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"Elegir la puerta con el marco |
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Rafaela
Al día Por cuanto el “error es deuda” y además de humano es atemporal, el tiempo en reconocer este delicado proceso, es directamente proporcional, al tiempo que demora concluir el último tramo de nuestra existencia. Porque aún más allá, el error perdura por sí mismo con vigencia plena, en nuestra esencia el alma, hasta ser enmendado, y esto lo confirma la Ley de Evolución, un ejemplo: las anomalías en los nacimientos. Causa evolutiva más conocida como deuda Kármica. Ella nos permite con absoluta precisión, delinear el trazado irrepetible de nuestro mapa genético, (genoma humano) determinando fehacientemente el nivel moral de nuestra esencia “el alma”. Toda esta práctica humana es posible, en el marco de la Ley de Reencarnación, negada casi siempre sistemática y culturalmente por el Ego dirigencial, en las instituciones (gobierno, justicia, religión etc.) que manejan el poder y los destinos del hombre. Ojos que no ven corazón que no siente. Permitiendo así con mayor facilidad abrirles las “puertas al placer” crediticio del error, defendiendo sus mezquinos intereses, para no contabilizar sus pesadas consecuencias, que irremediablemente, salen por la “puerta del dolor” que sus súbditos y gobernados hoy padecemos, conformando un proceso evolutivo tan natural como la vida misma. La comprensión de este abstracto concepto, nos permite evaluar y ubicar el plano donde estamos, solo el “sentido común” y estos principios milenarios, son más que suficientes para -elegir la puerta con el marco de la Ley Divina- para entrar al nuevo ciclo evolutivo planetario, ya disponible. Todo lo que acontece en la tierra, determina el nivel moral del hombre, dando la resultante para vivir, que supimos conseguir. “Solo por el amor será salvo el hombre” y “A los árboles los conoceréis por sus frutos” –Jesús-. Intuimos a la Ley de Evolución en un cambio de ciclo, conformando los tres puntos que definen su plano. O tres niveles morales: “Ascendente”- con amor en luz- . “Estable” bajo el marco de la ley. Y “descendente”- nivel procesal inferior por su estado de agresión, de violencia y de irrespeto a la ley, más notable por sus característica, en constantes conflictos de guerras y decesos, tan vigentes. Dios. El Amado Creador, al culminar cada uno de nuestro ciclo siempre... nos cierra una puerta. Está en cada uno de nosotros el nivel moral, que determina en esta cárcel abierta de la Ley Divina elegir nuestra puerta. |
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