SME) de larguísima trayectoria democrática interior y siempre defensor
de
la soberanía energética de México. Pero no sólo se manifestaron en el
Zócalo, sino también ante las secretarías de Energía y de Hacienda y
Crédito
Público.
El líder del SME, Martín Esparza Flores, exaltó la figura del ex
presidente
López Mateos (a quien habían rendido homenaje en su mausoleo más
temprano) a
quien calificó como "mexicano bien nacido" por haber nacionalizado la
industria eléctrica que estuvo "en manos extranjeras por más de 50 años"
y
lo comparó con lo que sucede ahora "con gobernantes vendepatria y que se
ponen de tapete del imperio yanqui". Festivamente, lo cual fue coreado
con
porras y risas por los asistentes, declaró Esparza que a todos los
diputados
del PRI y del PAN que apoyen las eventuales reformas estructurales
"vamos a
quitarles la luz". Pero ya en serio, advirtió que ante las pretensiones
del
equipo de Felipe Calderón de concretar reformas energéticas, el gremio
electricista "va a pasar de la resistencia a la ofensiva". Resaltó el
mismo
Esparza que en este momento "está en riesgo la soberanía energética del
país".
Ello porque han sido frecuentes los avisos de que miembros del equipo
calderonista están "litigando" dichas reformas, tanto en los cuerpos
legislativos federales de México como con autoridades y empresas de
Estados
Unidos, tal como ocurrió del 12 al 14 de septiembre en el llamado Foro
(ultra secreto) de América del Norte efectuado en Alberta, Canadá, para
"definir el perfil del nuevo México" y la "seguridad y la prosperidad"
de
Norteamérica, al cual acudieron hasta 17 mexicanos, entre ellos ex
funcionarios salinistas como Pedro Aspe, zedillistas y calderonistas (el
niño Juan Camilo Mouriño, jefe del llamado "equipo de transición" del ex
candidato panista: Arturo Sarukán, coordinador internacional, y Ernesto
Cordero, asesor económico del mismo equipo) donde es evidente que
el tema
petrolero y eléctrico fue el centro del análisis.
Pues también, según informó La Jornada el lunes 25, cuya fuente fue el
Consejo de los Canadienses, organización de abogados defensores de
derechos
civiles en su país encabezado por Maude Barlow, conocida activista en
pro de
los recursos naturales, especialmente el agua, acudieron al mencionado
foro
no tan ultra secreto, personajes como el actual secretario bushista de
Defensa de EU, Donald Rumsfeld (empresa petrolera Halliburton); el
secretario mexicano de Seguridad Pública, Eduardo Medina Mora, de
familia de
banqueros (Citigroup); el general Rock Hiller, jefe de las fuerzas
armadas
canadienses; así como altos ejecutivos del complejo militar-industrial y
de
las empresas petroleras, como directivos de Lockheed Martin, Chevron,
Petróleos Mexicanos, Suncor Energy.
El propósito de la reunión fue, según Michel Chossudovsky, profesor de
la
Universidad de Ottawa y analista del Centro de Estudios sobre la
Globalización, "buscar maneras de profundizar la integración de la
subregión, lo que debe entenderse como ceder soberanía nacional en favor
de
una Norteamérica fuerte".
De ahí la constitución del Frente Nacional en Defensa de la Soberanía
Energética y de ahí que en todos los partidos, incluidos algunos
miembros
del PAN, haya creado gran alarma el acercamiento calderonista hacia la
privatización energética de México, que naturalmente tiene en la mira
tanto
a la industria eléctrica como a la petrolera (Pemex), "sueño" derechista
y
entreguista que Fox ya no pudo, felizmente, concretar. Pero que
Calderón,
haciendo gala del traicionero e inveterado doble lenguaje panista,
tratará
de lograr. Naturalmente, a nadie escapa que intentar este propósito no
sólo
le habrá dado la razón a las fuerzas agrupadas en torno a López Obrador,
sobre la prosternación calderonista al imperio (verdadero peligro para
México, este sí) sino a la percepción de que los supuestos "dueños" de
México ya quieren dejar de serlo, y entrar a ser sirvientes absolutos de
los
eventuales "dueños" extranjeros trasnacionales del imperio. Pero de que
lo
intenten a que lo logren hay una gran distancia. Esa distancia se
llamará,
llegado el caso, insurrección política nacional contra quien tal cosa
pretenda. De eso no hay duda alguna.
|
|