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051006 - Palenque -
Que no esté muy seguro
Felipe Calderón de que su viaje por Centroamérica y
países del Cono Sur, actualmente en curso, será un paseo triunfal. No
hay condiciones para ello. Apenas iniciado el periplo, lo persigue ya la
sombra
del
fraude electoral del 2 de julio, cosa que se manifestó en una
protesta indígena en Honduras (que puso muy nerviosos a los equipos de
seguridad de los ocho mandatarios asistentes) por haber sido designado
Calderón en un
"vergonzoso fraude electoral". Pero para agregarle otro ingrediente
conflictivo a su viaje centroamericano, tanto en Costa Rica como en El
Salvador expuso su idea de "relanzar" la iniciativa del Plan
Puebla-Panamá
que resultó fiascoso en el sexenio de
Vicente Fox, el cual divide a la
opinión pública de toda América Latina. O sea, no es un proyecto de
unión y
desarrollo, como se propala, sino sólo la extensión de la visión
imperial
del llamado Consenso de Washington, que es un plan de batalla neoliberal
contra la soberanía real de los pueblos de la región.
En contraste, se informó a Palenque que han llegado y siguen llegando al
PRD mensajes de apoyo y adhesión de toda América Latina y algunos de
Europa,
a
Andrés Manuel López Obrador y a su lucha por la legitimidad
electoral, así
como al IFE y al TRIFE en contra de los manipuleos de las cifras
comiciales.
Esos mensajes van contra el fraude electoral, por el recuento total de
los
votos, por la transparencia política, por el establecimiento de una
democracia genuina en México y sin trampas. Pero también se expresan en
apoyo a los acuerdos de la Convención Nacional Democrática, del
miércoles 6
de septiembre pasado. Ya tiene andado camino mundial el abanderado del
sol
azteca y la Coalición por el Bien de Todos.
La lista de apoyos es larga. Ellos son del Partido de los Trabajadores
de
Brasil (PT), actualmente en el poder; del Partido Popular Socialista (PPS)
y
del Movimiento Revolucionario 8 de Octubre, ambos también de Brasil;
Partido Socialista de Chile; Movimiento al Socialismo, de Bolivia;
Coordinación Socialista Latinoamericana, en Quito, Ecuador; Frente
Amplio,
de Uruguay; Foro Internacional por la Democracia Directa, en Managua,
Nicaragua; Frente
Farabundo Martí, de El Salvador; Partido Unidad
Revolucionaria Nacional y Movimiento de la Esperanza, ambos de
Guatemala;
Partido Unificación Democrática Izquierda, de Honduras; Movimiento
Independentista Hostosiano, de Puerto Rico; Casa Bolívar, de Colombia;
Congreso Bolivariano de los Pueblos; Partido Socialista-Frente Amplio,
de
Ecuador; Movimiento Nueva Izquierda Ancón, de Perú.
Asimismo, de Argentina enviaron mensajes: Partido Memoria y Movilización
Social, Grupo "Hoy por Cuba", Fundación Federico Engels, Campaña
Internacional "Manos Fuera de Venezuela", Corriente Socialista El
Militante,
Movimiento Intersindical Clasista (La Plata), Encuentro Sindical de Base
(Rosario), Asamblea Popular de San Telmo, Grupo López Jordán (Entre
Ríos).
De Europa, han enviado mensajes de apoyo a AMLO, el Partido Socialista
de
Francia, el Partido Comunista de los Pueblos de Espanya, el Grupo
Izquierda
Unitaria Europea e Izquierda Verdad Nórdica, del Parlamento Europeo
(Bruselas), el Shop Steward Funds Social, de Viena (Austria).
Finalmente,
cerca de 200 connotados escritores, poetas, académicos e intelectuales
de
América Latina, Estados Unidos, Canadá y Francia.
Los mensajes tienen fechas desde los primeros días de julio pasado hasta
los
últimos días de septiembre. Constituyen un importante acervo de apoyos a
las
luchas de los obradoristas en México. Aunque es muy distinto el peso
político entre gobiernos y agrupaciones políticas o sociales, no deja de
ser
muy indicativo que en el mundo no se han tragado la píldora de la
supuesta
legitimidad de Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, ni
siquiera por portar tan beato nombre propio.
Los gobiernos centroamericanos que reciben en estos días al panista
Calderón
están movidos por cierta solidaridad (o complicidad) de clase y de
dominio
social. No se distingue ninguno de ellos por su adhesión a las causas
populares, sino, por el contrario, por su enemistad con sus propios
pueblos.
Incluso el hijo Martín del general Torrijos, de Panamá, se ha doblado a
los
intereses trasnacionales, en un pálido gobierno de complacencias con los
poderosos. No hace honor a su padre, quien libró una histórica lucha por
la
nacionalización del Canal de Panamá, a la postre triunfante frente al
imperio que lo detentaba contra todo respeto a la soberanía panameña.
La idea de relanzar el neoliberal Plan Puebla-Panamá virtualmente borra
de
un plumazo el acuerdo conseguido por Calderón con los mandatarios
centroamericanos, de repudio a la doble barda (doblemente cretina,
escribimos en anterior entrega) que el Senado de Estados Unidos aprobó
para
colocarse a lo largo de mil 500 kilómetros de los 3 mil 500 que integran
el
límite político entre México y la superpotencia. Mal empieza Calderón
sus
contactos con América Latina, esto es, dando tumbos. Sin olvidar que
Díaz
Ordaz (1964-1970) inició su política, ya ungido constitucionalmente,
precisamente con una gira por países centroamericanos, que entonces eran
coto exclusivo del poder imperial, y que han regresado, aunque bajo
otros
términos más "modernos", a uncirse al mismo yugo. Son parte de la
derecha
oficialista de América Latina. Dios los crea y ellos se juntan.
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