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220807 -
Bambú Press
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Virgil Griffith, de 24 años y estudiante de postgrado en
el California Institute of Technology (Caltech), universidad privada
especializada en ciencia y tecnología, accedió a la fama por haber
creado un programa llamado Wikiscanner. Este software permite
identificar a quienes modifican artículos y biografías de Wikipedia, la
enciclopedia en línea redactada por los propios internautas.
Griffith, nacido en
Alabama en 1983 y cercano a graduarse, se define a sí mismo como “un
pirata informático” y “alterador de tecnologías”, interesado en crear
“desastres menores”. Su biografía en la edición de Wikipedia en inglés
menciona su ocupación: hacker. El programa que inventó muestra
las direcciones IP –es decir, la identidad numérica– de las computadoras
que cambiaron fichas de la enciclopedia.
Y gracias a estas
“huellas digitales” cibernéticas registradas por Wikiscanner se sabe que
la Agencia Central de Inteligencia, el FBI, el Vaticano y la ONU
modificaron información publicada en la red. La
CIA, por ejemplo, hizo 300 “correcciones”. El FBI eliminó fotos de
la cárcel militar estadounidense en la base de Guantánamo. Y las
empresas Exxon-Mobil, Chevron-Texaco, Walmart y Microsoft borraron datos
que no las dejaban bien paradas.
Pero, ¿qué tiene de
insólito que los servicios de inteligencia, la Iglesia Católica y
empresas transnacionales “metan mano” para alterar contenidos que no les
convienen? Lo vienen haciendo desde hace décadas. Lo extraño sería que
no lo hicieran.
Lo
realmente destacable es que Wikipedia,
creada en enero de 2001 por Jimmy Wales y Larry Sanger, ofrece
gratuitamente cerca de ocho millones de artículos en 137 idiomas, elaborados
por más de 16 mil voluntarios. Wales ha
declarado a la prensa que no le preocupan “en absoluto” los cambios
realizados por la CIA, el FBI y otros interesados. Las modificaciones,
dice, “no tendrán ningún impacto”. Quienes dominan un tema corregirán
rápidamente las informaciones inexactas o engañosas.
Y
casi increíble es que Wikipedia tiene sólo un empleado a sueldo, experto
en software. “Y no cobra mucho”, según
Wales. Con estas asombrosas
características, la enciclopedia virtual mantiene conversaciones desde
hace meses para establecer algún tipo de colaboración con dos gigantes
de la red: Google y Yahoo.
Y hablando de asombros, quizá algún día
se encuentre en Wikipedia información de la ayuda humanitaria que
Argentina envió a Perú luego del terremoto de
7,9 grados que en tres minutos y medio
causó 510 muertos, 1.500 heridos, 16.669 viviendas destruidas y
85.000 personas damnificadas. Entre otros aportes, Argentina envió
psicólogos.
La asistencia fue un primer avión con 12 toneladas de
medicinas y un grupo de rescatistas, y días después un segundo avión con
ingenieros expertos en sismos... y psicólogos especializados en “estrés
postraumático”, para atender a víctimas que desde siete días antes no
probaban alimentos, dormían entre escombros y hacían sus necesidades
fisiológicas a la intemperie.
Cada uno aporta lo que puede o lo que más tiene. Muchos
años atrás Argentina exportaba cereales, carne vacuna y cerebros. Ahora,
probablemente convertido en el país con más psicólogos per cápita del
mundo, envía al exterior terapia basada en
Sigmund Freud o
Jacques Lacan destinada a quienes necesitan con urgencia víveres,
agua potable, frazadas y antibióticos. Un asunto que debería figurar,
más que en Wikipedia, entre los casos
increíbles recopilados por Ripley.
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