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060508 -
Bambú
Press -
De ahora en más muchos empresarios, militares, terroristas,
industriales, espías, científicos y militantes políticos deberán
ser más cautos que de costumbre y desconfiar hasta de las
cucarachas, libélulas y moscas. Ese bichito que camina o vuela
por ahí quizás no sea simplemente un insecto. Puede ser un
ciborg al servicio de competidores o enemigos.
El
vocablo “cyborg” fue acuñado en 1960 como la fusión de las palabras
inglesas cyb (ernetic) org (anism) para definir a un híbrido de
máquina y ser vivo. En enero de 2006, ingenieros japoneses de la
Universidad de Tokio crearon la primera cucaracha ciborg de la historia:
le sustituyeron sus antenas por una micro mochila provista de una mini
cámara. Aunque el sistema registraba fallas y tenía corta duración, la
idea era destinar el engendro a la localización de supervivientes entre
las ruinas de un terremoto e, incluso, al espionaje industrial.
Ahora,
uno de los más sofisticados laboratorios científicos del Departamento de
Defensa de Estados Unidos ha diseñado con éxito un programa para
injertar microchips en larvas de insectos destinados a misiones de
vigilancia policial y militar. El experimento fue desarrollado por la
Agencia de Defensa para Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA, por
sus siglas en inglés = Defense Advanced Research Projects Agency). Es la
división del Pentágono que diseñó las primeras aeronaves militares no
tripuladas, creó internet en 1969 y puso en funcionamiento en 1993 el
sistema de localización por satélite (Global Positioning System, más
conocido por la sigla GPS).
Fundada
en febrero de 1958 como reacción al lanzamiento del satélite espacial
soviético Sputnik un año antes, que pescó totalmente desprevenido al
gobierno de Dwight Eisenhower, actualmente la DARPA tiene menos de 300
empleados altamente calificados y dispone de un presupuesto de tres mil
millones de dólares.
La
agencia formó varios tipos de cyborg injertándoles diminutos chips en la
etapa de las larvas. Cuando el insecto se transforma en adulto, puede
ser teledirigido para escuchar conversaciones, filmar, detectar
explosivos y retransmitir la información.
El 9 de
octubre de 2007, The Washington Post informó que dispositivos
similares podrían haber sido utilizados para vigilar manifestaciones
contra la guerra en Irak realizadas en la capital y en Nueva York. Bajo
el título “¿Libélula o insecto espía? Los científicos trabajan en
insectos robotizados”, el reportero Rick Weiss cita a tres testigos. [El
texto original se puede consultar en:
http://www.washingtonpost.com/wpdyn/content/article/2007/10/08/AR2007100801434.html].
“Yo
miré y me dije ‘¿qué rayos es eso?’ Parecían libélulas o pequeños
helicópteros. Quiero decir, no eran insectos”, dijo un estudiante. Y el
abogado Bernard Crane, de Washington, declaró: “Nunca en mi vida había
visto algo así. Eran demasiado grandes para ser libélulas, así que
pensé: ¿esa cosa es mecánica o está viva?”. La manifestante Vanesa
Alarcón también vio a los extraños insectos.
El
reportero menciona que investigadores del Instituto de Tecnología de
California construyeron un “micromurciélago ornicóptero” que vuela
libremente y cabe en la palma de la mano, mientras un equipo de la
Universidad de Harvard diseñó un robot-mosca de apenas 65 miligramos,
“cuyas alas sintéticas pueden batir a razón de 120 golpes por segundo”.
En
agosto del año pasado –recuerda The Washington Post– se realizó
en Suiza un Simposio Internacional sobre Insectos Voladores y Robots, en
el que científicos japoneses presentaron polillas artificiales con alas
de cuatro pulgadas de envergadura.
Después
de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, la DARPA
recibió duras críticas por impulsar un sistema de “vigilancia total” que
recordaba a la novela 1984, de
George Orwell. El proyecto TIA (Total Information Awareness =
Conocimiento Total de la Información), destinado a “detectar, clasificar
e identificar terroristas extranjeros en el país, descifrar sus planes y
adelantarse a sus actos”, fue rechazado por el Congreso en julio de 2003
porque facilitaba el acceso a datos confidenciales de ciudadanos sin
antecedentes delictivos y protegidos por garantías civiles.
Despechado, el Pentágono encargó a la agencia la creación de otro
programa de vigilancia: Multistate Anti-Terrorism Information Exchange
(Intercambio de Información Anti-Terrorista Multiestatal). En la
comunidad de inteligencia se le conoce simplemente como Matrix.
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