|
011107 -
Bambú Press
- Una noticia
y una predicción se vinculan en
España. El hecho es que
la justicia española condenó a 21 de los 28 acusados por los
diez ataques dinamiteros del 11 de marzo de 2004 en cuatro
estaciones de tren en las cercanías de Madrid. El vaticinio es
que en los próximos cuatro meses el Partido Socialista Obrero
Español (PSOE), al que pertenece el presidente de gobierno
José Luis Ropdríguez Zapatero,
aprovechará la ocasión y declarará una guerra sin cuartel contra
el Partido Popular (PP) frente a las elecciones presidenciales
de marzo de 2008.
Lo adelantó el casi siempre bien informado columnista español
Miguel Ángel Orellana, de El Semanal Digital, creado en 2000 y
con un alto índice de credibilidad, que recibe un promedio de
170 mil visitas diarias. “Los fontaneros del Palacio de La
Moncloa soltarán contra el PP a los doberman enjaulados y le
harán pasar las de Caín”, escribió Orellana. “El PSOE tiene para
ello en sus manos todos los resortes del poder y un formidable
escudo mediático público y privado”.
Los atentados del 11 de marzo, efectuados tres días antes de las
elecciones generales de 2004 y reivindicados por simpatizantes
de la red terrorista
Al Qaeda, fueron los
peores en toda la historia de España: murieron 192 personas y
más de dos mil resultaron heridas.
El gobierno del entonces presidente
José María Aznar, del
PP, acusó inmediatamente y sin pruebas a la organización vasca
ETA. Los conservadores, temerosos de perder los comicios a causa
de su firme apoyo a la intervención estadounidense en Irak,
quisieron alejar el “fantasma islámico” con la complicidad de
Radio Nacional de España y Radiotelevisión Española.
Varios corresponsales extranjeros recibieron llamadas
telefónicas de funcionarios del gobierno para “despejar
cualquier duda” acerca de la responsabilidad de
ETA. El ministerio de
Asuntos Exteriores envió instrucciones a las embajadas españolas
para que insistieran en la culpabilidad de los etarras. El
representante español la ONU logró que el Consejo de Seguridad
condene al “grupo terrorista
ETA”. En España,
informes policiales indicaron que los explosivos eran “del mismo
tipo que el habitualmente usado por
ETA”. La televisión
pública divulgó documentales sobre víctimas del terrorismo de la
organización vasca.
Pero el tiro les salió por la culata y favoreció al candidato
Rodríguez Zapatero, con pocas posibilidades de ganar hasta una
semana antes de las elecciones de 2004. “Hoy se ha impartido
Justicia”, se dio el lujo de sentenciar tres años y medio
después el mandatario socialdemócrata, quien sostuvo que se
trató del “juicio más rápido, con mayor número de imputados y
condenados” celebrado en el mundo por un atentado.
“ETA tenía algo que ver con los atentados del 11-M porque lo
decía el ministro del Interior, y ya está. Toneladas de
documentación, testimonios y pruebas periciales dejaron claro
que la pista del islamismo radical era la buena. Sin embargo,
durante tres años, varios medios de comunicación han
proporcionado al PP material para reivindicar la relación de ETA
con el 11-M”, afirmó el diario El País al conocerse el
veredicto. “El tribunal del 11-M se preocupó de no dejar ningún
cabo suelto, y admitió todas las pruebas periciales y
testimonios que supuestamente favorecían al PP en esa búsqueda.
Uno por uno, todos se fueron derrumbando ante la sala”.
En más de dos años de investigaciones se acumularon casi 95 mil
fojas. El tribunal escuchó a 309 testigos y 71 expertos. El juez
leyó el resumen de una sentencia de 600 páginas, condenó a los
acusados a un total de 120 mil años de prisión –de los que, en
conjunto, cumplirán 40– y reiteró que ninguna prueba apunta a la
participación de ETA en los atentados. Aunque muchos esperaban
penas más altas, lo cierto es que el gobierno resultó favorecido
por el veredicto y ahora soltará a sus “mastines” para que
terminen de destrozar a sus adversarios del PP.
|