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221011
- Miguel Giribets
- La economía alemana depende exclusivamente de las
exportaciones
Desde los años 90 del siglo pasado, la economía alemana se basa
en las exportaciones a países como China,
India y, sobretodo, el
resto de Europa. La existencia del euro le facilita el acceso al
mercado europeo, tanto en el terreno de las exportaciones como
en el de la financiación.
Pero los salarios de los trabajadores alemanes no se movido en
términos reales en los últimos 20 años. Incluso, en la última
década, los ingresos reales de los trabajadores han disminuido.
Mientras,
Angela Merkel gana más de 13.000 euros al mes y los
banqueros y grandes ejecutivos tienen unos salarios
absolutamente desmadrados.
(Ver:
Fortalezas y
debilidades de la economía alemana)
Actualmente, el peso de los salarios en las exportaciones es de
un ridículo 0,3%. Las empresas exportadoras han podido acumular
grandes beneficios. La contrapartida a esto es que el mercado
interno -sobretodo el consumo- va a la baja; en consecuencia,
cualquier caída significativa de las exportaciones pasa factura
a la economía alemana. Alemania se parece demasiado al Japón de
los años 80 del siglo pasado.
Otro pilar de la economía alemana es la externalización de su
producción a países del Este y países asiáticos. “Alemania
deslocaliza la fabricación de subconjuntos industriales en sus
vecinos de Europa Central y no conserva más que el montaje final
vendiendo a otros países subconjuntos y piezas obtenidas con
buena productividad pero con costes de subcontratación” (1). Con
la externalización se chantajea a los trabajadores: en 2004 (en
plena crisis que comenzó en 2001), Mercedes amenazó con
trasladar su producción a Sudáfrica si los trabajadores alemanes
no liquidan pluses de producción y prolongan gratis la jornada
de trabajo; todo ello por un monto de 500 millones de euros.
Para poder competir en los mercados internacionales, desde los
años 90 del siglo pasado la industria alemana ha hecho un
esfuerzo descomunal de modernización. “La industria alemana se
fue adaptando a la revolución de las telecomunicaciones,
bioingeniería y similares en las cuales
Alemania
iba por detrás
de Estados Unidos y
Japón” (1). El esfuerzo de renovación tecnológica es
muy grande: “La inversión en I+D oscilan entre 2,4% del PIB (año
2002) y 2,6% (año 2.008) y que el número de patentes triádicas
por millón de habitantes, varían entre valores de 74,2 y 73,1
para los años 2002 y 2008 respectivamente. (…) El número de
investigadores trabajando en empresas por cada 10.000 empleos es
de 74, solamente superado por Suecia y
Japón.” (1)
(Ver:
La ONU, un grave peligro para la
autodeterminación de los pueblos)
La zona euro existe porque es una necesidad para
Alemania
para
colocar sus productos. Aquí van dirigidas gran parte de las
exportaciones: “para el periodo 1996-2000 las exportaciones
hacia la zona euro suponen el 11% del PIB alemán; las dirigidas
a países europeos fuera de la eurozona constituyen el 3%; las
dirigidas a los países de Europa Central , el 1,5% ; las
exportaciones dirigidas a Rusia y países emergentes, el 2,5%.”
(1) “En 2008 la balanza de mercancías y servicios ha supuesto un
saldo positivo de 219.360 M de euros, constituyendo los
productos manufacturados el 86% de sus exportaciones y siendo la
Unión
Europea la que recibe el 63% de las mismas.“ (1)
Como motivo de la crisis actual, las cifras están variando: se
está pasando del 75% de las exportaciones alemanas en 2007 a la
Unión
Europea al 62% en 2010, mientras que las cifras con
China y
Rusia están creciendo.
El 50% de las exportaciones lo constituyen “sector del
automóvil, equipamiento de transporte, maquinaria mecánica y
eléctrica y el sector químico” (1)
“La dimensión exportadora alemana es creciente, pasando de 7.250
M de euros en el año 2000 a 170.970 M de euros en 2007. Entre
2004-2007 el saldo neto de las exportaciones (restadas las
importaciones) ha representado el 60% del crecimiento económico“
(1). Las exportaciones superan a las importaciones en el 7% del
PIB, más que cualquier otro país en el mundo. Mientras esta
diferencia se mantenga, la economía alemana se mantendrá a
flote.
En consecuencia, los vaivenes de la economía mundial influyen
muy fuertemente sobre
Alemania. Después de un período de
crecimiento muy débil de 2001 a 2004 (crisis por la burbuja
informática y efectos del 11-S en el mercado mundial), ha habido
un crecimiento mayor en 2004-2007, para volver al estancamiento
a partir de la crisis de 2008. “Las exportaciones alemanas, en
2009, han alcanzado la cifra de 1,12 billones de dólares, siendo
la
Unión
Europea-15 la receptora del 62% de las mismas y los países de
Europa Central y China absorben el 16 % del total. Por ello el
dinamismo de las exportaciones alemanas exteriores a la
Unión
Europea, hoy
en día, no pueden compensar la disminución de exportaciones a la
Unión
Europea, dado el estancamiento económico existente. Y todo ello
unido al estancamiento del consumo privado en el mercado interno
alemán.” (1)
La debilidad del mercado interno favorece la exportación de
capitales. Los bancos tienen un exceso de crédito, si tenemos en
cuenta la baja demanda interna. De 2000 a 2007 más de 270.000
millones de euros alemanes invadieron Europa cada año,
financiando todo de tipo de barbaridades especulativas (entre
ellas, la burbuja inmobiliaria), muchas de ellas también en el
mercado norteamericano y obteniendo beneficios descomunales. En
estos momentos, con una Europa endeudada con los bancos
alemanes, la sra. Merkel exige a toda una serie de países (el
caso más sangrante es el de Grecia) unas políticas de
liquidación del gasto social y de la inversión pública que los
están llevando a la bancarrota.
(Ver:
Alemania y la conciencia antifascista)
20 años de congelación salarial, recortes sociales, desempleo y
pobreza
La congelación salarial durante 20 años, junto con amplios
sectores sociales con bajos salarios y precariedad laboral hacen
que el consumo interno no sea precisamente un motor de la
economía del país. “En el periodo 1990-1999 el crecimiento del
PIB fue el 2,3% , como valor medio, y en cambio el crecimiento
del comercio fue el 5,2% “ (1). La propia Merkel señala que el
éxito de la competitividad alemana se basa en la “moderación
salarial”.
“La renta familiar, tomando como referencia 100 el año 2002,
alcanza la cifra de 95 en 2006 y 97 en 2008, es decir se produce
un estancamiento y ligera disminución del consumo familiar” (1).
Mientras el consumo familiar se estanca en 2001-2008, en la zona
euro crece un 15%.
“En 1987 los directivos de las principales empresas (índice DAX)
ganaban como media 14 veces más que sus empleados, hoy ganan 44
veces más. Incluso en
Alemania, la clase media está descubriendo
la precariedad” (2). A modo de ejemplo, citemos el caso del
presidente del Deutsch Bank, Josef Ackermann, que fue de 11.9
millones de euros en 2005 (un 17% más que el año anterior) y que
los otros 4 mayores directivos del banco ganaron 28.7 millones
de euros, con un incremento del 14,3% respecto al año anterior.
Las cifras oficiales de desempleo son altas: han ido oscilando
entre los 3 y 5 millones de parados, según la coyuntura
económica (tasa entre el 7 y el 12%). La legislación laboral ha
incidido en la precarización (subcontratas, trabajo temporal)
con el pretexto de fomentar el empleo, pero sólo se ha
conseguido que abunden los salarios bajos. El 22% de los
trabajadores tiene trabajos precarios. También ha empeorado la
cobertura en caso de desempleo. La crisis de 2001 fue el
pretexto para realizar la mayor y más reaccionaria reforma
laboral desde la
II Guerra Mundial.
En la década de 1995 a 2005 el gobierno ha mantenido una
política cuyo objetivo era liquidar 500.000 puestos de trabajo.
Gran parte de este ajuste de plantillas se ha producido en
“empresas de toda la vida” en los sectores de la banca (Deutsche
Bank, Dresdner Bank, Commerzbank, HypoVereinsbank, BayernLB),
seguros (Allianz), automóviles (Volkswagen, Opel,
DaimlerChrysler, GM, Man), viajes (Lufthansa, TUI, Deutsche Bahn
AG, Airbus), telecomunicaciones (Siemens, Deutsche Telekom,
Mobilcom), construcción, minería y otras empresas como Krupp,
Epcos, Grundig, Axel Springer, Henkel, Kirchmedia o Babook
Borsig
Pero los datos de desempleo no son reales: no se cuentan los
mayores de 58 años, ni trabajadores en paro que asisten a
cursillos de formación, ni los trabajadores que usan las
agencias privadas de empleo para buscar trabajo, ni 1,2
trabajadores sin empleo no contabilizados como tales, ni 4,2
millones de personas con trabajos parciales. Si los cálculos de
desempleo se hicieran bien, la tasa de parados llegaría al 20%,
es decir, unos 10 millones de trabajadores.
Tampoco los datos del desempleo son los mismos en el Este que en
el Oeste. En la exRDA la tasa de desempleo se ha mantenido
alrededor del 16% en estos años (habiendo llegado al 20% en
varios momentos), mientras que en la parte occidental ha estado
en torno al 8%. Si aplicamos las correcciones a las cifras de
desempleo que indicamos más arriba, el paro en la exRDA estaría
en torno al 30% y en la parte occidental en torno al 15%.
En los últimos tiempos se airea el hecho de que la economía
alemana va tan bien que necesita técnicos extranjeros, pues no
cubre la demanda interna. Nada de eso es cierto. La relación
entre ofertas de trabajo y parados (oficiales) es de 1 a 8; y si
contamos el paro real, la relación es de 1 a 16.
La pobreza ha pasado del 6 al 13% de la población en los últimos
años, con distinto reparto según se trate de la exRDA (20% de
población pobre) o la parte occidental (4% de la población es
pobre). Otro 13% de la población de los subsidios del Estado.
Hay unas 6000.000 personas sin techo, que incluyen a 7.000
niños; de ellas, 20.000 personas viven en la calle.
Los recortes sociales se plantean ya en la década de los 90 del
siglo pasado, para lograr los objetivos de Maastricht (máximo de
un 3% de déficit público). Así, en 1996 se plantea liquidar las
subvenciones al carbón y gastos de personal de los funcionarios;
en 1998 se sube el Iva del 15 al 16% para compensar la baja de
las cotizaciones a la Seguridad Social, a partir de 2000 se
rebajan las impuestos a las empresas al menos un 12%; en 2007 se
rebaja el Impuesto de Sociedades del 39% al 30%.
Los pacientes pagan más por las medicinas, se ha hecho recortes
en el subsidio de desempleo, se ha elevado la edad de jubilación
de 65 a 67 años. El plan de ahorro de la Merkel en 2010 no tiene
desperdicio: recortes en subvención del desempleo y temas
sociales e infraestructuras. Nada de reforma fiscal. Reducción
de 10.000 funcionarios y rebaja el sueldo el 2,5% a este
colectivo.
Hasta la ONU en su informe de 2010 advierte a
Alemania
de la
grave brecha social que se está abriendo: “El informe de la
Comisión Económico-Social de la
ONU regresa a muchos de los
puntos que ya mencionó hace cuatro años: se discrimina a los
inmigrantes, deficiente atención a los ancianos, injusticias en
el mercado de trabajo y en el régimen de la seguridad social”
(3)
También es importante la economía sumergida: alcanza al menos el
15% de la actividad económica, según El Instituto de
Investigación Económica Aplicada de Tubingen. La economía en
negro está en auge por el aumento del desempleo.
Más de 2,5 millones de niños viven de la beneficencia social.
Estas cifras representan el 12% de los niños de la parte
occidental y el 22% de la exRDA, que viven por debajo de la
línea de pobreza. También, según el informe de la Comisión
Económico-Social de la
ONU de 2010, el 25% de los niños acude al
colegio sin haber desayunado.
Prostitución infantil: los niños son ofrecidos en supermercados
y paradas de bus en la frontera con la República Checa. Según el
psicólogo criminalista alemán Adolf Gallwitz, "la República
Checa se ha convertido en un mercado de descuento para el sexo
con niños". Hay unos 100.000 clientes alemanes.
(Ver:
Diccionario elemental de la crisis financiera y económica del mundo)
Los alemanes del Este
Con la unificación, un total de 1.6 millones de habitantes de la
exRDA emigraron a la parte occidental. En los años siguientes,
el 25% de las mujeres entre 19 y 25 años de la exRDA habían
emigrado a la otra parte de
Alemania
(en la RDA trabajaba el 92%
de las mujeres, el porcentaje más alto del mundo). En total, la exRDA ha pasado de 16 millones a 12.5 millones personas, y la
tendencia es a ir bajando.
Los salarios son una media del 30% inferiores en el Este. Al
poco de la unificación, en Berlín la venta de carne disminuyó un
20% y la de mantequilla un 30%, los precios se triplicaron y los
salarios se mantuvieron estancados.
Seis años después de la unificación sólo el 25% de los alemanes
del Este trabajaban en las mismas empresas que cuando eran
ciudadanos de la RDA. Wittemberge tenía la mayor fábrica de
máquinas de coser de Europa, un gran puerto fluvial y una gran
industria de la celulosa; hoy ya no hay ni industria ni puerto y
la ciudad ha perdido 10.000 de sus 30.000 habitantes.
Hoyerswerde era la sede de la industria del lignito; ha perdido
6.000 puestos de trabajo y la mitad de su población. El sector
de la energía empleaba a 30.000 personas; hoy tiene 5.000
trabajadores. Han desaparecido 80 instalaciones químicas. Desau
ha perdido 5.000 puestos de trabajo en la industria, en
Weisswasser 7000, en Görlitz más de 15.000, en Dresde 75.000, en
Leipzig más de cien mil. Más del 70% de los puestos de trabajo
industriales ya no existen. Halle era un centro químico con
329.000 habitantes; ahora tiene 90.000 menos. Schwerin tenía
130.000 habitantes; ahora tiene 90.000. En la región de
Mecklemburgo-Pomerania Occidental se han cerrado 300 escuelas.
La RDA tenía 9.7 millones de trabajadores; ahora sólo hay 6
millones. (fuente de estos datos: Rafael Poch)
El 21% de la población de la exRDA vivía con miedo a perder su
trabajo o su vivienda ya a los 5 años de la unificación. El 75%
declaraba que la RDA fue un "intento de conseguir una sociedad
mejor". Parecidas cifras se mantenían en 2010: el 76% de la
población de la exRDA pensaba que "el socialismo es una idea
buena que ha sido mal aplicada". Asimismo, más del 80% de los
alemanes exRDA aceptarían vivir en un régimen socialista si le
asegura "un empleo, la solidaridad y la seguridad". La
proporción en el oeste es nada menos que del 72%.
Para combatir estas ideas, se fomentan las tendencias xenófobas
y de extrema derecha, pues en la democracia burguesa ya no cree
nadie.
(Ver:
10 mandamientos de la
teología neoliberal 10)
Acumulación de la riqueza, política fiscal regresiva y
corrupción
“En cuanto a los beneficios (excluidos impuestos e intereses)
han evolucionado pasando de ser el 7% del PIB en el año 2000 a
alcanzar la cifra de 11% en 2.008. No es extraño que la
acumulación de riqueza se acreciente, de modo que el 1% de los
más ricos acumula el 12% de la renta alemana” (1).Desde 1998 el
número de ricos se ha doblado y la clase media ha perdido 5
millones de personas. “El 10% de los ciudadanos posee el 65% de
los activos y unos 650.000 alemanes -cerca del 1% de la
población activa-, el 25%.” (3)
Se ha reducido “la fiscalidad sobre los beneficios empresariales
para favorecer la competitividad. Por otra parte ha subido los
impuestos indirectos (el IVA y los impuestos sobre combustibles
y bebidas alcohólicas)“ (1)
“Desde 1990 hasta hoy, los impuestos a los más ricos bajaron un
10%, mientras que la imposición fiscal a la clase media subió un
13%. En veinte años la clase media se ha reducido, pasando del
65% a englobar al 59% “ (2). “Si
Alemania
hubiera mantenido los
niveles de imposición fiscal de 1998, su Estado habría recaudado
75.000 M de euros más por año.“ (1)
(Ver:
Depredadores financieros)
Los casos de corrupción han sido de envergadura. Relataremos
algunos de los más sonados:
En el 2000 la revista Liberationen da a conocer que François
Mitterrand financió a la CDU (derecha alemana) con 256 millones
de francos (unos 40 millones de euros actuales) a cambio de que
la empresa francesa Elf-Aquitaine se quedara con la refinería de
Leuna, de la exRDA
También en 2000 se descubren cuentas de la CDU en Suiza y
Lichtenstein que sirven para que la empresa alemana Siemens
financie ilegalmente a este partido. Se habla del equivalente
actual a millones de euros. A cambio, Siemens podía hacer lo que
quería en el saqueo de la economía de la exRDA. La fuente es el
semanario Kapital.
Sólo entre 2000 y 2007 la empresa Siemens ha empleado 2,25
billones de euros en sobornos en todo el mundo. Destacan los
casos de Nigeria, Rusia y
Libia. Cuatro exministros nigerianos
fueron sobornados con 12 millones de euros; este es el país que
recibió más sobornos.
Cuando el socialista Schröeder pierde las elecciones, es
recompensado por sus buenos servicios como lamebotas del
capital: preside el Consejo de Vigilancia (asesoría y control de
la Dirección de la Empresa) de la empresa de mayoría rusa
Compañía del Gasoducto Noreuropeo (NEGP). El gasoducto
transportará a partir de 2010 gas desde el Mar Báltico a
Alemania. También se convierte en consultor del banco alemán
Rothschild (banca de inversiones), del grupo editorial suizo
Ringier y de la agencia norteamericana Harry Walker.
(Ver:
USA a la conquista de África usando a su cadete Sarkozy)
Crisis a partir 2001, aunque el crecimiento económico de los 90
no es muy alto
Antes de la crisis el crecimiento de la economía no era muy
elevado. Así, en 1996 fue del 1.4%, con una tasa de paro del
10,4% -la mayor desde la II Guerra Mundial-; crecimiento del
2.77% en 1998; del 0.6% en 2000. En este año se produjo una
venta masiva de empresas públicas.
La recesión de 2001 es la primera desde 1993. La caída de las
exportaciones determina la caída de la economía alemana,
mientras que la demanda interna baja un 1.3%. Entra en crisis la
empresa Opel y otras grandes empresas entran en suspensión de
pagos: Herliz, del sector de la papelería, con 3.000
trabajadores; Fairchild Dornier, del sector aeronáutico, con
4.300 trabajadores; Philipp Holsmann, del sector de la
construcción, con 23.000 trabajadores; problemas en Kirch, grupo
meditático, con 23.000 trabajadores. En 2001 hubo 32.000
suspensiones de pagos y aún más en 2002.
Munich, la ciudad alemana más próspera, se declara en
bancarrota. Como es la sede de grandes empresas que ya no pagan
impuestos debido a la caída de ventas y las pérdidas, los
ingresos de la ciudad están bajo mínimos.
En 2004 apunta una cierta recuperación, que durará hasta 2008.
El crecimiento, no obstante, sólo es del 1.7%.
La crisis de 2008: mantener la especulación financiera a costa
del nivel de vida de los pueblos y cómo EEUU quiere salvarse
hundiendo a Europa.
La crisis avisa cuando los beneficios de 2007 del Dresdner Bank
se reducen a la mitad, aunque, las exportaciones siguen su ritmo
ascendente, con un crecimiento del 9% respecto al año anterior.
Pero en el segundo trimestre de 2008 el PIB cae un 1%. Se
inician los rescates bancarios: Hypo Real Estate, por 3.500
millones de euros. A finales de año le toca el turno al banco
público BayernLB, por 5.400 millones de euros, y al Commerzbank,
por 10.00 millones de euros, que será nacionalizado en los meses
siguientes. “Además de los grandes bancos privados, sobre todo
el Commerzbank y el H.R.E, y algunos bancos públicos-el
Landesbanken- tuvieron que ser rescatados mediante garantías
públicas de hasta 400.000 M de euros” (1). Caen las
exportaciones y Alemania entra en recesión con un crecimiento
negativo del -5% en 2009. No obstante, no hay que perder de
vista que el crecimiento de la economía tan sólo fue del 1.3% en
2007 y del 2,5% en 2008.
Se pone en marcha un plan de estímulo de la economía por 50.000
millones de euros para 2009 y 2010 (el 2% del PIB, hay rebajas
fiscales, reducción de cuotas a la Seguridad Social, ayudas a la
compra de vehículos y fomento de la inversión.
Aflora de nuevo la crisis de Opel, que necesita 3.300 millones
de euros para mantener su liquidez. Al final, entrarán en su
accionario una empresa canadiense y un banco ruso. Volkswagen y
Porsche acuerdan la fusión a partir de 2011. Cierran los
periódicos "20 Cent Lausitz" y "20 Cent Saar", los grandes
almacenes Woolworth, con 11.000 trabajadores, están en quiebra,
Arcandor (turismo y comercio) se declara insolvente. La actual
directora del
FMI y entonces ministra de Economía de
Francia
dice que
Alemania
tiene que estimular el consumo interno porque
al reactivar la economía alemana se ayudaría el resto de la
Europa a salir de la crisis (quizá habría que recordarle estas
declaraciones en estos momentos).
La banca alemana es la que más créditos de riesgo tiene en
Europa: 213.000 millones de euros. Esto explica muchas de las
cosas que pasan en
Grecia, Portugal,
España, Irlanda e
Italia.
Tampoco hay que olvidar el endeudamiento interno: “para 2006 las
familias tenían un endeudamiento del 68% del PIB; las empresas,
el 59% del PIB y las Administraciones Públicas el 67% del PIB“
(1). En 2010, la deuda pública era el 75,7% del PIB. La
situación financiera, es, pues, muy complicada. “No es de
extrañar la posición del gobierno alemán en la crisis griega de
exigir solvencia y plan de austeridad al gobierno griego para
que los bancos alemanes puedan cobrar los créditos pendientes”
(1). Según Joaquin Almunia, Comisario europeo de Competencia, la
situación de los bancos alemanes es "la más difícil de la
Unión
Europea".
En 2010 se observa un cierto repunte de la economía, pero sin
alcanzar los niveles de 2008. No obstante, el crecimiento ha
sido el doble del resto de países de la eurozona: 3,6% del PIB.
Todo ello gracias a las exportaciones a las ”economías
emergentes”, especialmente China, que ha puesto en marcha el
mayor plan de expansión de su economía. Pero el consumo privado
alemán ha bajado un 2% respeto a 2009.
Para 2011, aunque se mantienen las previsiones de crecimiento
(basadas exclusivamente en las exportaciones, como señala el
propio
FMI), se vuelve a una situación de estancamiento.
Prácticamente en la actualidad está en un crecimiento cero.
A lo que hay que añadir que actualmente se está viviendo una
batalla descomunal en el seno del capitalismo: la crisis
financiera es también un pulso entre los
Estados Unidos y Alemania. No
sólo se trata de recuperar los capitales invertidos por la banca
alemana; tampoco se trata solamente de que la deuda pública sea
lo más cara posible para que los bancos y los capitales
especulativos saquen beneficios descomunales a cambio de la
miseria de los pueblos. Se trata, además, de desprestigiar al
mundo financiero europeo para que masas de capitales salten al
otro lado del Atlántico y financien a la maltrecha economía
yanqui; los Estados Unidos quieren mantenerse a flote a cambio de que
Europa se hunda. “La crisis del euro se desencadenó por el
ataque concentrado de las agencias de calificación
estadounidenses Standard & Poors, Moody's y Fitch contra la
deuda de
Grecia,
España y Portugal. Esa ofensiva
está destinada a devolver a Estados
Unidos los capitales extranjeros necesarios para cubrir el
creciente déficit de su balanza financiera. Es una señal de
advertencia a países como China,
que había empezado a reequilibrar sus reservas de divisas
comprando euros en lugar de dólares. Para
Estados Unidos, en efecto, es un asunto urgente. Hasta
2009, la financiación de sus déficits y la defensa del dólar
estaban garantizadas por el saldo positivo de sus flujos
financieros, pero no logró compensar sus déficits en ese
ejercicio y se convirtió en un saldo negativo de 398.000
millones de dólares. En el ámbito puramente económico, la
ofensiva contra el euro sigue el mismo sesgo que la lucha contra
el fraude fiscal iniciada por
Barack Obama
en 2009. Se trata de
devolver los capitales al regazo de Estados Unidos.” (4)
NOTAS
1- “¿MOTOR ECONÓMICO DURADERO DE EUROPA? REBELION, ESPAÑA 161210
Antón Borja.
2- ALEMANIA VA BIEN, LOS ALEMANES NO TANTO- REBELION, ESPAÑA
040411 Rafael Poch -La Vanguardia.
3- DEGRADACIÓN SOCIAL EN ALEMANIA, SEGÚN LA ONU- REBELION,
ESPAÑA 060811 Rafael Poch -La Vanguardia
4- EL FACTOR ALEMANIA: LA CREACIÓN DE UN MERCADO COMÚN CON
ESTADOS UNIDOS, REBELION, ESPAÑA 270910 Jean-Claude Paye
-Diagonal
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