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Haití tiene una larga
historia de intervenciones y ocupaciones militares estadounidenses que
data de principios del siglo XX. El intervencionismo estadounidense ha
contribuido a la destrucción de la economía nacional de
Haití y al
empobrecimiento de su población.
· Se ha presentado el devastador terremoto ante la opinión pública
mundial como la única causa de la espantosa situación del país.
· Un país ha quedado destruido, toda su infraestructura desaparecida,
precipitando a su pueblo a un abismo de pobreza y desesperación.
· Se ha intentado borrar la historia de
Haití y su pasado
colonial.
· El ejército de
Estados Unidos ha
venido al rescate de una empobrecida nación. ¿Cuál es su mandato?
· ¿Es una operación humanitaria o una invasión?
Los principales actores de la “operación humanitaria” de EEUU son el
Departamento de Estado, el Departamento de Defensa y la Agencia de
Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).
(Véanse Discursos de USAID. On-The-Record Briefing on the Situation in
Haiti , 13 de enero de 2010). A la USAID se le ha encomendado también
canalizar la ayuda alimentaria hacia Hait í que distribuye el Programa
Alimentario Mundial. (Véase el comunicado de prensa de USAID: USAID to
Provide Emergency Food Aid for Haiti Earthquake Victims , 13 de enero de
2010).
Sin embargo, el componente militar de la misión estadounidense tiende a
eclipsar las funciones civiles de rescatar a una población desesperada y
empobrecida. No son las agencias gubernamentales civiles, como FEMA o
USAID quienes están dirigiendo a operación humanitaria global, sino el
Pentágono. Y la decisión de llevarla a cabo ha recaído en el Comando Sur
de EEUU (SOUTHCOM, por sus siglas en inglés).
Se está contemplando un despliegue masivo de personal militar. El
Presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, el Almirante Mike
Mullen, ha confirmado que
Estados Unidos enviará
de nueve a diez mil soldados a Haití, incluyendo 2.000 marines (American
Forces Press Service, 14 enero 2010).
El portaaviones USS Carl Vinson
y sus buques de apoyo han llegado ya a Puerto Príncipe (15 enero 2010).
La Unidad Anfibia de la Marina, con 2.000 efectivos, así como los
soldados de la 82 División Aerotransportada del Ejército de EEUU “están
entrenados en una amplia variedad de misiones, entre las que se incluyen
las de seguridad y control de disturbios, además de tareas
humanitarias”.
A diferencia de los equipos de rescate y ayuda enviados por varios
equipos y organizaciones civiles, el mandato humanitario del ejército de
EEUU no está claramente definido.
“En definitiva, los marines son ante todo guerreros, y eso es lo que el
mundo sabe de ellos… [pero] somos igualmente compasivos cuando tenemos
que serlo, y ese es un papel que nos gustaría desempeñar: el de
guerreros compasivos que llegan con la mano extendida para ayudar a
quien lo necesite. Estamos entusiasmados con esta misión”. (Portavoz de
los marines, comunicado de prensa de las fuerzas armadas: “ Marines
Embark on Haiti Response Misión ”, 14 de enero de 2010).
Mientras los presidentes
Barack Obama y
Rene Préval
hablan por teléfono, no se ofreció información alguna en cuanto a que
los dos gobierno s estuvieran negociando la entrada y despliegue de
tropas estadounidenses sobre suelo haitiano. Washington adoptó e impuso
unilateralmente las decisiones. La ausencia total de un gobierno en
funciones en Haití se utilizó para legitimar, a partir de motivos
humanitarios, el envío de una poderosa fuerza militar, que ha asumido de
facto diversas funciones gubernamentales.
Cuadro 1
Unidades militares estadounidenses que se enviarán a Haití (según
pronunciamientos oficiales)
El buque de asalto anfibio USS Bataan (LHD 5) y los barcos de desembarco
muelles anfibios USS Fort McHenry (LSD 43) y USS Carter Hall (LSD 50)
Una Unidad Anfibia de la Marina con 2000 soldados de la 22ª Unidad
Expedicionaria de la Marina , y soldados de la 82 División
Aerotransportada del Ejército de EEUU . Se esperaba que llegaran a Haití
el 15 de enero 900 soldados.
El portaaviones USS Carl Vinson y sus buques de apoyo (llegaron a Puerto
Príncipe el 15 de enero de 2010): USS Carl Vinson CVN 70 .
El buque hospital USNS Comfort .
Varios navíos y helicópteros de los Guardacostas de EEUU
Los tres buques anfibios se unirán al portaaviones
USS Carl Vinson, al crucero de
misiles USS Normandy y a la fragata de misiles guiados USS Underwood .
|

USS Normandy |
Papel protagonista del Comando Sur de EEUU
El Comando Sur de EEUU (SOUTHCOM), que tiene su base en Miami es la
“agencia principal” en Haiti. Su mandato como mando militar regional es
el de llevar a cabo tar e as de guerra moderna. La misión que tiene
asignada en Latinoamérica y en el Caribe es la de “dirigir operaciones
militares y promover la cooperación en el terreno de la seguridad para
conseguir los objetivos estratégicos de EEUU”. (“ Our Misión – U.S.
Southern Command (USSCOUTHCOM ). Los oficiales al mando están entrenados
para supervisar los escenarios de las operaciones, las labores de
policía militar así como de “contrainsurgencia” en Latinoamérica y en el
Caribe, inclu yendo el reciente establecimiento de nuevas bases
militares de EEUU en Colombia,
muy próximas a la frontera venezolana.
El General Douglas Fraser, comandante del Comando Sur de EEUU ha
definido la operación de emergencia de Haití como una operación de [Co]
mando, Control y Comunicaciones (C3). El Comando Sur de EEUU tiene que
supervisar el despliegue masivo de todo el conglomerado bélico,
incluidos varios buques de guerra, un portaaviones, divisiones de
combate aerotransportadas, etc.:
“Por tanto, tenemos que desarrollar allí tareas de [co]mando, control y
comunicaciones para que podamos conseguir entender mejor lo que está
ocurriendo. Como los cuarteles de la MINUSHTAH (siglas en inglés de la
Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití), están
parcialmente destruidos y han perdido gran parte de sus comunicaciones,
tenemos también que ocuparnos de recuperar esa s comunicaciones .
Estamos enviando equipos de valoración conjuntamente con USAID, apoyando
sus esfuerzos, poniendo todo lo que esté de nuestra parte.
Estamos enviando allí a varios de los buques que teníamos en la región
–son buques pequeños, guardacostas, destructores- para proporcionar toda
la asistencia inmediata que podamos sobre el terreno.
Tenemos también un portaaviones de la Marina de EEUU, el
USS Carl Vinson, navegando en
esa dirección. Se encontraba en el mar de Norfolk, por eso le va a
llevar un par de días llegar allí. Sólo necesitamos reabastecerlo y
darle las provisiones que necesita para apoyar el esfuerzo de cara a
Haití. Y después estamos contactando con las agencias internacionales
para averiguar cómo podemos apoyar sus esfuerzos así como desplegar los
nuestros.
También enviaremos un buque anfibio dotado de una gran cubierta, con una
Unidad Expedicionaria de la Marina embarcada en él, que en un par de
días estará detrás del USS Vinson.
Y eso nos da un amplio margen de capacidad para desplazar y aumentar los
suministros para poder apoyar también los esfuerzos allí.
Sea cual sea el balance, no tenemos aún una valoración clara de cómo
está la situación sobre el terreno, de cuáles son las necesidades en
Puerto Príncipe, de cuál es el alcance de la situación.
Tenemos también, finalmente, un equipo que se dirige al aeropuerto. Mi
comandante adjunto resulta que estaba en Haití cuando se produjo el
terremoto, en una visita previamente fijada y ha estado en el
aeropuerto. Dice que las pistas están operativas pero que la torre de
control no tiene capacidad de comunicación. La terminal de pasajeros
tiene daños estructurales, por eso no sabemos cómo está exactamente la
situación.
Así que tenemos un grupo que va para allá para asegurar que podemos
conseguir y asegurar el aeródromo y operar desde él, porque ese es uno
de los lugares desde donde vamos a tener que hacer gran parte de los
esfuerzos inmediatos a nivel internacional.
Y luego vamos a llevar a cabo todas las valoraciones que se consideren
oportunas a medida que avancemos en los esfuerzos y en el trabajo.
También nos estamos coordinando sobre el terreno con la MINUSTAH, con la
gente que está allí. El comandante de la MINUSTAH estaba en Miami cuando
sobrevino esta situación, por eso justo ahora está regresando y en
cualquier momento estará en Puerto Príncipe. Eso nos ayudará también a
coordinar nuestros esfuerzos allí, porque es obvio que Naciones Unidas
ha sufrido pérdidas importantes con el colapso al menos parcial de su
sede.
Así que esos son los esfuerzos iniciales que tenemos en marcha. Y cuando
hayamos hecho la valoración precisa, haremos los ajustes que sean
necesarios.
El Secretario de Defensa, el Presidente, todos han dispuesto que este es
un esfuerzo importante y estamos reuniendo todos los recursos del
Departamento de Defensa para apoyar est e esfuerzo”. ( Defense.gov News
Transcript: DOD News Briefing with Gen. Fraser from the Pentagon, 13 de
enero de 2010).
Un informe de la Fundación Heritage resume el contenido de la misión de
Estados Unidos en Haití: “ Para EEUU, el terremoto tiene implicaciones
tanto humanitarias como de seguridad nacional, lo que requiere una
respuesta rápida que no sólo tiene que ser audaz sino también decisiva,
movilizando las capacidades civiles, del ejército y del gobierno tanto
para el rescate a corto plazo y los esfuerzos de socorrer a las víctimas
como para un programa de recuperación y reformas a largo plazo en
Haití”. (James M. Roberts and Ray Walter: “ American Leadership
Necessary to Assist Haiti After Devastating Earthquake ” , Fundación
Heritage, 14 de enero de 2010).
Al principio, la misión militar se ocupará de la ayuda de emergencia,
así como de actividades de policía y seguridad pública.
La Fuerza Aérea de EEUU controla el aeropuerto
La Fuerza Aérea de EEUU ha asumido las funciones de control del tráfico
aéreo así como la gestión del aeropuerto de Puerto Príncipe. Es decir,
el ejército estadounidense regula el flujo de la ayuda y suministros de
emergencia que llegan al país en aviones civiles. La Fuerza Aérea de
EEUU no trabaja bajo las órdenes o instrucciones de los funcionarios del
aeropuerto de Haití. Esos funcionarios han sido desplazados. El
aeropuerto está controlado por el ejército estadounidense (Entrevista
con el Embajador haitiano ante EEUU R. Joseph, PBS News, 15 de enero de
2010).
El equipo de las Fuerzas Armadas está trabajando con los controladores
de combate del Departamento de Defensa para mejorar el flujo del tráfico
aéreo que entra y sale del aeropuerto. La Fuerza Aérea de EEUU volvió a
abrir el aeropuerto el 14 de enero, y el 15 de ene ro su grupo de
respuesta ante las emergencias había conseguido ya hacerse con la
autoridad suprema del aeródromo… La autoridad suprema del aeródromo
posibilita que la Fuerza Aérea priorice, programe y controle el espacio
aéreo en el aeropuerto…” ( flightglobal.com , 16 de enero de 2010 ,
negrita añadida ).
Se ha enviado a Haití al buque hospital de la Marina de EEUU, con 1.000
camas, el USNS Comfort, que incluye más de 1.000 médicos y personal de
apoyo, bajo la jurisdicción del Comando Sur (Véase: “ Navy hospital ship
with 1,000 beds readies for Haiti quake relief ” , Digital Journal, 14
de enero de 1010) . En el momento en el que se produjo el terremoto,
había allí alrededor de 7.100 efectivos militares y unos 2.000 policías,
es decir, una fuerza extranjera de 9.000 efectivos frente a la cifra de
menos de 500 miembros civiles internacionales de la MINUSTAH. MINUSTAH
Hechos y Cifras – Misión de Estabilizaci ón de las Naciones Unidas en
Haiti .
CUADRO 2
Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH)
Fuerzas actuales (30 de noviembre de 2009)
Total personal uniformado: 9.065
7.031 soldados
2.034 policías
488 personal civil internacional
1.212 equipo civil local
212 voluntarios de Naciones Unidas
Fuerzas estimadas combinando el SOUTHCOM y la MINUSTAH: 19.095
(excluyendo las comprometidas por Francia –sin confirmar-, y Canadá
-confirmados 800 soldados-. EEUU, Francia y Canadá fueron “socios” en el
golpe de Estado del 29 de febrero de 2004).
Haití lleva bajo ocupación militar extranjera desde que EEUU instigó el
golpe de Estado de febrero de 2004. El contingente de las fuerzas
estadounidenses bajo el SOUTHCOM, combinado con la MINUSTAH supone una
presencia militar extranjera en Haití cerca de los 20.000 soldados, en
un país de nueve millones de personas. En comparación con Afganistán,
antes del incremento militar de Obama, las fuerzas combinadas de EEUU y
de la OTAN eran del orden de 70.000 para una población de 28 millones.
Es decir, partiendo de un cálculo per c á pita , habrá más tropas en
Haití que en Afganistán.
Recientes intervenciones del ejército estadounidense en Haití
En la historia reciente de Haití, ha habido varias intervenciones
militares patrocinadas por EEUU. En 1994, tras tres años de gobierno
militar, se envió a Haití una fuerza de 20.000 soldados ocupantes y
“fuerzas de paz”. La intervención del ejército estadounidense en 1994
“no tenía intención alguna de restaurar la democracia. Muy al contrario:
se produjo para impedir una insurrección popular contra la Junta mi li
tar y sus cohortes neoliberales”. (Michel Chossudovsky, The Destabiliza
tion of Haiti, Global Research, 28 de febrero de 2004 ) .
Las tropas aliadas y estadounidenses permanecieron en el pa ís hasta
1999. Las fuerzas armadas haitianas se deshicieron y el Departamento de
Estado de EEUU alquiló a DynCorp una compañía mercenaria para que
proporcionara “asesoramiento técnico” para reestructurar la Policía
Nacional haitiana. (Ibid).
El golpe de Estado de febrero de 2004
En los meses anteriores al golpe de Estado de 2004, las fuerzas
especiales estadounidenses y la CIA estuvieron entrenando a escuadrones
de la muerte compuestos por los antiguos tonton-macoute de la era
Duvalier. El ejército paramilitar rebelde cruzó la frontera desde la
República Dominicana a primeros de febrero de 2004. “Era una unidad
paramilitar bien armada, entrenada y equipada integrada por antiguos
miembros de Le Front pour l’avancement et le progrès d’Haiti (FRAP, por
sus siglas en francés), los escuadrones de la muerte de “paisano”,
implicados en matanzas masivas de civiles y asesinatos políticos durante
el golpe militar patrocinado por la CIA en 1991, que provocaron el
derrocamiento del gobierno democráticamente elegido del Presidente Jean
Bertrand Aristide”. (Véase Michel Chossudovsky: The Destabilization of
Haiti: Global Research. 28 de febrero de 2004 ) .
Se enviaron tropas extranjeras a Haití . Se estableció la MINUSTAH tras
el golpe de Estado patrocinado por EEUU en febrero de 2004 , y se
secuestró y deportó al Presidente Jean Bertrand Aristide. EEUU instigó
el golpe con el apoyo de Francia y Canadá.
Posteriormente, las unidades del FRAPH integraron la fuerza policial del
país, que estaba bajo la supervisión de la MINUSTAH. En el caos político
y social creado por el terremoto, la antigua milicia armada y los tonton-macoute
jugarán un nuevo papel.
Agenda oculta
La misión tácita del Comando Sur de EEUU (SOUTHCOM) , con cuarteles en
Miami e instalaciones militares por toda América Latina, es asegurar el
mantenimiento de regímenes nacionales serviles, es decir, de gobiernos -
títere de EEUU, comprometidos con el Consensus de Washington y con la
agenda política neoliberal. Aunque el personal del ejército
estadounidense se implicará activamente desde el principio en la ayuda
de emergencia, esta renovada presencia militar estadounidense en Haití
se utilizará para establecer un a firme presencia en el país así como
para perseguir los objetivos geopolíticos y estratégicos de EEUU en la
cuenca caribeña, en gran medida dirigidos contra Cuba y Venezuela.
El objetivo no tiene nada que ver con trabajar para rehabilitar el
gobierno nacional, la presidencia, el parlamento, todo lo que ha quedado
diezmado por el terremoto. Desde la caída de la dictadura de Duvalier,
el designio de EEUU ha sido ir gradualmente desmantelando el Estado
haitiano, restaurar los modelos coloniales y obstruir el funcionamiento
de un gobierno democrático. En el contexto actual, el objetivo no sólo
trata de liquidar al gobierno sino también cambiar el mandato de la
MINUSTAH, cuyos cuarteles han quedado destruidos.
“El papel de ponerse al frente de los esfuerzos para la ayuda y
gestionar la crisis cayeron rápidamente sobre EEUU, a falta –al menos en
el corto plazo- de cualquier otra entidad capaz de hacerlo”. (“ US Takes
Charge in Haiti With Troops, Rescue Aid ”, NYT imes.com, 14 de enero de
2009).
Antes del terremoto había allí, según fuentes del ejército
estadounidense, alrededor de veinte efectivos de EEUU. De un día para
otro ha sobrevenido un descarado incremento militar: 10.000 soldados,
marines, fuerzas especiales, operativos de inteligencia, etc., por no
mencionar las fuerzas mercenarias privadas contratadas por el Pentágono.
Es absolutamente probable que la operación humanitaria se utilice como
pretexto y justificación para establecer una presencia militar
estadounidense más permanente en Haití.
Estamos viendo un despliegue masivo, un “incremento” de personal militar
dedicado a la ayuda de emergencia.
La primera misión del SOUTHCOM será asumir el control de lo que quede de
la infraestructura de las comunicaciones, transporte y energía. El
aeropuerto está ya de hecho bajo el control de EEUU. Con toda
probabilidad, las actividades de la MINUSTAH que desde el principio,
desde 2004, han servido a los intereses de la política exterior de EEUU,
a saber, la misión de Naciones Unidas, se pondrá de facto bajo el
control del ejército estadounidense.
La militarización de las organizaciones de ayuda de la sociedad civil
El ejército estadounidense en Haití trata de supervisar las actividades
de las organizaciones humanitarias autorizadas. También parece estar
invadiendo las actividades humanitarias de Venezuela y Cuba:
“El gobierno del Presidente René Préval es débil y está ahora
literalmente inmerso en el caos más absoluto. Es probable que Cuba y
Venezuela, que ya han intentado minimizar la influencia de EEUU en la
región, aprovechen esta oportunidad para elevar su perfil y su
influencia…” (James M. Roberts y Ray Walser: “ American Leadership
Necessary to Assit Haití After Devastating Earthquake ”, Fundación
Hermitage, 14 de enero de 2010).
En EEUU se instigó ya durante la crisis del Katrina la militarización de
las operaciones de ayuda en situaciones de emergencia cuando se llamó al
ejército estadounidense a desempeñar un papel principal.
El modelo de intervención de emergencia para el SOUTHCOM toma como
modelo el papel del NORTHCOM, a quien se concedió un mandato como
“agencia principal” en los procedimientos para situaciones de emergencia
internas de EEUU.
En 2005, durante el huracán Rita, se establecieron unas bases detalladas
para la “militarización de la ayuda de emergencia” que implicaba un
papel dirigente para el NORTHCOM. A este respecto, Bush había insinuado
acerca del papel central del ejército en la ayuda de emergencia: “¿Hay
algún desastre natural –de una cierta gravedad- que permitiera que el
Departamento de Defensa se convierta en la agencia principal para
coordinar y dirigir los esfuerzos de respuesta? Es muy importante que el
Congreso piense en ello”. (Declaración del Presidente Bush en una
conferencia de prensa: “ Bush Urges Shift in Relief Responsabilities ”,
Washington Post, 26 de septiembre de 2005).
“La respuesta al desastre nacional no se está coordinando por el
gobierno civil fuera de Texas, sino desde un lugar remoto y de acuerdo
con criterios militares. Los cuarteles del Comando Norte de EEUU
controlarán directamente el movimiento del personal militar y armamento
en el Golfo de Mexico. Pero en este caso, toda la operación está más
bajo la jurisdicción del ejército que bajo la del FEMA ”. (Michel
Chossudovsky, “ US Northern Command and Hurricane Rita ”, Global
Research, 24 de septiembre de 2005).
CONCLUSIONES
· Haití es un país bajo ocupación militar desde que EEUU instigó el
golpe de Estado de febrero de 2004.
· La entrada de diez mil soldados estadounidenses fuertemente armados,
junto con las actividades de las milicias locales, podría precipitar al
país al caos social.
· Esas fuerzas extranjeras han entrado en el país para reforzar a los
“mantenedores de la paz” de la MINUSTAH y a las fuerzas policiales de
Haití (integradas por ex tonton-macoute ), quienes, desde 2004, han sido
responsables todos ellos de los crímenes de guerra perpetrados contra el
pueblo haitiano, incluida la matanza indiscriminada de civiles .
· Esas tropas reforzarán a las actuales fuerzas ocupantes bajo mandato
de Naciones Unidas.
· En el país habrá presentes 20.000 soldados extranjeros bajo el mando
del SOUTHCOM y de la MINUSTAH. Es absolutamente probable que se produzca
la integración o coordinación de las estructuras de m ando del SOUTHCOM
y la MINUSTAH.
· El pueblo haitiano ha demostrado un alto grado de solidaridad, coraje
y compromiso social, ayudándose unos a otros y actuando con conciencia:
bajo condiciones muy difíciles, inmediatamente después del desastre, se
formaron espontáneamente equipos de rescate formados por ciudadanos.
· La militarización de las operaciones de ayuda debilitará las
capacidades organizativas de los haitianos para reconstruir y restaurar
las instituciones del gobierno civil que han resultado destruidas.
También impedirá los esfuerzos de los equipos médicos internacionales y
de las organizaciones civiles de ayuda.
· Es absolutamente esencial que el pueblo haitiano siga oponiéndose
contundentemente a la presencia de tropas extranjeras en su país,
especialmente en las operaciones de seguridad pública.
· Es fundamental que los estadounidenses se opongan con todas sus
fuerzas a la decisión de la administración Obama de enviar tropas de
combate de EEUU a Haití.
· No puede haber verdadera reconstrucción o desarrollo bajo una
ocupación militar extranjera -
Global Research
Notas de Atajo
El USS Carl Vinson (CVN-70)
es el tercer portaaviones estadounidense de la clase Nimitz, nombrado en
honor de Carl Vinson, congresista por Georgia durante más de 50 años. El
USS Carl Vinson tiene su puerto base en Norfolk, Virginia. En 2009 fue
sometido a una intensa revisión tras 25 años en activo. Está programado
que a lo largo de 2010 se una a la Flota del Pacífico y utilice como
puerto la base aeronaval de North Island en San Diego (California). Su
indicativo es "Golden Eagle" (águila dorada).
A lo largo de su historia ha sido desplegado en múltiples ocasiones,
participando entre otras en la Operación Earnest Will, Operación Desert
Fox y en la Operación Libertad Duradera.[1]
En enero del 2010 fue desplegado en aguas de Haití para proporcionar
apoyo al despliegue humanitario tras catastrófico terremoto. Transportó
hasta la isla caribeña 6.000 marines y su dotación de helicópteros -
Wikipedia