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Versión en inglés
190908 -
Crisi
- Los crean de la nada a través de los créditos pero nos los
hacen devolver con intereses
Hace ya más de un año que la crisis
financiera es noticia, desde que estalló en
Estados Unidos con
el nombre de crisis subprime, se ha publicado mucho,
explicando con más o menos precisión y acierto, como se ha
producido esta crisis en los aspectos más concretos. Lo que
no se ha explicado tanto, y en ningún caso en los medios de
comunicación masivos, es cómo la necesidad de crecimiento
exponencial que tiene el actual sistema financiero es la
causa de fondo de la burbuja especulativa, y por tanto de la
propia crisis, además de tener una relación directa con las
crisis energética y alimentaria. Así pues, aprovecharemos
esta oportunidad de llegar al público, para explicar no ya
la crisis crediticia sino el transfondo que hace que el
sistema financiero actual sea una gran estafa para la gente
trabajadora, así como un peligro para la sostenibilidad de
la vida en nuestro planeta. Entenderemos de este modo el
papel que juegan los bancos, como los principales
responsables de todo en definitiva.
Consulte:
Glosario Urgente de Economía y Finanzas
Historia de la creación del
dinero
El origen del negocio
bancario se remonta a cuando el oro era el dinero real y,
como tal, lo guardaba el orfebre en su almacén. Como que el
oro era muy pesado e incómodo de mover, el dinero en
circulación eran participaciones de este dinero metálico. Un
día, el orfebre pensó que podía cobrar interés por el
préstamo de estas participaciones y para compensar empezó a
pagar un interés menor a los depositarios de este oro; así
se inició en Europa el negocio bancario.
Este sistema tenía el
problema de que la posibilidad de prestar dinero estaba
claramente limitada por la cantidad de oro en circulación;
entonces los orfebres, ya convertidos en banqueros,
inventaron el sistema de reserva fraccionaria, que consiste
en qué sólo hay en reserva una parte de lo que realmente se
presta. O dicho de otra manera, a partir de un dinero real
se crea dinero de la nada en una proporción que, teniendo en
cuenta que no todo el mundo retirará su dinero a la vez,
nunca pone en dificultades a los banqueros a la hora de
devolver depósitos. Esta proporción acostumbraba a ser del
10%, es decir, 10 unidades en circulación por cada unidad
real de oro existente en la reserva.
Este aumento del dinero en circulación favoreció la
expansión comercial en el mundo y, una vez conocida por los
estados, en vez de prohibirse se reguló. Para controlar el
riesgo que eso significaba si se sabía que no había dinero
para devolver a todo el mundo, se creó el sistema de bancos
centrales, los cuales dispondrían de reservas de oro
adicionales para poder prestar a los bancos en momentos de
crisis.
Lea:
La fraudulenta independencia de los Bancos
La creación del dinero en la
actualidad
Con el tiempo, el sistema de bancos
centrales y reserva fraccionaria se ha convertido en el
dominante en el mundo; el oro que garantizaba el dinero en
circulación fue menguando hasta que en el 1971 se hizo
desaparecer el patrón oro, es decir que se dejó de usar el
oro como base real del dinero.
Aún cambiando este aspecto fundamental del
sistema monetario, los bancos centrales y el sistema de
reserva fraccionaria continuó, pero con unas reservas que
consisten tan solo en anotaciones bancarias creadas en algún
momento por los bancos centrales; reservas que significan
dinero pero que no están garantizadas por ningún dinero que
tenga una base material. Eso cambia completamente la
naturaleza del dinero porqué todo lo que tenemos actualmente
en circulación sale de la nada y por tanto es un puro
contrato, que sólo tiene valor porqué todo el mundo se lo
da.
El dinero que se crea hoy en día, se crea
básicamente a partir de préstamos, es decir en forma de
deuda, ya sea pública, comercial, externa o de particulares.
I no sólo eso, sino que cuando se devuelven las deudas, este
dinero desaparece, de manera que así el sistema financiero
dispone de una herramienta para ampliar o reducir el dinero
en circulación.
El dinero, lo crean los bancos centrales y
los bancos privados. Sólo entre el 3 y el 5% del dinero en
circulación ha sido creado por los bancos centrales, el
resto lo crean los bancos privados a través de los créditos
así como (y cada vez más) a través de complejos sistemas de
especulación financiera.
Hoy en día, la creación de dinero sólo está limitada por un
reglamento que indica en qué condiciones pueden prestar
dinero los bancos y como tienen que hacer cuadrar las
anotaciones en su balance para hacerlo.
En el caso de la Unión Europea, el
reglamento que obliga a los bancos con el BCE (Banco Central
Europeo), dice que tienen que tener como reserva como mínimo
el 2% del total del dinero; el otro 98% lo pueden prestar e
invertir. El dinero depositado a un plazo igual o superior a
2 años no está afectado por esta norma, y se puede invertir
al 100%. Todo esto se puede comprobar en el artículo 4 del
Reglamento (CE) nº 1745/2003 (BCE/2003/9).

Los estados ante la creación
privada del dinero
¿Si el dinero ya no es oro (que era la
justificación con qué se creó el sistema de banca comercial
y los bancos centrales, como responsables de guardar el oro
y convertirlo en dinero en circulación), cómo es que siguen
siendo sólo los bancos los únicos que pueden crear dinero?
¿I por qué únicamente lo hacen en forma de deuda que hay que
devolver-les con intereses?
Dicho de otro modo: ¿Por qué los Estados tienen que pagar
intereses a su banco central para así poder financiar el
gasto público, cuando es dinero que podrían crear
directamente los Estados en el momento de realizar estos
gastos?
Quizás la única respuesta lógica que se nos puede acudir es
que la banca es quién controla a los gobiernos y no al
revés, ¿verdad?
A Mayer Rothschild, miembro de la dinastía
europea de banqueros más poderosa, se le recuerda por una
cita que rezaba: “Dejarme emitir y controlar la creación del
dinero de una nación y me dará igual quién haga las leyes”
Lea:
Fannie Mae y Freddie Mac
Los intereses y la necesidad
del crecimiento exponencial
Cuando un banco concede un crédito está
creando el dinero del principal del crédito, pero no el
dinero correspondiente a los intereses que el banco hará
pagar al deudor durante la vida del préstamo. Dado que todo
el dinero en circulación se crea en forma de deuda con
intereses, podemos concluir que el dinero para devolver
todos los intereses de la deuda simplemente no existe.
Entonces, ¿cómo es que el sistema financiero ha sobrevivido
tanto tiempo? Fundamentalmente por dos razones.
1. Porqué se financia con el endeudamiento
creciente, es decir que el dinero en circulación tiene que
ir aumentando constantemente por tal que se puedan pagar los
intereses de las deudas y el sistema no colapse. Eso tiene
que ver con como el sistema incita cada vez más a todo el
mundo para que se endeude, empezando por las personas con
hipotecas, préstamos personales fáciles y rápidos, tarjetas
de crédito; pero también las empresas y los estados.
Hablamos pues de crecimiento exponencial, de la economía y
del espolio de los recursos naturales del planeta.
2. Porqué hay quién no devuelve el dinero
principal de las deudas y sólo paga el interés. Éste es el
caso de las deudas públicas de los estados más poderosos, o
de diversas empresas e instituciones poderosas que tienen
unas condiciones privilegiadas; o probablemente también por
todas las figuras topo pólizas y tarjetas de crédito, en las
cuales tampoco se devuelve el dinero principal y el contrato
se acostumbra a renovar año tras año de manera indefinida.
En todo caso, esto nos da a entender hasta
que punto el sistema financiero necesita una deuda en
aumento, y como puede llegar a estar de relacionado el
aumento de las hipotecas y de los créditos al consumo con el
mantenimiento del sistema financiero actual.
Por lo tanto, dentro del contexto global
todo el mundo está endeudado, y la diferencia sólo se
encuentra entre los que tienen que devolver las deudas y los
que no.
Lea:
No lloréis por el dólar
La banca y la burbuja
inmobiliaria
Si hace 15 años era impensable que se
concediera una hipoteca a más de 15 o 20 años, esta
posibilidad se ha doblado expresamente, desde los bancos y
cajas, hasta los 35 y 40 años de hipoteca actuales. Con esta
acción tan simple y a la vez perversa, la banca ha
facilitado y provocado el encarecimiento de la vivienda, ya
que aumentando la capacidad de endeudamiento de las personas
ha hecho crecer los precios que tenemos capacidad de pagar.
Eso ha beneficiado a la banca porqué, con
las hipotecas, ha podido crear dinero y cobrar intereses en
una cantidad muy alta y con un índice de morosidad mínimo,
gracias a la característica de necesidad básica de vivienda.
Con el aumento de precios, ha provocado el crecimiento
desorbitado de los beneficios de las principales
constructoras e inmobiliarias del Estado y así de sus
propios beneficios, ya que los principales accionistas de la
mayoría de estas empresas son bancos y sobretodo cajas.
La inflación como robo
silencioso de nuestro poder adquisitivo
En crear dinero y cobrar intereses sobre
éste, los bancos están creando inflación, es decir, están
aumentando la cantidad de dinero disponible sin aumentar al
mismo tiempo la oferta de bienes y servicios. Si
aumentásemos la cantidad de moneda en circulación al doble
sin aumentar la cantidad de productores en un modo
equivalente, no nos convertiríamos en el doble de ricos, ya
que, como que habría los mismos bienes, los precios también
se doblarían.
Esta sobre creación de un dinero que estamos
obligados a utilizar nos afecta a todas las personas (seamos
o no clientes de los bancos), y cuando este privilegio se
mantiene en exclusiva por un grupo de instituciones
privadas, podemos concluir que se trata de un robo legal por
el cual el dinero pierde valor en cada porción de tiempo en
qué lo tenemos. Todo esto significa una inmensa cantidad
robada.
Además, la inflación también sirve para
cerrar el círculo, ya que hace que el dinero sólo tenga un
lugar fácil dónde refugiarse de la pérdida de valor y este
lugar es un banco. Así las personas, y especialmente las que
ahorran, estamos forzadas a protegernos de la devaluación
buscando refugio en un banco, el cual con este nuevo ingreso
podrá crear más dinero y producir más inflación haciendo que
la rueda no se pare. La inflación atrapa nuestro dinero en
el sistema bancario y es el mejor incentivo que tiene para
captar depositarios.
Una de las consecuencias de este proceso es
la desposesión que sufren los jubilados. Las trabajadoras
retiradas ven como aun habiendo tenido una vida entera
dedicada al trabajo, al final de su vida productiva se
encuentran con qué su renta de jubilación les da un poder
adquisitivo cada vez más bajo. Precisamente a la edad en qué
tendrían que poder gozar de todo el esfuerzo realizado,
resulta que es cuando menos tienen.
El robo financiero en el
ámbito internacional.
El financiamiento también interviene dentro
del contexto de los intercambios económicos internacionales,
es decir de las importaciones y de las exportaciones de
materias primeras y productos manufacturados. Si un país
tiene una balanza de pagos negativa, es decir que paga más
por lo que importa que lo que cobra por lo que exporta, no
podría comprar todo lo que querría si no se endeudara.
La deuda externa por lo tanto es consecuencia del déficit
comercial de las empresas y el gobierno de un país en su
balanza de pagos internacionales.
Desde después de la Segunda Guerra Mundial
este comercio internacional se hace básicamente en dólares y
desde el 1971, cuando eliminan el patrón oro, la Reserva
Federal Americana (FED), tiene total libertad para poner o
dejar de poner en circulación los dólares que quiera, ya que
no tiene que dar explicaciones a nadie ni demostrar ninguna
garantía; tres cuartos de los mismo la banca privada de
Estados Unidos, con el único límite de la fracción de
reserva que ha de mantener. De este modo, controlando la
creación de dólares, una minoría financiera (recordamos que
la FED es una entidad privada) controla los valores de las
relaciones económicas internacionales. De esta manera EEUU
puede comprar todo lo que quiera fuera, mientra que los
otros países contraen deudas que tienen que pagar. Los
poderes internacionales aprovechan esta deuda para obligar a
los países endeudados a asumir determinadas políticas de
apertura de fronteras para las mercaderías y la especulación
financiera, forzando así que los poderosos se apropien de
sus producciones y recursos naturales a precios irrisorios.
El dinero tal y como está concebido es una
herramienta a partir de la cual determinados poderes
financieros se apropian de todos los recursos naturales y
humanos del planeta.
Crecimiento infinito vs.
Planeta finito
Este sistema financiero depende de la
concesión de cada vez más cantidad de dinero en préstamos.
Los préstamos se traducen finalmente en un impacto ambiental
dado que la gente los pide para comprarse un coche, para
viajar, para ampliar una industria o para construir casas,
entre otros ejemplos. Podemos ver entonces, que este sistema
de crecimiento de la economía mediante el préstamo depende
de la conversión constante y creciente de recursos naturales
en CO2 y residuos. Y por tanto, en un momento en qué estamos
llegando a los límites del crecimiento de la producción de
energía a causa del declivio del petróleo y cuando también
se acercan los límites de muchas explotaciones mineras,
podemos concluir que este sistema creado hace más de 300
años en base al crédito creciente no puede continuar tal y
como ahora los conocemos.
Esta reflexión coincide con una gran crisis financiera
global, así que nos atrevemos a preguntarnos: ¿Significa la
crisis actual el fin del sistema financiero basado en el
crecimiento?
Guerras y finanzas

Quizás no os sorprenderá oír que detrás de todas las guerras
hay intereses de la industria de armamento para vender más
armas y embolsarse mucho dinero. La generación de
necesidades de dónde no las había es común en todas las
prácticas del capitalismo actual, ya sean armas, nuevos
televisores, sistemas de vídeovigilancia o aparatos
eléctricos domésticos, siempre nos encontramos con
importantes intereses comerciales detrás.
Más desconocido por el gran público, es la utilización de
las guerras por el mundo de las finanzas. La banca utiliza
las guerras al menos de dos maneras fundamentales. Por un
lado los astronómicos gastos económicos que genera una
guerra permiten al poder financiero hacerse con el dominio
de los países en lucha; éstos tendrán que estarse muchos y
muchos años haciendo frente a la deuda externa contraída
como ha sido el caso históricamente de Nicaragua, Filipinas,
Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y Zaire.
Por otro lado las guerras en qué intervienen principales
potencias, como es el caso de EEUU, permiten crear una gran
cantidad de dinero, en forma de deuda pública de los cuales
sólo se pagan intereses y de esta manera se da al sistema la
liquidez que necesita. La guerra de Irak ha permitido a los
bancos de EEUU crear 3 billones de dólares desde su inicio.
Éste ha sido el coste de la guerra por EEUU y a la vez es la
cantidad que ha aumentado su deuda nacional en el mismo
periodo, que actualmente es de cerca de 10 billones de
dólares. Es un dinero que no pagan los ciudadanos
norteamericanos sino los de todo el mundo a través de la
inflación.
Referencias para ampliar la
información:
-
Capitalismo (financiero)
global y guerra permanente. El dólar, wall street y la
guerra contra Irak. Ramón Fdez Duran, Virus Editorial
-
El dinero es deuda; vídeo
animado sobre el funcionamiento del sistema monetario,
puedes encontrarlo en buscadores, doblado al castellano:http://www.moneyasdebt.com
-
Documentos, libros y
artículos en relación a cómo funciona el sistema
monetario: http://www.altruists.org/375
-
Un noticiario digital;
otra manera de pensar en los hechos económicos: http://www.altereconomia.org
-
Foros de debate y aprendizaje sobre la
burbuja financiera e inmobiliaria: http://www.burbuja.info
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