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200208 - El
primer ministro de Kosovo, Hashim Thaci, de 39 años, es
políglota: además de las lenguas serbia y albanesa, habla inglés
y alemán. Esta habilidad idiomática seguramente le fue útil en
la época que se le conocía como “La Serpiente” y era cabecilla
del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), organización
terrorista creada en 1993 con respaldo de la Agencia Central de
Inteligencia (CIA) y el Bundes Nachrichten Dienst (BND, el
servicio secreto alemán.
Es posible que Thaci se comunicara en inglés con los comandantes
de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que
ocuparon Kosovo durante la guerra de 1999 para pedirles que le
despejaran el terreno para hacer un poco de limpieza étnica o
escabecharse a unos cuantos civiles serbios, sus principales
víctimas. Por sus blancos de ataque, el ELK ha sido comparado
con los “contras” nicaragüenses financiados por Estados Unidos
en la década de los ‘80 para derrocar al gobierno sandinista.
El jefe de la Misión de Verificación de Kosovo y enlace con
Thaci era un diplomático cuyo nombre tiene reminiscencias
filibusteras en América Central: William Walker, ex secretario
de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos de 1985 a 1988 y
ex embajador en El Salvador de 1988 a 1992, señalado como
creador de los escuadrones de la muerte en ese país y autor
intelectual del asesinato de seis sacerdotes jesuitas en 1989.
Antes de ser enviado a Kosovo para instaurar la paz, la
democracia y el libre comercio, Walker era vicepresidente de la
Escuela de Defensa Nacional de Estados Unidos, organismo cuyos
desvelos por los procesos eleccionarios y los gobiernos civiles
son históricamente conocidos en cinco continentes.
Pero el apoyo más cálido de Hashim Thaci en tiempos del
presidente William Clinton era Marie Jana Korbelová, nacida en
Praga en 1937 e hija del embajador checoslovaco en Yugoslavia
hasta 1948, más conocida como Madeleine Albright. Naturalizada a
los 20 años de edad, fue representante de Estados Unidos en la
ONU de 1993 a 1997 y secretaria de Estado de 1997 a 2001. Una
foto encantadora, tomada en 1998 durante una conferencia de paz
en Rambouillet (Francia), muestra a la la señora Albright, que
es madre de tres mujeres, abrazándose con Thaci como si fuera el
varón que nunca tuvo. Ella lo definió muy maternalmente como “el
faro de los jóvenes demócratas”.
Para la ex secretaria de Estado -y también para la CIA, el BND y
la OTAN- posiblemente fuera un detalle menor el hecho de que
Thaci era, además de líder del Ejército de Liberación de Kosovo,
miembro del Grupo Drenica, un sindicato criminal asociado con
las mafias albanesas, macedonias e italianas dedicadas al
tráfico de heroína procedente de Turquía, Pakistán y Afganistán,
y destinada a Europa.
Un poco menos comprensible es que para los funcionarios de la
administración de George W. Bush también parece ser una minucia
la vinculación del ELK con Al Qaeda. El comandante de las
fuerzas de elite del grupo terrorista kosovar era Mohamed Al-Zawahiri,
hermano del médico egipcio Ayman Al-Zawahiri, el número dos de
Osama bin Laden. El 1 de diciembre de 2001, The Wall Street
Journal reveló que Ayman Al-Zawahiri, alias Doctor Muerte, había
organizado “campos de entrenamiento terroristas, fábricas de
armas de destrucción masiva y blanqueo de dinero y redes que
trafican con drogas en Albania, Kosovo, Macedonia, Bulgaria,
Turquía y Bosnia”.
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