Como niños que han hecho una gran
travesura, los franceses están hoy demasiado ocupados buscando cómo
disculparse como para tener tiempo de reconocer su propia ingenuidad
y la envergadura de los daños. Y también se niega a hacer algo que
tenían que haber hace mucho tiempo: admitir quién es realmente
Nicolás Sarkozy.
Es verdad que estamos hablando de un
hombre muy hábil. A la manera de un ilusionista, ha logrado desviar
la atención del público hacia su vida privada,
ofreciéndola como espectáculo y posando en las revistas de
sociedad hasta hacer olvidar su trayectoria como político.
El objetivo de este artículo no es
reprocharle a
Nicolás Sarkozy sus relaciones familiares, sus
amistades o sus relaciones profesionales. Lo que sí le reprochamos
es haberle ocultado a los franceses los vínculos que lo atan, cuando
sus compatriotas creían, erradamente, que estaban eligiendo a un
hombre libre.
Para poder entender cómo fue que un
hombre en el que todos ven hoy a un agente de Estados Unidos y de
Israel logró convertirse en jefe del partido gaullista y después en
presidente de la República Francesa, es necesario mirar hacia el
pasado. Tenemos que abrir un amplio paréntesis para presentar a los
protagonistas que hoy están concretando su revancha.
Secretos de familia
En las postrimerías de la Segunda
Guerra Mundial, los servicios de inteligencia de Estados Unidos
recurren al padrino italo-estadounidense Lucky Luciano para garantizar la seguridad de los puertos
estadounidenses y preparar el desembarco de los Aliados en Sicilia.
El responsable de los contactos de Luciano con los servicios
estadounidenses es Frank Wisner Sr. Más tarde, cuando el «padrino»
es liberado y se exila en Italia, el encargado de mantener los
contactos en su «embajador» corso, Etienne Leandri.
En 1958, Estados Unidos, preocupado
ante la posibilidad de la victoria del FLN en Argelia, hecho que
abriría la puerta a la influencia soviética en el norte de África,
decide planificar un golpe de Estado militar en Francia. En la
organización de esta operación participan de conjunto la Dirección
de Planificación de la CIA –teóricamente bajo la dirección de Frank
Wisner Sr.– y la OTAN. Pero Wisner ha sucumbido ya ante la demencia
así que quien supervisa el golpe no es otro que su sucesor: Allan
Dulles. Desde Argel, un grupo de generales franceses crean un Comité
de Salvación Pública, que presiona al poder civil –en París– y lo
obliga a otorgar plenos poderes al general De Gaulle, sin tener que
recurrir a la fuerza.
Pero Charles De Gaulle no es el peón
que los anglosajones esperaban poder manejar. Al principio, De
Gaulle trata de resolver la contradicción colonial concediendo una
amplia autonomía a los territorios de ultramar en el seno de la
Unión Francesa. Pero, es ya demasiado tarde para salvar el imperio
francés porque los pueblos han dejado de creer en las promesas de la
metrópoli y exigen la independencia. Luego de dirigir exitosamente
feroces campañas represivas contra los independentistas, De Gaulle
acepta lo que ya resulta evidente. Haciendo gala de una sabiduría
política poco común, se decide a conceder la independencia a todas
las colonias.
Aquellos que lo habían conducido al
poder interpretan este brusco viraje como una traición. La CIA y la
OTAN apoyan entonces todo tipo de conspiraciones para eliminarlo,
entre ellas un golpe de Estado que fracasa y unos 40 intentos de
asesinato. Pero algunos de sus partidarios aprueban su evolución
política y crean el SAC, una especie de milicia destinada a
protegerlo, alrededor de Charles Pasqua.
Pasqua es simultáneamente truhán corso
y ex combatiente de la Resistencia Francesa contra los nazis. Casado
con la hija de un traficante canadiense que se hizo rico en la época
de la Ley Seca, Pasqua dirige la firma Ricard que,
luego de haber comercializado una bebida prohibida –el ajenjo– se
hace de una reputación de respetabilidad vendiendo anís. Sin
embargo, la firma sigue sirviendo de pantalla para todo tipo de
tráficos relacionados con la familia italo-newyorkina de los
Genovese –la familia del propio Lucky Luciano. No resulta entonces
sorprendente que Pasqua recurra a Etienne Leandri (el «embajador» de
Luciano) para reclutar a los esbirros que conformarán la milicia
gaullista. Un tercer hombre desempeña también un papel protagónico
en la formación del SAC: el ex guardaespaldas de De Gaulle, Achille
Peretti –otro corso.
Bajo esa protección, De Gaulle traza
con elegancia una política de independencia nacional. Confirma su
permanencia en el bando atlántico a la vez que pone en tela de
juicio el liderazgo anglosajón. Se opone a la entrada del Reino
Unido en el Mercado Común (1961 y 1967); rechaza el despliegue de
las tropas de la ONU en el Congo (1961); estimula a los Estados
latinoamericanos a liberarse del imperialismo estadounidense
(discurso de México, en 1964); expulsa a la OTAN de Francia y se
retira del Comando Integrado de la alianza atlántica (1966);
denuncia la guerra de Vietnam (discurso de Phnon Penh, en 1966);
condena el expansionismo israelí durante la guerra de Seis Días
(1967); se pronuncia a favor de la independencia de Québec (discurso
de Montreal, en 1967; etc.
Simultáneamente, De Gaulle consolida el
poderío de Francia al dotarla de un complejo militaro-industrial que
incluye la fuerza de disuasión nuclear y garantizando su
aprovisionamiento energético. A los incómodos corsos, los aleja de
su entorno confiándoles misiones el extranjero. Etienne Leandri se
convierte así en el corredor del grupo Elf (conocido hoy como Total, tercer
grupo petrolero en el mundo), mientras que Charles Pasqua se
convierte en el hombre de confianza de los jefes de Estado del
África francófona.
Consciente de que no puede desafiar a
los anglosajones en todos terrenos a la vez, De Gaulle se alía con
la familia Rothschild. Designa como primer ministro al apoderado del
banco Rothschild, Georges Pompidou. Ambos forman un eficaz equipo.
La audacia política de De Gaulle no pierde nunca de vista el
realismo económico de Pompidou.
Al dimitir De Gaulle, en 1969, Georges
Pompidou ocupa brevemente la presidencia antes de morir víctima de
un cáncer. Los gaullistas históricos no admiten su liderazgo y se
inquietan de su tendencia anglófila. Lo denuncian como traidor
cuando Pompidou, con el apoyo del secretario general de la
presidencia francesa Edouard Balladur, permite la entrada de «la
pérfida Albión» en el Mercado Común Europeo.
La fabricación de
Nicolas Sarkozy
Después de describir la escenografía,
volvamos a nuestro personaje principal: Nicolas Sarkozy. Nacido en
1955, es hijo de un noble húngaro, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsam, que
llegó a Francia huyendo del Ejército Rojo, y de Andrée Mallah, judía
proveniente en Tesalónica. Después de tener tres hijos (Guillaume,
Nicolas y Francois), la pareja se divorcia. Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa
se casa de nuevo con Christine de Ganay, una aristócrata con la que
tendrá dos hijos (Pierre-Olivier y Carolina). En vez de ser educado
solamente por sus padres, Nicolás se verá sometido a los vaivenes de
esta familia “reconstruida”.
Su madre se convierte en secretaria de
Achille Peretti. Después participar como cofundador en la creación
del SAC, el guardaespaldas de De Gaulle había hecho una brillante
carrera política. Resultó electo diputado y alcalde de Neuilly-sur-Seine,
el más rico suburbio de París, y más tarde, presidente de la
Asamblea Nacional.
Sin embargo, en 1972 Achille Peretti
enfrenta graves acusaciones. La revista Time revela en Estados
Unidos la existencia de una organización criminal secreta, «la Unión
Corsa» que controla gran parte del tráfico de estupefacientes entre
Europa y Estados Unidos. Se trata de la celebre
«french connexion» que Hollywood llevará posteriormente a la
pantalla. Basándose en audiencias del Congreso y en sus propias
investigaciones, la revista Time menciona el
nombre de un jefe mafioso, Jean Ventura, arrestado en años
anteriores en Canadá y que no es otra cosa que el delegado comercial
de Charles Pasqua en la firma Ricard. Se mencionan los nombres de
varias familias como dirigentes de la «Unión Corsa», entre ellas el
de la familia Peretti. Achille desmiente, pero se ve obligado a
renunciar a la presidencia de la Asamblea Nacional francesa y
sobrevive incluso a un «suicidio».
En 1977, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se
separa de su segunda esposa, Christine de Ganay, quien establece
entonces una relación con el segundo hombre más importante de la
administración central del Departamento de Estado estadounidense.
Christine de Ganay se casa con él y se instala en Estados Unidos. El
mundo es tan pequeño, cosa harto conocida, que su marido resulta ser
nada más y nada menos que Frank Wisner Jr., hijo del anterior Frank
Wisner. Aunque no se sabe cuáles eran las funciones de Frank Wisner
Jr. en el seno de la CIA, está claro que desempeña un papel
importante. Nicolás, que se mantiene muy cerca de su madrastra, de
su medio hermano y de su media hermana, comienza a volverse hacia
Estados Unidos, donde participa en programas de formación que
organiza el Departamento de Estado.
Durante este mismo período, Nicolas
Sarkozy se une al partido gaullista. Allí se relaciona rápidamente
con Charles Pasqua, quien no sólo es un líder a nivel nacional sino
además el responsable de la sección departamental de Hauts-de-Seine.
En 1982, al terminar sus estudios de
derecho y siendo ya miembro del colegio de abogados, Nicolas Sarkozy
se casa con la hija de Achille Peretti. Charles Pasqua asiste a la
boda como testigo del novio. El abogado Sarkozy defiende los
intereses de los amigos corsos de sus mentores. Adquiere una
propiedad en Córcega, en Vico, y estudia incluso la posibilidad de
reemplazar la «y» de su apellido por una «i» para darle una
consonancia corsa.
Al año siguiente, Nicolas Sarkozy
resulta electo alcalde de Neuilly-sur-Seine, reemplazando a su tío
político Achille Peretti, víctima de una crisis cardiaca.
Pero Nicolás no tarda en traicionar a
su esposa y, a partir de 1984, sostiene una relación clandestina con
Cecilia, esposa de Jacques Martin, el más conocido de los animadores
de la televisión francesa de aquel entonces, a quien había conocido
cuando los casó, en el ejercicio de sus funciones como alcalde de
Neuilly. Esa doble vida durará 5 años antes de que los amantes
abandonen a sus respectivos cónyuges para fundar una nueva familia.
En 1992, Nicolas funge como testigo en
el casamiento de la hija de Jacques Chirac, Claude, con un
editorialista del diario francés Le Figaro. Incapaz de contenerse,
seduce a Claude y sostiene una breve relación con ella mientras que
sigue viviendo oficialmente con Cecilia. El marido engañado se
suicida mediante el uso de drogas. La ruptura entre la familia
Chirac y Nicolas Sarkozy es brutal e irreversible.
En 1993, la izquierda francesa pierde
las elecciones legislativas. El presidente Francois Mitterrand se
niega a dimitir y comienza la cohabitación con un primer ministro de
derecha. Jacques Chirac, que ambiciona la presidencia y planea
entonces formar con Edouard Balladur un dúo comparable al de De
Gaulle y Pompidou, se niega a asumir de nuevo el cargo de primer
ministro y cede el paso a su «amigo de 30 años», Edouard Balladur. A
pesar de su turbulento pasado, Charles Pasqua se convierte en
ministro del Interior. Mientras conserva el control de la marihuana
marroquí, aprovecha su cargo para legalizar sus otras actividades
tomando el control de casinos, y de actividades como el juego y las
carreras en el África francófona. También establece nexos en Arabia
Saudita e Israel y se convierte en oficial honorario del Mossad.
Nicolas Sarkozy, mientras tanto, es ministro del Presupuesto y
vocero del gobierno.
En Washington, Frank Wisner Jr. se
convierte en sucesor de Paul Wolfowitz como responsable de la
planificación política en el Departamento de Defensa. Nadie se fija
en los lazos que lo unen al vocero del gobierno francés.
Reaparece entonces en el seno del
partido gaullista la tensión que ya se había vivido 30 años antes
entre los gaullistas históricos y la derecha financiera que
representa Balladur. La novedad es que Charles Pasqua, y junto a él
el joven Nicolas Sarkozy, traicionan a Jacques Chirac para acercarse
de la corriente de Rothschild. Todo degenera. El conflicto
alcanzará su apogeo en 1995, cuando Edouard Balladur se presenta
como candidato a la presidencia de la República contra su ex amigo
Jacques Chirac, y resulta derrotado. Lo más importante es que,
siguiendo las instrucciones de Londres y Washington, el gobierno de
Balladur abre las negociaciones para la entrada de los Estados de
Europa Central y Oriental, ya liberados de la tutela soviética, en
la Unión Europea y la OTAN.
Reina la discordia en el seno del
partido gaullista, donde los amigos de ayer están ahora dispuestos a
matarse entre sí. Para financiar su propia campaña electoral,
Edouard Balladur trata de apoderarse de las reservas secretas del
partido gaullista, que se esconde bajo la doble contabilidad de la
empresa petrolera Elf. A penas muerto el viejo Etienne Leandri, los
jueces ordenan un registro en la empresa y sus dirigentes son
encarcelados. Pero Balladur, Pasqua y Sarkozy nunca lograrán
recuperar el botín.
La caída en desgracia
A lo largo de su primer mandato Jacques
Chirac mantiene a distancia a Nicolas Sarkozy. Este último se
mantiene en silencio durante este período de caída en desgracia. Muy
discretamente, sigue cultivando sus relaciones con los círculos
financieros.
En 1996, al cabo de un largo proceso de
divorcio, Nicolas Sarkozy se casa con Cecilia. Los testigos de la
boda son los millonarios Martin Bouygues y Bernard Arnaud (el hombre
más rico de Francia).
Último acto
Mucho antes de la crisis iraquí, Frank
Wisner Jr. y sus colegas de la CIA planifican ya la destrucción de
la corriente gaullista y el ascenso de Nicolas Sarkozy. La operación
se desarrolla en tres tiempos: Primeramente, eliminación de la
dirección del partido gaullista y toma del control de su aparato.
Después, eliminación del principal rival de derecha e investidura
del partido gaullista a la elección presidencial. Y finalmente,
eliminación de todo contendiente serio de izquierda, para garantizar
que la elección de Nicolas Sarkozy a la presidencia de la República
Francesa.
Durante varios años, los medios de
difusión se mantienen pendientes de las revelaciones póstumas de un
promotor inmobiliario. Antes de morir de una grave enfermedad, este
hombre, por razones que nunca se han aclarado, grabó una confesión
en video. Por alguna razón aún más oscura, el «video» fue a dar a
manos de un jerarca del Partido Socialista,
Dominique Strauss-Kahn, quien lo envía directamente a la prensa.
Las confesiones de este individuo no
dan a lugar a ninguna sanción judicial, pero abren la caja de
Pandora. La principal víctima de los sucesivos escándalos será el
primer ministro Alain Juppé. Para proteger a Chirac, Juppé asume él
solo la responsabilidad por todas las infracciones penales. Al ser
marginado Juppé, queda libre el camino para que Nicolas Sarkozy
logre ponerse a la cabeza del partido gaullista.
Sarkozy explota entonces su posición
para obligar a Jacques Chirac a reintegrarlo al gobierno, a pesar
del odio recíproco. Se convierte, en definitiva, en ministro del
Interior. ¡Grave error! Desde ese cargo, Sarkozy controla a los
prefectos y utiliza a la policía política para penetrar las
principales instituciones administrativas.
También se ocupa de los asuntos
referentes a Córcega. El prefecto Claude Erignac ha sido asesinado.
Aunque nadie reclama la autoría del crimen, inmediatamente se
interpreta este como un desafío de los independistas hacia la
República. Al cabo de una larga persecución, la policía logra
arrestar a un sospechoso fugitivo, Yvan Colonna, hijo de un diputado
socialista. Pasando por alto el principio de presunción de
inocencia, Nicolas Sarkozy anuncia el arresto acusando al sospechoso
de ser el asesino. La oportunidad la pintan calva y sólo faltan dos
días para la realización del referendo que el ministro del Interior
organiza en Córcega para modificar el estatus de la isla. A pesar de
todo, los electores rechazan el proyecto de Sarkozy que, según
algunos, favorece los intereses de los mafiosos.
Aunque Yvan Colonna fue posteriormente
encontrado culpable, lo cierto es que él siempre ha proclamado su
inocencia y que no se encontraron pruebas materiales en su contra.
Extrañamente, el hombre se refugió en el silencio, prefiriendo ser
condenado antes que revelar lo que sabe. Revelamos aquí que el
prefecto Erignac no fue víctima de los nacionalistas sino que fue
abatido por un asesino a sueldo, Igor Pecatte, que fue llevado
inmediatamente a Angola, donde el grupo Elf lo contrató como miembro
de su cuerpo de seguridad. El móvil del crimen tenía que ver
precisamente con las anteriores funciones del propio Erignac,
responsable de las redes africanas de Charles Pasqua en el
ministerio de la Cooperación. En cuanto a Yvan Colonna, se trata de
un amigo personal de Nicolas Sarkozy desde hace décadas y sus hijos
mantenían relaciones.
Estalla entonces un nuevo escándalo.
Comienzan a circular listados falsos que acusan a varias
personalidades de tener cuentas bancarias en Luxemburgo, en el banco
Clearstream. Entre los acusados se encuentra Nicolas Sarkozy. Este
presenta una denuncia y da por sentado que su rival de derecha en la
elección presidencial, el entonces primer ministro Dominique de
Villepin es el organizador de la maniobra. Y no esconde su intención
de llevarlo a prisión.
En realidad, los falsos listados fueron
puestos en circulación por miembros de la Fundación
franco-americana, que tiene como presidente a
John Negroponte y como
administrador a Frank Wisner Jr. Lo que los jueces no saben, y que
nosotros revelamos aquí, es que los listados fueron fabricados en
Londres por un oficina común de la
CIA y del MI6, Hakluyt & Co.,
administrada también por Frank Wisner Jr. Villepin se defiende de
las acusaciones que se le atribuyen, pero se ve sometido a una
investigación y a un arresto domiciliario y, de hecho, es puesto
temporalmente al margen de la vida política. Vía libre para Sarkozy,
por el lado de la derecha.
Queda entonces neutralizar las
candidaturas de oposición. Las cuotas de adhesión al Partido
Socialista se reducen a un nivel simbólico, para atraer nuevos
militantes. De pronto, miles de jóvenes se enrolan en esa
organización. Por lo menos 10 000 de estos nuevos militantes son en
realidad miembros del Partido Trotskista «lambertista» (en
referencia al nombre de su fundador, Pierre Lambert). Históricamente
esta pequeña organización de extrema izquierda se ha puesto al
servicio de la CIA contra los comunistas estalinianos durante la
época de la guerra fría (Se trata del equivalente del SD/USA de Max
Shatchman, que formó a los neoconservadores en Estados Unidos). No
es la primera vez que los «lambertistas» se infiltran en el Partido
Socialista. Anteriormente, ya habían introducido en esa organización
dos célebres agentes de la CIA: Lionel Jospin (que se convirtió en
primer ministro) y Jean-Christophe Cambadelis, el principal
consejero de
Dominique Strauss-Kahn
Se organizan elecciones primarias en el
seno del Partido Socialista con vista a la designación de su
candidato a la elección presidencial. Dos personalidades participan
en la competencia:
Laurent Fabius y Segolene Royal. Pero sólo el
primero representa un peligro para Sarkozy.
Dominique Strauss-Kahn
se suma entonces a la competencia con la misión de eliminar a Fabius
en el último momento. Y lo logrará gracias a los votos de los «lambertistas»
infiltrados, que no votarán por él sino por Royal.
La operación se hace posible porque
Strauss-Kahn se encuentra desde hace tiempo en la nómina de Estados
Unidos. Los franceses ignoran que imparte clases en la universidad
estadounidense de Stanford, donde fue contratado nada más y nada
menos que por
Condoleezza Rice.
Inmediatamente después de su llegada a
la presidencia,
Nicolás Sarkozy y
Condoleezza Rice concretarán su
agradecimiento a Strauss-Kahn haciendo posible su elección para
asumir la dirección del Fondo Monetario Internacional.
Primeros días en el
Palacio del Elíseo
En la noche de la segunda vuelta de la
elección presidencial, cuando los institutos de sondeos anuncian su
probable victoria, Nicolas Sarkozy pronuncia un breve discurso
dirigido a la nación desde su cuartel general de campaña. Luego,
contrariamente a todo lo acostumbrado, en vez unirse a la celebración
con los militantes de su partido, se va al Fouquet’s. Este célebre
restaurante de los Campos Elíseos, antiguo centro de reunión de la
«Unión Corsa» y hoy perteneciente al propietario de casinos
Dominique Desseigne, fue puesto enteramente a la disposición del
presidente electo para que este recibiera a sus amigos y principales
donantes [de fondos] a su campaña. Llegan allí un centenar de
invitados, entre ellos los hombres más ricos de Francia se codean
con los dueños de casinos.
Después, el presidente se otorga a sí
mismo unos días de merecido descanso. Un jet privado Falcon-900 lo
lleva a Malta donde descansa en el Paloma, el yate de 65 metros de
eslora de su amigo Vincent Bolloré, millonario formado en el banco
Rothschild.
Finalmente, tiene lugar la investidura
de Nicolas Sarkozy como presidente de la República Francesa. Lo
primero que hace no es firmar un decreto de amnistía sino autorizar
los casinos de sus amigos Desseigne y Partouche a aumentar la
cantidad de tragamonedas.
Sarkozy conforma su equipo de trabajo y
su gobierno. No resulta sorprendente encontrar en ellos a un
sospechoso propietario de casinos (el ministro de Juventud y
Deportes) y al cabildero de los casinos del amigo Desseigne (que se
convierte en vocero del partido «gaullista»).
Nicolas Sarkozy se apoya principalmente
en cuatro personas:
Claude
Guéant, secretario general de la Presidencia de la República. Es
socio-gerente del banco Rothschild.
Jean-David
Lévitte, consejero diplomático. Hijo del ex director de la Agencia
Judía. Fue embajador de Francia ante la ONU, hasta que Jacques
Chirac lo sacó de ese puesto por considerarlo demasiado cercano a
George Bush.
Alain
Bauer, el hombre que se mueve en la sombra. Su nombre no aparece en
los anuarios. Es el encargado de los servicios de inteligencia. Ex
miembro del Grand Orient de France (la principal logia masónica
francesa) y ex número 2 de la National Security Agency
estadounidense en Europa.
Frank
Wisner Jr., nombrado entretanto como enviado especial del presidente
George W Bush para la independencia de Kosovo,
insiste para Bernard Kouchner sea nombrado ministro de
Relaciones Exteriores con una doble misión prioritaria: la
independencia de Kosovo y la liquidación de la política de Francia
en el mundo árabe.
Kouchner comenzó su carrera
participando en la creación de una ONG humanitaria. Gracias al
financiamiento de la National Endowment for Democraty participó en
las operaciones de
Zbigniew Brzezinski en Afganistán, junto a Osama
Ben Laden y los hermanos Karzai, contra los soviéticos. En los años
1990 aparece junto a Alija Izetbegovic, en Bosnia Herzegovina. Fue
Alto Representante de la ONU en Kosovo de 1999 a 2001.
Bajo el control del hermano menor del
presidente Hamid Karzai, Afganistán se ha convertido en el primer
productor mundial de adormidera [también llamada amapola]. El látex
blanco que se obtiene de esta planta es procesado en Afganistán para
convertirlo en heroína que la fuerza aérea estadounidense transporta
posteriormente a Camp Bondsteed (en Kosovo). Allí los hombres de
Hacim Thaci se encargan de la distribución, principalmente en Europa
y eventualmente en Estados Unidos. Los fondos que se obtienen se
destinan al financiamiento de las operaciones ilegales de la CIA.
Karzai y el propio Thaci son desde hace
mucho amigos personales de Bernard Kouchner, que seguramente nada
sabe de las actividades criminales de estos a pesar de los informes
internacionales a los que estas han dado lugar.
Para completar su gobierno, Nicolas
Sarkozy nombra a Christine Lagarde como ministro de Economía y
Finanzas. Esta hizo toda su carrera en Estados Unidos, donde dirigió
el prestigioso gabinete de juristas Baker & McKenzie. En el seno del
Center for International & Strategic Studies de Dick Cheney,
Christine Lagarde fue copresidente –junto con
Zbigniew Brzezinski–
de un grupo de trabajo que supervisó las privatizaciones en Polonia.
También organizó, trabajando para Lockheed Martin, un intenso
cabildeo contra el fabricante francés de aviones Dassault.
Nueva escapada durante el verano.
Nicolas, Cecilia, la amiga de ambos y sus hijos se van de vacaciones
a Estados Unidos, en Wolfenboro, cerca de la propiedad del
presidente Bush. Esta vez el que paga la cuenta es Robert F.
Agostinelli, un banquero de negocios de Nueva York, sionista y
neoconservador de pura cepa que se expresa en Commentary, la revista
del American Jewish Committee.
El éxito de Nicolas beneficia a su
medio hermano Pierre-Olivier.
Bajo el nombre americanizado de «Oliver», Frank Carlucci (quien
fuera el número 2 de la
CIA, luego de ser reclutado por Frank Wisner
Sr.) lo nombra director de un nuevo fondo de inversiones del
Carlyle
Group (la sociedad que gestiona simultáneamente las carteras de
acciones de la familia Bush y de la familia Ben Laden). Convertido
el quinto negociante a nivel mundial, administra actualmente las
principales cuentas de los fondos soberanos de Kuwait y Singapur.
La tasa de popularidad del presidente
Sarkozy está en caída libre en los sondeos. Uno de sus consejeros de
relaciones públicas, Jacques Seguela (que también es consultante en
comunicación política de la NED para diferentes operaciones de
la
CIA en Europa Oriental), aconseja desviar la atención del público
con nuevas «people stories».
El anuncio de su divorcio de Cecilia
aparece entonces en [el diario francés] Libération, el diario de su
amigo Edouard de Rotshchild, para tapar las consignas de los
manifestantes en un día de huelga general.
Peor aún, su comunicador organiza un
encuentro con la artista y ex modelo Carla Bruni. Días después, se
oficializa su relación con el presidente y la propaganda mediática
tapa de nuevo las críticas políticas. Semanas más tarde se produce
el tercer matrimonio de Nicolas. Esta vez escoge como testigos a
Matilde Agostinelli (la esposa de Robert) y a Nicolas Bazire, ex
director del gabinete de Edouard Balladur, convertido en
socio-gerente del banco Rothschild.
¿Cuándo abrirán los ojos los franceses para ver lo que tienen que
hacer?
Notas de Atajo
1.
Lucky Luciano -
Lacosanostra
-
Lucky Luciano
(cuyo verdadero nombre era Salvatore Lucania) está considerado
el arquitecto del moderno crimen organizado. Nació en Sicilia el 24
de noviembre de 1897. Su familia recaló en el lado este de
Nueva York en 1906, donde fue detenido por primera vez en 1907. En
1915, Luciano ingresó a la Five Points Gang, banda que trabajaba a
las ordenes de Johny Torrio. Gracias a esta banda, él se hizo amigo
con Al Capone y otros miembros prominentes. Luciano comenzó su
propio negocio de prostitución con Joe Adonis, a comienzo de los
años 20 y controló la totalidad de la prostitución en Manhattan el
año 1925. En 1927, su empresa lo había hecho millonario, pero si
Capone no se molestó en pagar impuestos, Luciano los declaraba cada
año.
Sin embargo, en 1929 unos policías cansados
de que sus crímenes quedaran impunes, se tomaron la ley por sus
propias manos y le desfiguraron la cara. En 1929 fue
secuestrado, golpeado y apuñalado con un picahielo. Pero
milagrosamente sobrevivió –lo que le dio el alias de Lucky- y
mantuvo la “omertá” negandose a identificar a sus agresores.
Este fue el único roce importante que tuvo Luciano con la autoridad
Hacia el final de los años 20 Luciano estaba listo para comenzar a
darle forma a su idea de crear un sindicato nacional del crimen, y
con la ayuda de sus amigos Lansky y Siegel fue capaz de deshacerse
de varios peces gordos que se opusieron a sus proyectos. Luciano
quería el poder, su rival era Masseria y el rival de Masseria era
Salvador Maranzano.
Carlo Gambino unió fuerzas con Lucky Luciano para sacar provecho a
sus negocios y apoyarse mutuamente. Luciano quiso dejar fuera del
juego a Masseria y Maranzano para podes así, alinear las familias.
El 15 de abril de 1931, Masseria fue asesinado mientras sostenía una
reunión con Luciano en un restaurante de Coney Island. Luciano
aquel día almorzaba con Joe “the boss” Masseria. Durante la comida,
Luciano fue al servicio higienico del restaurant. Mientras él estaba
en el baño, Vito Genovese, Albert Anastasia, Bugsy Siegel, y Joe
Adonis mataron a Masseria borrandolo de la escena. Maranzano era
ahora el líder exclusivo del hampa de Nueva York.
Luciano se unió con Maranzano, quedando como los nuevos capos de la
ciudad. Su primera acción fue llamar a una reunión enorme con todas
las familias de la ciudad. Se reunieron en Mayo de 1931 en un gran
banquete en el Grand Concources del Bronx. En la reunión, Maranzano
explicó como la Sociedad sería organizada. Él formó las cinco
familias de Nueva York, organizó la Cosa Nostra de la misma manera
en que el Imperio Romano había sido estructurado cuando Cesar fue su
Emperador. El Sindicato se basaba en el sistema de que hubieran
muchos hombres entre Maranzano y cualquier crimen que fuese cometido
por un miembro de cualquiera de las familia de la Cosa Nostra.
Tambien se establecieron reglas para todos los miembros, la más
importante consistía en que sólo los hombres de sangre italiana
podrían ser parte de ella.
Maranzano comprendió que para para mantener el gran poder que había
alcanzado, tenía que deshacerse de los hombre mas peligrosos que
pudieran atentar contra él. El principal era Lucky Luciano, quien
pronto supo de los planes de Maranzano para eliminarlo. Entonces por
orden de Luciano (con la ayuda de Genovese y Lucchese) Maranzano fue
asesinado, baleado y apuñalado fuera de su oficina. Esto dejó la
puerta abierta para que Luciano se convirtiera en el gran jefe. Se
habia convertido en el Don de la Cosa Nostra lo que aprovechó para
realizar muchos cambios. Creó un Sindicato Nacional del Crimen en el
que tambien eran bienvenidos judios e irlandeses con la calidad de
miembros no asociados.
También agregó la posición de consigliere a la estructura de la
familia. Luciano creó un grupo de doce miembros al que llamó
Comisión, para que se encargaran de los asuntos del Sindicato y del
Crimen Organizado en su totalidad. Luciano había conquistado su
sueño. Había logrado que las familias que dominaban el hampa y la
sociedad de Nueva York se convirtieran en una comisión de negocios,
con cada familia teniendo derecho a voz y voto igual que la otra.
En 1935 se conoció a Luciano como el “Jefe de Jefe”. Fue el creador
de Murder Inc. con Bugsy Siegel y Myer Lansky, los que consiguieron
que Albert Anastasia se les uniera. Este era quizás uno de los
hombres más violentos con grandes posibilidades de llegar a ser un
gran “Boss”.
Las amplias actividades criminal de Luciano fueron investigadas por
el Fiscal Público Thomas E. Dewey. Este como sus asistentes habían
juntado bastante evidencia como para acusar a Luciano de noventa
casos de extorsión y de manejar la prostitución. Fue condenado a una
pena de treinta a cincuenta años.
Luciano, era considerado como un miembro poderoso de la sociedad y
con fuertes lazos en Sicilia. Después de que fue encarcelado, el
gobierno de los Estados Unidos se acercó a él con un trato. A cambio
de su ayuda a la invasión aliada en Sicilia, le ofrecieron la
deportación a Roma. Luciano se puso en contacto con los miembros de
la Sociedad en Italia y se cerró el trato. Luciano vivió en Roma
durante un año. Pero estaba descontento con la forma en que se
llevaban sus negocios en EEUU y arregló una reunión con Lansky,
Siegel, y otros jefes en Cuba. En esta reunión él entró en fuertes
discusiones con Siegel, lo que llevaría a que Siegels fuese
asesinado meses mas tarde. Las autoridades estadounidenses supieron
de la presencia de Luciano en La Habana, y lo hicieron retornar a
Italia donde entró en un retiro forzado.
Ya en Italia pensó en escribir sus memorias y hacer una película de
su vida. En enero de 1962 fue al aeropuerto de Nápoles a
encontrarse con un productor de películas americano quien estaba
interesado. Cuando se acercó a darle la mano, Luciano agarró su
pecho, cayó y murió de un infarto.
2. La Conexión francesa (en inglés French Connection) fue una
trama de narcotráfico destinada a introducir heroína en los Estados
Unidos, desde su lugar de origen, Turquía, y pasando por Francia.
Este entramado tuvo su momento de mayor éxito en los años 60 y 70,
en los que fue responsable de la mayor parte de la heroína consumida
en Estados Unidos. Dirigida por los mafiosos corsos François Spirito
y Antoine Guérini, y asociado con Auguste Ricord, Paul Mondoloni y
Salvatore Greco, la "conexión francesa" negociaba principalmente con
Meyer Lansky y Lucky Luciano. La mayor parte de su capital inicial
lo lograron gracias a los expolios obtenidos por Ricord durante la
Segunda Guerra Mundial, durante la cual colaboró con Henri Lafont,
agente de la "Carlingue" o "Gestapo francesa.